Capítulo 2.5

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Raishin se preguntaba si él lo había visto o no.

El estudiante con la máscara plateada cruzó la calle sin siquiera echar una mirada en su dirección.

Había dos personas— o mejor dicho, dos cuerpos siguiéndolo.

Adornadas con volados y encajes, llevaban puestos unos hermosos vestidos. Los vestidos tenían una estética extraña. A la moda con las tendencias de fines del siglo diecinueve, su esencia era una de muerte y decadencia. Ambas chicas eran imponentemente hermosas, pero también claramente extravagantes.

Observando entre la escena del exterior y la furtiva mirada de Raishin, Charl habló con una voz sorprendida.

“¿Ese es Magnus, no? ¿Qué, esta vez vas a desafiarlo a él?”

“Yaya.”

“Sí.”

Raishin y Yaya se levantaron. Charl de un sobresalto, también lo hizo.

“¡Espera… ¿lo dices en serio?! ¡Espera un segundo!”

Tomó a Raishin del brazo— y se estremeció.

Los ojos de Raishin tenían un destello brutal. Charl rápidamente lo soltó, pero reunió valor suficiente para comunicarle una advertencia.

“No te ofendas pero ríndete ya. Él es alguien a quien definitivamente no puedes ganarle.”

“¿Definitivamente?”

“Sí. Está por encima de todos en términos de técnicas y energía mágica. Sus puntajes combinados son los más altos de todas las generaciones, y desde que está en esta academia ha sido aclamado como un genio. Una fuerza individual que utiliza seis autómatas simultáneamente. A estas alturas, es considerado como la persona más cercana a convertirse en el Rey Mago— ¡oye, Raishin!”

No se quedó a escuchar el final. Raishin ya había empezado a alejarse.

“Desafortunadamente, soy un idiota testarudo. Necesito aprenderlo por mí mismo antes de entenderlo.”

Con paso ligero, abandonó la mesa.

Saliendo de la cafetería, llamó la atención del tipo de capa negra.

“Espera, fenómeno enmascarado. ¿O debería llamarte Magnus?”

El estudiante— Magnus se detuvo.

Las dos autómatas se detuvieron en frente de él como medida de protección.

Al ver a una de ellas, una doncella con cabello rosa, el rostro de Raishin gesticuló involuntariamente. Un mordaz dolor le golpeó el pecho, tan intenso que pensó que podría salirle humo, y ya no pudo mantener su serenidad.

El parecido de esa muñeca era extremadamente alto.

“Yo. ¿Haces que tus muñecas te sirvan mientras das un paseo? Como siempre, tienes los peores pasatiempos de todos.”

“… ¿Quién eres?”

“No me rompas el corazón. Viajé todo este camino desde el otro lado del mundo sólo para encontrarte.”

Aunque su tono de voz era ligero, Raishin era intensamente consciente de que su corazón estaba ardiendo.

Si odias a alguien, generarás rabia hacia esa persona. Sin embargo, aunque Raishin estaba manteniendo su cólera bajo control, la rabia le estaba desbordando calmada y silenciosamente.

Aunque mantenía su voz baja y apagó sus emociones, la rabia continuaba derramándosele del cuerpo. Los estudiantes que caminaban por las calles se detuvieron y los que estaban comiendo en la cafetería miraron en esa dirección, donde parecía que iba a desatarse una masacre.

Magnus miró a Raishin de manera intensa, antes de hablar finalmente con una voz calmada.

“Parece que me has confundido con alguien más.”

“Si eso es lo que piensas, pues que así sea. Sin embargo, sólo tengo algo que quiero darte—“

Mientras hablaba, Raishin levantó su brazo, y en medio segundo,

Algo sucedió, pero Raishin no pudo comprender qué fue.

Como un ramo de flores que le habían acercado, sus pulmones se llenaron con una dulce fragancia floral.

La delicada sensación de los adornos le rozaron la nariz, y su visión quedó bloqueada. Sus manos y pies estaban en contacto con la suave piel de una chica. Finalmente, numerosas espadas se posaron en su cuello.

Exactamente como un ramo de flores, Raishin quedó envuelto en un mar de colores que incluían, cabello, ojos y vestidos.

Había alguien detrás de él, y alguien en frente. También a ambos costados. No supo de dónde aparecieron, pero en este momento varias espadas, lanzas, y dagas presionaban su piel.

Un total de seis autómatas se abalanzaron sobre Raishin al mismo tiempo.

¿De dónde salieron? ¿Y cuando aparecieron?

Hasta este momento, él no había sentido la presencia de esas cuatro unidades.

“¡Raishin!”

Yaya se acercó para ayudarlo, pero la hoja contra su garganta puso más presión en respuesta. Tras lo cual, Yaya no podía hacer nada, o la cabeza de Raishin estaría rodando antes de que pudiera actuar siquiera.

“… Tus señoritas son bastante rápidas.”

Con una sonrisa irónica, Raishin lentamente alcanzó el arnés en su cintura.

“No se precipiten. Como apenas acabamos de conocernos, sólo quería darle esto como obsequio.”

Abriendo uno de los estuches, sacó una pequeña botella.

Tenía alguna clase de polvo negro dentro. Teniendo en cuenta la situación en la que se encontraba, no sería exagerado imaginar que era algún tipo de explosivo.

“… Retrocedan.”

Ante la orden de Magnus, las muñecas bajaron las armas.

La doncella de cabello rosado tomó la botella de la mano de Raishin y la depositó en la de Magnus.

“Te agradezco por este regalo.”

Con esas palabras solas, Magnus y su Escuadrón se retiraron de la escena.

“¡Raishin…! ¡¿Estás herido, Raishin…?!”

A los gritos mientras corría, Yaya se aferró a él.

“¡Lo siento, lo siento mucho…! ¡Trajiste a Yaya contigo, y aun así…!”

“… Finalmente lo entiendo, Yaya.”

“¿Eh…?”

“La única manera de poder acercarme a él es con una pelea justa…”

Estaba cubierto de sudor frío. Ahora que todo había pasado, sus rodillas temblaban.

Sus instintos y su propio espíritu estaban aterrados.

Charl no había mentido. La manera en que en ese momento él—

Definitivamente no podría ganarle.

Cualquier ataque sorpresa será inútil. Ataques de cerca sólo acortarían su tiempo de vida. Si quería derrotar a Magnus, hacerlo entre los límites establecidos por las reglas de la Fiesta Vespertina sería lo más sensato.

No obstante, seguía sin poder encontrar un camino hacia la victoria incluso por esa ruta. La realidad dictaba que si fueran a enfrentarse en una batalla, duraría apenas un segundo.

Raishin entrenó mucho para que pudiera luchar al máximo en una batalla.

Estaba utilizando el potencial de Yaya al 120%.

Compiló un sinnúmero de técnicas de batalla, todas diseñadas para tomar ventaja respecto al enemigo.

A pesar de todo eso, ¿había una probabilidad del diez por ciento de que pudiera alcanzar su objetivo?

(¡¿Podré alguna vez alcanzar su nivel…?!)

La diferencia entre fuerzas era avasallante. La brecha era tan grande como lanzarse de un acantilado.

Sentía que el suelo bajo sus pies se convertía en puré, y que su cuerpo se estaba hundiendo en la tierra.

Forzado a ser consciente de la diferencia en poder, sintió que su fuerza de voluntad se desvanecía. Pero en ese momento—

Aplauso, aplauso, aplauso. Alguien lo estaba aplaudiendo abiertamente.

“Los rumores sobre ti eran ciertos. Apenas cuatro días después de tu inscripción, ya le mostraste los dientes al Marshal.”

Volteando, vio a un estudiante solitario que tenía una sonrisa amistosa en su rostro.

Con hermoso cabello lacio, era un chico bastante apuesto. Si entrecerrabas los ojos, casi se veía como una preciosa chica. Su voz tenía un tono distintivo y claro, sonaba como un instrumento excepcional de cuerdas.

Saludando a Raishin con una cautivadora sonrisa,

“Encantado de conocerte, Señor Akabane. Si no es molestia, ¿me darías un segundo de tu tiempo?”




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