Escena 3 – “Escarlata Asustó al Cielo”

14 de Agosto (Miércoles) Nublado

Pasé el día con Bob-chan y los demás.

Charlamos sobre muchas cosas.

La más memorable fue la de las muertes.

Bob-chan es muy fuerte. Escuché que mató a alguien sólo por abrazarlo porque le gustaba. Auau…

A Chihiro-chan le gusta mucho la carne. Oí que se comió a tres personas en un parpadeo.

(Chihiro-chan es muy pequeña pero tiene un apetito inmenso. Siempre siente hambre como si su estómago estuviera vacío.)

Michirou-kun nunca me lo dijo directamente, pero de acuerdo a lo que Bob-chan me contó en privado, él perdió el control accidentalmente y mató a alguien, luego se arrepintió y culpó al demonio (¿ángel?) que vive en su brazo.

¿Las personas inventan excusas para que no los carcoma la culpa…? Luego de escuchar sobre el pasado de todos, muchos pensamientos conmovedores surgieron en mi mente.

“¿Qué dijiste? ¿Que matarás… a Kyousuke?”

“Así es. Si no puedes matar a esta niña, Nee-san, tomaré la vida de este chico a cambio. Elegir a uno de los dos debería ser fácil, ¿cierto? ¿Tomarás la vida de una extraña o permitirás que alguien que conoces sea asesinado? Elige a uno de los dos. Date prisa y toma tu decisión, Nee-san.”

La conversación de las hermanas podía escucharse en esta desierta carretera rural. La hermana mayor, Eiri, estaba desconcertada, mientras que la menor, Kagura, completamente fría. En medio de ellas, Kyousuke no tenía oportunidad para interrumpir, deambulando su mirada de un lado al otro.

La expresión facial de Kagura no cambió en lo más mínimo, mirando fijo a Eiri de esa manera.

“¿…Huh? ¿A qué te refieres con eso…? ¿Si no quiero que mates a Kyousuke, tengo que matar de inmediato a esa niña? Deja de bromear… ¡¿Cómo podría tomar tal decisión?!”

“¿En verdad? Entonces este chico tiene que morir.”

“¡Deja de bromear!”

“No tengo la más mínima intención de bromear.”

En contraste con el grito de Eiri, la actitud de Kagura se encontraba totalmente impávida.

Ignorando las reacciones de Eiri, presionó sin piedad.

“¿Parece que estoy bromeando? Lamentablemente, esto fue una orden. Una misión oficial asignada por Fuyou-sama. Hallar una oportunidad para presentarte una decisión entre la vida de alguien a quien valoras y alguien irrelevante. De eso se trata.”

“Eh…”

Eiri se quedó sin palabras.

Kyousuke recordó un poco sus impresiones de Fuyou en su mente.

La madre de Eiri había demostrado sonrisas cordiales en público pero había planeado secretamente esta conspiración.

Como un assassin que nunca muestra su arma antes de tomar una vida, ¿ella había ocultado sus malvados pensamientos sin mostrar su verdadero rostro en lo más mínimo?

“¿…Por qué está pasando esto? Por qué Okaa-sama emitió una orden así–”

“Todo es para que puedas matar con éxito. Nee-san, Fuyou-sama siempre ha deseado esto. Probablemente tú también compartas sus sentimientos. No hay razón para titubear, ¿cierto? Apresúrate y mata. Si no matas, enviaré a este chico al infierno. Morirá por tu culpa. Déjame ser más directa, no puedes escapar… ¿Pondrás fin a una vida con tus propias manos o dejarás que alguien sea asesinado por las mías? En este momento, sólo tienes estos dos caminos para elegir.”

“¿…Tengo que elegir?”

“Tienes que elegir. ¿No lo acabo de explicar, Nee-san? En realidad esta es una misión que me dio Fuyou-sama. Para una assassin de la familia Akabane, las órdenes de la líder son absolutas… No te gastes en palabras porque será inútil sin importar qué. No tengo intenciones de hacer caso a tus tonterías. Las cuchillas están hechas para cortar. Lo mismo va para ti, lo cual tienes que comprender claramente.”

“—-”

Silencio. Pálida, Eiri miró a Kagura, Kyousuke y finalmente a la chica colapsada.

Agachó la cabeza, sus labios se fruncieron con fuerza.

“…Entiendo.”

Angustia tras angustia, Eiri por fin alzó la vista.

Lanzó el globo de agua y se dirigió hacia el objetivo, la chica.

“Tienes razón, Kagura… ¿No es como si fuera escapar, cierto? Aunque pueda escapar por el momento, no puedo escapar toda mi vida.”

“O-Oye–”

“No estorbes.”

Kyousuke quiso detenerla y extendió la mano para sujetar la muñeca de Eiri. Eiri lo miró con ojos parcialmente caídos. Su mirada era firme y decidida, llena de rechazo intenso.

“…Este es mi problema personal. No tienes derecho a interferir, así que no te metas en el camino, Kyousuke–No te metas en mi camino.”

“Eiri…”

Se quitó la mano de encima y pasó caminando frente a Kyousuke. Conforme iba, Kyousuke pudo oírla decir “…perdón” con una voz apenas audible para él.

Kagura sacudió la manga de su yukata y abrió su abanico.

“Nee-san tiene razón. Lo único que deberías hacer es rezar desde un costado. Rezar para que no pierdas tu vida. Asesino en masa que ya mató a doce personas, ¿por qué razón has dejado de matar…? No necesitas preocuparte, mantendré mi promesa. No te dañaré un pelo mientras Nee-san limpie su lamentable título de Rusty Nail. Además, no es como si quisiera tocarte.”

“¿–No me estás engañando?”

Eiri se acercó a Kagura y la miró a los ojos.

“Por supuesto que no,” Kagura movió su abanico y respondió.

“Fuyou-sama me otorgó esa orden. Mientras mates a esta chica en serio, este chico podrá vivir, ¿okey?”

“¿…En serio? Muy bien.”

Eiri asintió y bajó la vista. Vestida con una yukata amarillo claro, la chica estaba tumbada sobre el suelo, inconsciente. Eiri se arrodilló a su lado y volteó el cuerpo de la chica.

“Ugh–”

La chica emitió un sonido.

Un rostro inocente. Ojos cerrados. El pecho de la chica estaba subiendo y bajando ligeramente de acuerdo al ritmo de su respiración. El uso de la fuerza de Kagura pareció bastante afinado. El rostro de la chica era muy pacífico.

“Su nombre es Hina-chan… ¿Cierto?”

Eiri se aproximó a la chica de manera tímida. Teniendo cuidado de no cortar a la chica con sus uñas, acarició su mejilla. Como manejando algo frágil, tuvo cuidado y delicadeza.

“¿Qué estás haciendo? Acaso no te dije que la mates–”

“No digas nada más.”

Su tono de voz sonó muy calmado pero contundente e imponente. Eiri miró intensamente a la chica y luego le gritó a Kagura, haciendo que ella se sobresaltara por un momento.

Sin embargo, Kagura instantáneamente dijo “…hmph” y levantó su abanico para cubrirse la boca.

Eiri quitó su mano de la chica y cerró los ojos.

“Te mataré ahora.”

Cuando Eiri volvió a abrir los ojos, su aura había cambiado completamente.

Su fría voz no cargaba emoción alguna. Incluso el viento se detuvo por el miedo.

La mano derecha de Eiri se levantó lentamente. Sus dedos índice, mayor y anular estaban armados con tres cuchillas en total, destellando fríamente bajo la luz de las estrellas.

Eiri apuntó a cierto lugar, la pálida garganta de la chica.

Su arteria carótida estaba completamente indefensa. Apuntando allí, Eiri balanceó sus uñas cuchillas sin titubear–

“No la mates.”

Justo cuando estaba a punto de dar el golpe–

Una voz de pronto resonó, haciendo que todo el cuerpo de Eiri salte dramáticamente. Su mano se detuvo en el aire y miró a Kyousuke con ojos de cordura recobrada.

Gradualmente, el rostro de Eiri fue dominado por la ira.

“¿Q-Qué estás haciendo…? ¡¿No te dije que no interfieras?!”

“Cierra la boca.”

Kyousuke respondió, provocando que Eiri dijera “…mm” tímidamente.

“Sé que no quieres que interfiera y entiendo que quieras matar de verdad–Pero me niego a obedecer. ¿Esa chica debe ser asesinada para salvarme a mí? ¡No te engañes! ¡Si me quedo aquí de brazos cruzados y la veo morir sin hacer nada, ¿eso no me hace también a mí un homicida sangriento?!”

“Ah–”

Eiri bajó su mano levantada.

Kyousuke suspiró y miró aquellos ojos rojo vino…

“Lo siento, pero haré lo que pueda para prevenir una tragedia. Desafortunadamente, no soy la clase de tipo que escuchar obedientemente y mira desde un costado porque tenga miedo de morir. ‘Sólo una persona vivirá,’ esa clase de elección múltiple sin sentido, ¡la destruiré con mis propias manos!”

“Kyousuke……”

“–Maldito seas.”

Esta vez, habló una voz baja.

Kagura miró severamente a Kyousuke, con sus ojos transmitiendo una furia ardiente.

“¿Por qué interrumpes? Sólo eres una escoria humilde, cómo te atreves a presumir de esa manera… Tú eres el que no tiene sentido. ¿En serio te estás rehabilitando en ese instituto? Hablando de principios tan nobles… Y aun así claramente mataste a doce personas, ya eres un homicida.”

“Te equivocas.”

“¿En qué me equivoco?”

“No he matado ni a una sola persona. Sólo soy una persona común.”

“……”

Kagura no mostró ninguna reacción inmediata. Luego de un segundo de silencio, dijo:

“¿Huh? ¿Es eso verdad? Si ese es el caso, como sea, no hace la diferencia. Seas un homicida o no, no cambiaré mi manera de hacer las cosas. Si no esperas en silencio en la balanza de la vida humana, simplemente te dejaré medio muerto para que no puedas levantarte, y luego te lanzaré sobre ella.”

Kagura cerró su abanico de metal y giró hacia Kyousuke.

“Entrometerte en mi misión es un crimen bastante grande, ¿sabes? Aunque no estés entrenado, no me contendré contigo.”

“No me gustaría que fuera de otra forma. ¡Vamos! ¿No lo dijiste recién? Eiri sólo tiene dos caminos para elegir. Sin embargo–”

Kyousuke tensó su sudoroso puño y apretó sus temblorosos dientes. Quitándose las incómodas sandalias de cuero y se quedó descalzo, sonriendo desafiante.

“En realidad hay un camino más que puede elegir, ¿verdad? Si te derroto, Eiri no necesitará tomar una decisión.”

“¿………Huh?”

Eiri miraba con los ojos abiertos de par en par, inmóvil en su lugar.

Kagura respondió “¿–De qué estás hablando?” y entrecerró los ojos.

“¿Lo dices en serio? Si ese es el caso, eres un estúpido incurable. Debería haber límites para las ilusiones, ¿cierto? Déjame ayudarte a comprender tu nivel.”

Con sus zuecos de madera resonando contra el suelo, Kagura se acercó a Kyousuke.

Un paso, dos pasos, tres pasos…

Kyousuke se concentró intensamente en sus movimientos y preparó su puño en posición de combate.

Cuatro pasos, cinco pasos, seis pasos, siete pasos, en ese instante–

¡–Kaching! Con un sonido ostentoso, la figura de Kagura se desvaneció en el aire.

“¡¿Qué…?!”

Al siguiente instante, el lado izquierdo de la cabeza de Kyousuke fue golpeado horizontalmente. El pesado ataque fue como ser golpeado por un bate de metal a toda velocidad. Incluso su cráneo se sacudió. El cuerpo de Kyousuke instantáneamente se inclinó hacia un lado.

“¡¿Ugh?!”

Entonces llegó otro ataque. El lado derecho de su cabeza fue apaleado con fuerza, obligando a su cabeza a inclinarse en la dirección opuesta. La dura sensación dio la impresión como si no proviniera de un puño humano.

Viendo estrellas en los extremos de su visión, Kyousuke divisó una curva plateada volando intensamente hacia él.

“¡¿Gah?!”

Un golpe sobre su mandíbula inferior como ataque sucesivo. La vibración alcanzó su cerebro, cegando su visión con un destello de luz blanca. Su consciencia estaba comenzando a irse.

Tambaleándose y sin equilibrio, Kyousuke cayó de trasero.

Junto a sus pies, un par de zuecos de madera se ubicaron de manera audible.

Kagura miró desde arriba a Kyousuke con confianza despreocupada.

“¿…Oh vaya? ¿No dijiste que ibas a derrotarme? Para mí, parece que ni siquiera puedes reaccionar lo suficientemente rápido.”

En su mano se encontraba el abanico de metal cerrado.

“Una vez que extienda las cuchillas, ni siquiera te darás cuenta de que fuiste cortado, y morirás instantáneamente, ¿sabes? La única razón por la que sigues vivo es gracias a mi piedad.”

Diciendo eso, Kagura balanceó el arma en su mano.

Golpeado por el abanico de metal en la mejilla izquierda, mandó a volar a Kyousuke, rodando éste por la carretera de asfalto.

“¡¿Kyousuke?!”

Eiri gritó. Kagura sacudió la sangre que estaba pegada al abanico–

“–Nee-san. Ahora voy a masacrar a este chico. Si quieres salvar su vida, tendrás que matar a esa niña, ¿okey? Voy a usar el revés de la cuchilla, sí, pero sigue siendo un arma considerablemente filosa… Si te retrasas más, será demasiado tarde. Todo se reduce a que yo lo mate más rápido o que Nee-san mate a esa chica primero–Vamos, tengamos una competencia con total claridad mental.”

Kagura se burló mientras balanceó su abanico de metal, apuntando al puente de la nariz de Kyousuke.

× × ×

“Ku–”

Con el ataque llegando más rápido de lo que sus ojos podían discernir, Kyousuke lo esquivó por un pelo. Cuando el arma mortal de Kagura golpeó el suelo, aprovechó ese momento para saltar y ejecutar un tacle de manera imprudente.

“¡No me subestimeeeeeeeees!”

“Muy lento.”

Kagura sin esfuerzo evadió el tacle, golpeando la mejilla derecha de Kyousuke con su abanico de metal conforme pasaba junto a él. Una vez más, Kyousuke cayó al suelo y Kagura le pisó la nuca con su zueco de madera.

“¿Crees que movimientos de ese nivel podrán atraparme? Qué ridículo… Parece que ni siquiera conoces lo básico de las artes marciales. Un total amateur.”

“¡Cállate!”

Kagura se mofó y Kyousuke le rugió.

Reunió toda su potencia para levantar su cabeza y se quitó de encima el pie de Kagura por la fuerza.

“¡¿…?!”

Perdiendo equilibrio, Kagura cayó. Kyousuke desató un derechazo directo conforme se levantó, pero–

“Ya dije que eres muy lento.”

Kagura esquivó ágilmente su puño y sujetó la mano de Kyousuke. Su mano derecha quedó inmovilizada entre sus brazos cruzados y el abanico de metal. A continuación–

“Guh… ¡¿Ahhhhhhhhhhhhhhh?!”

–Torcer. Kagura giró y se deslizó hacia la espalda de Kyousuke. Su articulación se dobló hacia atrás por el abanico de metal, y Kyousuke gritó mientras sus rodillas caían al suelo.

Asegurando el brazo derecho de Kyousuke, retorciéndolo tras su espalda, Kagura suspiró.

“Estás lanzando tu puño como un idiota… Es magnífico, la verdad. Ciertamente, tu fuerza es poderosa, entonces esto es a lo que se llama desperdicio, ¿cierto? Aunque no soy así de fuerte, si hago un movimiento seriamente–Esto es lo que pasa.”

“¡¿Gahhhhh?!”

Tan pronto como Kagura ejerció fuerza, Kyousuke sintió un terrible dolor explotando de su brazo.

Viendo a Kyousuke atormentado, Eiri gritó “¡Kagura!” sentimentalmente, pero después de gritar agachó la cabeza con desesperanza y cambió a una voz débil.

“…Detente. Te lo ruego, no sigas… Deja de lastimar a Kyousuke. La mataré… Definitivamente mataré a esta niña… Te lo ruego.”

“—-Nee-san.”

Kagura levantó sus cejas con disgusto y respondió:

“Parece que aún no has comprendido la situación, ¿o sí? Ahora mismo, deberías estar matando, no rogándome. Si quieres que me detenga, apresúrate y mátala. Parece que aún necesito darte un empujón. ¡No lo soltaré, le romperé el brazo!”

“¡¿Gahhhhhhhhhhhhhhh?!”

“¡¿Kyousuke–?!”

Kagura ejerció peso sobre el brazo inmovilizado, agregando fuerza de una sola vez.

Aplicando el abanico de metal sobre la articulación, este tipo de técnica fácilmente podía romper un mero hueso humano–Lógicamente hablando.

“¡¿…?!”

Sin embargo, aún no podía romperlo. El brazo de Kyousuke no sufrió ningún daño.

Confrontada con una resistencia física anormal, Kagura estaba ligeramente sorprendida.

“¡Suéltameeeeeeeee!”

“Tsk–”

Aprovechando la oportunidad para forcejear, Kyousuke se liberó con éxito.

Aferrando su dolorido brazo, enfrentó a Kagura y le gritó a Eiri:

“¡No te preocupes por mí! No mates si no quieres matar. No la dejaré que se salga con la suya… ¡Concéntrate en tus propios asuntos!”

“K-Kyousuke–”

“¡Cállate!”

Kagura balanceó su abanico de metal para desatar un golpe sobre Kyousuke.

Kyousuke atrapó el ataque con su mano y gritó:

“¡No mates sólo porque yo moriré! ¡No mates por las amenazas de Kagura! ¡Pregúntate a ti misma, ¿por qué tienes que matar?! ¡¿Por qué tienes que tomar la vida de esa niña?!”

“E-Es porque…”

“¡Porque su apellido es Akabane!”

Kagura respondió por Eiri, pisando fuerte sobre el suelo mientras balanceaba su abanico.

Kyousuke instantáneamente levantó su brazo para bloquear pero el abanico apuntó hacia su costado izquierdo. Vociferando “¡¿gah?!”, perdió el equilibrio. Kagura balanceó su abanico hacia él en un delirante frenesí mientras hablaba:

“Cada generación de mi familia se ha ganado la vida como assassins, una familia de asesinos hereditarios… Nacidos en tal familia, nunca fuimos humanos para empezar. Somos espadas. Armas, forjadas y afiladas repetidamente, nacidas en este mundo con el fin de rebanar gente. ¡Preguntar por qué una cuchilla rebana, eso es ridículo al extremo! Las armas se forjan para matar. Una espada que no puede matar no tiene valor, ¿cierto? No tiene razón de ser, ¿cierto? ¡Nee-san!”

“Kagura–”

“¡Al diablo!”

Kyousuke esquivó hábilmente el frenesí de abanicazos y desató puñetazos, rugiendo con ira.

“¡Ustedes dos son iguales, son humanas, no espadas! ¡Deberían tener sentimientos humanos! ¡Qué Akabanes, qué ancestros, qué ambiente, nada de eso importa, ¿okey?! ¡¿Qué piensas de ti misma?! No puedes volver atrás una vez que matas, tienes que pensar con cuidado–”

“¡¿Qué sabes tú?!”

Evadiendo el gancho de Kyousuke que se transformó a partir de un gancho izquierdo, Kagura balanceó su abanico. Contraatacado, Kyousuke fue mandado a volar.

“Apenas la has conocido por unos pocos meses. ¡Un mero extraño, deja de hablar como si lo supieras todo! Nee-san y yo hemos estado perfeccionando habilidades para matar juntas desde que nacimos. Más allá de lo que puedas imaginar, hemos resistido entrenamiento severo y aterrante… ¡A pesar de haber pasado por todo eso, ¿cuál es tu estado actual, Nee-san?! ¡Nacida para matar, criada para matar, y que aun así te falte la habilidad de matar, ¿qué es lo que te queda al final?!”

Recibiendo duras preguntas, los ojos de Eiri se humedecieron. Su mirada estaba deambulando entre Kyousuke, Kagura y la chica. Viendo su comportamiento, Kagura se mordió el labio.

Su mano sosteniendo el abanico de metal ejerció más fuerza. El delirante frenesí se incrementó en intensidad.

“No se supone que seas una persona tan débil, ¿cierto? ¡Más ágil que nosotros los hermanos, más fuerte que nadie, ganando elogios que trascienden incluso a Fuyou-sama, ¿cuánto tiempo más vas a seguir actuando como una desgracia?! Por favor deja de decepcionar a los Akabane… Por favor deja de decepcionarme.”

“¿…Kagura?”

De alguna forma, su reproche se convirtió en lamento desamparado. A pesar de tener la ventaja en la pelea, la expresión de Kagura lucía extremadamente desesperada, habiendo perdido su calma original.

La reacción de Kagura instó a Eiri a Actuar.

Tensando sus uñas cuchillas frente a su pecho, miró la pálida garganta de la chica…

“¡Oye espera! No te precipites–”

“¡¿No te dije que te calles?!”

Kagura abofeteo la mandíbula inferior de Kyousuke con su palma.

“¡No sabes nada de los Akabane, deja de hablar de más!”

Kyousuke fue sacudido por la concusión conforme el abanico de metal seguía atacando el costado de su rostro. Sin embargo, Kyousuke no colapsó. Apretando los dientes, hizo su mayor esfuerzo para mantener su postura y desató una patada giratoria con tanta fuerza como pudo.

“¡Cierra la maldita boca!”

“Gah–”

Logró lanzar la patada, pero no la conectó. Los puñetazos y patadas de Kyousuke aún no pudieron lastimar a Kagura en lo más mínimo, pero aun así, seguía resistiendo tanto como podía, rehusándose a rendirse en la pelea.

“¡Sí, tienes mucha razón! Soy una persona ordinaria que nació y fue criado en una sociedad normal. ¡No entiendo nada sobre los assassins y el lado oscuro de la sociedad! ¡Ni siquiera sé mucho sobre el pasado de tu familia! ¡Pero sé muy bien cómo se siente ser incapaz de desatar el golpe final!”

“Kyousuke…”

Los ojos de Eiri estaban mojados con lágrimas, y su mirada titubeaba.

Ella tenía mucha compasión por los demás, al punto de volverse incapaz de matar–Dicho eso, también había dicho “quiero matar.” ¿Eran esos sus verdaderos sentimientos? ¿Eran esos sus verdaderos pensamientos? ¿Era un deseo desde el fondo de su corazón?

Competitiva, presumida, mala para expresarse, una chica bondadosa–Los ejemplos incluían cuando Kyousuke fue atacado por compañeros de clase, o cuando Syamaya o Renko jugaron con él, preocupándose por Ayaka… Ahora que lo pensaba bien, ella siempre fue una persona muy observadora y atenta.

En contraste, él raramente expresaba sus sentimientos, e intentaba resolver todo con su fuerza.

Recordó la imagen de Eiri, tratando de escaparse del Festival Bon sin decir una palabra.

Por eso, Kyousuke–

“¿Tienes mucho miedo de matar, verdad? ¿No quieres matar, verdad? ¡Dices ‘quiero matar’ cuando claramente no quieres, ¿qué demonios es eso?! ¡¿No es así porque siempre te preocupas por los demás todos los días, ignorando tus propios sentimientos, planeas cargar con todo sobre tus hombros tú sola?! Necesitas–”

“¡Cállate!”

Kagura martilló la sien de Kyousuke con su abanico de metal. Aunque la piel se abrió y sangraba, a Kyousuke no le importó. Kyousuke siguió mirando a Eiri intensamente y gritándole.

“¡Necesitas valorarte más a ti misma, idiota! ¡¡Haz a un lado a los Akabane, a Kagura y a mí, y confronta tus sentimientos apropiadamente!!”

“¡¿…?!”

Kyousuke rugió y balanceó su brazo derecho tan fuerte como pudo.

Kagura no lo esquivó. Por eso, el puño de Kyousuke fue directo por su costado–

En el siguiente instante, Kyousuke se encontró a sí mismo volando en el aire.

“¿–Huh?”

¿Qué está pasando?

El puñetazo que debería haber golpeado a Kagura falló. Para el momento que se dio cuenta, estaba girando 180 grados. Una vez que su cerebro comprendió que había sido lanzado, el hombro izquierdo de Kyousuke ya estaba chocando hacia la tierra de cultivo.

Sus miradas se encontraron. Kyousuke sintió un escalofrío corriendo por su espalda.

“Okey, este es el fin…”

Kagura buscó en su espalda y sacó un segundo abanico de metal.

Extendió ambos abanicos al mismo tiempo en su izquierda y derecha. Un sonido metálico resonó mientras las flores plateadas en esplendor sobresalían en la oscuridad de la noche. Los bordes de los abanicos estaban pulidos, lisos y afilados, emanando el brillo único de las espadas japonesas.

“Es totalmente fastidioso lo resistente que eres. Cuándo diablos caerás… Eres como el acero. No eres humano. Sin embargo, las cuchillas de los Akabane pueden atravesar incluso el metal. En otras palabras, sin importar lo fuerte que sea tu cuerpo, es inútil–”

“¡Kagura!”

“……Nee-san.”

Kagura giró su cuello lentamente y miró a Eiri.

El perfil de su rostro estaba envuelto ligeramente por las sombras.

“Este es mi acto final de piedad. Si te atreves a decir que no puedes hacerlo, voy a despellejar vivo lentamente a este chico, ¿okey? Justo frente a tus ojos, lo mataré con mil cortes para una tortura lenta. No me importa qué lado elijas… Sólo elije el futuro que quieres.”

“—-”

Kagura forzando la cuestión sin piedad hizo que Eiri jadeara.

Miró a Kagura pero mantuvo sus labios fruncidos con fuerza. Kyousuke no dijo una palabra. Ya había dicho todo lo que quería decir. A continuación, era el turno de Eiri para elegir.

“Y-Yo quiero…”

Eiri miró fijo a la chica. La escena estaba rodeada de silencio.

Sólo los sonidos de las ranas y los insectos podían escucharse. Mezclado con el susurro del viento y las hojas, el ruido del festival podía oírse a la distancia.

“……”

Finalmente, Eiri extendió su mano.

Extendiéndola hacia la pálida garganta de la chica, apoyó la uña cuchilla en la arteria carótida y cerró los ojos.

Y entonces dijo con una voz muy suave.

“Lo siento.”

¿A quién iba dirigida esa disculpa?

Los párpados cerrados con fuerza se abrieron.

Al siguiente instante–

× × ×

“……Lo siento.”

Eiri se disculpó una vez más y retiró su uña cuchilla.

No fue una tajada de costado. Retirando su dedo del cuerpo de la chica, Eiri refugió el arma mortal al pecho con fuerza.

“Aún no puedo… no puedo hacerlo.”

Sus piernas cedieron y colapsó sentándose en el suelo, con una voz débil.

Kagura reaccionó “¿……Huh?” sin palabras.

“¡T-Tú… ¿qué estás diciendo?!”

Rugió chillonamente. Su calma al declarar ‘No me importa qué laso elijas’ se había desvanecido de su rostro, y sus sentimientos quedaron totalmente claros a los ojos de todos–

“¡Sólo aplica un poco más de fuerza y mueve el dedo, eso es todo! ¡Es algo tan simple, ¿por qué no puedes hacerlo?! Debería haber un límite sin importar las pocas agallas que tengas… ¡Cobarde! ¡Gallina! ¡Incompetente! ¡Inútil! ¡¿Cuántas veces ha pasado?! Cuándo te dejarás llevar por la depravación, quieres seguir siendo Rusty Nail–”

“¡No quiero matar!”

Eiri interrumpió el regaño de Kagura agudamente y respondió con emociones encontradas.

Lágrimas caían de las esquinas de sus ojos.

“¡No es que quiera matar sino que no puedo… no puedo matar porque no quiero! ¡Lastimar a los demás es algo doloroso, es aterrador, odio hacer estas cosas! ¡Prefiero ser una espada oxidada toda mi vida! ¡No me importa si los demás me miran con desdén! Está bien, la verdad… ¡Soy una cobarde, una gallina, alguien incompetente e inútil, un producto defectuoso que no tiene arreglo! Esa es la verdad y lo siento… lo siento mucho, Kagura… soy incapaz de matar a esta niña. No quiero… matar a nadie.”

“N-Nee-san–”

“Kyousuke tiene razón… Habiendo vivido hasta esta edad, siempre me he estado engañando. Me estuve diciendo a mí misma que debía responder a las esperanzas de todos y dar un paso adelante como la hija mayor, que no debía decepcionar a Kagura, y que debía vengar a Otou-sama sin importar qué… Pero no puedo hacerlo. ¡No puedo! Sin importar cuánto me engañe, no puedo cambiar los verdaderos sentimientos de mi corazón. Ignoré el llanto de mi corazón, fingiendo no escuchar, sin matar a nadie, en cambio, enterré a mi verdadero ser día tras día, encerrando mi alma… pero ya no puedo seguir más… Lo siento, Kagura. Te he fallado, Okaa-sama. Lo siento mucho… Otou-sama.”

“…No puedo creerlo…”

Viendo a Eiri sollozar mientras se disculpaba, Kagura bajó sus abanicos de metal con desgano.

Entonces por un rato, Kagura pareció quedarse en trance completamente.

Apretando los dientes con fuerza, un gruñido se deslizó desde sus labios fruncidos.

“……Es así, ya veo.”

Kagura lentamente movió su cuello y volteó a ver a Kyousuke. Irises rojo vivo, pupilas negro azabache. Ira y odio se habían convertido en instinto asesino por completo, concentrado en cierta persona entrometida.

“Ahora entiendo. En ese caso, voy a matar a este chico. Cortaré a esta escoria viva que es responsable por la caída de Nee-san. Insertaré cuchillas en sus cuatro extremidades y las abriré cortándolas lentamente, trozándolo hasta hacerlo carne picada, descuartizándolo, moliéndolo, convirtiéndolo en sashimi humano para que tú lo pruebes en una demostración extravagante… Saboréalo cuidadosamente con tu lengua. Haré que te des cuenta de lo estúpida que la decisión que has tomado. La muerte de este chico, su sangre y su carne servirán como receta médica para que te cures apropiadamente.”

Kagura declaró de manera despiadada y comenzó a caminar.

Sus brazos estaban bajados, a sus lados y sus manos giraban los dos abanicos.

Al siguiente instante–

“Detente–”

“ “¡¿…?!” ”

Kagura se impulsó desde el suelo para acercarse cuando una figura roja se interpuso entre Kagura y Kyousuke.

Kagura abrió grandes sus ojos y detuvo su brazo derecho que estaba punto de balancear hacia abajo. El abanico de metal se detuvo justo cuando golpeó la nuca de la intrusa–Eiri.

Eiri se había lanzado a sí misma sobre Kyousuke, abrazándolo con fuerza sin soltarlo, protegiéndolo con su cuerpo. Golpeada por el abanico, su cuello estaba sangrando. La sangre fresca caía de su piel blanca como la nieve.

El cuerpo de Eiri, delicado y ágil, estaba estremeciéndose en este instante.

“E-Eiri–”

“Estás estorbando. Apresúrate y hazte a un lado.”

Kagura bajó su abanico y miraba la espalda de Eiri.

“No puedo atacar si lo proteges. Deja de complicar las cosas, de inmediato–”

“¡NOOOOOO!”

Eiri se rehusó decididamente a ceder, abrazando a Kyousuke con fuerza. Sus lágrimas caían una tras otra. Dejando de lado toda duda, gritó como una niña caprichosa.

“¡No lo haré! Prefiero morir que hacerme a un lado. Nunca, jamás–¡No me alejaré ni medio paso!”

“T-Tú–”

El frío y despiadado rostro de Kagura se puso rojo. Levantó su abanico de metal y le rugió con ira.

“¡Ya es suficiente, Nee-san! Esto es indecoroso… Si no te haces a un lado, te obligaré a que lo hagas. Y aunque no te hagas a un lado, matarlo sigue siendo un juego de niños.”

“Moriremos juntos.”

“¿………Qué?”

Eiri lo abrazaba con insistencia y volteó, mirando a Kagura contundentemente.

“¡Si Kyousuke muere, yo moriré con él! ¡¿Lo matarás de todas formas?!”

“Qué estás diciendo–”

Kagura estaba perpleja.

“De qué estás hablando, qué tonterías son esas… ¡Esta amenaza es absurda! ¡Ni siquiera puedes tomar la vida de una persona, ¿cómo podrías cometer suicidio?! No me hagas reír.”

“¡No estoy bromeando!”

“¡No me vengas con cuentos! ¡Si te atreves a hacerlo, muéstramelo ahora, ¿okey?! Si te atreves a suicidarte, no me importaría dejar ir a este chico.”

“De acuerdo.”

“¿…………Qué?”

Eiri se levantó y apoyó su uña cuchilla sobre su cuello.

Ejerció fuerza a través de su dedo sin dudarlo–

“¡¿Nee-san?!”

Instantáneamente Kagura soltó los abanicos de metal en sus manos y sujetó el brazo de Eiri con pánico.

Con su uña apartada, una herida poco profunda podía verse y de la cual salía sangre.

Kagura dijo “…phew” con cansancio y luego rugió del enojo y con alarma en su rostro:

“¡Tú! ¡¿Qué demonios intentas hacer?!”

“Iba a suicidarme como me dijiste que–”

“¡No obedezcas de verdad, ¿okey?! ¡¿Eres retrasada?! Casi haces que m-me de un paro cardíaco…”

“¿Ese suspiro de alivio fue por mí?”

“¡No, no lo fue!”

Kagura vociferó y chasqueó la lengua.

Aun sosteniendo el brazo de Eiri sin soltarlo, agachó la cabeza.

De sus labios provino un débil susurro.

“Dijiste que no querías matar. A qué te refieres… ¿Qué intentas decir, Nee-san?”

La voz de Kagura se estaba convirtiendo en sollozos.

“En aquellos días, con el fin de matar, siempre entrenábamos nuestras habilidades todo el tiempo, ¿no? Día tras día, apretando los dientes para resistir el duro entrenamiento, entrenando sin parar… Estuvimos deambulando en el umbral de la muerte en muchas ocasiones. ¿Pero acaso no lo superamos con nuestros esfuerzos? A pesar de todo eso, ahora dices que ‘no quieres matar’–”

“Lo siento.”

“¡¿Cuál es el sentido de decir lo siento?!”

Kagura reprochó severamente y miró con malicia a Eiri.

Alzó sus ojos con ira y con un tenue brillo de lágrimas.

“¡No te disculpes conmigo! No quiero verte así… Es demasiado indecoroso. Llorando, deprimida, afligida, sufriendo… ¡No quiero ver a Nee-san así! ¡Se supone que eres más fuerte, más impresionante, más orgullosa, superando cualquier obstáculo por más grande que sea, ¿verdad?! Hace mucho, mucho, mucho tiempo, yo admiraba a esa Nee-san… Mirándote desde atrás, trabajando duro contigo como mi meta hasta el día de hoy.”

“Kagura…”

“–El día que Masato-sama falleció, ¿aún recuerdas lo que pasó?”

El “Masato-sama” que mencionó Kagura probablemente era su padre quien había fallecido hace seis años.

“En aquel entonces tenía siete años, Nee-san, tenías diez… lloraba con mucho pesar y me dijiste eso, ¿recuerdas? Me dijiste ‘Voy a vengarlo.’ ‘Enviaré al infierno a quien mató a Otou-sama, así que no llores.’ Eso fue lo que me dijiste. Escuchar esas palabras me tranquilizó y gradualmente hizo que mi tristeza y mi miedo se hundieran en mi corazón. Pensé ‘Nee-san seguramente lo logrará. Ella lo matará’… creía firmemente en mi corazón. Pero tú–”

Kagura giró para mirar a Eiri.

Soltando el brazo de Eiri, aferró el frente de su yukata…

“¡Pero dijiste que no puedes matar! ¡Ni hablar de vengar a Masato-sama! Ni siquiera a una persona común… nunca estuve más shockeada. Esa sensación de traición. Estaba tan enojada por dentro. La figura a la que había estado siguiendo de pronto se desvaneció, dejándome sola, se sentía muy inquietante. Siempre te he admirado, y aun así caíste desde las nubes hasta el fondo del abismo… no puedo soportar ver eso.”

“¿…En verdad?”

“Es la verdad y me llena de resentimiento.”

Kagura se mordió el labio inferior.

Sosteniendo el frente del yukata de Eiri, la apartó por la fuerza y le reprochó.

“¡Te odio! Solía despreciarte con esos insultos sucios, pero esta vez, finalmente te veo por lo que eres… Ya no esperaré nada más de ti. Ya no esperaré que hagas nada. ¡No pediré nada! De ser posible, espero que intentes no aparecer en mi vista. ¡Verte me fastidia! De hoy en adelante, note involucres conmigo de ninguna manera.”

“…Sí, entiendo. Si eso es lo que quieres que haga, Kagura, cumpliré.”

La mirada de Kagura estaba repleta de emociones furiosas, viendo a Eiri quien estaba sonriendo con tristeza.

Luego empujándola violentamente y soltando su yukata, Kagura levantó sus abanicos que había dejado caer sobre el suelo. Cerrando los abanicos e insertándolos de nuevo en su faja, Kagura volteó y se preparó para retirarse.

“Iré a informarle a Fuyou-sama, ¿entendido? Lo que te pase luego no tendrá nada que ver conmigo… Prepárate para la muerte.”

Después de soltar palabras malignas, Kagura empezó a caminar.

Alguien le habló desde atrás–

“No vayas.”

Kyousuke no pudo evitar llamarla.

“¿…Huh?” Kagura volteó a ver con impaciencia.

“¿En qué puedo ayudarte?”

“Tengo una pregunta, ¿en verdad odias a Eiri?”

“Más que nada.”

Kagura respondió sin piedad.

Sin embargo, Kyousuke no cedió.

“¿Sólo porque Eiri no puede matar? Oh cielos… Basado en eso, entonces tu amor por Eiri no era tan especial en primer lugar.”

“¿–De qué estás hablando?”

Instinto asesino surgió en esos ojos rojo vino.

Kyousuke se levantó y aceptó esa mirada sin miedo.

“¿Tengo razón, cierto? Si de verdad admirabas a Eiri desde el fondo de tu corazón, ¿cómo puedes odiarla por algo tan menor? Tus sentimientos son puras palabras.”

“¿……Huh?”

“E-Espera–”

“Hace poco, yo también enfrenté un predicamento similar.”

El aura de Kagura estaba gritando la intención de matar y Eiri trató de intervenir, pero Kyousuke las ignoró y continuó:

“El predicamento fue por mi hermana… Ayaka, quien siempre pensé que era una chica común, matando gente sin pestañear. Comparado con tu situación, resulta ser lo opuesto, ¿verdad?”

En aquel entonces, Ayaka había robado una escopeta e intentó matar a Renko y a las demás.

Kyousuke aún no podía olvidar el inmenso shock que había sentido por dentro. Dándose cuenta de que su hermana era un monstruo incomprensible, sintió que la distancia entre ellos se había agrandado de una sola vez. Sin embargo–

“…Aun así, sigo amando mucho a Ayaka. Siendo capaz de matar, quizás no puedas entenderlo, incluso a mí me resultó aterrador en aquel momento. Sin embargo, sin importar qué, sigue siendo mi preciosa hermana. ¡Es muy importante para mí! Comparado con el miedo y la repulsión, mis sentimientos de amor son mucho… mucho más fuertes. Y sé que tiene muchos puntos buenos. Pedirme que la odie es imposible.”

“Kyousuke…”

“—-”

Kagura seguía mirando a Kyousuke sin decir una palabra.

“¿No es lo mismo contigo, Kagura? ¡Para ser honestos, no odias a Eiri por completo, ¿cierto?! A pesar de tus duras palabras, nunca tuviste intención de lastimar a Eiri… Sólo estás actuando indiferente por tu cuenta. Desde el punto de vista de un observador como yo, no la odias realmente, ¿verdad? Tu personalidad no es muy directa, igual que tu hermana, ¿cierto?”

“Sí que tienes una boca grande.”

Kagura frunció el ceño con disgusto.

“Tú y tu hermana no tienen nada que ver conmigo. No podría importarme menos. En otras palabras, no estás en posición de opinar sobre mi hermana y yo. ¿Podrías dejar de presumir con ese discurso de yo-lo-sé-todo?”

“Pero–”

“No hay pero. Ya lo dije. Odio mucho a Nee-san y la desprecio totalmente. No la admiro ni la encuentro importante. Eso es todo.”

Kagura interrumpió la objeción de Kyousuke y empezó a caminar.

Conforme quería abandonar la escena de esa manera–

“Qué alivio.”

Una voz llegó desde lejos.

En frente de Kagura, algo destellante pasó instantáneamente.

Sólo por un instante.

“¡¿…?!”

Kagura sacó su abanico de metal y lo blandió en el aire.

¡–Clang! Un agudo sonido fue seguido por la salpicadura de algo cayendo sobre la tierra de cultivo. Kagura extendió su abanico de metal y preguntó con disgusto:

“¿…Qué significa esto?”

“No mucho.”

Desde el otro lado de la oscuridad, la frívola voz de un joven respondió.

Reveló su identidad–

“Al ver a mis hermanitas actuando de manera tan ingenua, ¿pensé que debería ayudar un poco? El festival se terminó, y es hora de un baño de sangre.”

El nuevo allegado era un dandi vestido con un hakama escarlata y un haori carmín.

Jugando con un arma parecida a un shuriken en su mano, Akabane Basara sonreía frívolamente.

× × ×

“¿…Me estás llamando ingenua?”

La voz de Kagura estaba mezclada con hostilidad.

La sonrisa de Basara se profundizó. Se encogió de hombros.

“Sí. La hermana mayor no pudo matar otra vez e incluso dijo palabras estúpidas como ‘no quiero matar’ y la segunda hija decide dejarla ir de inmediato. ¿No te parece que las dos son tan inocentes que es nauseabundo?”

“No.”

Kagura negó la pregunta de Basara inmediatamente y movió el abanico de metal en su mano.

“¿Qué debería hacer? Si mataba al chico, ella iba a morir junto con él y casi logra suicidarse. Además de retirarme, qué puedo–”

“Entonces podrías dejarla morir.”

“¿–Qué?”

“Déjala morir si eso es lo que quiere. Ese no es tu problema. ¿No emitió la orden Fuyou-sama? Recuerdo que fue ‘Haz que elija entre la vida de Kyousuke-kun y la de alguien más.’ Supone que Eiri elige lo segundo, entonces deberías seguir la orden y matar al primero. Si eso resulta en la muerte de Eiri, creo que es simplemente inevitable.”

“……Hmm.”

Kagura se pausó.

Despiadadamente, Basara enfatizó de manera repetida.

“¿Acaso no lo dijiste tú misma? Odias a Eiri y lo que le pase luego no tiene nada que ver contigo. Si Eiri decide lastimarte a sí misma, no debería importar, ¿cierto?”

“E-Eso es porque–”

Kagura apartó la vista de Basara–

“Tienes razón pero las habilidades de Nee-san son auténticas… Sería una gran pérdida para los Akabane desperdiciar un talento de esa manera–”

“No será un problema. Una espada oxidada no tiene razón de ser.”

Kagura titubeó una respuesta pero fue interrumpida por Basara en un segundo.

“P-Pero… Cómo lidiar con Nee-san no lo decidimos nosotros. Deberíamos esperar la decisión de Fuyou-sama, ¿cierto?”

“Sí. Ciertamente, sólo seguimos órdenes. Y como dije, cumplir con una orden es la máxima prioridad. Kyousuke-kun necesita que lo maten como ordenó Fuyou-sama. Si Eiri pierde su vida como resultado, sólo tendremos que ver cuando suceda. Blandir o no la espada ¿no es una decisión que nosotros, las espadas, tomemos, cierto?”

“—-”

Kagura cerró la boca y bajó el abanico de metal preparado en su mano.

Basara asintió con satisfacción y miró a Eiri.

“…Así que, así son las cosas. ¿Permiso? Tomaré la vida de Kyousuke-kun en lugar de Kagura. Si quieres matarte, adelante.”

Basara le sonrió a Eiri y miró su garganta lastimada.

Eiri se desplazó hacia un lugar donde podía proteger a Kyousuke y extendió sus manos en posición de guardia.

“No dejaré que lo logres. ¡No dejaré que mates a Kyousuke!”

“Eiri…”

“Jaja.” Basara estalló en risas.

“¡Parece que en verdad lo amas! Reboso de sentimientos encontrados como tu hermano mayor… Hmm, nada mal. Si él es tan importante para ti, estoy seguro de que su muerte será un gran golpe. Tengo bastante confianza en mi habilidad para arrasar con las cosas por completo.”

Los ojos cobre se entrecerraron para capturar la figura de Kyousuke.

“Arrasar totalmente con las cosas que son preciadas frente a sus ojos, las almas de las personas tienen a destrozarse. Cuando incluso el alma es destruida, la mente ya no tendrá más pensamientos innecesarios… Para convertirse en una herramienta que pueda matar sin titubear. Si el daño es demasiado grande y la herramienta se vuelve inutilizable, entonces sólo deséchala.”

“N-Nii-san…”

“¡Bastardo!”

Kyousuke rugió con ira mientras los labios de Basara formaban una sonrisa.

“Hmph, no te alteres tanto, Kyousuke-kun. Cuando la sangre se te sube a la cabeza, tu juicio se cae. Los mocosos pierden la compostura bastante fácilmente.”

“¡Cállate! Deja de hablar tonterías–”

Conforme Kyousuke quería hacer a un lado a Eiri y dar un paso al frente, Basara balanceó su brazo despreocupadamente. Al siguiente instante, algo pasó rozando la mejilla izquierda de Kyousuke. Kyousuke tocó su mejilla con su mano e instantáneamente sintió la pegajosa sangre. Con un retraso de un momento, el dolor surgió.

Miró con más atención y vio que el shuriken había desaparecido de la mano de Basara.

El arma negra se había fundido en la oscuridad, voló hacia Kyousuke y cortó su piel.

“…Si sigues armando un escándalo, te abriré la garganta, ¿okey? Además de esos tres shuriken de recién, mis cuchillas–los cuchillos arrojadizos ‘Cuervos Negros Cortantes’–vienen en muchos estilos distintos. Un movimiento en falso e instantáneamente te convertiré en carne picada.”

“Kuh–”

“¡Nii-san!”

Dejando atrás a Kyousuke quien rechinaba los dientes, Eiri habló con furia.

“¡Detente ya! Si no te detienes y sigues lastimando a Kyousuke…”

“Jaja. ¿Entonces qué? ¿Me matarás?”

“No. Pero te dejaré en las puertas de la muerte.”

Eiri mostró las uñas de sus manos.

Las puntas de los dedos de sus pies también ocultaban armas–Preparando sus dieciséis cuchillas, Eiri entró en modo batalla.

“¿Oh…? Ahora se puso interesante. Sin embargo, no eres tú a la que voy a matar, Eiri. Mi objetivo ha sido Kyousuke-kun desde el principio. Mis cuchillos tienen alcance largo, medio, corto y quemarropa, cubriendo así todos los rangos de ataque. Tan pronto como entres en mi zona de ataque, mataré inmediatamente a Kyousuke-kun… ¿Quién crees que es más rápido? Sin importar lo buena que seas, no puedes moverte más rápido que los proyectiles, ¿cierto?”

“……”

“Tus ‘Escarlatas Cortantes’ no sirven para la defensa. Es un arma oculta especializada en ataque. Si tienes suerte, ¿puede que fuerces un empate como mucho? Tan pronto como tus cuchillas me toque, por allí, se derramará la sangre de Kyousuke-kun.”

“E-Esa clase de resultado… Quién sabe a menos que lo intente.”

Eiri respondió con firmeza pero su voz estaba bastante tensa. Sus dedos temblaban.

Para obtener una victoria a la fuerza, requeriría esperar que Kyousuke se defienda sólo y evada las cuchillas de Basara…

“Por cierto, déjame contarte algo. Los Cuervos Negros Cortantes pueden dispararse varios al mismo tiempo, ¿sabes? Recién sólo lancé una, pero me gustaría intentar con ocho esta vez. Multiplica eso por tres y allí tienes el número de cuchillas.”

“ “¡¿…?!” ”

Una ya fue bastante difícil de esquivar. Pero tantas seguramente será imposible de evadir. Kyousuke y Eiri se entregaron a la desesperanza mientras Basara cruzaba sus brazos sobre su pecho. Llevando sus manos a sus mangas, se preparó para lanzar sus cuchillos.

A continuación–

“Okey, ¿hora de masacrar? Vuelen, Cuervos Negros Cortantes.”

Basara extendió sus brazos.

Un gran número de armas mortales volaron a través de la noche. Habiendo entrado en acción un momento antes, Eiri giró y empujó a Kyousuke.

“¿………Huh?”

Kyousuke quedó impactado mientras Eiri mostraba una sonrisa encantadora frente a sus ojos.

Sus labios estaban diciéndole ‘lo siento.’

La vista se inclinó lentamente.

Kyousuke pudo verlo claramente, justo ante sus ojos–

Las cuchillas japonesas que volaban eran densas como la lluvia, descendiendo, perforando la oscuridad, yendo a convertir a Eiri en un baño de sangre de carne humana picada de pies a cabeza.

“Baila, Pájaro Rojo.”

Un instante antes de que eso pase–

Una sombra de pronto corrió para realizar un baile de cuchillas espectacular.

Una sinfonía de armas chocando agudamente se reprodujo.

Bajo el cielo iluminado por las estrellas, las superficies de los abanicos se batieron como alas.

“ “ “¿………Huh?” ” ”

Alguien quedó impactado además de Kyousuke y Eiri.

Basara estaba mirando perplejo a la intrusa, mirando a la chica que había bloqueado todas las cuchillas lanzadas con un par de abanicos de metal.

“¿Kagura? ¿Por qué–?

“Me lo pregunto.”

Kagura respondió con hostilidad y luego bajó sus abanicos.

“Este cuerpo se movió por sí solo. Definitivamente estoy enfadada, Nee-san… Pero parece que no quiero que mueras.”

“¿Huh?”

“…Lo siento.”

Kagura se disculpó en voz muy baja. Con su espalda hacia Eiri, dijo:

“Cuando supe que no podías matar, me comporté mal para desquitarme, y luego de eso todo el tiempo… Quizás me he estado engañando a mí misma. Fingiendo que te odiaba y te despreciaba. Fingiendo que ya no te admiraba, que ya no te veía como alguien importante… Quizás estuve aparentando todo el tiempo, quizás.”

Kagura recordó. Fue casi como la escena en que Eiri dijo por primera vez, “no quiero matar”–Kagura había hecho lo mismo. Confesó los verdaderos sentimientos que había enterrado en lo profundo de su corazón todos estos años.

“Originalmente quería disculparte contigo de inmediato. Pensé que el primer fracaso sólo fue coincidencia. Mientras tuvieras éxito la segunda vez, iba a disculparme contigo. Pero no pudiste cumplir con la tarea… Y después una tercera y cuarta vez, aproveché cada ocasión para insultarte, perdiendo mi oportunidad disculparme… Nunca tuve una oportunidad para tratarte apropiadamente, y así, pasaron seis años.”

“Kagura…”

“¿Puedo hacerte una pregunta?”

Kagura giró para ver a Eiri.

Con una voz nerviosa, preguntó:

“Matar es un tabú para ti, ¿cierto? Alguien como yo que puede matar tranquilamente, umm… ¿Qué sientes? Me odiarías–”

“Idiota. ¿Cómo podría ser posible?”

“¿Huh?”

“Siempre te amé desde que naciste y te atesoré. No hace falta decirlo, ¿cierto? Kagura, eres mi adorable hermana.”

“Nee-san–”

Kagura abrió sus ojos de par en par.

Instantáneamente, bajó la vista como reprimiendo algo–

“Ya veo. Gracias… siento mucho lo de antes. Amo mucho a Nee-san después de todo. Amor a la Nee-san bondadosa que no puede tomar vidas humanas.”

Kagura gradualmente sonreía mientras hablaba agitada. Era la primera vez que Kyousuke veía a Kagura sonreír desde que llegó al hogar Akabane.

–Aplauso, aplauso, aplauso, aplauso, aplauso, aplauso.

Alguien aplaudió esta vez.

La expresión de Kagura se tensó instantáneamente.

Extendiendo sus manos que habían estado aplaudiendo, Basara ofreció sus comentarios en tono exagerado.

“¿Oh, cielos? ¡Felicitaciones por reconciliarse! Onii-chan está muy conmovido… Después de todo, las dos han estado peleando por seis largos años, ¿cierto? ¡Qué inesperado, qué escena tan conmovedora! Mi alma se siente purificada. Felicitaciones, felicitaciones. No matemos a Kyousuke-kun y volvamos todos a casa felices–Sí claro, ¿cómo podría pasar algo tan estúpido?”

Instantáneamente, su sonrisa desapareció por completo.

El humor frívolo permanecía pero una luz despiadada brillaba en sus ojos–

“Vamos, chicas… ¿No son demasiado ingenuas? Qué desgracia para el poderoso apellido de los Akabane que la hija mayor y la segunda de la familia principal sean así. ¿Parece que tendré que reeducarlas como el hermano mayor? Kyousuke-kun será masacrado de acuerdo al plan original mientras que Eiri y Kagura serán puestas en su lugar. Dejen que Onii-chan corrija sus mentes desafiladas.”

Basara se cruzó de brazos velozmente, sujetando las armas ocultas en sus mangas.

Kagura dijo “…hmph” y levantó sus abanicos de metal.

“Eso dependerá de si puedes matar o no. Ten cuidado o comerás algunas cuchillas de mi parte, Nii-san–”

“Quédate atrás.”

Haciendo retroceder a la enérgica Kagura, Eiri se acercó. Kagura preguntó “¿…Nee-san?” con asombro mientras Eiri le sonrió.

“Yo me encargaré de esto sola. Kagura, ¿podrías cuidar de Kyousuke?”

“¡¿Eh?! Oye, Eiri…”

“Entendido.”

¿–Esto estará bien? Antes de que Kyousuke pudiera preguntar, Kagura ya había asentido.

“No dejaré que le hagan el más mínimo daño a este chico. No te preocupes por nosotros y concéntrate en la pelea.”

“Sí, gracias.”

“¿…Oh? Qué confiable. Ciertamente, tus habilidades son bastante magníficas entre nosotros los Akabane. Sin embargo, qué lástima–”

El instinto asesino de Basara esta rebosando.

“Mientras tú te estabas oxidando y pudriendo, yo he estado trabajando todo el tiempo. Ocho años enteros. He masacrado a incontables personas, bebiendo sangre fresca durante ocho años… Mi cuchilla ha sido forjada y perfeccionada en las puertas de la muerte. ¿Estás alucinando si piensas que puedes derrotarme cuando ni siquiera puedes matar a una sola persona? Jaja– ¡Eso es gracioso!”

Mientras se burlaba, Basara balanceó su brazo.

Filosas cuchillas con velocidades que estaban a la par de balas salieron disparadas, más rápidas que la simple vista. Cantidad, trayectoria, ángulo, dirección, ninguno podía discernirse, bajo el abrigo de la noche, armas invisibles habían formado una lluvia de cuchillas, atacando desde todas las direcciones. Confrontada con todo eso, Eiri–

“…Bostezo.”

–Eiri se acercó a Basara, evadiendo el ataque mientras bostezaba.

Inclinando la cabeza, ondeando su cola de caballo, a veces encorvándose, a veces inclinándose hacia atrás o levantando su manga, cambiando su ritmo, girando luego caminando por el suelo, sus zuecos de madera resonaban.

Con movimientos fluidos, Eiri controlaba su delgado cuerpo, moviendo cada articulación de pies a cabeza con perfección, pasando a través de la lluvia de cuchillas con destreza.

“Gah… ¡¿Me estás despreciando, Rusty Nail?!”

Basara rugió desesperadamente y desató una segunda y una tercera ola de ataques, pero los resultados fueron los mismo. Basara lanzaba cuchillas como los disparos de una escopeta pero ni siquiera podían tocar el cabello de Eiri–

“¿–Huh?”

–E incluso algunas se dispersaron hacia Kyousuke quien estaba atrás, mirando con incredulidad. Sin embargo, Kagura revoloteaba sus abanicos de metal con la velocidad del rayo y bloqueaba los proyectiles a tiempo. El destello de las cuchillas era como un baile, brillando radiante cuando las cuchillas chocaban.

Juntas, las hermanas estaban tocando una increíble melodía de habilidades impresionantes.

Sin embargo, Basara no era ningún debilucho.

“Picotea, Flamenco.”

Luego de disparar cuchillos desde su manga derecha, una kusarigama roja emergió de su manga izquierda. Esa cuchilla mortal trazó una curva circular y se dirigía a la cabeza del enemigo. Eiri reaccionó velozmente y se agachó a tiempo. (1)

Más rápido de lo que uno podía narrarlo, Basara tiró la cadena. La cuchilla de largo alcance regresó y atacó a Eiri desde atrás. Basara sacó otra kusarigama para ejecutar un ataque pinzas sobre Eiri. Sus labios rosa claro formaron una luna creciente.

“¡Ja! Estás acabada–”

“Demasiado lento.”

Al siguiente instante, Eiri explotó.

Incluso Kyousuke mirando desde la distancia no fue la excepción, su velocidad era más rápida de lo que él podía captar. Instantáneamente, Eiri ingresó al punto ciego de Basara y aceleró rápidamente desde allí. Con velocidad del rayo, se aproximó a Basara–

“Maldición, apresúrate y regresa–”

“Cercenen, Escarlatas Cortantes.”

Antes de que Basara pudiera sacar nuevas armas, las uñas de la mano derecha de Eiri habían barrido hacia arriba desde en medio de las piernas de Basara hasta su cabeza, cortando derecho.

Luego el brazo izquierdo, la pierna derecha, la pierna izquierda, el brazo derecho–Cuatro ataques fueron desatados en un instante.

“¡¿…?!”

El destello de las cuchillas pasaron sobre él a corta distancia, obligando a Basara a caer sobre su trasero.

Sus mangas y dobladillos estaban llenos de cortes. De allí, shurikens, chakrams, kunai, cuchillas de doble filo y otras armas ocultas cayeron una tras otra.

Mirando al desconcertado Basara, Eiri recogió su cabello.

“La victoria es mía, ¿no, Nii-san?”

“J-Jaja… S-Supongo. Parece que ganas–¡Sí, claro!”

Usando su boca como una cerbatana de dardos, lanzó una cuchilla extremadamente pequeña. Eiri inclinó su cabeza para esquivarla y pateó el rostro de Basara con su zueco de madera.

“¡¿Goof?!”

“Deja de resistirte en vano. Es inútil.”

“Ala extendida–”

“Como dije, es inútil.”

“¡¿Geh?!”

Pisando fuerte sobre el rostro de Basara, Eiri sonreía tiernamente.

“La victoria es mía, ¿no, Nii-san?”

“……Admito la derrota.”

Luciendo como si finalmente se rindió, Basara respondió con una voz impotente.

Eiri exhaló con una expresión de fastidio y quitó su pie del rostro de Basara. Sintiendo que estaba en un sueño, Kyousuke miró su figura, shockeado.

“E-Es ridículamente fuerte… No sabía que era tan fuerte.”

“Eso es más que obvio.”

Kagura guardó sus abanicos e infló su pecho con orgullo.

“Nee-san es una genio, pero es demasiado bondadosa. Su defecto es que se contiene subconscientemente… Pero es así de fuerte cuando va en serio. Nadie puede derrotarla.”

La expresión de Kagura era bastante animada cuando habló, como si fuera una persona distinta de la de antes.

Entrecerrando los ojos, como mirando a algo cegador, Kagura seguía viendo a Eiri.

“…Por cierto, ¿cómo lidiamos con esto? Sólo por seguridad, deberíamos atar a Nii-san–”

“¡¿Ahhh?! ¡Allí, encontramos a los prófugos! ¡Vengan, apresúrense y vengan!”

Eiri fue interrumpida por una repentina ola de ruido.

Renko, Ayaka y Busujima se apresuraron a la escena.

“¡Oh, gracias a dios! Estaba tan preocupado… Me distraje bailando en el Festival Bon y para el momento en que me di cuenta, alguien había desaparecido. Casi los dejo escapar… ¿Eh, qué extraño? Parece que hubo una gran escena aquí, ¿no me digan que el acto terminó?”

“Sí, el acto terminó. Mientras usted estaba bailando distraído, pasamos por una carga infernal–”

“¡¿E-E-E-E-E-El acto terminó~~~?! ¡¿Y hablas de una carga, qué está pasando?! ¡Por favor cuéntame todos los detalles jugosos! ¡Shuko–!”

“A Ayaka le resultó extraño que Onii-chan no regresó por mucho tiempo, así que Ayaka fue a informarle al profesor. Resulta que los dos estaban haciéndolo en el campo… ¡¿No sabes que hay cosas que puedes y que no puedes hacer, Eiri-san?!”

“¡¿Huh?! ¡Tontos, eso no fue lo que pasó!”

Interrogada por Renko y Ayaka, Eiri respondió incómodamente.

“¡Nii-san estaba tratando de atacar a Kyousuke, por lo cual uní fuerzas con Kagura para repelerlo! Estaría muerto si no hubiéramos detenido a Nii-san. ¡Deberían estar agradeciéndonos, ¿cierto?!”

“ “——” ”

Renko y Ayaka se congelaron por un momento, mirando a Basara quien yacía sobre el suelo.

Con una expresión animada, Basara exclamó “¡Hola, Renko-chan!” y extendió sus brazos.

“¡En serio, esa Eiri es demasiado ruda! Me dio una paliza con un corazón inhumanamente frío. Por favor, ¿me reconfortas con tu par de melones masivos, Renko-chan?”

“Vete al demonio, homo.”

Renko pateó a Basara, enviándolo a volar. Dudando de lo que había pasado, Basara miró con los ojos abiertos de par en par. Ayaka le dio una patada voladora.

“No coquetes con Onii-chan, homo.”

“¡¿Ehhh?! Se equivocan… soy muy normal, sólo me gustan las chicas–¡¿Uwahhhhhhhhhhhh?!”

Aunque Basara insistía desesperadamente en su inocencia, Renko y Ayaka no lo escuchaban en absoluto.

Las chicas lo pateaban con sus zuecos de madera o lo maldecían con furia, apaleando totalmente a Basara.

“¡Si te atreves a coquetear con Kyousuke, prepárate para que te mate, ¿okeyyyyyyyy?!”

“¡Para que no se te ocurran esas ideas otra vez, Ayaka aplastará tu entrepierna!”

“¡De la manera en que lo veo, deberías morirte de una vez!”

“Insultar a Nee-san es un crimen serio. ¡Tu cuerpo necesita recordar esto, Basara-niisan!”

Eiri y Kagura se unieron para aporrearlo. Pronto, Basara yacía allí sin moverse. Kyousuke se acercó para echar un vistazo y observó que sus ojos estaban blancos y que se encontraba inconsciente.

“P-Pobre tipo…”

“No mucho, él se lo buscó.”

Eiri comentó fríamente y luego miró a Kyousuke. Extendió su mano para tocarle su mejilla herida y acarició lentamente.

“De todas formas, me alegra que estés bien… Gracias a dios.”

“Eiri–”

“Es demasiado pronto para relajarte, Nee-san.”

Kagura interrumpió. Mirando al inconsciente Basara a quien Renko y Ayaka seguían pateando en un frenesí, dijo con una expresión solemne.

“¿Cómo pretendes explicar este incidente cuando Fuyou-sama pregunte? Si tienes suerte, puede que termines exiliada… De lo contrario, puede que te corten la cabeza de inmediato. Será mejor que te prepares.”

× × ×

“……Entonces eso fue lo que aconteció.”

La ubicación era el vestíbulo de recepción de los Akabane. Luego de regresar del Festival de Baile Bon, Kyousuke y compañía habían ido a tratar sus heridas, se bañaron, tomaron un descanso y luego fueron a explicarle toda la historia a Fuyou con detalles.

Kyousuke y Eiri estaban sentados lados a lado en frente de Fuyou. Detrás de ellos estaban sentados Renko, Ayaka y Busujima. Kagura y Basara estaban esperando a la izquierda y derecha de Fuyou, respectivamente.

“’No quiero matar’ en ligar de ‘No puedo matar’… En otras palabras, no tienes deseos de convertirte en una assassin y no planeas sucederme en la familia Akabane principal–¿Es eso lo que deseas decir, Eiri?”

“……S-Sí.”

“Entendido.”

Fuyou asintió y luego sorbió un poco de té verde. Después permaneció en silencio.

“Discúlpame, Fuyou-sama… Dado lo que Nee-san ha hecho, ¿podrías perdonarla? Sé que albergas esperanzas en Nee-san y que es inevitable que estés decepcionada, pero, umm… Si Nee-san no quiere matar, ninguna cantidad de voluntad que se imponga dará frutos…”

“—-”

“¡Fuyou-sama!”

Viendo a Fuyou sin reacción alguna, Kagura se levantó.

Dejando su almohadón, se inclinó hacia delante para mirar directo al rostro de Fuyou–

“¡Trabajaré duro por Nee-san! ¡Perfeccionaré mis habilidades y superaré a Nee-san, para que te asegures de que puedes dejarme el negocio familiar a mí, para ser la mejor assassin! Así que… Por favor. ¡Por favor, perdona a Nee-san! No rogaré vergonzosamente que mantengas la relación madre-hija. Pero al menos, por favor muestra piedad al imponer castigo físico y llevarla a la muerte–”

“¿De qué estás hablando?”

Fuyou abrió sus ojos. Esos ojos rojo sangre miraron a Kagura–

“¿Cómo podría imponer esa clase de castigo?”

“¿………Huh?”

Fuyou sonrió radiante, dejando a Kagura perpleja.

Entonces giró para ver a Eiri y anunció con su usual tono de voz.

“Entiendo, Eiri. Si de verdad no deseas matar, ya no te forzaré más. Tampoco te obligaré a que heredes el negocio familiar. Avanzarás y explorarás lo que quieres hacer y cómo deseas vivir tu vida.”

“ “ “¿………Eh?” ” ”

Dentro del vestíbulo, todos mostraron expresiones de asombro. Eiri estuvo tensa todo el tiempo. Este repentino desarrollo dejó su mente en blanco.

Luego de un rato, Eiri se recuperó del shock y preguntó tímidamente:

“U-Umm… Al decir eso, específicamente… ¿Qué quieres decir?”

“Literalmente lo que dije, ¿qué más? Ya no tienes que matar más. Está bien si no quieres sucederme en la familia Akabane principal. Dicho eso, no tengo intención de repudiarte.”

“¿…Eh? No, pero… umm, ¿Okaa-sama? Entonces no seré capaz de convertirme en una assassin. ¡¿Por qué no me abandonas cuando claramente no puedo ser una?! Productos defectuosos e inútiles como yo–”

“Eiri.”

Fuyou pronunció su nombre en tono de reproche.

De sus labios rojos, casi color sangre como sus ojos, dejó salir un suspiro.

“Debes saber que eres mi preciosa hija a la que di a luz mientras resistía los dolores del parto. Pedirme que abandone a mi propia hija… No hagas una broma así. Ciertamente, los Akabane son una familia de assassins y todos los niños pasan por una educación de elite sobre homicidio luego de que nacen, para criarlos como futuros assassins. Sin embargo… sería demasiado extremo pensar que niños que no quieren ser assassins son inútiles e innecesarios.”

“…Sí. Pero Okaa-sama, has intentado forzarme a matar de todas maneras–”

“Eso fue porque tú tenías esperanzas de matar.”

“¿Huh?”

“Eiri, tú dijiste esas palabras antes, ¿no? Que querías matar pero que no podías. Fue por eso que usé toda clase de métodos para incentivarte a matar. Matricularte en la Escuela Purgatorium de Rehabilitación también fue por el mismo propósito. Interactuando con homicidas de la misma edad, quizás podría llegar a tener un efecto estimulante… Eso fue lo que pensé. Si no quieres matar, no tengo intención de obligarte.”

“Okaa-sama–”

Luego de conocer los verdaderos pensamientos de Fuyou, Eiri se quedó desconcertada. Había pensado que su madre estaba repleta de malicia, pero todo lo que quería era hacer realidad el deseo de su hija.

Por un instante, su sentido de los valores pareció bastante correcto.

Sin embargo–

“…Ordenarles que maten a Kyousuke, ¿eso también fue para hacer que yo pueda matar? Mientras sea capaz de matar, ¿las vidas de los demás no importan?”

“Así es.”

Confrontada con la pregunta de Eiri, Fuyou respondió sin pensarlo dos veces.

“Después de todo, con el asesinato como carrera… Hay prioridades y consideraciones. Cuando es necesario, tienes que tomar vidas sin titubear.”

Afirmó con total confianza y a partir de eso, uno podía notar que su sistema de valores tenía diferencias fundamentales con los de una sociedad normal. Más que palabras dementes, eran resultado de una diferencia en naturaleza. Para Fuyou, matar quizás era sólo un “medio.”

Los frenos, conocidos como sentido común de la moral y la ética, nunca existieron para empezar.

“Sin embargo, cambiar el objetivo hacia Kyousuke-san… Eso incluía elementos como el hecho de que no podías ser considerado como un total extraño. Después de todo, puede que en el futuro termines siendo el compañero de Eiri–Puede que te conviertas en un miembro de la familia Akabane, ¿sabes? No iría tan lejos como para enviar a alguien a matarte sólo para forzar a Eiri a matar.”

“ “¿……Huh?” ”

Kyousuke y Eiri se quedaron sin palabras luego de escuchar ese comentario.

Fuyou se rió “fufu” y se cubrió la boca.

“¿Por qué piensas que los Akabane se convirtieron en una prestigiosa familia de assassins? ¿La educación de elite impuesta una vez que los niños adquieren conocimiento? ¿El sistema de técnicas de asesinato que ha sido refinado y perfeccionado hasta su esencia? ¿O el método de forjar joyas de acero que han pasado a través de generaciones? Nay–En realidad, es debido al linaje.”

Fuyou sonreía. Una lína roja de pronto apareció en su mejilla derecha.

De la herida, fluyó sangre viscosa.

“Este es un linaje de assassins, cultivado cuidadosamente durante veinte nueve generaciones. Buscando personas con potencial igualmente excelente con quien casarnos, descartando aquellos que no son prometedores, dependiendo de la situación, incluso eligiendo parientes para casarnos, los genes de homicidio más puros han sido seleccionados durante todo el viaje. Acero de mala calidad sólo puede producir cuchillas inferiores sin importar cuando las martilles… En cambio, las cuchillas Akabane son forjadas con joyas de cero de alta pureza. Cuchillas mordaces que cuentan con propiedades magníficas. Comparado con cuchillos creados de manera descuidada que abundan en el mercado, allí yace la llave.”

Con un aura de arrogancia, Fuyou estaba mirando precisamente a Busujima.

Lo que la Escuela Purgatorium de Rehabilitación estaba haciendo era tomar homicidas convictos de varias calidades para criarlos como asesinos, reafirmándolos para su reutilización, un clase de producción en masa de baja calidad–Eso era lo que sus palabras parecían satirizar.

Como uno de los profesores allí, Busujima mostró una sonrisa educada como si no supiera como reaccionar.

Ignorando el sangrado de su mejilla, Fuyou entonces dijo: “Precisamente por eso…”

“Los compañeros de los niños deben ser cuidadosamente seleccionados. Respecto del otro lado del linaje–Sus genes, ¿tiene sentido unirlo a la familia Akabane en matrimonio? ¿Nacerá algo con impurezas? Uno tiene que evaluar y juzgar de antemano. Precisamente por eso, ordené que lo pongan a prueba. ¿Kyousuke-san sobrevivirá a un ataque de mis niños? Si perdiera la vida en un ataque de este nivel, no sería alguien necesitado por los Akabane.”

Kyousuke instantáneamente se puso pálido.

Mientras mostraba una sonrisa que la hacía ver como si no pudiera lastimar una mosca, Fuyou estaba haciendo comentarios altivamente impactantes.

“Sin embargo, sobreviviste… Eso significa que has superado exitosamente la prueba para convertirte en el esposo de Eiri, ¿sabes? Qué dichosa ocasión. Bendecido natural y literalmente, al punto de que es lógico que la escuela pusiera sus manos sobre ti incluso si significa culparte con falsos cargos. Invitarte aquí resultó ser una decisión correcta. Fufu. Te damos una gran bienvenida y tienes permiso para casarte con Eiri en cualquier momento. ¿Qué dices, Kyousuke-san?”

“J-Jaja…”

“Espera un segundo.”

Conforme Kyousuke estaba sonriendo tensamente, Basara, quien no había dicho nada hasta ahora, interrumpió. Torciendo su lastimado rostro, miró a Kyousuke–

“Definitivamente sobrevivió, pero no fue por su propio poder, ¿cierto? Ellas lo protegieron después de que llegué a la escena… Sería demasiado descuidado que lo apruebes así nada más. Como lo veo yo, sería mejor probarlo de nuevo–”

“Detente.”

Viendo a Basara buscar en sus mangas y levantarse, Fuyou le llamó la atención para detenerlo.

Instantáneamente, Basara paró. A medio levantarse, se congeló. En su frente, mejilla izquierda, esquina del ojo derecho y punta de la nariz, aparecieron cortes superficiales, de los cuales fluían pequeños hilos de sangre.

En voz calmada, Fuyou lo regañó:

“Ya lo he aprobado, Basara. Cuida tu lengua.”

“……M-Mis disculpas.”

“Actuar sin mis órdenes, jamás vuelvas a hacerlo. ¿Entendido?”

“…Sí.”

Después de escuchar la respuesta de Basara, Fuyou movió el dedo anular de su mano izquierda y el mayor de su mano derecha.

Basara instantáneamente colapsó y se sentó.

“Me disculpo por mis niños… Sin embargo, por favor quédense todos tranquilos. No permitiré que nadie los lastime. Dentro de esta casa, mis cuchillas están listas en cada rincón. Notaré instantáneamente cualquier actividad sospechosa tan pronto como comience y destruiré la amenaza con nada más que un movimiento de mi dedo.”

“Eh–”

Alguien involuntariamente miró alrededor de la sala pero no pudo ver nada que parecieran armas.

Eiri le dijo: “No te molestes.”

“Las armas de Okaa-sama–el alambre cuchilla de acero ‘Red de Seda’ es tan fino como un pelo. No puedes encontrarlo a menos que estés muy cerca y observes con atención. Además de eso, su filo es de primera.”

“…No puede ser.”

¿Cómo podría defenderse alguien contra algo como eso? Probablemente esa clase de alambre de acero fue lo que cortó la mejilla de Fuyou y que hirió a Basara recién. Uno podría casi decir que ella podía rebanar a voluntad.

–Una descripción apropiada, su otro nombre era Crimson Cradle. (2)

Una cuchilla invisible que podía ser controlada a voluntad, instantáneamente destruyendo al objetivo en pedazos de carne. Como se esperaba de la líder de la familia Akabane principal, definitivamente era una assassin de alta clase.

Incluso Busujima tembló y dijo: “…Espero que nunca me convierta en su enemigo.”

Una sonrisa floreció en el rostro de Fuyou conforme alcanzaba su taza de té.

“Fufu. Mantener al enemigo distraído es la primera regla de asesinato, ¿no? El objetivo debería estar muerto para el momento en que lo note. Una vez que los Akabanes muestran sus cuchillas, nadie puede escapar de la muerte.”

Terminando su té, Fuyou tranquilamente bajó sus ojos.

Mientras saboreaba la fragancia del té, permitió que sus pensamientos deambularan…

“Dicho eso, mi esposo prevaleció diez veces. Estaba trabajando como guardaespaldas y nuestra relación era como la de enemigos mortales… Cuando nos encontrábamos, había conflicto. Para el momento en que me di cuenta, él ya había robado mi corazón, fufu.”

…De alguna forma, Kyousuke sintió que había escuchado una historia similar an alguna parte.

Detrás de Kyousuke, Renko y Ayaka charlaban. “…Esa es la primera versión de El Amor de la Assassin, ¿cierto?” “Quizás sólo sean similares en el concepto.” “De tal palo, tal astilla, después de todo.” “Realmente son madre e hija. Kusukusu.” Ignorándolas, Fuyou continuó rememorando.

“Al principio, él me rechazaba tercamente. Pero al final se rindió a mis ataques incesantes–la pasión–al final aceptó formar parte de mi familia. Fue teñido de rojo de pies a cabeza por los cortes de mi amada cuchilla. Aceptando el seguro encarcelamiento de la familia Akabane–una cálida bienvenida–me propuso matrimonio y robé su corazón, casándose finalmente conmigo. Masato-sama era un verdadero tsundere, siempre mostraba un rostro desafiante y nunca era directo, ¿supongo? Fufufu.”

“ “………” ”

Por casi una hora luego de eso, Fuyou siguió hablando sobre su esposo.

Ningún ajeno podía saber qué pensaba realmente Fuyou, pero en lugar de una mujer enamorada, parecía más una acechadora depravada. El padre desesperadamente resistente (tsun) perdiendo gradualmente la fuerza para oponerse a la violencia incesante (dere). Este proceso parecía más abuso que romance.

Aun así, el atormentado padre amaba a sus niños y los envolvió con abundante amor. Hablando de eso–

“Eiri, tu padre en realidad estaba muy preocupado por ti… Por tu futuro. Él creía que eras demasiado bondadosa y que no eras apta para matar. Por eso, me pidió que te libere si alguna vez admitías por propia voluntad que deseas recorrer un camino distinto al del asesinato… Eso fue lo que dijo. Aunque nunca te lo dije todo este tiempo, esas fueron las últimas palabras de tu padre.”

“Bostezo… ¿Eh?”

Eiri había estado aburriéndose por los recuerdos de Fuyou, pero ahora reprimió su bostezo.

Luciendo como si no supiera cómo reaccionar, preguntó:

“¿L-Las palabras… finales, de Otou-sama?”

“Así es. Hace seis años, la noche anterior a que fuera a su misión final, estaba preocupándose por su hija que estaba a punto de comenzar el camino del asesinato. Nunca comprendí tu razón para obligarte a ti misma a ser una assassin aun a costa de enterrar tus verdaderos sentimientos, pero Eiri… Tu padre no estaba obsesionado con que te convirtieras en una assassin competente. Aunque fallaras, él no se sentiría decepcionado. Seguramente no estaría feliz de verte vengándolo… Esa es la verdad, Eiri. Aunque no puedas matar, no tienes necesidad de sentir que le has fallado a tu padre.”

“¡¿…?!”

Escuchando lo que Fuyou dijo, los ojos de Eiri de pronto se abrieron de par en par. Luego se cubrió la boca con las manos.

Sus ojos rojo vino se humedecieron más y más–

“Ooh–”

Desde que admitió sus verdaderos sentimientos a Kagura y Fuyou, aún había algunas emociones atascadas en el fondo de su corazón. Estos sentimientos surgieron todos juntos al mismo tiempo, como una represa derrumbada, haciéndola llorar.

Con sus manos cubriendo su rostro, las lágrimas siguieron fluyendo.

Kagura le habló “Nee-san…” con tristeza mientras Fuyou dijo “Oh, cariño…” y sonrió. Basara resopló “…Hmph” y Renko suspiró “shuko–…”

Kyousuke sintió que Ayaka tocó su espalda y dijo “Onii-chan” y después él con cuidado extendió su mano sobre la espalda de Eiri y la acarició dulcemente.

Luego de consolarla por un momento, Kyousuke no pudo evitar sonreír.

El Festival Bon era el día en que los ancestros regresaban. Probablemente fue así para el padre de Eiri. Quizás estaba en alguna parte, cuidando a su hija con una pacífica sonrisa en su rostro.

 

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1) Una kusarigama es una hoz con cadena. Más información aquí.

(2) Cuna Carmesí.

 

Traductor al Inglés: ServingCatsandDogs (Baka-Tsuki)
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: