Pregunta 5 – “¿Adiós, Jane Doe?”

Kamiya Ayaka

P: ¿Cuál es el ranking que aspiras alcanzar en los exámenes finales?

R: El número Uno. ¡Ayaka no perderá contra esos retrasados con cabeza rara!

P: ¿En qué materias te va mejor y peor?

R: Soy buena en todas las materias. No me va mal en ninguna. Oh, pero Ética es ligeramente difícil de entender…

P: ¿Qué harás si se te concede la libertad condicional?

R: ¡Pasar un tiempo acaramelados a solas con Onii-chan! Ayaka no quiere que nadie se entrometa, así que, la habitación de Ayaka… Ejeje.

P: ¡Por favor reúne tu energía y haz tu declaración de examen!

R: ¡Haz tu mejor esfuerzo, Onii-chan! Obtén la libertad condicional junto con Ayaka así Ayaka puede encarcelarte, ¿okey?

“…No puedo encontrarla. Mierda, ¿a dónde se fue?”

“Yo tampoco puedo encontrarla. Hasta busqué en el Jardín Purgatorium…”

“Hoo… ¿A dónde se fue? Ayaka-chan…”

“Los límites de la escuela son bastante grandes, después de todo. Si en verdad quiere ocultarse, será muy difícil hallarla.”

Después de clases, Kyousuke y sus amigas estaban llevando a cabo una búsqueda dentro de la escuela, sin dejar una sola piedra sin dar vuelta.

Aproximadamente tres horas habían pasado desde que Ayaka escapó. No había regresado para el fin de la hora del almuerzo y se saltó los períodos 4 y 5 sin razón. Aunque Kyousuke estaba preocupado por los castigos correspondientes, en este momento, el mayor peligro era la condición mental de Ayaka.

El corazón de Kyousuke se estaba quemando despiadadamente por la ansiedad y el arrepentimiento.

“Es mi culpa… Como le grité, recibió un golpe muy fuerte… ¡Mierda! Si le pasa algo, yo–”

Kyousuke no pudo evitar darle un puñetazo al armario de limpieza en frente suyo.

Con un violento sonido de destrucción, la puerta de acero se desplomó, rompiéndola.

Una mano fría se posó sobre el puño tembloroso de Kyousuke.

“…Cálmate. Sé que estás muy sensible, pero hay cosas que necesitas hacer ahora mismo, ¿no? No te pierdas.”

Hablándole a Kyousuke, Eiri bajó su triste mirada.

Sin importar quién tenía razón o quién no, ella fue la razón por la que Kyousuke regañó a Ayaka. Probablemente por eso Eiri se sentía culpable. Sus pensamientos y sentimientos eran transmitidos por la manera en que se mordió el labio con fuerza.

“…Sí, tienes razón. Tienes razón… No podemos comenzar a lamentarnos y culparnos. Tengo que calmarme. Tengo que calmarme y hallar a Ayaka apropiadamente.”

Kyousuke abrió su puño y cambió su humor.

“Sí. Ya hemos buscado por todas partes a la vista, así que sólo queda–”

“¿El lado del nuevo edificio escolar? Shuko… Ese lugar sí que nos trató bien hace poco. Si se metió allí secretamente mientras las clases estaban en progreso, puede que esté escondiéndose en uno de los baños. Aún quedan lugares por revisar, ¿vamos a ir todos juntos?”

“Hagámoslo. Podríamos simplemente pedirle ayuda a Syamaya-senpai…”

Syamaya probablemente había recibido disciplina durante el descanso del almuerzo así que puede que este sea un mal momento. Además, se sentía demasiado egoísta pedirle ayuda para encontrar a Ayaka inmediatamente después del conflicto que tuvo antes con ella.

“Syamaya-chan, huh… Foosh. ¡Sólo déjenme esta situación a mí! Aun si no está dispuesta haré que se entregue. Jugaré con ella hasta que colapse.”

“…Sí que eres despiadada con Syamaya-senpai.”

Terrible. Kyousuke expresó sus simpatías. Maina dijo “umm, umm” y habló:

“Como Syamaya-senpai, todos los estudiantes de segundo año asisten a cursos para asesinos profesionales, ¿cierto? Qué haremos si nos toman como objetivo…”

“¡Qué, no te preocupes! ¿Acaso no tenemos a dos asesinas altamente hábiles de nuestro lado? Pechos gigantes y una pecho plano. ¡Mientras nos tengas a Eiri y a mí como el combo desigual ondulante, no hay nada que temer!”

“Sí, así es. Si te topas con algún peligro, sólo deja a esta perra atrás y corre.”

“¡¿Ehhhhhhh?! ¡Qué ruda, Eiri! No puedo creer que me trates como escudo humano… Si me atrapan, quién sabe lo que me harán. ¿La vez anterior tuvimos un grupo ● escolar después de la escuela prisión abierta? ¡Imposible! ¡Mi cuerpo no podrá aguantarlo! Pero si lo haremos, daré mi mejor esfuerzo para ganar tiempo…”

“……Oye. Dejen de decir tonterías. Dense prisa y busquen.”

Kyousuke estaba asombrado por ese parloteo totalmente relajado mientras caminaba.

Pero gracias a estas chicas, su corazón se rellenó de poder.

Quizás Renko estaba tratando de hacer que se relajen un poco actuando deliberadamente de manera ridícula.

Eiri caminaba al lado de Kyousuke mientras que Maina y Renko los seguían.

Pronto, conforme los lockers para zapatos aparecieron a la vista–

“……Oh.”

Una estudiante justo ingresó al edificio escolar. El grupo de Kyousuke se detuvo por completo.

Coletas negras atadas con moños a cuadros. Un cuerpo flaco.

Sus brazos estaban cargando algo que estaba envuelto.

“……Oh.”

Dándose cuenta del grupo de Kyousuke, la chica abrió grandes sus ojos.

Su expresión mostró sorpresa ante la inesperada reunión, y luego instantáneamente formó una sonrisa.

““¡Por fin nos encontramos!””

Kyousuke y la chica–Ayaka–dijeron al mismo tiempo, con sus voces solapadas.

Sin embargo, los ojos de Ayaka no estaban mirando a Kyousuke.

Kusukusu. Nos encontramos, sí… Sucias cerdas.”

–Estaba mirando a Renko, Eiri y Maina. Los ojos negros de Ayaka perdieron su brillo mientras sus labios se retorcían en un regocijo demente.

Instantáneamente, Ayaka desenvolvió lo que llevaba.

Antes de que todos pudieran reaccionar, preparó el objeto en sus manos.

Un objeto con forma de vara de casi un metro de largo.

“¡Cuidado, chicos!”

Renko soltó un espeluznante grito.

De inmediato, un disparo estruendoso sacudió sus tímpanos.

× × ×

“¿…Eh?”

Una voz se oyó en medio del silencio.

Con ojos abiertos a un grado increíble, Maina cayó de trasero.

“¿…Qué es… eso?”

La voz de Maina estaba temblando. Un gran agujero se había formado en el pasillo detrás de ella.

En un parpadeo, esta devastación había ocurrido en la justo en la posición en que antes estaban la cabeza de Maina y el pecho de Eiri.

En frente de Maina, Eiri había apoyado su espalda contra la pared. Al lado de Eiri, Kyousuke estaba congelado y plantado en su lugar. Detrás de él, Renko estaba tirando de la mano de Kyousuke, de pie rígida.

“““……”””

Con movimientos rígidos, todos desplazaron sus miradas desde el estado de la pared.

La escena frente a sus ojos era totalmente surreal y absurda.

–Una escopeta.

Negra y marrón, dos colores, compuesta por partes de metal.

Humo blanco se elevaba desde la boca del arma, levantada por el retroceso.

“Oh cielos~ Qué lástima, fallé. Y Ayaka pensó que había apuntado bien.”

Sosteniendo la escopeta con ambas manos, Ayaka se lamentó. Yaciendo a sus pies se encontraba la tela usada para ocultar el arma mortal mientras un cartucho rojo usado rodaba por allí.

“¿……Huh?”

Ella había disparado. Enfrentando esta incomprensible situación, la mente de Kyousuke no podía entender.

Pero Ayaka sonreía radiante.

“Sólo aguanta un poco más, ¿okey? Onii-chan. En este momento Ayaka te está rescatando… ¡Eliminando a estas sucias cerdas por completo! Ayaka rescatará a Onii-chan. Una vez que termine esto, Onii-chan seguramente volverá a ser el Onii-chan original, ¿cierto? Podrás reconciliarte con Ayaka, ¿cierto?”

“A-Ayaka… De qué, estás hablando–”

“¡Como sea! Ayaka sabe que el Onii-chan de ahora es anormal… Así que no lo entenderías. Por eso Ayaka primero las exterminará, ¿okey? Dejemos la charla para después. ¡Me quedan ocho disparos, así que espera a Ayaka! –Primera de todas, Tai-chan.”

Ayaka disipó su sonrisa y giró hacia Ayaka, apuntándole con un ojo.

Apoyando el arma cómodamente contra su hombro, apuntó. La postura de la escopeta de Ayaka estaba bien entrenada a un grado no natural.

“¡¿Eeek?!” Maina tembló intensamente por el temor.

Ayaka se burló de Maina quien estaba inmóvil por el miedo.

Kusukusu. Qué feo, Tai-chan… Tienes demasiado miedo. Tu cara luce horrible, ¿sabes? Pero no importa. ¡Ayaka te ayudará a eliminarlo por tu ahora mismo! ¡¡¡Junto con el miedo, tu cabeza explotará, desapareciendo de este mundo!!! Déjame convertirte en un colador, para que ni siquiera tu cara pueda reconocerse… Aja, ajajajajajajajajajaja… ¡Ajaja, ajajajajajajajajajajajajajajaja!”

Mientras advertía, Ayaka no pudo contener su carcajada loca.

Este estallido demente de risa era como el de un total psicópata. Mirando a Ayaka quien se estaba riendo sin parar, Maina murmuró “Ayaka-chan, esper…”

“¿–Por qué?”

Entonces Ayaka dejó de reírse como loca e instantáneamente mostró una mirada comprensiva.

Su vacía mirada no mostraba emociones.

“Porque, ustedes cerdas–”

Ayaka bajó la escopeta y respiró profundo.

“¡Han ensuciado a Onii-chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!”

““““¡¿……?!””””

Su rugido histérico agitó el aire, sacudiendo a Kyousuke y a todos hasta el corazón.

Conforme Kyousuke estaba pensando que el rugido continuaría, Ayaka miró hacia abajo en silencio.

“Cautivando a Onii-chan con sus sucias bocas… convirtiéndolo a un Onii-chan anormal. Onii-chan es claramente el tesoro de Ayaka… Claramente el tesoro único, importante e irremplazable de Ayaka. Pero ustedes perras usaron sus sucias manos para tocarlo y mancillarlo… Manchándolo. Es por eso, es por eso–”

Luego de algunos fragmentos de susurro, alzó la vista y sonrió.

Acariciando la escopeta, se rió “kusukusu”.

“¡Ayaka las eliminará! Para evitar que Onii-chan siga siendo manchado, Ayaka las eliminará… del mundo de Ayaka y Onii-chan.”

Haciendo su declaración, pasó a mostrar una expresión seria y preparó la escopeta.

Sus oscuros ojos de vacío capturaron el mismo objetivo que el arma.

“Eeek…” Maina contuvo el aliento.

La mira apuntó a la frente de Maina. Ayaka estaba a punto de presionar el gatillo cuando…

“¡Detente, detente ya mismo!”

Instantáneamente, una figura se interpuso entre Maina y la escopeta.

Confrontada con la persona que yacía en frente suyo con los brazos extendidos, Ayaka frunció el ceño profundamente.

“…No te metas en el camino, Onii-chan.”

“¿Qué estás haciendo?”

“¿Eh?”

“¡¿Qué estás haciendo?!”

Ignorando a Ayaka, Kyousuke cuestionó con fuerza.

“…Muu.” Ayaka se quejó y alejó su rostro del arma.

“¡Ayaka acaba de decirlo! Esas perras van a ensuciar a Onii-chan. Así que tienen que ser asesinadas y eliminadas. Entonces Onii-chan no tendrá que preocuparse por que lo contaminen, ¿cierto?”

“¡Eso no es lo que estoy preguntando!”

“¡¿……?!”

Recibiendo los gritos, Ayaka se intimidó.

Conforme Ayaka murmuraba “O-Otra vez gritándole a Ayaka…” y estaba a punto de llorar, Kyousuke dio un paso hacia ella.

“¿…Acaso no dijiste que no querías hacer esta clase de cosas, que no quieres matar personas otra vez? ¡¿No dijiste que matar es aterrador y que lo odias?! ¡¿Todo eso fueron puras mentiras?!”

“No fueron mentiras. ¡Ayaka no miente!”

“Entonces por qué–”

“…Onii-chan, a Ayaka no le gusta matar. Ayaka también tiene miedo de asesinar y odia asesinar, ¿okey? ¡Pero en este mundo, hay veces en que tienes que hacer cosas sin importar cuánto te niegues a hacerlo! Ahora es el momento para Ayaka. ¡Esas cerdas deben ser asesinadas sin importar qué y están justo en frente de los ojos de Ayaka!”

“Cerdas… ¡¿Tú… tanto las odias?!”

“Ensuciaron a Onii-chan.”

“¿Huh? ¿De qué diablos estás hablando…? No me ensuciaron en absoluto.”

“No. Estás sucio.”

“¿…Dónde?”

“Allí mismo.”

“¡¿Dónde demonios es eso?!”

Kyousuke agitó su cabello violentamente. Ahora mismo, los dos estaban separados por unos diez metros solamente. Ayaka aún no tenía la escopeta apuntada. Kyousuke estaba titubeando sobre si debería hacer su movimiento.

Kyousuke quería convencerla con palabras pero no podía comprender en qué estaba pensando el cerebro de su preciosa Ayaka.

Sintiéndose profundamente arrepentido por esto, Kyousuke apretó los dientes.

Ayaka suspiró profundamente.

“*Suspiro~~* Sí, estás muy mal. No te has dado cuenta que estás enfermo, enfermo hasta el corazón… Esto es muy malo. La raíz de la enfermedad necesita ser eliminada tan pronto como sea posible. ¡No hay un momento que perder! Así que, Onii-chan–¿Te haces a un lado?”

“……”

“¿Huh? ¿no escuchaste a Ayaka? Hazte a un lado.”

“Ayaka–”

“¡Déjate de estupideces, Y HAZTE A UN LADOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!”

Ayaka amenazó y disparó la escopeta.

Conforme el cañón destelló, Kyousuke escuchó una explosión ensordecedora.

“¡¿Kyah?!”

Un grito y el sonido de un vidrio rompiéndose.

El estallido de la escopeta había golpeado un lugar a pocos centímetros de la posición de Eiri.

Ayaka eyectó el cartucho gastado con humo blanco saliendo de la recámara y cargó el siguiente disparo.

Bajando el cañón luego de la recarga por retroceso, Ayaka inclinó su cabeza.

“…Oye. ¿Por qué no escuchas a Ayaka? ¿Onii-chan ya no está más del lado de Ayaka? ¿No vas a rendirte sin importar qué? Oye, ¿por qué?”

Sin mirar a la ventana rota en absoluto, Ayaka miraba directo a Kyousuke.

No había luz en sus ojos.

A Kyousuke esos ojos negro azabache le recordaban a los ojos de los insectos, reflejando todo, rechazando todo.

La única que solía estar tan cerca de él ahora se encontraba lejos, inalcanzable.

“*Sollozo, sollozo…* Qué raro. Qué raro. Ayaka le está suplicando a Onii-chan de esta manera, pero por qué… ¿Por qué no escuchas a Ayaka? ¿Onii-chan no aceptará las buenas intenciones de Ayaka? *Sollozo, sollozo, sollozo…* Estás manchado, justo como pensé. Tu cuerpo y alma están envenenados, te engañaron esas perras… *Sollozo, sollozo, sollozo* Absolutamente, imperdonable…”

Ayaka murmuró en voz baja, apretando los dientes. Experimentando una total sensación de confusión, Kyousuke sintió una emoción surgiendo en su corazón sin temperatura en absoluto, miedo.

El sentimiento que experimentó por apenas un instante en el primer día que ella se transfirió ahora estaba surgiendo sin parar como sangre de una herida letal. Incapaz de soportar el escalofrío que invadía todo su cuerpo, Kyousuke comenzó a temblar.

“Ayaka… Qué te sucede…”

¿Acaso la reacción exagerada ante este ambiente lleno de homicidas provocó que Ayaka llegara tan lejos? Con el fin de ver a Kyousuke, Ayaka se había obligado a sí misma a matar personas en primer lugar.

Al instante que se transfirió a esta escuela, el estado mental de Ayaka ya se encontraba en un punto crítico…

“……No.”

Una sensación de disonancia destelló. Kyousuke recordó.

En este ambiente anormal, ¿Ayaka había dicho una sola palabra acerca de sentirse intranquila?

¿Había expresado alguna vez miedo respecto de estos estudiantes anormales?

–No. Parecía que Ayaka sólo podía armar escándalos y actuar obstinadamente cuando Renko y las chicas estaban involucradas. Lo mismo se aplicaba para ahora.

Porque estas chicas, Renko, Eiri y Maina estaban deambulando con Kyousuke–

“…Imposible.”

Pensando, Kyousuke finalmente se dio cuenta.

Lo que hizo que Ayaka reaccionara exageradamente no fue el ambiente anormal ni las personas anormales.

Sólo estaba dirigido hacia los miembros del sexo opuesto que eran cercanas a Kyousuke.

“Lo que te hizo hacer esto–”

“¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!”

Justo cuando estaba a punto de preguntar, Ayaka de repente explotó.

Sacudiendo su cabeza intensamente, gritó y vociferó con histeria:

“Muy mal… Esto es insoportable… ¡Este tipo de Onii-chan, Ayaka no quiere verlo! Desaparece ahora, rápido… Por favor. ¡Vete de aquí, Onii-chan!”

“¡Espera, Ayaka! Te lo estoy suplicando, por favor escuchar mi explicación. No estoy seguro de qué estás pensando, pero estas chicas sólo son amigas–”

“¡Cállate! ¡¡¡¡Cállate, cállate, cállate, cállate!!!! ¡Ayaka no quiere escuchar palabras del Onii-chan manchado! ¡Déjate de estupideces, y hazte a un lado! ¡Hazte a un lado! ¡O sino, Ayaka también matará a Onii-chan!”

“Oh, claro.”

“¿………Eh?”

“Mejor que dejarte matar a los demás, es mejor que yo muera. Por favor… Por favor cálmate, Ayaka. Si las matas a todas, definitivamente me derrumbaré. Porque eres mi preciosa… ¡La persona más importante en el mundo!”

“——”

Kyousuke rogó desesperadamente, provocando que Ayaka baje el arma con impotencia.

Sus labio medio abiertos susurraron “Onii-chan…”

Finalmente logrando transmitir sus sentimientos, Kyousuke sonrió, aliviado.

“…Sí, entonces eso es eso.”

Ayaka le sonrió a Kyousuke como respondiendo.

Sin embargo, esa sonrisa no transmitía alivio ni alegría, sino resignación.

“Entonces así son las cosas… Estás manchado a tal extremo… Hmm, Ayaka comprende. Ayaka escuchará a Onii-chan y no matará a estas personas. En cambio–”

Ayaka preparó el arma que había bajado.

Capturado entre la mira del arma y sus ojos estaba…

“Ayaka matará a Onii-chan, ¿okey?”

–Kyousuke.

Apuntándole a entremedio de los ojos, ella hizo contacto visual con él, hablando con una voz dulce:

“Ayaka matará a Onii-chan primero y luego cometerá suicidio… Si esas cerdas no pueden ser eliminadas, deja que Onii-chan y Ayaka desaparezcan en cambio. Entonces se convertirá en un mundo de dos personas. Nadie interferirá, nadie ensuciará a Onii-chan. Kusukusu… Esta es una idea grandiosa. ¿No estás de acuerdo, Onii-chan? ¡Escapa de este mundo con Ayaka, nosotros dos solos! En ese mundo, estaremos juntos para siempre.”

“…Aya… ka.”

Mientras comunicaba esas palabras, presionó el gatillo sin titubear.

× × ×

Un disparo de fuego acompañó. Sin fallar, el disparo golpeó a Kyousuke justo en medio de los ojos, salpicando sangre y sesos por todo el lugar–Antes de que eso pudiera suceder…

“¡Kyousuke!”

Eiri instantáneamente reaccionó y lo empujó hacia abajo.

El disparo atravesó y devastó el lugar donde se encontraba la cabeza de Kyousuke un instante antes. Colapsando sobre el suelo, Maina se aferró la cabeza, diciendo “¡¿Eek?!” mientras su espalda golpeaba el piso.

“¡Uwahhhhhhhhhhhh!”

Renko rugió y saltó.

Cargando contra Ayaka, trató de acortar la distancia.

“¡¡¡No te metas en el camino!!!”

Pero Renko sólo llegó a la mitad cuando Ayaka terminó de recargar.

Apuntando a Renko, Ayaka presionó el gatillo.

Otro disparo de fuego emergió.

“¡¿Kyah?!”

Renko saltó diagonalmente hacia delante para evadir el inminente disparo, ajustando su postura directamente sin controlar el impulso de su corrida, se aproximó a Ayaka.

El disparo destrozó el piso de linóleo, dejando marcas de perdigones en el pasillo.

“¡…Ku! ¡Qué molesta!”

A pesar de asombrarse por la agilidad de Renko, Ayaka siguió actuando rápido. Para el momento que en que se encontraban a dos metros de distancia, ya había preparado el arma y apuntado a Renko.

“¡¿Shuko?!”

Intentando saltar, Renko quedó intimidada y se congeló.

Los sonrientes labios de Ayaka se retorcieron conforme apretó el gatillo, intentando volar la cabeza de Renko.

““¡¿……?!””

Pero el disparo no salió.

–Se atascó. Ayaka rápidamente trató de quitar el cartucho gastado que había fallado en propulsarse.

“¡Hunshuko!”

“¡¿Kuu?!”

En ese momento, Renko desató un golpe de cuerpo sobre Ayaka, haciendo que ésta pierda el equilibrio y caiga al suelo.

““¡¿Ah…?!””

La escopeta se soltó de su mano, deslizándose por el piso.

Renko inmediatamente fue por ella.

“¡No lo lograrás!”

“¡¿Uhyaaa?!”

Ayaka la tacleó por detrás, haciéndola caer.

Las chicas lucharon sobre el suelo. Cuando sus giros se detuvieron, Ayaka quedó encima.

“¡¡¡¡No te metas en el camino de Ayaka, cerda!!!!”

Ayaka bofeteó a Renko en el rostro con su mano derecha.

“Guh… ¡No! ¡Me entrometeré las veces que sean necesarias!”

Renko se rehusó forzosa y temerariamente.

Renko dirigió su rostro de nuevo hacia delante, mirando fijo a Ayaka y soltó directamente:

“¡No voy a dejar que mates a Kyousuke sólo porque decidiste sufrir una persecución maníaca por tu lado! ¡Si tienes que matar sin importar qué, mátame a mí primero! Usa todos los métodos que puedas para matar–¡Guho!”

Sin esperar a que Renko termine, Ayaka balanceó su mano izquierda.

Viendo el perfil del rostro girar por la bofetada, Ayaka dijo maliciosamente:

“Excelente, Máscara… ¡Ayaka te dará lo que quieres y te matará! ¡Una pecadora como tú puede irse al infierno y no irá al mismo lugar que Ayaka y Onii-chan!”

“¿Qué tonterías estás hablando? ¡Tú también te irás al infierno si me matas! ¡Pero Kyousuke irá al cielo! ¡Aunque mueran juntos, después de la muerte no terminarán en el mismo lugar! ¡Qué mal, incluso en el más allá…!”

“Ku… ¡C-Cállate! ¡¡¡Eres muy ruidosa!!! ¡¡¡Claramente eres una sucia cerda!!!”

Sonrojándose, Ayaka balanceó su puño derecho.

Entonces Renko giró la cabeza para evadirlo como si hubiera estado esperando ese preciso instante.

“Ah–”

El puñetazo fallido golpeó el suelo.

El puño derecho de Renko chocó el rostro asombrado de Ayaka.

“¡¿…Pu?!”

Sufriendo represalia, Ayaka se asustó.

Instantáneamente, el torso de Renko se levantó.

“¡¡Tú eres la cerda!!”

Abalanzándose sobre Ayaka, revirtió sus posiciones. Esta vez, Renko estaba montada encima de Ayaka.

Sujetando el frente de la camiseta de Ayaka con una mano, Renko acercó su rostro.

“¡No pienses en matar cuando la más mínima cosa no se da como tu quieres! ¡¿Tan egoísta puedes ser?! ¡Si quieres ser caprichosa, primero ofrece tu cuerpo! ¡Pero tu frágil cuerpo probablemente no sirva! ¡Si yo soy una cerda, entonces tú eres una porción de pollo!”

“¡¿–Pufu?!”

Un puñetazo directo aterrizó sobre su rostro.

Sufriendo el golpe, Ayaka lloró y miró fijo a Renko.

“¡…C-Cállate! ¡Tú ensuciaste a Onii-chan, Ayaka no te permitirá que me sermonees con tanta impudencia! ¡Tus pechos se van a caer, vaca lechera! ¡Holstein!”

“¡Sí, sí, como sea! ¡No se van a caer! ¡Debe ser muy triste para ti, pero a Kyousuke le encantan los pechos! ¡¿Qué entiendes acerca de Kyousuke?!”

“¡Tú eres la que no entiende a Onii-chan! ¡A Onii-chan no le gustan los pechos descomunales, le gustan los pechos lindos! ¡¿Puedes dejar de actuar como si lo supieras todo?! ¡Que sean tan abultados no es para nada bueno, ¿okey?!”

Ayaka sujetó los pechos de Renko con ambas manos.

“¡¿Shuko?!” Conforme Renko titubeó, Ayaka desató un cabezazo sobre ella. Aunque Renko se disparó hacia atrás por el golpe, Ayaka sujetó el limitador. Halando de la máscara, le dio un puñetazo.

“¡Ayaka entiende! ¡Ayaka lo entiende muy claramente! ¡¡¡Ayaka entiende los asuntos de Onii-chan más que nadie!!! Tú… ¡Eres una extra que acaba de conocer a Onii-chan hace poco, Ayaka no perderá contra ti! ¡¡¡Cómo podría Ayaka perder contigo!!! ¡Muere! ¡¡¡Muere, muere, muere, muere!!!”

Violentamente, golpeaba con su zurda y su diestra repetidamente.

Cada vez que golpeaba, Renko miraba directo al rostro de Ayaka y gritaba con voz ronca:

“¡¿Entiendes?! En verdad–¡¿Pu?! ¡¿En verdad entiendes a Kyousuke?! ¡No lo creo! Si–¡¿Pu?! Si en verdad entiendes a Kyousuke, no estarías haciendo esto–¡¿Pu?! ¡No estarías matando gente en frente de Kyousuke! ¡¿–Pu?! ¡No perderé! Una chica como tú–¡¿Pu?! ¡¡Alguien tan ciega, egoísta e incapaz de distinguir entre el bien y el mal como tú no me va a matar!! ¡¿–Pu?!”

Sufriendo quién sabe cuántos golpe sobre su rostro, Renko no dejaba de hablar mientras Ayaka se ponía más y más emocional. Mientras estaba balanceando sus brazos alternando entre zurda y diestra, las coletas saltaban aleatoriamente.

“¡Cállate! ¡¡¡Cállate, cállate, cállate, cállate, cállate, cállate, cállate!!!”

“¡¿Quién es la ruidosa ahora?! ¡Kinkinkinkinkin, qué ruidosa!”

“¡Cállate, fea!”

“¡Tú cállate, personalidad fea!”

“¡No tienes derecho a decirme eso!”

“¡Tú eres la que no tiene derecho a criticarme! ¡Soy mucho más linda que tú!”

“¡…Argh, suficiente! Ayaka te destrozará la boca, cerda–”

“¡Esa es mi línea!”

Conforme Ayaka se estaba cansando de tanto golpear, Renko se abalanzó sobre ella, revirtiendo sus posiciones otra vez. Ayaka se resistió desesperadamente y las dos chicas rodaron por el piso del pasillo, enredadas.

Quizás escuchando la conmoción, estudiantes comenzaron a reunirse para ver.

“¡¿Ooh?! ¡Me estaba preguntando qué era, así que era una pelea de gatas! ¡Mata, mata!”

“Jee, jeejeejee… Dos cuerpos ardientes, enredados, ropa estropeada, jadeando… Jee, jeejee.”

“¡¿Renko?! ¡¿Y, no es esa Ayaka-chan?! ¡¿Qué están haciendo?!”

“…Creo que se están alimentando. Este mundo está regido por la ley de supervivencia del más fuerte. La ganadora se comerá a la perdedora.”

“Kukuku. Chihiro tiene mucha razón… ¡El poder lo es todo! ¡El poder es absoluto! Ciertamente, la persona más poderosa dominará este mundo como el Emperador Absoluto–¡¿Uwahhhhhhhhh?! ¡Una escopeta! ¡Hay una escopeta sobre el piso! ¡¿Es real?! ¡Oigan, oigan, ¿ese arma es real?!”

Estudiantes aparecieron desde ambos lados del pasillo así como por la entrada del edificio, resultando en una circunvalación desde tres lados.

Pero nadie intervino entre las dos chicas.

Como a punto de morder, Renko y Ayaka forcejeaban entre sí, ignorando a la muchedumbre expectante.

“““——”””

Kyousuke, Eiri y Maina no fueron la excepción, no realizaron un movimiento.

Eiri seguía sujetando a Kyousuke, Kyousuke seguía siendo sujetado por Eiri, Maina permanecía colapsada sobre el piso, todos ellos mirando pelear a las dos chicas.

En la entrada del edificio escolar que estaba repleta de estudiantes, las dos chicas luchaban violentamente:

“¡Shuko! Al menos piensa un poco en los sentimientos de Kyousuke, ¿okey? ¡Ayaka-chan!”

“¡Ayaka siempre considera los sentimientos de Onii-chan! ¡Mucho, mucho más que tú!”

Ahora las dos chicas se habían levantado y se estaban tirando del cabello.

“¡No, no has pensado en los sentimientos de Kyousuke en absoluto! ¡Sólo estás imponiendo tus ideales sobre él sin su consentimiento, ¿no?!”

“¡No estoy imponiendo nada! ¡Onii-chan acepta a Ayaka voluntariamente!”

“¡Eso no es aceptar apropiadamente en absoluto! ¡Eres muy buena para escapar de la realidad!”

“¡Eso es porque fue manchado por ustedes, perras!”

“¡Como dije, esto es escapar de la realidad! ¡Tienes que saber que has ido demasiado lejos, chiflada!”

“¡Tú eres la que ha ido demasiado lejos, chica fresca!”

“¡¿Qué dijiste?!”

“¡¿Qué?!”

““Ngggggggggg…”” Las dos chicas chocaron sus frentes.

Ambas chicas tenían el cabello alborotado y sus uniformes arrugados. El rostro de Ayaka estaba cubierto de moretones y la máscara de Renko lucía como si fuera a caerse en cualquier momento.

¿……Hmm?

¿La máscara de gas estaba a punto de caerse, cómo?

Al quitarse la máscara de gas–el limitador–Renko se convertía en una bestia desenjaulada. Murder Made, creada con el fin de matar, masacrará a todos a la vista sin dejar sobrevivientes.

Por eso, la banda de seguridad siempre estaba cerrada, pero…

Cuando la vida de Renko estaba en peligro, el Ilimitador se activaba y se abría. Ese dispositivo probablemente se había activado mientras Renko estaba luchando con Ayaka.

Pensándolo mejor, Kyousuke sentía que Renko no debería haber quedado arrinconada a ese grado, pero era innegable que su máscara de gas estaba a punto de caerse. Si ese era realmente el caso, las cosas se pondrían peor.

“¡Oigan, deténganse! ¡Renko, Ayaka! ¡Dejen de pelear!”

Kyousuke hizo a un lado a Eiri y se levantó, planeando correr hacia ellas.

–Justo en ese momento.

“¡¡¡T-Tú… molesta!!!”

Ayaka rugió, desatando un rodillazo en el estómago de Renko.

Renko dijo “¡¿Shuko?!” e inmediatamente se separó de ella, tambaleándose.

“¡¡¡MUEREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!”

Y entonces Ayaka le dio un puñetazo con toda su fuerza en el rostro.

“¡¿Kyah?!”

Golpeada por el puño, Renko fue mandada a volar, dando un gran paso hacia atrás.

Mientras su rostro permanecía apartado de Kyousuke y los demás, algo se cayó.

“““¡¿……?!”””

Los espectadores del otro lado respiraron y contuvieron el aliento.

Renko permanecía inmóvil.

La máscara de gas negro azabache se había caído a sus pies.

“““——”””

El ruido se congelaba mientras el aire caliente instantáneamente se enfrió.

Una sensación no identificada de tensión se esparció en los alrededores.

“…………Oh.”

Una voz insípida.

Renko giró su rostro hacia Ayaka quien tenía su puño preparado.

“…Fufufu.”

Con la máscara de gas quitada, el perfil del rostro de Renko quedó a la vista.

Los labios rosados estaban retorcidos en una sonrisa.

“Qué golpe tan fuerte, jeez… Fufu. ¡Gracias a eso, se cayó la máscara! *Suspiro…* ¿Cómo vas a compensármelo, Ayaka-chan? Está comenzando a sonar. Esta violenta melodía que nunca he escuchado antes, ¿sí~?”

“¡¿……?!”

Ojos celeste claro, evocadores de un glaciar a temperatura cero absoluto.

Mirando la belleza de otro mundo de ese rostro, Ayaka quedó aturdida por un momento.

A pesar de que su boca se abría y se cerraba, tratando de decir algo, no salieron palabras.

Sólo miraba fijo con los ojos abiertos de par en par y en shock, al rostro de Renko.

Los estudiante alrededor también se quedaron sin palabras ante su sofocante sensación de belleza, su misterioso verdadero rostro.

En medio del silencio, una clara voz soprano se escuchó.

“¿Oya? Oya, oya, fufufu… en verdad soy demasiado hermosa, haciendo que todos me miren como si hubieran perdido su alma. Oh cielos~ ¡Ser tan hermosa es un crimen! ¡Claramente sin hacer nada, masacré los corazones de todos! Teehee. Fufu… A continuación, ¿me dejan destruir los cuerpos? Destruir mentes y cuerpos por completo–”

“Ah… Oooh… ¡Uwahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!”

Al siguiente instante, Ayaka gritó e inmediatamente giró.

Dándole la espalda a Renko, corrió hacia la entrada de la escuela.

“¡¿Oh?! ¡Espera, Ayaka-chan! ¡No escapes!”

–No, Ayaka no estaba escapando.

En cambio, su objetivo no era la salida sino la escopeta en frente de ella que había rodado detrás de un locker de zapatos.

Levantando la escopeta que se le había caído durante el forcejeo, Ayaka apuntó al corazón.

“¡¿Wah?!” Jaló del gatillo hacia la asustada Renko.

–Boom.

Pero el disparo falló.

Hoyos de perdigones quedaron en la cartelera de noticias detrás de Eiri.

Los espectadores gritaron. Renko dijo “¡DETENTE! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ayaka-chan, DETENTE!!!!!!!!!!!!!!!”, extendiendo sus manos hacia delante para indicar que se detenga. Por supuesto, Ayaka no iba a detenerse.

“¡¿Eeeeeeeeek?! ¡Eso es peligroso, muy peligroso! ¡¿Uhyahhhhhhhhhhhh?!”

Un disparo, dos disparos, tres disparos seguidos. Boom seguido de boom, luego otro boom.

Pero ninguno de los tres disparos alcanzó su objetivo.

No porque Renko los esquivaba sino porque Ayaka no podía estabilizar su puntería. Presumiblemente, el extraordinario aura de Renko había sacudido a Ayaka por completo.

Luego de dispararle tres veces, Ayaka vociferó con resignación.

“¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no puedo soportarlo, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!”

Sosteniendo su arma, arremetió directo hacia adelante.

La distancia entre las dos chicas se redujo instantáneamente.

“——”

Renko confrontó a Ayaka, entrecerrando sus ojos celestes.

Apuntando el cañón a Renko, Ayaka apretó los dientes.

En ese instante, Renko agachó su postura ligeramente.

E inmediatamente–

× × ×

Un silencio nervioso descendió.

Todos tragaron saliva, sus ojos se adhirieron a la escena frente a ellos.

“¿…Qué sucede, Ayaka-chan?”

Con su hermoso rostro retorcido en una sonrisa, Renko preguntó fríamente.

Largos y blancos colmillos podían verse entre sus suaves labios.

“Es mejor que seas rápida si vas a matarme.”

Presionado contra su frente estaba el cañón.

El arma estaba sacudiéndose ligeramente, temblando. Una respiración en pánico podía oírse.

“Hoo~, hoo~… ¡Hooooooo!”

Ayaka ajusto su postura de la escopeta en ambas manos, apretando los dientes. Sus ojos estaban rojos, el dedo índice sobre el gatillo, y miró maliciosamente a esos ojos celestes.

Sin embargo, Renko se encogió de hombros con total compostura e indiferencia.

“Como los anteriores ocho disparos, sólo aprieta ligeramente con tu dedo. ¿Muy fácil, cierto? Incluso si se trata de mí, debería morir de un solo disparo a esta distancia. Pero si fallas, será una historia totalmente distinta.”

“……Te mataré.”

“Sí. Si te topas conmigo y me odias tanto, sólo mátame.”

“¡…Te mataré! ¡Te mataré, te mataré, te mataré, te mataré, te mataré!”

“Dije que lo hagas. Que sólo lo digas con tu boca no va a matarme. ¿En serio quieres matarme?”

“¡Q-Qué ruidosa! ¡Cállate! Si tú lo dices, Ayaka te concederá tu deseo–”

“¡Detente!”

Instantáneamente, Kyousuke gritó.

Apoyándose sobre sus rodillas que estaban a punto de colapsar, suplicó:

“Detente, Ayaka… No mates a Renko… Por favor.”

“Onii-chan–”

Ayaka entrecerró sus ojos, mirando al suplicante Kyousuke.

Sus ojos de oscuridad permanecía impasibles, sin mostrar ni una chispa.

“Hoo, así que te importa tanto después de todo.”

“¿Importarme? Por supuesto que me importa.”

“…Es verdad. Onii-chan ha sido envenenado. Entones no importa. Ayaka matará. Después de matar a Máscara, Ayaka matará a Onii-chan, y luego cometerá suicidio… Kusukusu. Sí. Ayaka tiene que matar rápido. Esta vez, Ayaka apuntará cuidadosamente justo en medio de los ojos–”

“¡La que me importa eres tú, Ayaka!”

Conforme Ayaka estaba a punto de girar hacia Renko, Kyousuke comunicó los sentimientos en su corazón.

“¡No quiero que mates personas exactamente porque me importas! Pero a pesar de eso, quieres matar a mis amigas… ¡Quizás estás celosa de Renko y las demás, pero en mi corazón, Ayaka, eres mi irreemplazable familia! ¡La única existencia! Te atesoro tanto pero… Si matas personas por esas razones, yo voy a… voy a–”

“Oye, Ayaka-chan…”

Mirando el perfil del rostro de Ayaka, Renko preguntó:

“¿…No puedes sentirlo en absoluto?”

Las cejas de Ayaka se unieron con asombro conforme miraba a Renko.

“¿Qué? Después de matarte, qué más–”

“Esto no. Estoy hablando de Kyousuke. Kyousuke está sufriendo mucho… Está muy triste, con mucha melancolía, ¿no? Obligado a mostrarle ese rostro a su preciada familia, ¿no has pensado en eso en absoluto?”

“……Hmm.”

Aunque Ayaka se quedó en silencio por un momento, las flamas de la ira inmediatamente se encendieron en sus ojos.

“¡Ustedes perras son las que han hecho sufrir a Onii-chan! Mancharon a Onii-chan… ¡Todo es su culpa! ¡Si no fueran por ustedes perras, Ayaka no necesitaría hacer esto en absoluto! Y Onii-chan no tendría que mirar a Ayaka con esos ojos… ¡¡¡No es culpa de Ayaka, es culpa de ustedes!!!”

Gritando agudamente, jadeó.

Luego de esperar a que la respiración de Ayaka se calmara, Renko lentamente comenzó a hablar.

“–Para empezar, seré franca, Ayaka-chan.”

Sus labios se torcieron en una sonrisa.

Con sus colmillos destellando como dagas, reveló una sonrisa salvaje.

“Puedo matarte en cualquier momento, ¿sabes? Quebrarte el brazo más rápido de lo que puedes jalar del gatillo, volarte la cabeza más rápido que lo que la bala pueda darme… Fufu. Unos pocos segundos es todo lo que necesito para una humana como tú. No necesito un arma mortal, no la necesito. Puedo desmembrarte con mis propias manos, y destrozar tu cadáver en un millón de partes, ¿sabes?”

Mientras sus ojos abiertos de par en par brillaban, Renko sacó la lengua.

“…Ooh.” Intimidada por Renko, Ayaka se asustó y se encogió.

“Pero no te mataré. ¿Sabes por qué?”

“¡Q-Quién sabe en qué estás pensando! Qué tiene que ver eso con–”

“Porque Kyousuke se pondrá triste.”

Declarando eso, los ojos de Renko eran muy dulces.

O quizás, durante la práctica de cocina, bajo su máscara, puede que Renko estuviera mostrando esa misma expresión mientras miraba a Kyousuke comer la comida de Ayaka.

“¡¿……?!”

Ayaka veía con sus ojos abiertos grandes.

Mirando a esos ojos con honestidad directa, Renko continuó:

“Como amo a Kyousuke, haré todo lo que pueda para evitar que se ponga triste. Por mi amado Kyousuke, reprimiré mi instinto asesino sin importar lo fuerte que sea. Reprimiendo celos, reprimiendo inquietud, reprimiendo obstinación, reprimiendo el propósito de mi existencia. Reprimiendo la prueba de mi existencia. ¡Aun si la represión es imposible, reprimiré todo eso, sólo mira!”

“Qué…”

Confrontada con palabras que eran tan honestas como esa mirada, Ayaka se quedó sin palabras.

Renko entrecerró esos ojos celestes y preguntó:

“¿–Y qué hay de ti, Ayaka-chan? Por el bien de Kyousuke, ¿eres capaz de reprimir tus propias emociones? ¿Tus sentimientos por Kyousuke son tan superficiales?”

“…C-Cállate.”

“Al final, la única que te importa eres tú misma. ¡Kyousuke no es el centro de tus consideraciones! ¡Aprovechas excusas como ‘veneno’ y ‘suciedad’, simplemente estás buscando razones para justificar que priorizas tus propios sentimientos, ¿no?!”

“…Cállate.”

“Oh cielos, oh cielos. Qué mala perdedora eres, Ayaka-chan. La persona más importante en este mundo para ti eres tú misma, no Kyousuke. Sí. Gané muy fácilmente. ¡Tan fácil que quiero reírme! Fufufu. No tengo interés para nada en matarte a ti que eres incapaz de reprimir tu propia necesidad de matar. Oh cielos, oh cielos, ¿qué sucede? ¡Sólo trata de matarme, ¿okey?! ¡Ajaja!”

“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡CÁLLATE!!!!!!!!!!!!!!!”

Rugiendo histéricamente, Ayaka preparó la escopeta otra vez.

Sus ojos rojos estaban abiertos hasta sus límites.

Presionado contra la frente de Renko, el cañón del arma seguía temblando.

“Matarte… ¡Matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte, matarte…!”

“——”

Renko seguía mirando a Ayaka quien parecía como si estuviera recitando un encantamiento.

Mientras Ayaka estaba mirando a Renko, lágrimas se escurrieron de sus ojos.

“¡Ayaka!”

“……”

“*Sollozo, sollozo… Sollozo, sollozo, sollozo, sollozo… ¡Sollozo, sollozo, sollozo, sollozo, sollozo, sollozo, sollozo~~~~~~!*”

Conforme Kyousuke, Maina y Eiri miraban, Ayaka empezó a llorar. Luciendo como si estuviera relajando su agarre sobre el gatillo pero tratando de evitar sus ansias por querer presionarlo al mismo tiempo, apretó los dientes.

–Pronto.

“*Sollozo… Sollozo, sollozo…*”

El rostro de Ayaka de pronto se distorsionó y las lágrimas fluyeron.

Mientras el arma caía de sus impotentes manos…

“¡Uwahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!”

Lloraba y se cubría el rostro con las manos.

Un discurso fragmentado vino de su boca mientras sollozaba:

“¡Ayaka, ama a Onii-chan… el nivel de amor por Onii-chan, definitivamente no pierde contra Máscara! Lo amo, lo amo, no quiero entregárselo a nadie… porque Onii-chan es el tesoro de Ayaka… ¡Porque en este mundo, Onii-chan es la única familia en la que Ayaka puede confiar!”

Vociferando sus pensamientos y sentimientos por Kyousuke, gritó.

“Ayaka no quiere que Máscara, Tonta-Bane-san y Tai-chan le roben a Onii-chan… ¡Ayaka no les dejará que se roben a Onii-chan, absolutamente! Si Onii-chan deja a Ayaka, Ayaka se quedará sola… Ayaka no quiere eso. Ayaka no puede tolerarlo… Ayaka no tiene nada más que a Onii-chan… *Sollozo, sollozo* No dejes sola a Ayaka, Onii-chan…”

“A-Ayaka–”

“Está bien, Ayaka-chan.”

Sin esperar a que Kyousuke se acercara, Renko se arrodilló.

Posando su mano sobre la cabeza de Ayaka, dijo “buena chica, buena chica” y la acarició.

“Tú amas a Kyousuke y Kyousuke te ama a ti. Son hermanos, se aman el uno al otro. ¿Acaso esta relación es tan fácil de destruir? ¿Este vínculo es tan fácil de cortar si ajenas como nosotras tratamos de interferir, Ayaka-chan?”

“¡Por supuesto que no, ¿cómo podría ser tan fácil?!”

Ayaka alzó la vista forzosamente, mirando a Renko.

Renko asintió con satisfacción, sonriendo.

“Sí. Entonces no te preocupes. Además, no estoy tratando de robarte a Kyousuke. Más bien, estoy tratando de ingresar al mundo de ustedes dos.”

“……Hmm.”

“Por supuesto, decir eso es demasiado pronto. ¡Acabamos de conocernos, así que hasta que me gane tu confianza, haré mi mejor esfuerzo! Me agradas. Para ser honesta, al principio sólo quería hacerme amiga tuya porque eres ‘la hermana de Kyousuke’, pero… Mejor dicho, las chicas que aman a la misma persona tienden a ser más compatibles. Para el momento en que me di cuenta, ya no pensaba como lo hacía al principio, quería llevarme bien contigo puramente como amigas, Ayaka-chan.”

“——”

Ayaka bajó la vista otra vez.

Se mordió el labio.

“U-Umm… ¿Supongo que no estamos bien después de todo? ¿No quieres llevarte bien con una homicida como yo? A decir verdad, aún quiero matarte ahora mismo, el sentimiento es muy fuerte… no te he matado porque no quiero que Kyousuke se ponga triste, pero sé paciente, una vez que mate a Kyousuke, también… te desmembraré a ti.”

“……importa.”

“¿Hmm?”

“¡Que seas una homicida o no, eso no importa! Para Ayaka, el 99% del mundo es basura totalmente inútil… A Ayaka no le importan esas personas. No puede molestarle. Si se meten en el camino, Ayaka las eliminará. No hay sentimientos en todo esto. Eliminar la basura no le crea odio ni culpa. Ni en lo más… mínimo.”

“¿…En verdad’”

“Sin embargo.”

Ayaka miró su mano derecha.

Sus ojos temblaban, sintiendo inquietud.

“–No pude dispararte.”

Miró directo al dedo que se había posado sobre el gatillo un momento antes.

“Ayaka fue incapaz de matar a Máscara… Cuando la idea de Máscara muriéndose, desapareciendo del mundo… cruzó por la mente de Ayaka, el pecho de Ayaka de repente dolió mucho. Recorrer el edificio escolar juntas, escapar de los estudiantes superiores juntas, estudiar juntas, la práctica de cocina, muchas cosas vinieron a su mente…”

“Ayaka-chan…”

“Ayaka se siente muy, muy enfadada. ¿Por qué Ayaka no puede hacerlo? No es nada más que deshacerse de un poco de basura, ¿por qué titubea con tanta indecisión…? Pero Ayaka ahora lo entiende.”

Alzando la vista, Ayaka miró a Renko.

“Ayaka no se detuvo porque a Onii-chan no le iba a gustar. Ayaka se detuvo porque Ayaka no quería hacerlo. Para Ayaka, Máscara–”

Sus mejillas relajadas se sonrojaron conforme dijo:

“Renko-san ya no es simple basura.”

“——”

Escuchando a Ayaka, Renko se quedó en silencio.

“¿U-Umm… Renko-sam?” Ayaka frunció el ceño inmediatamente…

“¡¿U-Ugahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh?!”

Aferrando su cabeza, Renko gritó y comenzó a rodar por el piso.

“¡¿Kyah?! Qué sucede, Renko-sa–“

“¡No te acerques!”

Renko evitó que Ayaka se aproximara, golpeando su propia frente repetidamente contra el suelo.

“Oh, esto es malo… ¡¡¡Este instinto asesino es muy malo!!! Un sweep-picking (1) a super alta velocidad combinado con un estallido de gravedad, el torrente del bajo de siete cuerdas está perforándome como un taladro–¡Ahhhhhhhhhhh, intenso! ¡¡¡Demasiado intenso!!! En verdad quiero matar… ¡¡¡Quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, quiero matar, en verdad quiero matar!!! ¡Un tech-death tan maravilloso! (2) Incontrolable… ¡¡¡¡El instinto asesino salvaje es incontrolable!!!!”

“¡¿Renko?! Espera, voy a buscar la máscara–”

En frente de la aturdida Ayaka y los espectadores alrededor quienes no eran conscientes de qué estaba pasando, Kyousuke le puso el limitador a Renko.

× × ×

“…Me decepcionaste mucho, Kamiya joven.”

Una hora o dos habían pasado desde la conmoción de disparos de Ayaka. Kyousuke y su grupo habían sido llevados a la “oficina” de Kurumiya ubicada en el nuevo edificio escolar. De pie sobre el escritorio barnizado de negro, Kurumiya estaba soplando humo azul al rostro de la persona que estaba en el medio de los cinco estudiantes que yacían en fila, en otras palabras, a Ayaka.

Ayaka tosió y miró agudamente.

“¿A qué se refiere con decepcionada, Kurumiya-sensei…? Ustedes fue la que le dio el arma a Ayaka, ¿cierto?”

“Exactamente.”

“Exactamente… ¡Qué demonios!”

Kyousuke le gritó fuerte a Kurumiya quien había admitido el hecho como si nada.

Él ya había supuesto parcialmente que Kurumiya era la persona que le había dado la escopeta a Ayaka.

Kyousuke y sus amigas no habían podido encontrar a Ayaka por ninguna parte en el edificio escolar porque Kurumiya se la había llevado. Mientras Kyousuke y las demás estaban asistiendo a clases, ella había enviado a Ayaka al “campo de tiro” en el nuevo edifico escolar para recibir instrucciones de armas de fuego de una profesora llamada Miduchi.

La mente maestra, Kurumiya, se encogió de hombros.

“Lo que me decepciona no es el hecho de que causaste un incidente. Sino el hecho de que no pudiste matar a una sola persona, retrasada. Ocho tiros disparados, todos ellos fallaron. ¡La incompetencia debería tener límites! Fallar una vez, bueno, ¿pero fallar los exámenes recuperatorios también? Deja de perder el tiempo.”

“¡Usted es la que está perdiendo el maldito tiempo, ¿no?!”

Kyousuke se inclinó hacia delante y sujetó a Kurumiya del cuello.

“¡Qué demonios le hizo hacer a mi hermana, maldita arpía sádica! ¡Voy a matarla!”

Sin embargo, Kurumiya reaccionó con deleite.

“¡Wow, por fin me muestras intención de matar! Estoy muy feliz, Kamiya. Bueno entonces, tendré que darle a Kamiya joven un poco de amor de aquí en más. Cuando veas a tu tesoro recibiendo abusos brutales, no vas a seguir siendo normal, ¿no, estúpido? Kukuku… Como pensé, matricular a la hermana menor fue la decisión correcta.”

“¡¿Ku?! U-Usted, perra–”

Lo que de pronto enfrió la mente casi hirviendo de Kyousuke fue la última oración que Kurumiya dejó escapar.

–Matricular a la hermana menor. Eso significaba permitirle a Ayaka matricularse a pesar de que el homicidio quedó simplemente como tentativa. O quizás…

“…Antes de que se matriculara, usted fue la maldita que le dio la escopeta a Ayaka, ¿no? Kurumiya.”

“No fui yo.”

“¿Huh? Entonces quién fue el bastardo–”

“Por supuesto que fue el mensajero el que hizo la entrega a domicilio. Envié el paquete pero no fui la que se lo dio a tu hermana. No es como si necesitara darle el arma personalmente, ¿cierto?”

“¡¿Qué clase de lógica basura es esa?!”

“Silencio.”

Kurumiya apagó su cigarrillo en la frente de Kyousuke.

“¿…Por qué te enfadas, estúpido? Deberías estar agradeciéndome. Agradéceme que le haya enviado un arma defectuosa a tu hermana, ella fue capaz de matricularse aquí sin matar a nadie.”

“¡¿Ah?! ¡¿Qué clase de maldita broma es esa?! Si no le hubiera dado el arma a Ayaka–”

“Inevitable. Que tu hermana asesine a alguien era inevitable.”

“¿……Huh?”

“No le di nada más que un empujón. Aun sin un arma, ella podría haber usado un objeto filoso, aun sin un objeto filoso, podría haber usado un objeto contundente, aun sin un objeto contundente, podría haber usado sus manos… Mientras estaba persiguiéndote, ella habría asesinado de alguna manera. Como esta vez, aun si yo no hubiera interferido a propósito, Kamiya joven hubiera querido eliminar a Renko y a las demás chicas de todas formas. ¿–Tengo razón, Kamiya joven?”

“……”

Ante la pregunta de Kurumiya, Ayaka permanecía en silencio. No lo admitió ni lo negó.

Apartando sus ojos desafiante, sus pensamiento estaba completamente escritos en su rostro.

“A pesar de ser una asesina virgen, Kamiya joven es una verdadera psicópata. Porque no siente absolutamente nada al matar. Sin ti estúpido como un limitador para ella, ella puede cruzar esa línea fácilmente. Además, el que deformó su sentido de la moral… también fuiste tú, Kamiya.”

–Incapaz de negarla.

Kyousuke también estaba empezando a entender vagamente.

El método de Kyousuke para rescatar a Ayaka del incidente de bullying también fue muy contundente, haciendo que el mundo de Ayaka se achicara. Su relación priorizada la llevó a su obsesión anormal. Un amor excesivamente intenso provocó que su sentido de la moral se retorciera.

Los puños que él había sacudido originalmente para rescatar a Ayaka la habían hecho caer. Los puños que él había sacudido repetidamente para proteger a Ayaka habían terminado haciendo que Ayaka cayera aún más profundo en la oscuridad…

Por eso, Kyousuke no podía hacer responsable a Ayaka.

Ya que Kyousuke era la raíz que llevó a Ayaka a matar, el único responsable debería ser sin dudas el propio Kyousuke–

“No. Onii-chan no se equivocó.”

En ese momento, Ayaka habló enfáticamente.

Posando su mano sobre su pecho, Ayaka recordó.

“Fue Onii-chan el que rescató a Ayaka. No sólo esa vez… Onii-chan salvó a Ayaka incontables, incontables veces, siempre protegiendo a Ayaka. Sin Onii-chan, Ayaka podría haber dejado este mundo hace mucho. Así que, Onii-chan no necesita culparse a sí mismo. No te disculpes. No sientas que rescatar a Ayaka estuvo mal… Ayaka es la que se equivocó. Ayaka se dejó consentir demasiado. Lo siento, Onii-chan.”

“Ayaka…”

“……Tsk.”

Kurumiya secretamente chasqueó la lengua y apoyó su espalda contra su silla.

“*Suspiro*, qué aburrido. ¡Aburrido, aburrido, absolutamente aburrido! Vayan a actuar su drama conmovedor a otra parte. Ya tuve suficiente de todos ustedes, desaparezcan de mi vista ya mismo. Seré indulgente esta vez.”

“¿…Cuál indulgencia? Todo esto fue cosa suya en primer lugar.”

“Estás siendo molesta, Tonta-Amarga.”

“……Cállese.”

Maldiciendo, Eiri dejó la oficina. “Awawa.” Maina la siguió de cerca.

Justo cuando Kyousuke estaba a punto de retirarse…

“Oh por cierto, Kamiya. Sobre las condiciones para que te gradúes, mocoso–ahora eso incluye a tu hermana.”

Kurumiya le informó a Kyousuke.

“Si Kamiya joven también llega a la graduación sin matar a una sola persona, y sin ser asesinada por nadie, dejaré que se gradúen apropiadamente. Como detalle, ya le conté a tu hermana sobre el verdadero propósito de esta escuela, así que no es necesario que se lo expliques, ¿okey?”

“…Eso es de mucha ayuda. Me parece bien.”

“¡Sí! ¡Por el bien de Onii-chan, Ayaka hará su mejor esfuerzo!”

“Kukuku. Luchen tanto como puedan, hermanos. En cuanto a ti, Murder Made–”

Kurumiya dejó de sonreír y entrecerró sus ojos al ver a Renko.

Por un momento, Kurumiya miró fijo a la máscara de gas de Renko.

“…No, nada. Tú también lárgate de aquí.”

“Foosh.”

Renko sólo rió en respuesta. Sin decir nada, volteó y se fue.

Por último, Kyousuke tomó la mano de Ayaka y caminaron, saliendo de la sala.

Conforme estaban yéndose, Kyousuke miró a Kurumiya mientras cerraba la puerta.

“–Muéranse en una zanja.”

El rostro de ella se retorció con resentimiento, y comenzó a operar su celular.

 

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1) El sweep-picking es una compleja técnica de guitarra creada en los años 40, la cual permite interpretar piezas clásicas para violín con guitarra eléctrica. Básicamente es una técnica que economiza los movimientos de la púa, que se mueve como una escoba (inglés sweep, barrer), haciendo un barrido por una selección de cuerdas, de modo que con un solo movimiento se tocan una sucesión de notas con mucha rapidez.

(2) El death metal técnico (del inglés, technical death metal) es un subgénero musical del death metal, que se caracteriza primordialmente por enfocar su composición en estructuras y ritmos complejos.

 

Traductor al Inglés: Anónimo (Baka-Tsuki)
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección.

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