Capítulo 6 – Las Papas Fritas Divinas

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(Amigos, amigos… decían como si fueran una religión.)

Sentados en un McDonalds que estaba pasando una canción conocida, Chiriko mezclaba su malteada con un sorbete.

La canción valoraba a los amigos, diciendo que no importaba cuánto pasara el tiempo, los amigos nunca dejarían de confiar los unos en los otros. En esta situación, sin dudas era una canción que la irritaba extrañamente.

Aun así, Atsumu, sentado enfrente de ella, bebía café caliente con calma y un rostro indiferente.

“¿Crees que vendrá de verdad?”

“No lo sé…”

Atsumu jugueteaba con su teléfono, viendo el mensaje de Tetsudo.

Se habían distanciado y ya no eran amigos tan cercanos como antes, aun así Tetsudo lo tomó del cuello desde atrás y lo obligó a intercambiar direcciones de email con él y también con Chiriko, mientras Tetsudo se emocionaba por conseguir al menos un número.

El texto y el contexto del mensaje de Tetsudo eran totalmente distintos.

Se trataba de Jinta, quien había visto a Meiko.

Meiko quería que Jinta, ella misma, y todos los demás Super Peace Busters cumplieran su deseo.

También quería que Jinta les explicara todo a todos, así que decidió que todos se reunieran en el McDonalds a la tarde.

“¿Yadomi está haciendo esto en serio?”

“Supongo que sí. Cuando lo vimos el otro día, ¿no corría, diciendo Menma, Menma?”

“Esto está lejos de ser bueno. Siento que esa persona ha cambiado, incluso sus ojos. Pero, reunirnos aquí… ¿qué quiere hacer?”

“Deja que haga lo que quiera. Oigamos lo que va a decir. Él cambió tanto en menos de cinco años, ¿no te parece gracioso?”

“No tengo esa clase de intereses.”

“A mí me parece muy gracioso.”

Chiriko le echó un vistazo a su amigo de corazón negro tomando café, y ligeramente entrecerró los ojos.

“Qué predecible.”

Era un tono juguetón, aunque sus ojos iban completamente en serio. Sólo su boca estaba sonriendo… qué malvado. Cierto, desde aquel día, Chiriko siempre había estado viendo la sonrisa falsa de Atsumu.

(Si no podías sonreír, estaría bien que no lo hagas.)

La puerta de entrada se abrió. La miembro del staff dijo, con un sonido ligeramente nasal y el tono de un personaje de anime, ‘bienvenida’.

“…”

(Ahah… Había otro rostro sin sonrisa.)

“Oh. Esa es…”

“¿Anjo?”

Naruko, quien había entrado al negocio, fue a la mesa sin saludar. Al mismo tiempo, eligió algo para comer, sentía que toda su espalda estaba muy tensa.

Habiendo recibido su coca y papas, a regañadientes relajó su expresión y se dirigió hacia ellos.

“Hola.”

Dicho eso suavemente, encontró un lugar al lado de Chiriko y se sentó.

“No te reconocí a primera vista. Cambiaste mucho.”

Con una sonrisa falsa en su rostro, Atsumu echó un vistazo repentino a Naruko.

“¿A qué te refieres?”

“Literalmente lo que dije.”

Naruko apartó la vista y miró alrededor del barco. Sus ojos obviamente lo estaban buscando a ‘él’.

“¿Cuándo empezó a dejar de ir a la escuela?”

“¿Por qué me lo preguntas a mí?”

“¿No es normal preguntártelo? Ustedes estudian en la misma preparatoria.”

“…”

“¿No puedes persuadirlo? Después de todo, ¿los amigos no son amigos sin importar la edad?”

Al ver sonreír tanto a Atsumu, Chiriko supo lo que estaba pensando— ciertamente, él estaba consciente de la canción que el restaurante estaba pasando.

En ese momento, Naruko pensó mientras bebía su coca.

(Qué tipo desagradable.)

Cinco años era un tiempo muy largo e inimaginable. Y habiendo conocido a estas dos personas luego de cinco años, sentía que se veían igual— tan desagradables como el uniforme escolar que tenían puesto. No obstante, no tenía un sentimiento fuerte de malestar como para estar sin hacer nada con ellos.

Comparada con esos amigos ella siempre conversaba, no tenía que fingir su rostro y sus acciones cuando estaba con ellos.

¿Por qué era así? Este era el único punto que la molestaba.

(Yadomi… ¿En verdad vendrá?)

Naruko recibió el mensaje de Tetsudo mientras paseaba con sus nuevas amigas.

Cuando vio el mensaje, quiso llorar.

(De hecho… no era necesario que yo estuviera aquí).

Tomó algunas papas fritas y se las llevó a la boca.

Entre las papas fritas de McDonalds, siempre habría algunas ‘papas fritas divinas’ deliciosas. La superficie era crujiente, pero el interior era tan suave que se derretiría, como si tuvieran el gusto de las papas fritas costosas y de alto rango de los restaurantes Franceses, aunque no las hubiera comido.

La mayoría de las papas fritas estaban secas, lo que era bueno, pero la sensación de tener una oportunidad de comer ‘papas fritas divinas’ no podía describirse con palabras. Si se era desafortunado, puede que no hubiera ninguna de ellas en un pack de papas.

La que Naruko tomó al azar era la ‘papa frita divina’, pero…

(… Mmm.)

La Naruko de hoy no podía disfrutar de esa sensación. Cuán raro era para ella encontrarse con una ‘papa frita divina’…

El silencio rodeó rápidamente a los tres, quienes no se habían visto durante mucho tiempo.

Aquel día, sus cerebros recapacitaron.

“Jintan… ¿Te gusta Menma?”

“Dinos la verdad. Los Super Peace Busters no deberían ocultarse cosas entre sí.”

“¡A quién le gustaría una chica tan fea!”

Luego de varias veces tratando de recordar esa parte de sus recuerdos, algunas distracciones ocurrieron. Esas distracciones cambiarían de acuerdo a la perspectiva de las distintas personas.

No obstante, la suave sonrisa que Meiko tenía en su rostro luego de que Jinta le dijera ‘chica fea’ era casi la misma en los recuerdos de los tres.

No habían olvidado esa escena durante estos cinco años.

Si se descuidaban, esta escena aparecía en sus corazones.

Cuando pensaban en ello, se sentían sofocados, y que algunas partes de sus cuerpos se retorcían, y plegaban formando una bola.

Por eso, trataban de no tocar ese recuerdo… pero por qué…

¿Por qué tuvo que traer de nuevo aquel recuerdo deliberadamente, induciendo ese dolor?

“Ohyoohyoo. ¡Ohyoo!”

Siguiendo al sonido de apertura de la puerta automática, se oyó un fuerte saludo. Todos podían adivinar quién era instantáneamente— y además la persona junto a Tetsudo…

Los tres lo miraron de mala gana. Alzaron la cabeza lentamente vacilando.

Esta era una razón que se diferenciaba entre ellos.

Entré al negocio con mis sandalias. Pude ver que los Super Peace Busters ya me estaban esperando en una esquina del restaurante.

Ayer vi a Atsumu, a quien no había visto en un largo tiempo. Estaba sentado frente a Anjo y Tsurumi. No parecían haber conversado.

“Ohyo ohyo. ¡Ohyooo!” Tetsudo los saludó sin prestarle atención a la atmósfera. La gente en el lugar alzó la cabeza ligeramente.

“Todavía tengo trabajo que hacer luego de esto,” dijo Anjo, muy disgustada.

Opuesto completamente, Matsuyuki lucía de muy buen humor.

Dijo con una sonrisa, “¿Oí que estás buscando a Menma? Se apareció frente a ti con inquietud, ¿pero ahora se perdió otra vez?”

“Ah…” no podía decir una palabra.

Tsurumi miró fijamente a Matsuyuki, entrecerrando los ojos. Anjo estaba jugueteando con algo que decoraba sus uñas… ciertamente, esta escena se desviaba totalmente de lo que Tetsudo dijo sobre que todos iban en serio por amor.

“¿Oh, Anaru, compraste algunas papas fritas?”

Anjo, con una cara aburrida, enérgicamente alzó la cabeza por primera vez.

“¡No me llames así!”

El discurso de Tetsudo tenía coherencia con la opinión de Menma.

“No nos hemos visto en mucho tiempo. Dame algunas papas fritas. ¡Quiero la salada!”

Ignorando el discurso idiota de Tetsudo, Matsuyuki inclinó ligeramente su cuerpo hacia la mesa.

“Volvamos al asunto… Yadomi, ¿dijo Menma que quería cumplir su deseo?”

“Ah…”

“Deja de hablar, Matsuyuki. Estás siendo demasiado despiadado.”

“¿Por qué debería? Yo también ayudaré. También ayudaré a cumplir con el deseo de Menma. Si hago eso, ¿quizás Menma vuelva a tu lado?”

Abruptamente, lo descubrí.

Aunque Matsuyuki usaba un tono suave desde la cabeza a los pies, no había sonrisa en sus ojos. Era sólo una mirada vacía, curioseando sobre cómo reaccionaría yo.

“No, no… Ya lo dije. Fue sólo mi alucinación… así que…”

“Y yo dije que quería ayudar. Por favor no te preocupes.”

¿Por qué no debería preocuparme? Estos eran los delirios de un marginado. ¿Por qué tienes que ir tan serio cuando me hablas?

Ni siquiera había tiempo de concluir una respuesta.

“¡Oh, sí! ¡Entonces primero averigüemos el deseo de Menma!”

Tetsudo y Matsuyuki empezaron una discusión vacilante y sin sentido. “Menma quiere conseguir la firma de Yo… no consiguió la cartera especial de Bobobo (1)… además también quiere capturar a Dialga en Nokemon (2)… oh, puede que sea eso. Qué lindo es recordar estas cosas. Empecé a pensar que podría motivarme.”

No obstante, los únicos motivados eran los chicos. Anjo dejó de juguetear con sus uñas y en cambio usó sus dientes para mordérselas. Cuando era pequeña, tenía esta clase de hábito— no le importaba lo mucho que se pintara las uñas, se las mordía cuando estaba de mal humor. Tsurumi sólo agachó la cabeza, mirando a la mesa.

Y yo… con la boca medio abierta, sólo pude ver con impotencia a Matsuyuki y Tetsudo lentamente llegando a conclusiones sobre ‘el deseo de Menma’.

“¡Entonces vamos a dejar que Yadomi juegue Nokemon!”

“¡Tsk…!” Habiendo oído de repente mi nombre, perdí mi defensa. Y cuando ellos vieron mi obvia vergüenza…

“¿Te asusta mucho salir de tu casa, no?”

Matsuyuki me mostró una sonrisa con evidentes intenciones maliciosas.

Esa nariz alta y erguida… me hizo olvidar incluso mi impaciencia y enojo. Sólo podía pensar en mi corazón lo apuesto que era él.

“Anjo, ¿tú trabajas en una tienda de juegos, cierto? Podrías vendernos Nokemon a menor precio… debería ser la versión diamante.”

“¿Por qué tengo que ser yo?”

“Tsurumi y yo seremos responsables de revisar las transacciones en Internet para ver si hay una cartera especial de Bobobo. Tetsudo… tú te encargarás de conseguir la firma de Yo. Recuerda ser rápido.”

“Eheh. ¿Por qué yo?”

“Estás decidiendo las cosas tú solo,” Tsurumi reprochó. Pero Matsuyuki sólo dijo de manera juguetona, “está decidido.”

Luego sus labios se curvaron como la luna nueva.

“Super Peace Busters se forman de nuevo.”

Y bajo el insistente pedido de Tetsudo, fuimos obligados a intercambiar direcciones de email.

Salvo la mía y la de Tetsudo, las direcciones de email de los demás habían cambiado.

Entonces, tuve que ir a buscar el juego.

“Qué molesto. Por qué tengo que… Ahah, este tampoco es.”

En el almacén de la tienda de juegos Chuuko, estaba mirando a Anjo quien estaba buscando el juego de Nokemon.

Eh, estaba muy grande. En verdad había crecido un montón.

Estaba usando una falda super corta, así que si le hacían algo, sería su culpa por usar ese atuendo, pensé. Sin embargo, cuando esta mujer habla, las ganas de cualquiera de masturbarse desaparecerían…

Anjo, que con dificultad consiguió el juego de Nokemon, cuidadosa y atentamente puso el juego en una bolsa de plástico, y me lo dio.

“Toma. Cuatro mil ochocientos yenes.”

“Cuatro mil… ¿ese no es el mismo precio que el del mercado?”

“Este es un juego de hace cinco años. Ha aumentado de valor con los años.”

Sintiéndome incapaz, pagué y a regañadientes extendí mi mano para recibir la bolsa de plástico… pero Anjo no soltó la suya, mirándome.

“¿Qué estás planeando en realidad?”

“¿Hah?”

“Jugarnos una broma con una persona fallecida. Das pena.”

Bam, Anjo soltó la bolsa. El juego de Nokemon fue lanzado hacia mí abruptamente, y Anjo volteó y se fue, dando pasos largos.

¿Jugar una broma con una persona fallecida?

Cuando reaccioné, le había gritado a la espalda de Anjo.

“¿Dices que estoy jugando una broma con Menma? ¡No seas ridícula!”

Incluso yo estaba alterado por mi propio grito de enojo. Anjo se detuvo, y giró violentamente como si quisiera correr hacia mí.

“El ridículo aquí eres tú, que siempre puede pronunciar descuidadamente el nombre de una persona fallecida…”

“¡No digas que es una persona fallecida!”

“¡Todo eso fue por mí!” Anjo gritó esta vez, sus ojos se llenaron de lágrimas antes de que me diera cuenta.

“¡Fue todo por esas palabras que dije… que ella debería haber dicho!”

Anjo usó el dorso de su mano para limpiar sus lágrimas. Un poco del color negro de su rímel en sus distintivas pestañas se corrió.

“Y Menma… se convirtió… en una persona fallecida.”

“…”

Me quedé sin palabras.

No fue tu culpa sino mía… Quería responder esto originalmente. Sin embargo, Anjo y yo teníamos el mismo pensamiento, permitiendo que los sentimientos de Anjo se precipitaran hacia los míos en estos años, dejándome incapaz de actuar bajo este peso doble.

Anjo se estaba yendo, el sonido de mala calidad de los zapatos de tacón alto se oyó. Mientras escuchaba en silencio, pensé, quizás… si Menma no hubiera ido a mi casa sino a la de Anjo, también sería apropiado y correcto.

Sólo se veían los sombríos destellos de la pantalla del juego de video en la oscuridad.

Se oía el croar de las ranas afuera de la ventana. En sincronización con el croar, presioné los botones como una máquina.

Ve, Pikachu.

Qué estaba haciendo— estaba jugando Nokemon.

Los enemigos adorables tenían ojos redondos y llorosos. Los ataqué repetidamente para debilitarlos tanto como fuera posible, y luego lancé una Nokebola para atraparlos y convertirlos en mis compañeros.

¿Qué sentimientos tienen ellos?

Habiéndolos golpeado hasta el final sin razón alguna, y ahora persuadiéndolos para convertirse en amigos con palabras dulces, y además tenían que estar atrapados en un lugar oscuro y pequeño.

Guardados en un mochila, llevados a todos lados, y tenían que salir y luchar cuando yo de repente dijera, ‘¡ve!’… ¿De verdad considerarían a estos jugadores humanos como verdaderos compañeros o amigos? No estaba seguro.

Además, ¿qué son los amigos realmente?

En aquel tiempo, todos los Super Peace Busters ciertamente eran amigos.

Todos nos llamábamos por apodos, jugábamos hasta que bajara el sol— ciertamente éramos amigos de acuerdo a la definición convencional.

Yo era el capitán, y todos me seguían a todas partes.

Todos aceptaban encantados cualquier sugerencia que hiciera… pero de hecho, quizás ellos odiaban eso; odiaban escuchar mis órdenes.

Menma.

Anjo también… ella lloró hoy, porque pensó en Menma. De verdad quería disculparse con Menma.

Sin embargo, Menma sólo apareció en frente de mí.

Quizás yo era el único, en aquel momento, como líder, que tenía un sentimiento de pertenencia con el tiempo en que yo guiaba a los otros— quizás esa era la razón.

En la pantalla del juego, Pikachu golpeó al enemigo con un rayo. El enemigo se retorcía al ser electrificado. Qué super efecto era ese.

Con un poco de titubeos, lancé una Nokebola y fácilmente atrapé al enemigo.




NOTAS DEL TRADUCTOR

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Bobobo-bo_Bo-bobo

(2) Referencias a Pokemon.

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