Capítulo 1.1

Página Anterior     *     Página Siguiente

Había pasado un tiempo desde la destrucción de la torre del reloj, y ahora era de noche.

Al ver la canasta que le habían ofrecido sospechosamente, Raishin giró la cabeza en la dirección opuesta.

“Aprecio el esfuerzo que pusiste para hacerlo, pero no quiero.”

Ante su fría negativa, la doncella de cabello perla— Frey, se petrificó.

La canasta que llevaba en sus manos, la cual estaba llena de deliciosos sándwiches que parecía que hubieran salido directamente de un club, tambaleaba ligeramente. De manera casual, también tambaleaban los dos grandes bultos en su pecho.

“De todas maneras, probablemente les pusiste algo otra vez, ¿no? Algo venenoso.”

Frey se aferró al perro lobo que la acompañaba, y empezó a sollozar.

“¡No trates de usar lágrimas para salirte con la tuya! ¡Yo soy el que quiere llorar aquí!”

“Uu… Pero, no confías en mí en absoluto…”

“Eso es porque tu comportamiento pasado fue sospechoso, ¿ok? Este es el resultado de tus repetidos crímenes, ¿entiendes?”

Mientras Raishin la reprendía, una cuchilla llena de malicia se repente se apoyó en su cuello.

Yaya se puso de pie por el shock. Lucía como si quisiera liberar a Raishin de su situación, pero la cuchilla ya se había apoyado en el cuello de Raishin, por lo que ella no podría realizar movimientos en falso.

Directamente al lado de Raishin, una máquina humanoide cuya grotesca forma hacía difícil decir si era un ángel o un demonio, estaba parada allí. Todo su cuerpo parecía hecho de cuchillas, su característica principal era que todo su cuerpo parecía constar de ángulos agudos. Por supuesto, era el autómata de Loki, Cherubim.

“… ¿Cuál es el significado de esto, querido vecino Loki?”

“Aunque sea yo quien lo diga, soy una persona tolerante… Sin embargo, existen tres cosas en este mundo que no puedo perdonar. Personas que me dan órdenes. Personas que me desafían. Y finalmente, las escorias que hacen llorar a mi hermana.”

“¡¿Aunque yo sea la víctima?! ¡Día a día, yo soy la persona cuyo cuerpo queda sujeto a veneno!”

La cuchilla se clavó más profundo, cortando las protestas de Raishin.

“¡—Ok, está bien! ¡¿Todo lo que tengo que hacer es comerlo, verdad?!”

Rechinando los dientes, Raishin finalmente se resignó, y Cherubim lo soltó.

Expectativas llenaron los ojos rojos de Frey, conforme acercó la canasta una vez más.

Las pupilas de Yaya se oscurecieron, parecidas a un lago sin fondo, mientras miraba fijamente a Raishin.

Raishin tenía los aires de un hombre enfrentando la sentencia de muerte mientras tomaba la canasta ofrecida.

“… ¿Estás absolutamente segura de que no les pusiste nada raro esta vez?”

La cabeza de Frey se movía de arriba abajo al asentir.

“¿Entonces no les pusiste sal ni ron ni tritones secos ni escorpiones triturados ni pastillas para dormir?”

Asiente, asiente.

Raishin se armó de valor, y tomó un sándwich de huevos revueltos.

Respirando profundamente, fortaleció su determinación, y mordió.

“¡—Geh!”

Era tan amargo como para insensibilizar la lengua, y su garganta ardía. Por un breve momento, Raishin tosió fuerte.

Raishin en silencio la miró, haciendo que Frey confiese al borde de las lágrimas.

“El profesor del departamento de medicina… me dio el prototipo de una droga…”

“… ¿Qué clase de medicina es?”

“Se supone que aumenta la fertilidad del ganado como vacas y caballos…”

“¡No le pongas algo como eso! ¡Espera, ¿me mentiste?!”

“Uu… no es mentira.”

Mientras abrazaba por el cuello al perro lobo, Frey lo negó en una rara demostración de terquedad.

“Normalmente, pongo algo dentro de los ingredientes del sándwich, pero…”

“¿Qué pasa con ese ‘pero’?”

“Esta vez, en vez de agregarle algo, mezclé la droga en el ingrediente, y lo emparedé entre el pan…”

“¡Esa es una distinción trivial! ¡De todas formas, lo que estás haciendo ya es experimentación en humanos, ¿no?!”

De un golpe, Yaya pateó su silla a un lado al levantarse.

“¡Ya fue suficiente!”

“Oy, Yaya. Es verdad, dile.”

“¡¿Por qué todavía no aprendes la lección, Raishin?!”

“… ¿Huh, yo? ¿Por qué te enojas conmigo?”

“Aun cuando te engañaron todo este tiempo, sigues probando su comida… ¡No me digas que, ¿de verdad amas a esta zorra…?!”

Una Yaya en pánico volteó a mirar en la dirección de Frey.

Frey se sonrojó de manera suave, y apartó la vista significativamente.

Yaya empezó a sollozar convulsivamente, y al mismo tiempo, el suelo empezó a temblar.

Y así, en última instancia— Raishin sacó el palito corto.

“… ¿Ella saltó?”

Mientras adhería una curita a Raishin en el rostro, Frey repitió lo que Raishin había dicho.

Cubierto de heridas por todas partes, en este momento Raishin estaba recibiendo tratamiento de parte de Frey. Estaba esterilizando y pegando las curitas de manera experimentada. Aunque sus reflejos eran terribles, parece que era hábil con sus dedos.

Yaya de manera malhumorada se había ido furiosa. Aunque habiendo dicho eso, como había un aura de maldad flotando afuera de la ventana, ella probablemente los estaba observando de cerca.

Estaba ruidoso afuera. Un continuo torrente de estudiantes fluía incesantemente a un lado y al otro de la polvorienta calle principal; había profesores y guardias de seguridad, e incluso oficiales de la ciudad que iban por ahí. Debido al colapso de la torre del reloj más temprano hoy, toda la academia parecía un gato sobre ladrillos calientes, una clase distinta de agitamiento y tensión que la asociada con la Fiesta Vespertina se extendía por el aire.

Raishin continuó, mientras observaba el ajetreo y bullicio de afuera.

“Sí. Hace un rato, saltó de la azotea. Casi inmediatamente antes de la destrucción de la torre del reloj.”

“… ¿Qué clase de persona era?”

“Hm… Bueno, tenía cabello castaño, y llevaba un sombrero.”

Frey inclinó la cabeza ligeramente. Con tan poca información, no era posible deducir quién era.

“Qué más… Ah, daba esa sensación particular.”

Raishin estaba apuntando hacia el exterior de la ventana. Parada de alguna forma aturdida en frente de los árboles estaba una estudiante. Tenía cabello castaño, y de altura promedio. Era el tipo de chica que no dejaba una impresión duradera, pero ahora estaba mirando intensamente en su dirección— una vez que ella se dio cuenta de que él la estaba mirando, desapareció abruptamente.

Tenía curiosidad sobre su comportamiento, pero como no pudo reconocer su rostro, Raishin pronto se olvidó de la chica mientras volvía a su conversación con Frey.

“Oh, cierto, de alguna forma se parecía a Charl. Su rostro y su figura especialmente.”

“Esa es… Henri. Probablemente.”

“¿Henri? ¿No se supone que es una chica?”

“Henriette Belew.”

“¿Dijiste Belew?”

En Inglés, Henriette sería Henrietta. Que su primer nombre se lea en Francés, así como tener el Belew como apellido— era igual que Charl.

Como si hubiera visto a través de las dudas de Raishin, Frey rápidamente habló.

“Henri es la hermana menor de T-Rex, y también su compañera de cuarto.”

“¿En serio? Espera, antes de eso, ¿desde cuándo su hermana estaba en la academia?”

“No, no estaba. Apenas entró hace poco…”

Parece que hace una semana, había sido asignada al dormitorio grifón de la nada.

Como estudiante transferida, así como al ser la hermana menor de T-Rex, esperarías que fluyeran más rumores. Raishin pensó que su falta de conocimiento se debía a su distanciamiento reciente de Charl, pero parece que Frey no tenía muchos detalles tampoco.

“Huh, pensé que se parecían… Pero no esperaba que fuera la hermana de Charl.”

Sus rostros eran similares. Sin embargo—

Si la comparaba con Charl, cuya belleza era como la de un hada elegante, entonces Henri era poco atractiva.

Su cabello no era dorado como el de Charl, y también su color de piel era ligeramente distinto. La diferencia entre ellas era como si las dos pertenecieran la familia de las Rosáceas, pero mientras Charl era una gran rosa, su hermana era una simple flor de frambuesa.

Por alguna razón, se sintió deprimido. Era la misma sensación como cuando se abría una vieja herida.

“Henri ya intentó suicidarse seis veces. Si contamos lo que Raishin vio, ahora serían siete veces.”

“… ¿Siete veces?”

“La soga con la que intentó colgarse se rompió, cuando se envenenó pudieron darle un antídoto a tiempo, salvándola…”

“Heh… Entonces pudieron ayudarla fácilmente. No sé si debería llamarlo buena o mala suerte.”

Incluso para el período de tiempo de una semana, intentar suicidarse siete veces era demasiado. ¿Tanto quiere morir?

Raishin cruzó los brazos, pensando profundamente.

Uno de los requisitos básicos para entrar a la academia era, por supuesto, ser capaz de pagar las grandes cuotas de matriculación.

Aunque, siendo este año el año en que se celebraba la Fiesta Vespertina, la cantidad de aspirantes a la academia eran pocos en número, y por eso la selección había sido bastante tolerante… o eso escuchó. Como los de primer año no tenían mucha experiencia en batalla, estarían en desventaja si fueran a pelear. Aun así, la familia de Charl era de la nobleza pero se había ido a la ruina. No tendrían dinero para tirar de esa manera. Eso significaba que debería haber un patrocinador detrás de ella.

Abruptamente, notó que sentado en la cama al lado de él, Loki tenía una mirada seria en su rostro.

“Loki. ¿Sabes algo?”

“… Aunque sea yo quien lo diga, soy una persona tolerante, pero las personas que esparcen conjeturas infundadas me enferman.”

Es por eso que no lo diré— o parecía sonar así.

“Qué pasa con eso. No empieces y luego te calles a mitad de la oración.”

“¿Cuándo empecé a decir algo? No pongas palabras en mi boca, idiota.”

“Tú eres el idiota. Siempre quisquilloso y buscando errores triviales al hablar, eres el ejemplo del libro de textos de una persona arrogante. Es muy obvio que estás emanando un aura fuerte que dice ‘háblame’.”

“¿Cuál aura? Eres un idiota que sueña despierto, no mezcles tus delirios orientales con algo que no existe en el mundo real.”

“Es una manera de decir. Un consejo literario. Y además, no te burles de Oriente, idiota Occidental.”

“Silencio, idiota más grande del mundo.” “Idiota más grande del sistema solar.” “Idiota más grande de la Vía Láctea.” “¡Gran idiota que supera la cuarta dimensión!”

Con venas sobresaliéndoles, los dos empezaron a reñir como niñitos. Frey parecía haber recordado algo de repente, y lo dijo en voz alta para hacer que dejen de pelear.

“Ah… Hablando de T-Rex. Ha estado desaparecida desde anoche.”

Las orejas de Raishin reaccionaron. ¿Qué acaba de decir?

“No volvió a los dormitorios… La casera estaba armando un alboroto por eso.”

Raishin no esperó a escuchar el final. Saltó de la cama, y salió corriendo descalzo de la sala.




Página Anterior     *     Página Siguiente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: