Capítulo 8.1

Página Anterior     *     Página Siguiente

Al día siguiente, al llegar a la escuela, vi a una estudiante cargando una alta pila de papeles mientras caminaba por el pasillo.

Era Hasegawa. Probablemente estaba cumpliendo con sus tareas como representante de clase, y estaba llevando los papeles en nombre de toda la clase a algún lugar.

“¡¿E-Estás bien?!”

Le hablé a Hasegawa nervioso. Mi voz salió con un tono falsete debido a mis nervios. Después de lo que pasó ayer, tomé la decisión firme de aprender de Koigasaki y trabajar duro yo también. Es probable que fuera por eso que le hablé.

“…”

Me acerqué a un lado de Hasegawa y dije, “Yo llevaré la mitad de eso.”

“… Gracias, pero, está bien.”

Hasegawa declinó la oferta cortésmente. Aunque me aplastaron esas palabras al oírlas, al ver a Hasegawa tambalearse con su carga, dije,

“No, no luce bien para mí… Llevaré un poco.”

Antes de pensar en cuánto quería que Hasegawa pensara bien de mí, estaba muy preocupado por ella y por eso dije esas palabras sin pensarlo.

“Lo siento, fue muy irrazonable de mi parte tratar de llevar tanto de una vez…”

Hasegawa dejó los papeles en el piso, y los dividió a la mitad. Levanté una de las mitades.

“N-No es necesario que te disculpes, no es nada…”

Hasegawa se dirigió a nuestra clase con los papales a mano, y la seguí. Hasegawa nunca respondió y seguimos sin intercambiar más palabras.

“Gracias.”

Escuchar las palabras de agradecimiento de Hasegawa me hizo feliz en el interior, pero continué actuando tranquilo en el exterior.

Mientras decía sus palabras de agradecimiento, Hasegawa nunca mostró una sonrisa y se mantuvo inexpresiva, como siempre.

“E-Erm.”

Habiendo terminado con sus tareas, cuando Hasegawa estuvo a punto de volver a su asiento, le ablé.

Comparado con los esfuerzos de Koigasaki de ayer, los míos todavía no eran nada. La manera en que van las cosas no es aceptable y necesitaba trabajar más duro, pensé.

“S-Si surge algo la próxima vez… te daré una mano.”

Finalmente fui sincero. Esa declaración era impensable para mí, que he sido bastante tímido hasta ahora.

Hasegawa no respondió nada ante mis palabras.

Sin embargo, no me la perdí.

Hasegawa una vez más me mostró su sonrisa.

No era una sonrisa generosa como la que vi cuando la conocía por primera vez, era sólo una pequeña sonrisa.

Pero una sonrisa amable. No hay dudas de que es una persona amable si puede sonreír así. Algún día, me gustaría ver la misma sonrisa generosa que vi el primer día de escuela.

Mientras soñaba despierto sobre eso, regresé a mi asiento.

Aunque siempre había estado ayudando a Hasegawa con sus tareas, hoy era la primera vez que le hablé. Como tenía el pensamiento de que nunca sería capaz de iniciar una conversación con otra persona en toda mi vida, estaba bastante sorprendido de mí mismo.

Tras lo cual, decidí trabajar más duro con el fin de hablarle a Hasegawa como lo hice hoy.

“Kashiwada, ¿tienes un momento?”

Durante el siguiente receso, me llamaron inesperadamente en el pasillo.

Al voltear, me tomó por sorpresa. Allí estaban las amigas de Koigasaki, Sasagawa Miki y Amemiya Mizuki.

No habíamos hablado desde la sesión de karaoke, y esperaba que eso no cambiara.

“¿E-En qué las puedo ayudar?”

A pesar de estar en el mismo año escolar, terminé usando lenguaje cortés sin pensarlo.

Una vez más, en apariencia, para mí Sasagawa y Amemiya pertenecían a la clase más llamativa de las Gyarus, y para ser honesto, eso hacía que me asusten bastante.

“Sabes, Kashiwada, últimamente, ¿no te has estado llevando demasiado bien con Momo?”

Empezó Sasagawa.

“Quiero decir… es difícil decir esto pero, ¿puedes dejar de acercarte a Momo en clase?”

Al escuchar las palabras de Sasagawa, mi mente se congeló.

“Últimamente, Ashida y otros chicos han estado bombardeando a Momo con preguntas como, ‘¿por qué no hablas conmigo cuando te llevas tan bien con Kashiwada?’. Parece que ella no puede lidiar con esos tipos que parecen delincuentes y siempre se asusta. Si estoy cerca, puedo ayudarla, pero me siento mal por ella cuando los chicos tratan de acercársele cuando está sola…”

Dijo Sasagawa con una mirada dolorida.

“En serio… no lo sabía.”

Koigasaki en verdad tenía que pasar por todas esas cosas debido a mí.

“¿Huuh? ¡¿En verdad no tenías idea?!”

En ese momento, Amemiya, quien había permanecido detrás de Sasagawa, habló por primera vez.

“Sabes, creo que Momo le habla a alguien como tú porque es una chica muy amable, pero en realidad es una molestia para ella.”

Dijo Amemiya en un tono irritado.

“Más bien, le estás causando un montón de problemas. ¿No es porque eres muy amistoso con Momo lo que hace que los demás piensen mal de ella? Y por eso, ya que somos amigas de Momo, también afecta nuestra reputación. ¿Entendido?”

“Mizuki, detente.”

Sasagawa detuvo a Amemiya para que no llegara más lejos.

“Bueno, lo siento mucho, pero de eso se trata todo…”

Luego de decir eso, Sasagawa y Amemiya se fueron.

Por un momento, me quedé plantado en el lugar, incapaz de moverme.

La realidad que acababa de escuchar hizo que mi mente se quedara en blanco.

Por mi culpa, los delincuentes de mi clase molestaban a Koigasaki.

Amemiya me dijo que yo era una molestia.

Y lo peor de todo, la propia Koigasaki me veía como una molestia.

Eso es lo que Amemiya dijo antes.

Si lo que dijo Amemiya era cierto, entonces, ciertamente, mi existencia no era nada más que una molestia para Koigasaki.

Por mi culpa, la reputación de Koigasaki había empeorado.

Por mi culpa, se involucró con delincuentes.

Incapaz de pensar en nada más, caminé de manera vacilante hacia el salón de clases.

Al haber ido a un evento ‘exclusivo’ los dos solos, haber cenado juntos, sentía que me había acercado un poco más a Koigasaki.

Fue inesperado — que en realidad, Koigasaki me veía como una molestia.

Como pensé, incluso si un Otaku como yo se esfuerza mucho, no hay manera de que me convierta en un Riajuu o un chico cool.

Al final, sólo soy lo suficientemente bueno para ser objeto de la ridiculización y la humillación.

Como actué de manera precipitada, es un hecho que sea castigado.

Esta es la tercera vez en que enfrento el desaliento en mi vida.

La primera vez fue cuando era un estudiante de primer año en la secundaria.

En el pasado, en realidad pertenecía al tipo de chico atlético. En la primaria, estaba en el club de béisbol. Tenía pies rápido y era muy bueno en deportes, por lo cual era un jugador bastante activo. También tenía amigas mujeres, e incluso era más o menos popular con las chicas.

Sin embargo, en secundaria, bajo la influencia de mis amigos, me convertí en un Otaku. Sin importarme cómo me veían los demás, me enganchaba en conversaciones Otaku abiertamente en clase. Los chicos con los que era cercano en la primaria empezaron a evitarme. En el club de béisbol me excluían, y al final de mi primer año de secundaria, dejé de jugar béisbol, un deporte que había jugado durante cuatro años. Y de ahí en adelante, me dediqué a mis pasatiempos Otaku.

Mi segunda vez de desaliento fue en el verano de mi tercer año de secundaria. Fue el día en que fui repudiado por la chica que me gustaba y que sus amigas hablaron mal de mí a mis espaldas.

Y hoy, en este momento, es la tercera vez.

Desde ese día en adelante, terminé evitando a Koigasaki.

Aun cuando Koigasaki me llamaba después de clases, le decía, “lo siento, pero tengo algo que hacer”, y rápidamente me iba a casa.

Esa era la actitud que adoptaba cada vez que recordaba a Amemiya decir que yo era una molestia para Koigasaki.

Y debido a eso, con el tiempo, Koigasaki nunca volvió a hablarme.

Aun después de tomarnos la molestia de intercambiar nuestras direcciones de mail y números de contacto, al final, nunca conversamos ni una vez por teléfono.

Mientras tanto, incluso Kiritani, quien solía ser amistoso conmigo, empezó a pasar el rato con los chicos más populares, y gradualmente me hablaba menos y menos. Luego de cambiar de asientos, ya no estábamos uno tras el otro y dejamos de hablarnos por completo.

Ya que sólo había dos personas con las que me llevaba bien originalmente, después de todo eso, empecé a quedar aislado en clase.

Como siempre, estaba muy lejos de Hasegawa y nunca más nos hablamos. Me rendí completamente con Hasegawa, y también dejé de ayudarla.

Luego de rendirme con todo, me volví apático. También dejé de lado mis esfuerzos por volverme más a la moda, dejé de arreglarme el cabello y de recortarme las cejas. A estas alturas, no había ningún otro chico en la clase que luciera peor que yo.

No sólo eso. Suzuki, quien solía ser cercano a mí, también se alejó. Se hizo amigo de los Otakus en su clase, y como ya no se preocupaba por no tener amigos Otaku, dejó de hablarme.

Tras lo cual, sin hacer nuevos amigos, pasé toda mi vida de preparatoria sin un solo amigo cercano. Incluso la secundaria fue mejor que esto.

Luego de fallar en mis exámenes de ingreso a la universidad, y mis peores días de preparatoria finalmente terminara, mi vida de hundió en la desánimo.

Nunca llegó ninguna esperanza. Ya no me importaba nada más.

Pero, si había una cosa que me interesaba…

… ¿habrá logrado ella estar junto con él?

*




Página Anterior     *     Página Siguiente

Anuncios

2 pensamientos en “Capítulo 8.1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: