Capítulo 6.3

Página Anterior     *     Página Siguiente

Diez minutos apenas habían pasado después del inconcluso final de la batalla.

Era Raishin. Incapaz de mantener la calma, estaba esperando a alguien. Yaya lo miraba preocupada. Seguía preocupada por las heridas de su amo.

Finalmente, los pies de Raishin dejaron de moverse. Su agudo sentido de la audición había percibido el sonido de pasos.

Sus ojos confirmaron lo que sus oídos habían escuchado. La luz al aire libre brillando lentamente reveló las identidades de las sombras que se aproximaban. No había manera de que pudiera confundir ese encantador kimono. Eran Shouko e Irori.

Raishin se apresuró hasta la entrada para recibirlas a ambas.

“Lo siento. Y gracias. Yo… no hay nadie más en quien pueda confiar más que Shouko…”

“Guárdate tu historia para más tarde. ¿Dónde está el títere roto?”

Como a medio correr, Raishin guió a Shouko hasta la oficina del doctor.

Abriendo la puerta, cuatro figuras aparecieron a la vista.

Había un doctor que usaba lentes. Kimberly, apoyada contra la pared. Y dos chicas del equipo médico. En la parte más alejada de la habitación, Frey estaba recibiendo tratamiento, mientras dormía en una cama.

La primera persona en reaccionar fue el Dr. Cruel.

“¡¿Una diosa…?!”

Luego de soltar eso, de manera apresurada trató de suavizar su apariencia, y adoptó una sonrisa fresca en su rostro. Mientras seguía trabajando en Frey, habló.

“Encantado de conocerla. ¿Qué trae a una fina señorita como usted a un lugar escuálido como este? Desafortunadamente, como puede ver estoy un poco ocupado en este momento, así que quizás podría esperar—”

“Sí, encantada de conocerlo, chico maleducado.”

“¡¿Chico?!”

“Si quiere cautivarme, le sugiero que primero aprenda buenos modales propios de una ser humano, entonces inténtelo de nuevo.”

Pasando junto a Cruel como si él no estuviera allí, Shouko se dirigió hacia el centro de la oficina.

Rabi yacía sobre una mesa.

Como Rabi era un autómata, normalmente no entraría en la jurisdicción de la oficina del doctor. Sin embargo, como era en gran parte orgánico, no lo llevaron a los departamentos de tecnología o ingeniería, sino aquí en cambio. Además, lo trajeron aquí para que pudiera estar cerca de su titiritera, Frey.

Shouko lanzó una mirada de reojo a Kimberly, que estaba junto a ella.

“¿Está bien que yo esté aquí sin que me inviten?”

“No me importa. De hecho estoy emocionada. Podré ver a la famosa Karyuusai en acción.”

Habiendo logrado consentimiento, Shouko preparó su parche ocular, seleccionando una lente para examinar a Rabi.

De alguna manera u otra, parecía estar escaneando el cuerpo de Rabi con un filtro de rayos x. Podías ver y oír la energía mágica fluyendo a través de su parche.

Sin alzar la cabeza, Shouko empezó a dictarles instrucciones en voz alta y severa.

“Necesitaré pinzas aislantes, un catéter, y etanol en agua destilada. Después de eso, voy a necesitar mucha sal. Irori, consígueme una palangana llena de cielo. Y también, Profesora Kimberly, ¿puedo molestarla para que le corte un mechón de cabello a la niña durmiendo allí?”

Mientras hablaba, buscó en su manga y sacó un paquete. Lo abrió, dentro de éste había varias herramientas de distintos tamaños. En adición, varias piedras preciosas cayeron sobre la mesa con un repiqueteo, ante lo que Raishin sólo pudo mirar con ojos de envidia.

“¿Joyas…?”

“En serio no sabes nada. Son piedras mágicas. Son baterías naturales para almacenar energía mágica. Por la composición de su estructura cristalina, son capaces de almacenar dentro de ellas energía mágica de alta calidad.”

Mientras cortaba el cabello de Frey, Kimberly le susurró al oído a Raishin.

Las manos de Shouko eran una ráfaga de movimiento. Quitándose la cadena alrededor de su cintura, la usó para envolver a Rabi con ella.

Era una barrera. Lucía muy similar a una técnica que tenía el clan Akabane.

Luego, Shouko sostuvo un cordón con la boca, usándolo para atar las mangas arremangadas de su kimono.

Sus brazos eran delgados y blancos. Sus dedos también eran largos y delgados, y eran un poco escuálidos para una señorita. Lucían como si hubieran sido usados con regularidad, eran los dedos de una maestra artesana.

Finalmente, la “operación” de Shouko comenzó.

La manera en que usaba sus manos era ligera y refinada, sin movimientos en vano. En todo caso, no parecía confundida para nada. Era como si supiera qué hacer y exactamente cuando hacerlo.

Era como mirar a un pianista con su instrumento. Sin tiempo para que la galería contenga el aliento, en menos de diez minutos había terminado el tratamiento de Rabi.

Usó el cabello de Frey para coser. Después de suturar rápidamente sus heridas,

“Véndenlo.”

Les dio instrucciones a las dos chicas del equipo médico, entonces se alejó de Rabi.

Lavándose las manos en la palangana que sostenía Irori, se limpió la sangre.

“Bien hecho.”

Sólo había admiración en la voz de Kimberly conforme le agradeció a Shouko por su trabajo.

“Entonces, ¿ese autómata podrá vivir más?”

“En primer lugar, siempre iba a ser imposible.”

“— esa es, cómo decirlo, una respuesta bastante inesperada.”

“Los órganos internos son un lío total. Si el Corazón está más o menos así, es un caso sin remedio.”

Raishin miró a Frey, y sintió alivio de que ella siguiera inconsciente y no haya podido oír eso.

“Sin embargo, mi regla es hacer todo a la perfección, y hacerlo hasta el final. Me gustaría reparar las partes que se dañaron, así él tendría una conexión más fuerte con la vida. Si tan sólo trajera conmigo un poco de madera de roble de calidad.”

“¿Roble? ¿Planea tallar sobre madera también?”

“Soy una titiritera. Más que esta simulación de ser doctora, podría decirse que la imagen de una artesana de madera encaja mejor conmigo.”

“Bien, bien, ya entendí. Bueno, estoy apurada, así que supongo que saldré primera.”

Kimberly salió de la oficina del doctor. Luego de verla desaparecer de vista, Shouko volteó a ver a Raishin.

“Bueno entonces, escuchemos tu historia.”




Página Anterior     *     Página Siguiente

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: