Capítulo 1.6

Página Anterior     *     Página Siguiente

Raishin estaba en su habitación, sometido a un estricto “interrogatorio” de parte de Yaya.

Al mismo tiempo que sucedía eso, algo más estaba ocurriendo. Dentro de la academia, había una sala de espera que formaba parte de su sólida entrada. En ella, un noble solitario se estaba relajando en un sofá.

Tenía un cuerpo alto y delgado. Su culto semblante le daba la impresión de ser un investigador.

El noble levantó su copa de té rojo, y mirando por la ventana, vio el atardecer.

“… Este lugar no ha cambiado ni un poco.”

Luciendo como una espada clavada en el suelo, miró fijamente a la silueta de la torre del reloj.

“Está igual que la última vez— pudriéndose.”

En ese momento, un golpe en la puerta pudo oírse.

Una chica escoltada por un guardia de seguridad ingresó a la sala.

Era una estudiante con cabello perla. Detrás de ella, un autómata perro lobo la seguía.

“Uu… ¿me llamaste… padre…?”

Era una voz apenas más fuerte que un susurro. No miraba al noble conforme le habló, sino que mantuvo sus ojos firmemente sobre sus propios pies.

El noble sonrió con calidez, se levantó, y le indicó a la chica que se acercara.

“No te pongas tan tensa, Frey. Sólo vine a ver cuál era tu situación actual.”

“¿Situación…?”

“Finalmente, la Fiesta Vespertina va a comenzar mañana, ¿cierto?”

Frey retrocedió ante la sorpresa. El noble posó una mano sobre su hombro y le dijo,

“Tengo muchas expectativas puestas en ti.”

“¿En mí…? ¿No en Loki…?”

“Él es especial. Compararte con él sólo disminuiría tu confianza en ti misma, y sería una tontería hacer eso. Entiendo tus habilidades mejor que nadie. Y también sé lo mucho que te has esforzado.”

Frey miró al noble con inquietud. Su rostro mostraba que se encontraba preocupada y titubeante a creer en esas palabras.

“Tus gastos diarios parecen estar bien. Aunque si no crees que sea suficiente, siempre puedes decírmelo… Ah, sí, tengo un regalo para ti.”

Buscando en el bolsillo del pecho de su traje, sacó una foto.

En la foto, había 10 perros. Todos eran de razas distintas, un sabueso y un terrier eran algunos de ellos, y todos llevaban puesta la misma armadura.

Al ver la foto, al principio, la tensión en el rostro de Frey se desvaneció.

Sin embargo, su expresión pronto se nubló.

“Uu… Entonces, padre… ¿Sobre la promesa…?”

“Por supuesto que la recuerdo. No te preocupes, todo lo que tienes que hacer es cumplir tu misión. Si las pruebas resultan exitosas, podrás vivir junto a todos otra vez.”

“… Sí, padre. Gracias por la fotografía.”

La mirada en las pupilas rojas de la chica estaba totalmente perdida.




Traductor al Inglés: Hayashi (Nanodesu Translations)
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: nahucirujano

Página Anterior     *     Página Siguiente

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: