Capítulo 1 – Caballero Genio y Caballero Fracasado

Blazers.

Ellos eran existencias irregulares que aparecían una de cada mil, personas que podían materializar su alma como un arma, un Artefacto.

En épocas pasadas, eran llamados “magos” y “brujas”. Usando habilidades que la ciencia no podía explicar, los más fuertes de ellos podían cambiar el flujo del tiempo, e incluso los más débiles eran extraordinarios. Aunque eran humanos, poseían una poder sobrenatural que superaba los límites humanos, un poder inobtenible por el hombre común a través de entrenamiento o tecnología.

Hoy en día, los ejércitos nacionales e incluso las fuerzas policíacas locales estaban incompletos sin Blazers. Pero aun así ese gran poder acarreaba responsabilidades apropiadas a su estatus. Una expresión de tal responsabilidad era el Sistema de Mago-Caballero, el acuerdo donde los Blazers debían graduarse en una escuela vocacional internacionalmente aprobada para recibir una licencia y estatus social como caballeros mágicos—en otras palabras, aprobación para utilizar sus habilidades.

La Academia Hagun (1) era una de las siete academias para caballeros mágicos en Japón, una escuela que abarcaba un área que se decía era más de diez veces la del Domo de Tokyo (2). Aquí, jóvenes Blazers pasaban sus días puliendo sus habilidades y técnicas como aprendices de caballeros.

En la Academia Hagun, Kurogane Ikki—acusado de abuso sexual y atrapado in-fraganti por parte de los guardias del dormitorio—fue llevado a la oficina de la directora. Allí, una hermosa mujer vestida con un traje estaba sentada en un sofá de cuero. Shinguuji Kurono, la nueva directora de la Academia Hagun, había terminado de escuchar la explicación de Ikki en la cadena de eventos, y ella respondió con una voz cansada.

“Ya veo. Entonces tratabas de arreglar el accidente de haberla visto semidesnuda al desvestirte tú mismo.”

“Pensé que era una idea equitativa, y caballerosa…”

“Definitivamente fuiste algún tipo de caballero.”

“No, no trataba de ser un caballero lujurioso… Bueno, ahora que lo pienso, actué de manera pervertida en ese entonces.”

“Fumu. En otras palabras, luego de ver su encantador y místico cuerpo, ¿perdiste la razón y te quitaste la ropa?”

“…Puede que así haya sido como pasaron las cosas, ¿pero podría cambiar la manera en que lo dice por favor? Me hace sonar como un tipo realmente peligroso.”

“Aunque digas eso, Kurogane, trata de examinar esa escena luego de ponerte en el lugar de ella. En un dormitorio sin mucha gente debido a las vacaciones de primavera, de repente eres visto por un tipo extraño mientras te cambias la ropa, y entonces él entra en modo ‘desvestirse’. ¿Cómo lo verías?”

“Como un tipo realmente peligroso…”

Luego de imaginar las circunstancias desde la perspectiva de la chica como Kurono sugirió, Ikki comenzó a sudar.

“…Haa. Ciertamente le hice algo inexcusable a Stella-san en su primer día de estudio en el extranjero. Espero que no vaya a odiar a Japón por esto.”

“¿Qué, entonces sabes sobre Vermillion?”

“Estaba demasiado sobresaltado para reconocerla cuando me la encontré, pero la recordé hace un momento.”

La segunda princesa imperial del país Europeo de Vermillion—el hecho de que estaba estudiando en Japón se había convertido en una gran noticia en los medios. 『¡Una caballero genio que aparece una vez en una década! Stella Vermillion-sama (15 años), la segunda princesa imperial del Reino Vermillion, se matricula en la Academia Hagun luego de obtener calificaciones récord.』 Ikki aún recordaba ese artículo vívidamente.

“Una verdadera princesa, y encima de eso se matriculó como una estudiante. Sí que es admirable, ¿no?”

“Se ha convertido en la número uno por gran margen, excediendo por mucho el puntaje promedio para todas las categorías, y su Cantidad Total de Maná, considerada la característica más importante de un Blazer, es unas treinta veces la de un estudiante normal. Una auténtica Blazer Rank A… La diferencia en habilidad comparada con un cierto estudiante Rank F que repetirá el año es bastante notable. No estás de acuerdo, ¿’El Peor’?”

“Déjeme en paz.”

Protestó ante el sarcasmo de Kurono, frunciendo el ceño, pero no lo negó. No podía negarlo. Después de todo, Kurogane Ikki sólo tenía un décimo del maná de un estudiante promedio.

“Pero esto se convirtió en un lío. Invité a la chica a Japón a pesar de todas las formalidades relacionadas en su matriculación aquí, y una cosa así pasa en su primer día. Si este asunto se maneja de manera inapropiada, podría convertirse en un incidente internacional. Aunque Kurogane no tiene la culpa, tendrás que asumir la responsabilidad. Puede que sea irrazonable, pero ahora es hora de que muestres tu valor como un hombre.”

“…Esa conversación sí que es conveniente en situaciones como esta.”

Ikki suspiró, y en ese momento—

“…Con permiso.”

La puerta del salón se abrió, y la persona de la que hablábamos, Stella Vermillion, ingresó al salón.

A diferencia de antes, estaba vestida apropiadamente con un chaleco y falda negro oscuro de buen gusto. El uniforme escolar de la Academia Hagun le quedaba bastante bien porque resaltaba el rojo de su cabello. Pero lo que atrapó los ojos de Ikki fue su pecho. Esa área voluptuosa, adornado con un moño, emitía una fuerte presencia que instantáneamente a Ikki le recordaba su figura semidesnuda… pero su respiración se detuvo luego de ver la expresión de la chica. Puede que haya estado llorando. La piel debajo de sus ojos incrementó su resentimiento.

“Lo siento.”

Fue por eso que la disculpa salió naturalmente de su boca. Un hombre no debía hacer llorar a una mujer. Es por eso que, como hombre, el terror que ella sintió en aquel momento había sido real.

“Lo que sucedió fue un accidente desafortunado y no estaba tratando de espiarte, pero vi lo que vi. Es por eso que, como hombre, asumiré la responsabilidad. Puedes hornearme o asarme, recibiré cualquier castigo para reparar el daño.”

“…Qué decidido. ¿Es esto lo que llaman el carácter de un samurái?”

“Es sólo una débil disculpa.”

Ikki mostró una sonrisa arrepentida, y Stella pareció entender su remordimiento. Viendo esa sonrisa, ella también suavizó su expresión y le regresó una fina sonrisa.

“Fufu… Honestamente, encontrarme con un acosador sexual justo después de llegar a Japón me hizo empezar a pensar que este era el peor de los lugares. Podría haber convertido esto en un alboroto diplomático, pero me calmé un poco gracias a ti. Ya que me has mostrado un espíritu fuerte, no sería correcto de mi parte no responder con ecuanimidad como una miembro de la familia real.”

La hostilidad de cuando apenas entró al salón desapareció. Luego de ver esa expresión favorable, Ikki también aligeró su conducta. Al principio pensó que era una chica malhumorada y difícil de complacer, pero ahora parecía como alguien que aceptará una conversación apropiada.

“Ikki. Te perdonaré este asunto como una princesa imperial si haces el harakiri.” (3)

…O quizás su primera impresión había dado justo en el blanco.

“No, por favor espera un minuto. ¿Harakiri? ¡¿No es eso demasiado castigo incluso para un crimen mayor?!”

“Por supuesto que no. ¿No es de esperarse la pena capital luego de asaltar a una princesa como yo? Al dejarte pasar una ofensa así sólo con el harakiri, deberías considerarte muy especial. Normalmente, te deberían atar a un tronco y que la gente de la nación te apedree hasta la muerte.”

“¿Eso es más parecido a preparar yukke (4) de ternera que a un castigo?”

“¿Acaso dejarte morir con dignidad no es una gran concesión, con un sacrificio de sangre de mi parte?”

“Pero yo soy el que terminará sangrando…”

“Jajaja. Kurogane, tienes respuestas muy interesantes.”

“No, por favor deja de reírte. ¡Si la directora es una educadora entonces por favor evite que la escuela realice una ejecución!”

“Kurogane, podemos mantener la paz entre el Reino de Vermillion y Japón si te ofrecemos. ¿No crees que es un precio a pagar bastante barato?”

“¡Nada puede ser barato si cuesta una vida humana!”

Desde la perspectiva de Ikki, este trato era una estafa.

“O-Oye, Stella-san, ¿no puedes pensar en una manera menos letal de arreglar esto?”

“Mu, ¿por qué estás insatisfecho? ¿No es considerado el harakiri como un prestigio para los hombres japoneses?”

“¡No, yo nací en Heisei! (5) ¡Y tampoco tengo ninguna conexión con los samuráis! ¡Y me pasé al lado del hip-hop hace mucho tiempo, yo!”

“Suena como un personaje fuera de lugar.”

“¡La directora debería callarse si no quiere detener esto!”

Ikki le gritó de inmediato a Kurono, quien parecía estarse divirtiendo, mientras que la expresión de Stella se oscureció otra vez ante la resistencia de Ikki.

“¿Qué? ¡¿No dijiste recién que podía hacer lo que yo deseara, ya sea hornearte o asarte?! ¡Si eres un hombre cumple hazle honor a tus palabras!”

“Esa sólo fue una peculiaridad del lenguaje japonés. ¡No tenía idea de que realmente planearas hornearme o asarme!”

“Estás lleno de excusas y evasiones, ¿no? De nuevo, ¿qué dijiste acerca de asumir la responsabilidad?”

“…D-De todas maneras, sólo porque te vi en ropa interior, no puedes hacerme pagar con mi vida.”

“¡¿Sólo?! ¡¿Sólo, dices?! ¡N-N-N-No puedo creerlo! ¡No puedo creerlo, pervertido! ¡¿Eso es lo que dices luego de despojar el cuerpo de una princesa sin casarse?! ¡Ni siquiera mi padre lo ha visto!”

Flamas de enfado se encendieron en los ojos de Stella ante las palabras despreocupadas de Ikki. No… no sólo eran sus ojos los que ardían. El aire alrededor de Stella estaba comenzando a irradiar un calor y luz abrasadores.

Recordándolo, el diario decía algo acerca de su habilidad—

“¡Imperdonable! ¡Voy a convertir personalmente a un pervertido, acosador sexual, y plebeyo indecente como tú en cenizas! ¡Sírveme, Lævateinn! (6)

La sala de la directora se iluminó con un destello, y una larga espada rodeada de flamas apareció en la mano de Stella. Era un Artefacto hecho del alma de un Blazer.

“Espada Sagrada”―
“Arco Demonio”―
“Herramienta Maldita”―
“Herramienta Bendita”―

Pasando a través de leyendas con varias formas y estados, un Artefacto era la “varita del mago”. Al usar esa herramienta como medio, un Blazer podía utilizar sus habilidades, sus Artes Nobles.

La Princesa Carmesí tenía la habilidad de producir flamas incandescentes que incineraban a cualquier objetivo.

“¡Prepárate, depravado! ¡Te borraré de este mundo sin dejar rastros!”

“¡¿E-Es en serio?!”

“¡Las excusas son inútiles—!”

La espada de flamas se balanceó hacia abajo. Enfrentando eso, Ikki también adoptó instantáneamente una pose defensiva.

“¡Ven, Intetsu!” (7)

Una larga espada japonesa hecha de acero negro azabache—El Caballero Rank F, Kurogane Ikki, usó su Artefacto Intetsu para bloquear la espada de Stella.

Pero—

“Esta delgada defensa—”

“¡¿Caliente?!”

“¡Por supuesto que está caliente! ¡Mi Arte Noble, las flamas del Aliento de Dragón que cubren a Lævateinn, suben a tres mil grados centígrados! ¡Aunque me bloquees, puedo incinerar a mis enemigos con la fuerza de rey dragón!”

“¡Qué habilidad tan ridícula…!”

Sintiéndose irritado por estar tan cerca, Ikki usó toda su fuerza para poner algo de distancia entre ellos. Pero—

“Fu, fufufu… Tonto. No hay manera de que te deje escapar en una sala tan pequeña como esta. ¡Te desintegraré pronto, y con eso borraré al villano que arruinó mi pureza antes de casarme!”

“¡Espera, espera! ¡Cálmate un poco por favor! ‘Arruinó’ es demasiado. ¡No he hecho nada tan malo!”

“¡Mentiroso! ¡Aun cuando estabas violando mi cuerpo desnudo con ojos i-i-indecentes!”

“Ciertamente, estaba mirando fijo, pero eso fue… eso fue, erm… ¡eso fue porque estaba pensando cosas pervertidas! Es sólo que, cómo digo esto—¡estaba fascinado porque eres muy hermosa!”

“¡¿Fueh?!”

En un instante, el rostro enfadado de Stella se sonrojó profundamente.

“¡Qu-Qu-Qué estás diciendo, idiota! D-Decirle h-hermosa a una doncella sin casarse. ¡E-Es por eso que los plebeyos sin delicadeza son tan…!”

Ikki pensó que innecesariamente la había hecho enojar aún más, y empezó a sudar, pero Lævateinn de repente perdió sus flamas intensas y se atenuaron hasta ser pequeñas chispas titilantes. La chica que estaba llena de tanta enemistad hace sólo un momento ahora empezó a titubear, luciendo incómoda pero también un poco feliz. Cuando él le examinó el rostro, su frente que había permanecido en alto ahora cayó con impotencia, y sus ojos estaban húmedos por el desconcierto. Estaba avergonzada.

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Eso fue sorprendente. Pensé que alguien tan hermosa como Stella-san estaría acostumbrada a los elogios.

De todas formas, el fervor de Stella que se derrumbaba era una oportunidad. Tomando la iniciativa, trató de calmar a Stella.

“Dejando eso de lado, esto sucedió en primer lugar porque te confundiste tu habitación y comenzaste a cambiarte la ropa en la mía. Así que por favor no me hagas cometer harakiri.”

“¡¿Qué rayos estás diciendo?! ¡Tu fuiste el que entró a mi habitación por propia voluntad! ¡Recibí mi llave formalmente de parte de la directora, por lo que el que se equivocó fuiste tú!”

“¿…Eh?”

Esperen un minuto.

Ahora que lo pensaba, Ikki definitivamente había cerrado su habitación con llave antes de irse. Aunque Stella se hubiera confundido, no había manera de que pudiera entrar, pero ella estaba adentro. ¿Por qué?

Stella pronunció la razón recién: Kurono le dio una llave.

“¿…Qué significa esto, Directora?”

“Kuh, kukukuku…”

“¿…Directora?”

Cuando ambos la miraron al unísono, Kurono comenzó a reírse como si ya no pudiera resistirse más, y dijo algo increíble.

“Fufu, sí, perdón por eso. Como esto se convirtió en algo tan interesante, inconscientemente yo… Bueno, no tienen que preguntar, porque es exactamente como suena. Los dormitorios de la Academia Hagun tienen asignadas a dos personas por habitación. Kurogane ya debería saber eso. En otras palabras, ni Kurogane ni Vermillion se equivocaron de habitación. En palabras simples… los dos son compañeros de cuarto.”

““¡¿EEEEEEEEEHHH?!””

♦♦♦♦♦

“¿…A qué se refiere, Directora? ¡¿Yo, compañera de cuarto de este pe-pervertido?!”

“Es exactamente a lo que me refiero, Stella Vermillion. ¿Alguna pregunta?”

“¡Por supuesto que tengo…!”

“Yo también. Es verdad que los dormitorios de la Academia Hagun tiene dos personas por habitación, pero un hombre y una mujer compartiendo un cuarto es absurdo.”

“Eso era cierto antes de que me convirtiera en la directora. Kurogane, ¿no te conté ya sobre eso? Sobre mi objetivo.”

“…Prioridad total a la fuerza. Un meticuloso énfasis en habilidades reales de combate… ¿no?”

“Correcto. Comparada con las otras seis academias, Hagun no produjo activos notables el año pasado. Estamos en mala racha incluso en el Festival del Arte de la Espada de Siete Estrellas, que es patrocinado cada año por las siete escuelas para elegir al aprendiz de caballero más fuerte. Me llamó el anterior director para corregir este lugar, y esa asignación de habitaciones es el primer paso. No pondré a dos niños al azar en cada cuarto porque son muchos, sino a caballeros de igual habilidad para que se ayuden entre sí a mejorar. Después de todo, cuando luchadores iguales están siempre juntos, la competencia naturalmente se desata entre ellos. Esta asignación de cuartos es un esquema para provocar intencionalmente esa competencia.”

¿Asombroso, no? Kurono reveló arrogantemente sus planes. Aunque Ikki no estaba satisfecho con esa explicación.

“¿Entonces con más razón no debería separarnos? ¿Stella-san no es la número uno en nuestra academia? ¿por qué alguien como ella está en la misma habitación que yo, el peor estudiante que además está repitiendo un año?”

“¿Re-Repitiendo? ¿Tú, estás repitiendo el mismo grado?”

“Vergonzoso como pueda ser… oficialmente soy Rank F.”

“F… ¡A un Rank F y yo, nos llama caballeros de igual habilidad! ¡¿De-De qué se trata todo esto?!”

“Kuku, bueno… como lo digo. Ustedes dos son especiales. Francamente hablando, no hay nadie tan excelente como Vermillion, y nadie está tan retrasado como Kurogane. En otras palabras, ambos son estudiantes que sobraron por no tener un compañero acorde, así que tuve que emparejarlos a los dos. ¿No suena razonable?”

“¡Eso no puede ser!”

*¡Pan!*

Stella golpeó la mesa de la oficina de la directora con su palma y siguió protestando.

“E-En primer lugar, que dos personas de edad similar pero de géneros opuestos compartan un cuarto… ¡no tiene sentido! ¡¿Qué hará si sucede algo malo?!”

“Oh cielos. ¿Vermillion piensa que cuando un hombre y una mujer de edad similar viven juntos, suceden cosas malas? Desde ya, me gustaría escuchar sobre eso~”

“Eso-Eso es… erm… uhuu…”

Simpatizando con Stella quien ya tenía ojos lagrimosos por la vergüenza, Ikki también se quejó con Kurono.

“¿Por qué está jugando como un viejo borracho?”

Kurono sólo sonrió como si estuviera bromeando, pero no cambió de opinión.

“De todas formas, esta es una decisión ya tomada. También hay otros pares de géneros opuestos, pero no tienen que considerar eso para tomar su decisión. Vermillion, no te daré trato especial sólo porque eres una princesa. Si no te gusta este acuerdo, todo lo que tienes que hacer es abandonar la escuela. Depende de ti.”

Abandonar la escuela. Stella se sobresaltó visiblemente con esa frase. Había cruzado continentes deliberadamente y vino a Japón con el fin de estudiar en el extranjero, y aunque Ikki no conocía su objetivos y sus intenciones al hacerlo, definitivamente no debería estar dispuesta a abandonar.

Al final, Stella no estalló en frente de Kurono.

“…Entiendo.”

“¿En verdad está bien?”

“N-No tengo opción, ¿o sí? Si eso es lo que la escuela requiere, entonces…”

Stella le respondió a Ikki en un tono frustrado.

“¡Pero para que vivamos juntos, tendrás que cumplir con tres condiciones!”

Stella levantó tres dedos. Ikki también estaba titubeante por esta nueva regla de la escuela, por lo que no tenía que hacer caso a las demandas de ella… pero después de todo, él era su senior por un año, y algunos pocos compromisos no debería ser un problema.

“Si no son ridículas como altas calificaciones, renta alta, o estatura alta, voy a cooperar.”

“No te pediré esas cosas. Puedes cumplir mis condiciones muy fácilmente.”

Tenía tres.

“No me hables, no abras los ojos, y no respires.”

“Eso es… probablemente moriré, ¿cierto?”

“¡Si puedes seguir esas reglas te dejaré vivir en frente del cuarto!”

“¡¿Y al final me sigues echando?!”

“¿Qué, no puedes hacerlo?”

“¡No puedo! ¡Esas locas demandas son demasiado! ¡¿Podrías dejarme respirar al menos?!”

“¡Para nada! ¡Probablemente intentarás olerme usando eso como excusa, pervertido!”

“¡Respiraré con la boca! De esa manera no podré olerte—”

“¡No! ¡Probablemente intentarás degustar el aire que exhalo con tu lengua, pervertido!”

“¡Ni siquiera puedo imaginarme haciendo esas cosas! ¡Ahh, no puedo seguirle el ritmo a la creatividad de una princesa!”

“¡Entones deberías abandonar la escuela! ¡Así podré vivir sola en el cuarto!”

“¡Eso es muy unilateral!”

Kurono, quien había estado esperando, llegó a una solución.

“Qué fastidio. A este ritmo, la cuestión no terminará sin importar cuánto discutan. ¿Entonces qué tal esto? Los dos tengan una batalla de práctica, y el ganador decide las reglas. Para caballeros que recorren un camino hacia su destino con una espada, no debería haber objeciones, ¿cierto?”

En otras palabras, los compañeros de cuarto lucharán en una batalla de práctica, y quien sea que gane se saldrá con la suya—una solución muy simple. Era una práctica común para que los caballeros arreglaran las disputas entre ellos.

“Ah, eso parece bastante justo. Entonces hagamos eso, Stella-san.”

Ikki rápidamente lo aprobó, y Stella también demostró consentimiento, pero—

“¡Ha, ¿qué—?!”

—Pero Stella de inmediato giró sus ojos, y su voz se volvió ronca.

“¿Eh? ¿No estás de acuerdo?”

“N-No, no es que esté de acuerdo o no… T-Tú… ¿entiendes lo que estás diciendo?”

“¿…Dije algo malo?”

“¡Un Rank F! ¡Un ‘Caballero Fracasado’ que ni siquiera puede ser promovido! ¡No hay manera de que puedas ganarle a una caballero Rank A como yo!”

En parte Ikki estaba de acuerdo con el punto al que se refería Stella. Ciertamente, si un fracasado como él—que ni siquiera podía cumplir con el criterio de promoción de la escuela—fuera a decirle “Arreglemos esto con una batalla de práctica” a una auténtica y prometedora prodigio que aparece una vez en una década, tal desafío superaría la mera insensatez.

Aun así Ikki mostró una sonrisa ambigua.

“Pero sabes, no tendremos ninguna respuesta si no luchamos.”

Stella no estaba dispuesta a conceder, e Ikki no quería abandonar tampoco. Él también tenía sus razones para convertirse en un caballero mágico. A estas alturas, los obstáculos no podían superarse con la negociación, así que no tenían más opción que probar algo más.

Ante esas palabras… Stella finalmente estalló.

“¡Nmounyaa~! ¡Me duele la cabeza nyaa~! ¡Este plebeyo! ¡No sólo cometió el crimen de espiar y exponerse ante una princesa como yo, sino que dijo que podría ganarme a mí! Esto… ¡nunca me han deshonrado ni siquiera una vez en mi vida! ¡¿Qué clase de lugar indecente es este país?!”

Stella enfrentó a Ikki con ojos ardientes e hizo su declaración.

“Okey, entendí. Finalmente entendí. Lo haré, esa batalla de práctica. ¡Pero luego de burlarte así de mí, no salvarás apostando solamente las reglas para vivir juntos! ¡Quien sea que pierda se someterá al ganador de por vida, convirtiéndose en un esclavo que obedecerá los deseos de su amo sin importar lo vergonzosos que sean! ¡Prepárate!”

“¿E-Eeeehh? Es-Eso es, ¿no es ir demasiado lejos…?”

“Es inútil que te asustes a estas alturas. Si quieres maldecir algo, maldice tu inconsciencia por hacerme enfadar tanto. ¡Esto ya no es una batalla de práctica, es un duelo!”

“Parece que la discusión finalmente se arregló. Usen el tercer campo de práctica. Les daré permiso.”

“¡D-Directora! ¡Por favor no selle esto egoístamente!”

Pero Ikki ya había perdido oportunidad de protestar. Stella resopló con un “¡Prepárate! ¡Fuu!” y ser retiró de la sala, dejándolo atrás. Probablemente dirigiéndose ya hacia la tercera arena de práctica.

“…Haa. Se volvió algo problemático. Esto es muy engañoso, Directora. Esto es…”

“Kukuh. ¿En serio no quieres convertirte en un esclavo?”

“Por supuesto que no. Tanto ganar como perder son desagradables.”

“Ganar, dices… Acabas de ver el poder de esa chica, ¿no? Cuando te acerques a ella una flama abrasadora te estará esperando, una amenaza para sus oponentes por sólo estar allí. No muchos en el mundo tienen habilidades tan concentradas en la violencia, y ninguna de las reseñas públicas sobre ella son inventadas. Pero incluso luego de ver eso, ¿intentarás ganar? …Qué hombre interesante.”

“Ella es alguien con quien lucharé eventualmente. La directora debería estar muy consciente de eso. Usted fue la que dijo, ‘Si logras una victoria total en el Festival del Arte de la Espada de Siete Estrellas, te dejaré graduarte sin importar tu grado de habilidad’, y Stella-san definitivamente aparecerá en el Festival. Es sólo una cuestión de enfrentarla ahora o después.”

“Si entiendes tan bien entonces no hay necesidad de titubear, ¿cierto? Todo lo que tienes que hacer es ganar. Simplemente ganar. Sólo tienes que fortalecerte, descartar esa charla sobre ser un esclavo, y ganar. Eso bastará.”

*¡Pon!*

Luego de palmear el hombro de Ikki, la directora también se retiró de la oficina. Ikki, quien quedó en la sala, soltó otro suspiro.

Bueno, ciertamente… todo lo que tengo que hacer es ganar.

Por supuesto, sabía que no sería fácil. Su oponente era la más fuerte entre los más fuertes, la más formidable entre los más formidables. Ikki entendía eso, incluso fue testigo de su fuerza por un momento. Stella tenía un talento aplastante. Su poder actuaba en sintonía con sus emociones, un aura apabullante que emanaba sin que ella misma se diera cuenta. El maná de Ikki era inexistente en comparación, como una hormiga enfrentando a un elefante. No era necesario adivinar cuál sería el resultado; incluso ponerlos a la misma escala sería extravagante. Aun así…

Sin importar cuán imposible sea la situación, una pelea que no puedo perder ni evadir seguramente llegará.

Lo había determinado hace mucho tiempo. Desde ese día, luego de decidir atravesar este camino después de ver la sonrisa de ese hombre.

“Así que, no tengo más opción que pelear.”

Murmurando eso, Ikki también se fue de la oficina de la directora. Para dirigirse al escenario de su duelo, la forma de su propio destino con la espada de su alma.

♦♦♦♦♦

Los caballeros mágicos reafirman la fuerza de batalla de su país, y siempre buscan más poder para hacerlo. Tal poder fue necesitado no sólo para la guerra, sino para combatir el terrorismo y el crimen organizado. Para el entrenamiento de los caballeros mágicos, había un número de arenas con forma de domo en el campus de la Academia Hagun. El interior de cada domo incluye un espacio para combate de unos cien metros de diámetro, con asientos para la audiencia, todo construido dentro de ese espacio con forma de tazón.

En esa tercera arena, Kurogane Ikki y Stella Vermillion se encontraban a unos treinta metros de distancia con Shinguuji Kurono esperando en medio de ambos como árbitro. Encima de ellos, más o menos unos veinte estudiantes de segundo y tercer año que habían estado entrenando en la arena y muchos espectadores que había escuchado acerca de los rumores del repentino desafío declarado posaron sus miradas en el campo, en la supernova que de pronto apareció en Japón, Stella Vermillion.

[Entonces esa chica es la ‘Princesa Carmesí’ de Vermillion—]

[Qué cabello tan precioso… Es muy lindo, como si estuviera ardiendo…]

[¿Pero quién es su oponente?]

[¿…No es ese… Kurogane, el chico que está repitiendo el año?]

[¿Un repitente? ¿Por qué ella luchará con alguien así? ¿No se supone que Stella-san es una prodigio Rank A?]

“[No lo sé… Oye, ¿hay alguien que haya compartido la misma clase? ¿Qué tipo de caballero es él?]

[Yo estuve en la misma clase, pero como ese chico ni siquiera alcanzó los requisitos mínimos para la práctica de combate, no le he visto en acción realmente.]

[Olvídense de avanzar de año… ¿ni siquiera está calificado para practicar? ¿No es eso demasiado débil?]

[Aburrido. ¿Acaso la princesa no lo matará instantáneamente?]

Stella se reía decisivamente mientras los chismes flotaban desde la audiencia.

“Cuanto más escucho, más inútil suenas. ¿No deberías dejar de anhelar ser un caballero mágico y vivir como un ciudadano común?”

“Bueno, quizás debería, pero nunca estaré seguro hasta intentarlo.”

“¿No lo entiendes? Te convertirás en mi esclavo si pierdes, sabes.”

“Por supuesto, pero eso será si pierdo. Todo lo que tengo que hacer es ganar.”

“¿…Entonces piensas que puedes ganarme?”

“Toda mi vida he puesto mucho esfuerzo en ganar.”

Ikki le dio una vaga respuesta a las filosas palabras de Stella, y no dio un paso atrás en su posición de inicio. Ya se había decidido. Eso, por alguna razón, irritó enormemente a Stella.

Esfuerzo… ¿en serio?

[Si trabajo duro puedo derrotar incluso a un genio.]

Stella odiaba particularmente a la gente que pensaba así. Cuando alguien perdía contra alguien como ella, ellos dicen,

[Trabajé duro pero aun así no pude vencer a una genio.]

Como si se hubieran esforzado.

Como si… yo ganara porque soy una genio.

Pero Stella no había sido tan fuerte desde el comienzo. No, era lo opuesto en aquel entonces. Durante su infancia, no tenía la aptitud necesaria para aspirar siquiera a ser una caballero. No podía controlar su apabullante poder, y algunas veces incluso quemó su propio cuerpo. Su padre y su madre, y todos a su alrededor, pensaban que ella nunca se convertiría en una caballero.

Pero aun así… Stella no se rindió. Sabía que tenía potencial.

Un Blazer fuerte era crucial para un pequeño estado como Vermillion. Igual que Samurai Ryouma, quien llevó a esta modesta tierra en el Lejano Oriente a la victoria en la Segunda Guerra Mundial, un caballero mágico lo suficientemente fuerte que fortaleció a su país para negociar con grandes naciones como un igual. Si ella podía aprender a manejar su poder, se convertiría en un grandioso recurso para su reino.

Y luego de tres largos años, dominó el Aliento de Dragón. Se había lastimado severamente muchas veces en el proceso, pero aun así, finalmente alcanzó la altura a la que se encontraba ahora porque trabajó duro.

¡Es por eso que no puedo soportar que me etiqueten con palabras baratas como talento o prodigio!

“Ahora, iniciaremos la batalla de práctica. Ambos lados, materialicen sus Artefactos en Forma Ilusoria.”

“Ven, Intetsu.”

“Sírveme, Lævateinn.”

Stella invocó a Lævateinn, la espada formada de su alma, en una forma que no provocaba daño físico a los humanos pero que quitaba resistencia y fuerza física directamente. E hizo una reverencia al hombre en frente de ella—

Te aplastaré.

El talento no podía ser derrotado. Una genio es una existencia especial.

Esas palabras carentes de auto desprecio, con fuerza absoluta, las aplastaré definitivamente.

“De acuerdo… entonces, ¡HAGÁMOSLO!”

De esa manera, la lucha entre la caballero [número uno]prodigio y el caballero [el peor]fracasado comenzó.

♦♦♦♦♦

“¡Haaaaa!”

El juego comenzó, y Stella instantáneamente arremetió hacia Ikki, blandiendo su espada ahora cubierta de flamas rojas, hacia abajo. El balanceo puede que luzca crudo para los observadores ignorantes, pero era un ataque preciso y poderoso.

Aun así un gran balanceo de la espada sólo era un gran balanceo. Ikki vio a través de su movimiento y levantó Intetsu para recibirlo—

“¡¿…?!”

—Pero abortó esa acción de inmediato y dio un repentino paso hacia atrás. Un instante después, Lævateinn golpeó el piso de la arena violentamente y—toda la arena se sacudió como un terremoto.

“Una sabia decisión. Si recibieras ese golpe, no habrías terminado sólo con algunos rasguños.”

“Qué ataque tan extravagante. ¿Entonces no ibas en serio en la oficina de la directora?”

“Así es. Si hubiera atacado en serio en un lugar como ese, habría destruido todo el edificio escolar.”

Sonriendo totalmente, Stella de inmediato lo persiguió, e Ikki dio otro paso atrás para agrandar la distancia. Si tratara de detener tal ataque de frente, su brazo se rompería.

El arma de Stella era una larga espada hecha de materiales altamente densos, por lo que él tenía una ventaja en velocidad de retirada. Eso era de sentido común cuando uno enfrentaba armas pesadas.

Pero—el razonamiento nacido del sentido común no podía aplicarse a un oponente monstruoso como Stella.

“Lento. ¡Demasiado lento!”

“Qué—”

*¡Gou!*

El viento rugió, y Stella inmediatamente lo alcanzó.

“¿Pensaste que ibas a derrotarme cuando se trata de velocidad? Muy mal. El uso de la magia no se limita sólo al ataque. Puedo incrementar mi movilidad varias veces al concentrar maná en el fondo de mis pies y liberándolo todo de una sola vez, y mi cantidad de maná es treinta veces más grande que la de un Blazer normal. Aun si me mantengo así, no se acabará. ¡En otras palabras, no puedes vencerme ni en poder ni en velocidad!”

Si Ikki tuviera que compararla con algo, entonces “tanque pesado de ultra alta movilidad con combustible infinito” sería lo más apropiado. Ikki se rió amargamente ante esa clase de habilidad injusta, cuya dueña ahora estaba arremetiendo directo contra él.

Entonces así es… un Rank A.

Incluso los ganadores del Festival de generaciones pasadas, los Reyes de la Espada de las Siete Estrellas, eran en su mayoría Ranks B o C. Ellos eran el ideal que Ikki anhelaba, pero un Rank A no podía limitarse a los ideales de un estudiante caballero. Todos los caballeros Rank A hasta el día de hoy, sin excepción, han sido grandes héroes que grabaron sus nombres en la historia.

Un talento magnífico que aparecía una vez en una década—esa mirada pública no era una mentira. Hacia Ikki, quien acaba de ser consciente de ese hecho, la Princesa Carmesí blandió su flameante espada y la balanceó en un ataque inescapable que podría atravesar a la Tierra misma.

Ahora que ya no podía esquivar sus ataques, Ikki también respondió con su espada. La lucha con espada había comenzado, y claros sonidos de choques de metal resonaban como música en los oídos de los espectadores de la tercera arena.

[¡Oooooh…!]

Las aclamaciones aumentaban mientras veían la figura creando los arcos abrasadores de Lævateinn. Era la vista de una caballero mágica que perfeccionó sus técnicas con la espada.

Pocos caballeros mágicos sobresalía en las artes marciales o el manejo de la espada, porque podían volverse más fuertes entrenando sus habilidades de Blazer en lugar de las habilidades físicas. Esa creencia era sostenida tanto por educadores como por la sociedad, así que las evaluaciones de los caballeros no incluían tales habilidades, y mientras que sólo los caballeros mediocres compartían tal pensamiento, los caballeros mediocres eran la mayoría.

La minoría, los caballeros verdaderamente fuertes, dominaban las habilidades físicas juntos con las habilidades Blazer, porque tenían una voluntad incansable para mejorar. Absorberían cada táctica que los podía fortalecer, desarrollando su fuerza, y alcanzando cimas siempre más altas.

Stella Vermillion pertenecía a esa minoría. Ella, que ganó el torneo de espada del Reino de Vermillion, usaba su Estilo de Espada Imperial como si estuviera danzando, pero con suficiente fuerza para presionar a Ikki. Para Ikki quien todavía estaba tratando de abrir un espacio entre ellos, sólo defenderse de esos ataques le costaba todo lo que tenía. Continuaba retrocediendo una y otra vez.

[Obviamente iba a resultar así. El repitente, está siendo completamente superado.]

[Sí, parece que todo lo que está haciendo es escapar.]

[Ahora es sólo cuestión de tiempo…]

Ante este esperable resultado, las espectadores emocionados finalmente empezaron a relajarse. Pero…

¿Qué… es esto?

Stella Vermillion sentía algo dolorosamente extraño en esta situación. Su espada desataba ataques que podían producir terremotos, podía aplastar a un enemigo de un solo golpe sin fallar. Vencer a un oponente sin aplastarlo debería ser imposible, porque sus ataques no podían ser bloqueados casualmente. ¿Pero qué estaba sucediendo en este duelo? Stella, quien debería ser la que le esté dando una paliza a su oponente, era la que estaba sudando.

¿Resultar así? ¿Escapar? ¿Cuestión de tiempo? Esas impresiones estaban totalmente equivocadas. Stella se había dado cuenta de eso.

¡Me está… engañando!

“¡Haaa!”

Una vez más, Stella desató un ataque bajo hacia el enemigo frente a ella con Lævateinn. Ikki con su Intetsu recibió ese golpe—pero sin detenerse allí, él tomó la fuerza del golpe y rápidamente retrocedió de un salto, agrandando la distancia entre ellos otra vez.

¡…Otra vez!

Desde lejos ciertamente parecía como si los ataques de Stella estuvieran empujando a Ikki hacia atrás, pero el verdadero resultado era diferente. Contra las tácticas de él, los ataques de ella estaban siendo negados por completo. Una suave defensa que lentamente drenaba poder—puede que suene fácil, pero usarla era más difícil. Si la fuerza al bloquear era incluso apenas un poco alta su brazo sería pulverizado, y si era apenas un poquito más baja él sería rebanado. Los cálculos de poder, ángulo, tiempo—errar sólo uno de esos factores significa el fracaso inmediato, aun así el oponente de Stella manejaba todo eso sin transpirar siquiera. Al darse cuenta de esto, Stella sintió una ansiedad indescifrable. ¡Era una alarma, su sexto sentido advirtiéndole que el enemigo ante ella era muy peligroso!

“¡¿Sólo eres bueno escapando?!”

Como tratando de dispersar ese sentimiento, Stella siguió atacando a Ikki. Sin embargo—él no respondió. La tímida y poco confiable sonrisa que él lucía hace sólo un rato había desaparecido. Ahora portada una expresión muy seria que podría ser aterradora, y estaba mirando con calma cada movimiento que Stella realizaba.

¡Qué ojos tan penetrantes!

Como si le estuviera leyendo y estudiando su ropa, piel, y músculos, fibra por fibra, cada pequeña acción. Sólo entonces se dio cuenta que Ikki estaba tratando de entender el Estilo de Espada Imperial a partir de sus movimientos.

“¡Mi estilo de espada no es tan sencillo como para entenderlo fácilmente!”

“…No, ya lo entendí.”

´”¡¿?!”

En u instante, el flujo de la batalla cambió. Sólo cinco minutos habían pasado desde el comienzo del juego cuando Kurogane Ikki comenzó a atacar por primera vez.

Puede que pareciera una acción suicida a primera vista. En un choque ara a cara entre espadachines, ¿qué podía hacer él sólo con una técnica apenas perfeccionada contra una oponente con tanto poder ofensivo? Sólo podía caer ante tal abrasador poder de fuego. Debería ser inevitable, pero—

“¡Kuh!”

Pero quién lo diría, Stella era la que estaba retrocediendo. Ikki estaba empujando a Stella con su espada. ¿Por qué? La razón yacía en la órbita con forma de sol que Intetsu estaba trazando. Era, de hecho—el Estilo de Espada Imperial de Stella.

“¡Imposible…! ¿Cómo puedes estar usando eso?”

Mientras preguntaba, algo destelló a través de su mente.

“No puede ser que… ¡¿Copiaste mi estilo durante este tiempo?!”

“Supongo. He sido menospreciado desde que era un niño, así que nadie me enseñó, y lo único que podía hacer era mirar a los demás y robarles sus técnicas. Es por eso que soy bastante bueno en este tipo de tácticas. Puedo comprender la mayoría de los estilos con la espada en apenas un minuto de intercambio de ataques.”

El manejo de la espada se describe como la expresión, postura, respiración y movimientos de su practicante. Si él seguía las “ramas y hojas” de las técnicas de una espada y llegaba hasta la “raíz”, comprender los secretos internos de un estilo de espada no era difícil. Él podía entender incluso qué clase de acercamiento usaba el estilo, la manera en que enfrenta distintas situaciones. Eso era lo que Ikki estaba diciendo.

“Y si puedo comprender el estilo, también puedo crear técnicas que pueden superar la de mi oponente.”

¿Cuál es la máxima manera de sobrepasar el estilo de espada de un oponente? Simple: corrigiendo los errores de ese estilo para crear uno más perfecto, y el nuevo será totalmente superior al viejo. El nuevo estilo acabará con las fallas del viejo estilo, e incluso compensará sus debilidades. Eclipsaría a su antecesor en cada situación ofensiva y defensiva.

“Crear ese estilo con la espada en la mitad de la batalla es mi técnica, Robo de Espada. Ya que las técnicas de Stella-san estaban tan bien arraigadas, me tomó dos minutos robarla y treinta segundos superarla. Pero ahora tengo un sólido entendimiento, así que de ahora en más yo también atacaré.”

[Oy-Oye. ¿No parece que la princesa está siendo presionada?]

Stella estaba quedándose atrás visiblemente. La audiencia empezó suscitar ante el inesperado desarrollo, pero la más asombrada era la propia Stella. Eso era natural, y no sólo porque había perdido en el manejo de la espada. Estaba asombrada porque su preciado estilo había sido copiado, y encima, Ikki había refinado el estilo lo suficiente para superarlo. Sólo mirando sus balanceos con la espada, él pudo comprender la sabiduría de una técnica, leer su historia, y hallar sus secretos. Esa percepción demoníaca, podía incluso llamársela ojo demoníaco. Y lo peor de todo, era que había hecho todo esto sin usar una pizca de maná.

Para él, recibir los feroces ataques de Stella Vermillion y superar su Estilo de Espada Imperial no era más que la práctica del manejo de la espada. ¿Cuánto entrenamiento debe haber hecho para obtener tal habilidad?

¡Fuerte…!

Ya no podía negarlo. Comparando sólo sus habilidades con la espada, este chico estaba muchos niveles por encima de ella. Si el duelo se restringiera sólo a armas, ni siquiera sería una pelea pareja.

Stella entendía eso. Lo admitió por que era una de sus fortalezas. Era la fortaleza de la caballero Rank A Stella Vermillion, la Princesa Carmesí, que entendió y admitió eso, pero siguió buscando la victoria.

Si su estilo con la espada fue comprendido, entonces podría explotar ese hecho. Stella adoptó la pose para blandir Lævateinn hacia abajo.

En respuesta Ikki blandió Intetsu hacia arriba.

Ella había trazado un arco hacia abajo para aplastar su guardia, e Ikki ya había comprendido la velocidad y poder del ataque cuando ella adoptó la pose inicial, por lo que su respuesta fue inevitable. Pero—esa era precisamente la trampa de Stella.

¡Funcionó!

Stella abandonó su blandida y retrocedió de un salto con una sonrisa. Si Ikki hubiera comprendido su estilo, hubiera sido tomado con la guardia baja, porque Stella, quien había atacado hasta ahora, estaba retrocediendo por primera vez.

Ikki había tomado la iniciativa luego de ver a través de su estilo, e inmediatamente cayó en la finta. Su fulminante ataque falló por un amplio margen. Esperando ese momento, Stella atacó con su Lævateinn sobre el expuesto costado de Ikki. Era una repentina variación de tácticas de parte de Stella, quien sólo había estado atacando de llanamente hasta ahora.

La hoja negra de Intetsu, que había atravesado espacio vacío, no pudo responder a este cambio a tiempo. La hoja de Lævateinn guadañó fluidamente hacia el indefenso costado de Ikki. Ese era el plan, pero—

“Tus músculos están medio dormidos, sabes.”

“¡¡¡!!!”

La hoja de Lævateinn nunca alcanzó el torso de Ikki. Había sido bloqueada.

¡¿N-No puede ser?!

Él había cambiado el ritmo de ella, detuvo su acercamiento, e incluso encontró a su punto ciego. ¡La hoja de Intetsu se suponía debía estar demasiado lejos para reaccionar al corte de ella, pero su ataque fue bloqueado!

¿Cómo? La respuesta a esa pregunta era—su empuñadura. Ikki había bloqueado el ataque con amague de Stella con la empuñadura de Intetsu, usando el ligero espacio entre sus manos que sujetaban la empuñadura.

¡¿Qué clase de visión dinámica tiene este chico?!

“Anhelando la victoria descuidadamente luego de sentirte presionada, y atacando mientras retrocedes, ese no fue un gran movimiento. Incluso alguien como yo puede detener un ataque tan débil—ese movimiento fue tu perdición.”

Diciendo eso, Ikki empujó a un lado a Lævateinn, creando una gran apertura en la guardia de ella.

“¡¡¡Haaaaa!!!”

Entonces usando la hoja de Intetsu, la blandió hacia abajo contra la forma indefensa de Stella.

♦♦♦♦♦

[¿Se acabó?]

[Es un golpe perfecto. Debería terminarlo.]

[No puede ser… Stella-san Rank A, así…]

[¿Acaso no estaba preparada? De lo contrario, es imposible…]

[¡…No, espera! ¡Mira eso!]

Los confundidos espectadores dirigieron sus miradas al hombre derecho de Stella. La hoja de Intetsu había aterrizado allí ciertamente, pero fue detenida por completo. El ataque totalmente poderoso de Ikki no pudo dañar a Stella en absoluto.

“…Entonces al final, resultó así.”

Dejando de lado su exasperación, Ikki una vez más dio un gran paso atrás para escapar del abrasador calor, aumentando la distancia entre ellos. Su oponente estaba usando maná como escudo, y un ataque sin la misma potencia de maná no podía dañar a un Blazer escudado, pero el maná de Ikki era demasiado limitado, demasiado débil. Por más excelente que fuera su técnica, que le falte la característica más importante de un Blazer significaba que no podría perforar la capa de maná que Stella estaba liberando subconscientemente.

Aura—la cantidad total de poder espiritual de un Blazer. Esa cantidad no podía incrementarse con esfuerzo. Estaba sellada al nacer, ligada al peso del destino, y nadie podía disputar ese valor predeterminado—el aura era como el destino mismo: decidido y fuera de debate.

En otras palabras, esta ventaja con la que Stella había cargado desde el nacimiento se convirtió en una pared firme y detuvo la espada de Ikki.

“Deja un mal sabor de boca, ganar así…”

“…Como pensé, Stella-san lo entendió de inmediato. Mi Intetsu no puede dañarte en absoluto.”

“Naturalmente. Y como entendí, te desafié a este duelo no sólo en magia, sino también en manejo de la espada, para mostrarte que mi fuerza es más que talento. Pero no salió como yo quería… lo admitiré. Esta batalla, sólo ganaré por mi talento.”

Ikki era fuerte. Las palabras sobre esfuerzo que había pronunciado pesaban de manera distinta a aquellas de los otros oponentes que ella había enfrentado. Con habilidades Blazer normales—incluso un poco inferiores—, él habría derrotado a Stella en este juego. Era fastidioso, pero Ikki ni siquiera tenía ese talento. Si dijera “perdí contra su genio” como excusa luego de su derrota, ella lo negaría. Él tenía derecho a decir tales cosas.

Él era… así de fuerte. Es por eso que…

“Terminaré esto con sincero respeto.”

De repente, Stella dio un gran salto hacia atrás. Retrocedió hasta el borde de la arena con forma de anillo, hasta la pared que separaba la arena de los asientos de la audiencia.

Con sincero respeto. Ikki se sintió intranquilo ante el hecho de que Stella se alejara tanto luego de decir esas palabras—pero esa intranquilidad fue inmediatamente sofocada por una sensación más pesada.

“Atraviesa el cielo azul, Flama del Purgatorio.”

El momento en que Stella apuntó Lævateinn hacia el cielo, las flamas que cubrían la espada ardieron con más furia y calor—y pronto la espada perdió su forma de flamas, adoptando la forma de un pilar de luz que derritió el techo de la arena.

[¡¡¡Qué-Qué es estooooo!!!]

[¡Esto es una locura…! ¡¿Es humana?!]

La hoja que fácilmente que llegaba a un metro de ancho estaba brillando indudablemente con la luminosidad del propio sol, un gran incendio escarlata incomparable. Este era el Arte Noble más fuerte de la Caballero Rank A, la Princesa Carmesí.

Stella ya no intentaba luchar con una espada. Ya no planeaba ser arrogante. Ikki la superaba por mucho en el manejo de la espada. Ya que admitió eso—¡eligió terminar esta batalla destruyendo la arena con su talento injusto!

“Se acabó. Acepta tu derrota. Eso debería ser más fácil para ti también.”

Justo antes de desatar su ataque, pronunció esas palabras con sincero respeto. Stella creía que nadie lo suficientemente fuerte para superarla así triunfaría sin importar las dificultades, pero no había considerado a un chico cuya falta de talento lo obligó a cruzar el camino de un Caballero Fracasado. ¡Era por eso que Stella derrotaría a Ikki por su bien, usando el poder absoluto de su talento!
Katharterio Salamandra¡¡¡καθαρτήριο σαλαμάνδρα―!!!” (8)
La espada de luz descendente sólo conoció la destrucción, quemando todo el campo de entrenamiento.

[¡Uh, uwaaa!]

[¡¿Qué demonios es eso?! ¡Nos alcanzará a nosotros—!]

“Oye, oye… ¿Es ese un movimiento para una pelea uno a uno?”

Los estudiantes que observaban empezaron a escapar a los gritos, mientras que Kurono puso una cara amargada mientras veía el campo de entrenamiento derrumbándose.

…Pero Kurogane Ikki sonrió.

“Mi hermana menor solía decirme, ‘Mi hermano puede ser cualquier cosa excepto en un caballero mágico, así que deberías apuntar a eso’. Ciertamente puede que tuviera razón, ya que probablemente no tengo lo necesario.”

Si Kurogane Ikki quería ser un caballero mágico, al menos tenía que ganar el Festival del Arte de la Espada de Siete Estrellas, pero buscar esa victoria era algo tan insensato como escalar una cascada en un bote de bambú. Ikki sabía eso probablemente mejor que nadie.

“Pero ahora no puedo dar un paso atrás—porque convertirme en un caballero es mi sueño. Si me rindo, no podría perdonarme por romper la promesa que nos une.”

Es por eso que—

“Es por eso que… me preguntaba, ¿cómo podría el más débil derrotar a la más fuerte? ¿Cómo podría sobrepasar a mi yo débil? Aquí y ahora, te mostraré la respuesta.”

Ikki apuntó el extremo de Intetsu hacia Stella y dijo,
“¡Aquí, con mi debilidad, derrotaré a tu fuerza—!”
En ese momento, todo el cuerpo de Ikki, junto con Intetsu, empezó a brillar.

Una luminosidad azul que titilaba tan ligeramente como una flama—¿era un poder de fuego elemental como el de ella? Stella lo pensó por un momento pero pronto abandonó esa idea. No, era la luz del propio maná creciendo al punto de llegar a ser visible.

¡Su maná… ¿está aumentando…?!

Imposible. La Cantidad Total de Maná no podía aumentar ni caer del nivel original del usuario. ¿Entonces exactamente qué fenómeno estaba ocurriendo ante sus ojos? Stella no podía entenderlo. Nunca había oído acerca de alguna manera de aumentar el maná. Pero sí entendía una cosa: el Intetsu de ahora resplandeciendo con una luz azul tenía el poder para derribarla.

¡¿—Y qué?! ¡Sin importar qué clase de poder poseía él, todas las cosas en el Cielo y la Tierra son quemadas hasta las cenizas por parte del Sol!

¡Córtalo a él! ¡Puedo lograr la victoria sólo haciendo eso!

La distancia entre ambos era más de sesenta metros. No importaba qué intentara su oponente, porque su cuchilla de luz lo alcanzaría primero.

¡Pero este chico—dijo que iba a romper ese razonamiento!

“¡¿Qué—?!”

En el momento que esa cuchilla de luz cayó sobre Ikki, su figura se desvaneció. No, sólo saltó lo suficientemente rápido que parecía haber desaparecido mientras evadía la luz.

“¡¿—?!”

Stella quedó perpleja luego de perder de vista a su objetivo.

¡¿Qué fue eso de recién?!

A pesar de su asombro, atacó inmediatamente a Ikki con un segundo balanceo. Katharterio Salamandra era una espada hecha de calor que no tenía un cuerpo físico, y podía alcanzar a un objetivo a cientos de metros de distancia. No era algo que un humano de carne y huesos podría evadir.

Pero Ikki lo hizo.

El segundo ataque, y luego el tercero. De aquí para allá en el campo de batalla, Ikki seguía moviéndose como un huracán entre los ataques destellantes de ella, esquivando cada uno por completo. Sus movimientos eran imposibles de seguir. Ni hablar de su espada, ni siquiera sus ojos no podían seguir el ritmo de la velocidad de Ikki. Eventualmente, Stella ya no podía captar un vistazo de su posición.

“¡Kuh, ¿qué pasa con esa velocidad?! ¡¿Cómo puedes moverte así tan de repente?!”

“Porque esa es mi habilidad. Así como Stella-san puede controlar las flamas, yo también tengo una habilidad como Blazer.”

La habilidad de Ikki era… duplicar sus atributos físicos.

Se la consideraba la peor de todas las habilidades que un Blazer podía tener, porque incluso sin el aumento de atributos físicos, un Blazer podía obtener más fuerza o movilidad aplicando magia. Ciertamente, Stella había usado tal magia durante este juego, y sus atributos no se duplicaron meramente—se multiplicaron unas cinco o seis veces. En otras palabras, la habilidad de Ikki era una versión degradada de lo que cualquier Blazer podía hacer usando magia.

Uno podría decir que era muy apropiado para un Rank F.

“¡Eso es mentira! ¡Esos movimientos, eso es más que el doble! ¡Y además, nunca escuché nada acerca del maná aumentando junto a la fuerza física!”

Mientras blandía su espada de luz, Stella expresó una protesta. Una liberación de maná que podía ser vista a simple vista, y luego movimientos que no. Tales cosas no podían ser causadas por sólo duplicar los atributos físicos. Ella señaló eso, e Ikki, quien seguía moviéndose como una huracán mientras esquivaba su espada, soltó una pequeña y presuntuosa risa.

“Eso es verdad, pero no estoy usando mi habilidad de la manera normal. En cambio, la estoy usando a la máxima potencia.”

“¡¿Haa?! ¡No puede ser que mejoraras así nada más por el entusiasmo!”

“No… no estaba hablando sobre entusiasmo, sino en el sentido literal.”

“Eh…”

“He estado pensando en esto por mucho tiempo. Digamos que fueras a esprintar cien metros y que luego los harás a máxima potencia. Aunque lo hagas como pretendías, aún tendrás energía extra después. ¿Pero no es extraño? Si realmente corres usando toda tu fuerza—¿no debería ser raro incluso estar consciente luego de que lo hagas?”

¿Por qué sucedía algo como eso? La respuesta… era porque los humanos estaban vivos. Los vivos instintivamente quieren preservar sus vidas, y el instinto de una criatura viva le da máxima prioridad a la supervivencia. Debido a eso, sin importar cuánto prometa una persona usar toda su fuerza, su subconsciente nunca lo permitirá. Luego de que gasta toda la energía, aún quedará un resto para que su cuerpo continúe funcionando. Este límite estaba biológicamente programado en una criatura viva.

Debido a ese límite, los humanos normalmente no usan ni siquiera la mitad de su resistencia, fuerza, o magia. Era una regla absoluta.

¿Pero y si alguien pudiera romper esa regla absoluta? ¿Y si alguien, usando sólo fuerza de voluntad, pudiera quitar ese limitador que le impide ejercer toda su fuerza?

“Tú… ¡no querrás decir que—!”

“Sí. Mi maná no fue amplificado. Sólo estoy accediendo a maná al que antes no podía, luego de superar obstinadamente mis limitaciones.”

A Ikki le faltaba talento más que a nadie, y él entendía ese hecho mejor que nadie. No podía reducir la distancia entre él y una genio sólo trabajando duro, porque los genios también trabajaban duro, y era un insulto decir que ganaban por puro talento. Ikki sabía eso. Un esfuerzo insuficiente podía aumentar la distancia, pero un esfuerzo de investigación podía acortarla fácilmente. La diferencia en talento era normalmente un factor vital.

Si él quería reducir esa distancia de todas formas, ya no podía seguir siendo normal. No tenía más opción que convertirse en un Shura. (9)

Ikki no apartó sus ojos de esa verdad. Concentrando su entendimiento, había descubierto una manera. Para superar el talento, ya no podía dejar nada de fuerza sin usar.

Un minuto era suficiente. No había problema en ignorar lo que sucedía después, durante un minuto pasaría a ser lo suficientemente fuerte para derrotar a cualquiera.

Esa era la respuesta que Kurogane Ikki había encontrado, y de esa manera su gran debilidad puede derrotar a otra gran fuerza. Usando intencionalmente toda su energía y resistencia luego de derrumbar sus límites, era un Arte Noble que suscitaba todo su poder por poco más de un minuto y multiplicaba ese poder varias docenas de veces.

Ittou Shura.(10)

De repente Ikki, quien se estaba moviendo por la arena con movimientos que ya no podía ser captados por la vista humana, usó su magnífica velocidad para aparecer en el lado ciego de Stella.

Esto lo terminó—

Con un *ZAN*.

A una velocidad que no podía ser esquivada ni bloqueada, sin siquiera una oportunidad de gritar, Stella recibió un golpe directo de Intetsu.

“Ah—”

Ella sintió que el suelo bajo sus pies se disolvía, y entonces los pensamientos de Stella cayeron en la escuridad. Era una clase especial de desmayo impuesto por una herida letal ilusoria. Como su nombre sugería, Ittou Shura cortó a la Princesa Carmesí con una sola tajada. Stella cayó al suelo, con impotencia.

“¡Eso es suficiente! ¡Ganador, Kurogane Ikki!”

A pesar de que Kurono proclamó la victoria de Ikki, y el aturdidor resultado que yacía ante sus ojos, los estudiantes en la arena aún no lograban comprender lo que había sucedido. Sólo podía mirar la figura del Caballero Fracasado, Kurogane Ikki, de pie allí en silencio.

♦♦♦♦♦

“……Nnn.”

Emergiendo a través de un confuso brillo, Stella gradualmente se despertó, y lo que llenó su visión mientras abría sus ojos era un techo bajo y—

“¿Estás despierta, Vermillion?”

Kurono estaba sentada junto a la cama de Stella mientras fumaba un cigarrillo.

“Directora… ¿dónde estoy?”

“En tu habitación. Colapsaste por la fatiga causada luego de ser golpeada por un Artefacto en Forma Ilusoria. No es algo por lo que deberíamos usar un tubo iPS o llamar a un doctor, así que te dejé descansar aquí.”

Diciendo eso, Kurono soltó una nube de humo de sus labios pintados.

¿…Acaso el dormitorio de estudiantes no tiene prohibido fumar?

Pero Stella no estaba de humor para decir eso en voz alta.

“…Eso significa, ¿que no fue un sueño?”

Luego de reconocer ese hecho, la invadió la melancolía. Su deseo no se volvería realidad, parecía. Había sido derrotada, y derrotada tan por completo que no podía inventar excusas por la derrota.

“…Haa. Pensé que lo había olvidado hace mucho tiempo. Perder… ciertamente, se siente así.”

“Bueno, no deberías dejar que te moleste tanto. Dejando de lado las desventajas, Kurogane es un chico incluso ganó una pelea justa contra mí. No es alguien a quien podrías derrotar como estás ahora.”

“Derrotar a ‘Reloj Mundial’, la ex tercera en el ranking mundial… eso es injusto.”

Debería haber un límite para el hecho de ser un monstruo.

…No, no podía decir eso. Derrotarla dentro de un minuto era la cúspide de la fuerza de voluntad, algo normalmente impensable. ¿Qué clase de determinación y resolución monstruosas necesitaría alguien para lograrlo? Esa manera de lucha era ciertamente como un Shura. Podría considerarse inhumano.

Ah.

Ahora que lo pensaba, ¿qué le sucedió a ese chico después de se usó a sí mismo?

“Directora. Ese chico, ¿está bien?”

Kurono asintió ligeramente ante su pregunta.

“Está bien. Está mucho más seriamente herido que tú, pero no tanto como para poner en peligro su vida.”

Luego de decir eso, miró al nivel superior de la litera.

Stella salió de la cama de abajo y alzó la vista para mirar a un Ikki con el rostro pálido yaciendo allí con una camiseta running. Su vitalidad parecía tan baja que si Stella no hubiera escuchado una débil respiración, definitivamente lo habría confundido con un cadáver.

Ittou Shura era un Arte Noble que suscitaba el máximo poder de uno mientras ignoraba los instintos de supervivencia. El usuario no será capaz siquiera de respirar apropiadamente luego de usarlo por un minuto.

“Bueno, le quedó suficiente energía extra para regresar a su habitación y cambiarse la ropa. Si no pudiera dejar ese extra de reserva, las consecuencias de su técnica serían mucho más severas. Kurogane ejercitó algo de prevención, al menos.”

“No creo que eso cuente como energía extra.”

Ikki no podía luchar mucho tiempo con Ittou Shura. Si no ganaba luego de usar la técnica por un minuto, el colapso sería inevitable. Era una táctica severamente autodestructiva.

“…Directora, ¿exactamente qué es este chico?”

“¿En qué sentido?”

“¡Por favor no bromee! ¡Definitivamente no es normal moverse tan rápido que ni siquiera mi visión dinámica pueda seguirlo! ¿De casualidad él es uno de ellos? ¡¿Uno de esos ninjas japoneses?!”

“No, estás completamente equivocada…”

“¡De todas maneras, es extraño que alguien como él sea un Rank F y repita un año! ¡Por favor explíqueme exactamente qué está pasando!”

“Aunque digas eso, que él sea un Rank F en realidad es un juicio válido, porque el sistema de rango evalúa las habilidades Blazer. Habilidades mundanas como el manejo de la espada, aptitud física, y artes marciales no están incluidas como parte de esa evaluación, ya que tales cosas probablemente serían inefectivas contra Artes Nobles que usan magia.”

Ciertamente, las habilidades mundanas no eran nada comparadas con el apabullante poder supernatural. Por ejemplo, supongamos que existiera un maestro de la espada que puede cortar incluso el acero. ¿Cómo lucharía contra la espada flameante de Stella? Su maestría era inútil; sólo podía ser quemado hasta las cenizas. Las habilidades mundanas sólo eran un bonus para los Blazer cuando luchaban contra aquellos de igual habilidad mágica.

“Esa es la manera de pensar del público en general en estos días. Para decirlo de manera sencilla, no existe ningún sistema para evaluar apropiadamente a Kurogane. Y Kurogane, quien sólo sobresale en habilidades físicas… bueno, sólo puede ser considerado el peor. Es raro para alguien que tiene circunstancias tan malas. Si tú eres una genio que sólo aparece una vez en una década, entonces él podría ser considerado como un fracaso que sólo aparece una vez en una década. No puede hacerse nada respecto a eso. Tú también deberías entenderlo luego de haberlo enfrentado directamente, ya que su golpe a máxima potencia ni siquiera pudo lastimarte mientras estabas indefensa.”

“…Bueno, es verdad… pero no ha explicado por qué tiene que ‘repetir’ el año.”

“¿Qué hay que explicar de eso?”

“Soy una miembro de la realeza. Sé lo mucho que los países valoran a los Blazers fuertes, y que una academia responsable de entrenar caballeros mágicos debería pensar lo mismo. No tener buenas evaluaciones no debería ser razón suficiente para hacerlo repetir el año.”

Ya que armadas insurgentes como Rebellion recientemente habían comenzado a aparecer, los países siempre promovían el desarrolló de Blazers de alta calidad. Ninguna razón era suficiente para socavar esa prioridad.

Ante el argumento de Stella, Kurono mostró una sonrisa amarga. Suspiró como estando de acuerdo.

“Fufu… bueno, bueno. Golpeaste justo donde duele.”

“Como pensé, hay otra razón, ¿no?”

“Sí… que sus calificaciones no sean suficientes es sólo una excusa de la administración escolar.”

“¿Excusa…?”

“Aah, Vermillion… ¿el nombre ‘Kurogane’ no te suena?”

“…No hay manera de que sepa algo tan plebeyo como—”

Ella no debería saberlo. Es lo que quería decir, pero una persona con el mismo apellido apareció en su mente.

“…Espere, no puede ser… ¿Samurai Ryouma?”

“Exactamente. El héroe que guió a Japón a la victoria en la Segunda Guerra Mundial, Samurai Ryouma. Su verdadero nombre es Kurogane Ryouma, y es el bisabuelo de Kurogane. Incluso sin él, el clan Kurogane es una distinguida familia que data de la era Meiji que ha producido Blazers excelentes durante generaciones, y que sostiene una gran influencia en la sociedad de caballeros mágicos. Ese clan presionó directamente a la Academia Hagun y dijo, ‘No dejen que Kurogane Ikki, el reprobado que escapó de la casa Kurogane, se gradúe’.”

“Por qué hicieron algo así…”

“Para mantener el prestigio de una familia distinguida. Si una anomalía como un Rank F nacía de su linaje, mancillaría su nombre. Probablemente pensaron algo como eso—los caballeros de hoy enfatizan el rango más que nada. El anterior director de la academia obedeció, e inició una ridícula regla sobre requisitos mínimos para tomar lecciones de combate. De esa manera, excluyó a Kurogane, y que repita el año es el resultado de esa injusticia.”

“¡—!”

El momento en que Stella escuchó acerca de esa severa historia, sintió un rencor inimaginable en lo profundo de su pecho.

“¡¿Eso es algo que un padre o un profesor debería hacer?!”

“Es lamentable, pero hay adultos así en este mundo. Por supuesto, no tengo intenciones de preservar sus acciones. Luego de ocupar esta posición, me deshice totalmente de esas reglas… pero no le regresará a Kurogane el año perdido.”

Pero…

“Pero aun así, ese chico no se rindió. A pesar de ser el objetivo de su familia, de ser tratado injustamente, privado de oportunidades, e incluso ridiculizado como basura, no dejó de creer en su propio valor.

“Sin ver a los prodigios como insuperables, sin escapar de sus deficiencias. Luego de haber luchado con toda esa injusticia, alcanzó el pináculo donde se encuentra ahora. Teniendo fe en sí mismo y en sus valores, apostó todo su valor y finalmente obtuvo ese ‘minuto invencible’, que puede derrotar incluso a una genio que aparece una vez en una década. Honestamente, él es bastante especial.”

“…”

Creyendo en uno mismo y en el valor de uno, sin importar cuán desesperanzadora sea la situación. Stella sabía muy bien lo difícil que era eso, entendía muy bien cómo dolía. Pero afortunadamente, Stella tenía talento. Creía que si dominaba las flamas que residían dentro de ella, su poder ayudaría enormemente a su país. Era por eso que podía impulsarse a sí misma hacia delante.

¿Pero qué hay de Ikki? Él no tenía nada en absoluto. Su magia era escasa, y su Arte Noble, el as bajo la manga de un Blazer, sólo era duplicar la fuerza física. Eso era suficientemente doloroso, pero los adultos alrededor de Ikki hacían todo lo que podía para bloquearle su camino. ¿Cómo podía seguir teniendo fe y creyendo en sí mismo?

“¡¿Qué… qué es lo que lo hace llegar tan lejos…?!”

“¿…Me lo pregunto? No es algo que yo sepa. Pero tengo grandes expectativas puestas en él. Si se trata de Kurogane, definitivamente puede alcanzar la cima en el Festival de Arte con la Espada.”

Kurono presionó su cigarrillo en su cenicero portátil y una vez más le preguntó a Stella.

“Vermillion. Cuando viniste a mi oficina esta mañana a saludarme, ¿recuerdas cómo respondiste a mi pregunta, ‘¿Por qué viniste a estudiar en el extranjero?’?”

“Sí. Porque si me quedaba en ese país… eventualmente olvidaría cómo apuntar más alto.”

Ese era el motivo de Stella para dejar Vermillion: las personas en su tierra, por sí mismas, la tenían atrapada en la jaula de “Prodigio”. Que podría hacer lo que quisiera, y no perdería contra nadie. Si Stella se quedaba entre ellos, podría comenzar a creerles. Se volvería arrogante, y su corazón se pudriría. Su arrogancia se construiría sin cimientos, y su voluntad para mejorar se derrumbaría. La asustaba tanto que ya no podía permitirse quedarse allí más tiempo. Tenía que convertirse en una caballero más fuerte para proteger a su amado reino.

Ese era el motivo de Stella para venir a Japón: buscar personas más fuertes que ella. Para luchar contra caballeros fuertes, derrotarlos, y convertirse el Rey de la Espada de Siete Estrellas.

“En ese caso, Stella Vermillion, sigue a Kurogane por un año. Estoy segura de que no será una pérdida de tiempo.”

Ante el las palabras convincentes de Kurono, Stella no pudo dar una respuesta definitiva.

“Aun así… no lo entiendo. Aún no sé nada sobre él más allá de las palabras de la Directora…”

“…Bueno eso también es verdad, supongo.”

No estaba claro si Kurono estaba satisfecha o no con la respuesta de Stella, pero caminó hacia la salida luego de asentir ligeramente.

Girando la perilla, abrió la puerta.

“Entonces deberías aprender quién es él por ti misma. Como dije antes, Ittou Shura es una ataque a gran escala que sólo puede usar una vez al día, sin dejar la más mínima magia, poder, ni fuerza de voluntad. Y es una habilidad que, como un caballo a la carga, no puede detenerse a la mitad. No debería poder despertarse por un rato… bueno, con suerte no está muerto de verdad, sólo luce como si estuviera muerto. Se levantará tarde o temprano, y si todavía no quieres vivir con él luego de confirmar mis palabras, dímelo. Prepararé una habitación V.I.P. especial individual para ti.”

Luego de decir eso, Kurono se retiró.

♦♦♦♦♦

Stella, ahora de alguna forma abandonada, alzó la vista hacia la cama superior de la litera y estudió al chico que la derrotó, Kurogane Ikki.

…Yo… ciertamente no soy débil.

No era lo suficientemente descarada para pensar que era la más fuerte, pero nunca había perdido contra una persona de habilidad mediocre. Ikki era fuerte, y ella tenía curiosidad acerca de la fuente de esa fuerza. Quería saber cómo podía continuar creyendo en sí mismo con toda esa humillación invadiéndolo.

“…Kurogane. Ikki.”

Mientras pronunciaba ese nombre, una maravillosa dulzura hizo que su corazón palpitara ligeramente. Para Stella, esta era la primera vez que quería conocer tanto a alguien. No podía resistir el deseo de saber más sobre el chico durmiente, y el tiempo hasta su recuperación era insoportable. Era por eso que, luego de ser superada por la curiosidad que burbujeaba dentro de ella, subió por la escalera a la cama superior de la litera.

Ikki seguía dormido. Puede que haya cambiado de lado mientras dormía, ya que ahora se encontraba boca abajo, y ella ya no podía verle la cara. Podía escuchar una ligera respiración que coincidía con los suaves movimientos de su fornida espalda, así que debe haber mejorado bastante desde hace un rato, porque la sensación de que nunca iba a despertarse ya no estaba más allí. Stella se sintió un poco aliviada ante eso.

“…Ikki.”

Pronunció su nombre, pero como desafiándola, él no se despertaba de su profundo sueño.

—No podía evitarse. Estaba durmiendo plácidamente, por lo que despertarlo forzosamente sería rudo. Ya que su ansiedad aún no disminuía, Stella decidió que debería ir a dar una vuelta y regresar más tarde.

Sí, mientras Stella estaba pensando eso—

“…”

Sus ojos accidentalmente se posaron en el espacio entre la camiseta y la nuca de Ikki. Tenía una ancha espada, y la vista de su espalda provocó un intenso impacto que ella no podía imaginar a partir de su vergonzosa y poco confiable sonrisa.

No, su cuerpo no era tan musculoso. En todo caso, su cuerpo podía considerarse delgado, pero esa fuerza de acero hacía que su espalda pareciera mucho más imponente de lo que realmente era.

…Só-Sólo un poquito, está bien, ¿verdad? Además está mirando para el otro lado.

Luego de deliberarlo con alguna persona invisible dentro de su corazón, Stella extendió sus manos hacia la espalda de Ikki, y lentamente comenzó a tocarlo.

“U… wa…”

*Toque, toque*

Cuando Stella lo tocó con las palmas de sus manos, comenzó a percibir la sensación de la sangre de Ikki fluyendo. Era fuerte, y lo suficientemente caliente para quemar, pero su cuerpo se sentía distinto al acero, como si estuviera sintiendo el calor de su vitalidad.

…Entonces esta es… la espalda… de un chico.

Como era su primera vez tocando a un chico, Stella sentía que estaba alucinando.

“N… mn…”

“¡Kyah…!”

Ikki de repente giró, y ahora estaba boca arriba. Debido a eso, Stella no llegó a sacar su mano derecha y ahora ésta se encontraba debajo del durmiente Ikki.

¡Oh, no!

Si Ikki se despertaba ahora, Stella no podría inventar ninguna excusa. Su cuerpo era inesperadamente pesado, por lo que no podía quitar su mano y escapar. También sería malo si la sacaba de un tirón, ya que él se despertará, y se caería de la litera porque ella tiraría muy fuerte.

…Es inútil.

Stella contuvo el aliento y subió la escalera más todavía. De rodillas mientras trataba con cuidado de no tocarlo, usó su mano izquierda para levantar el costado de Ikki lentamente… lentamente… muy lentamente.

“¡Uun… n!”

“¡—!”

“…Kuh…”

¡…Es-Eso estuvo cerca!

Stella sentía sudor frío formándose en su espalda. De alguna forma logró levantar el costado de Ikki con su mano libre y… de una u otra manera pudo quitar su mano atrapada. ¡Éxito! Pero… aun así, Stella siguió mirando al durmiente Ikki debajo de ella.

“…Ni se despertó, este chico.”

Bueno, ya que estaba exhausto, podía entender por qué estaba durmiendo tan profundamente.

“—”

Al ver que Ikki aún no despertaba, Stella tragó saliva. Ahora que él se había dado vuelta, ella estaba mirando su abdomen ligeramente expuesto.

…El estómago de un chico…

A pesar de que había visto algunos antes, nunca había tocado uno. ¿Qué clase de sensación provocará?

“¡¿…?! ¡Qu-Qué rayos estás pensando, Stella! Eso no es bueno. Que yo que aún no me casé, y que soy una princesa, interesarme en el cuerpo de un chico que ni siquiera es mi a-a-amante ni nada… ¡es deshonroso!”

Espera, no era algo tan malo, ¿o sí? No es como si estuviera pensando cosas pervertidas ni nada. Kurogane Ikki, el primer oponente que logró derrotarla espléndidamente—para ella, aprender más sobre él era pura curiosidad de caballero.

Eso era todo. Quizás. Más o menos.

“D-De todas formas, él me vio desnuda primero, así que con esto estamos a mano, ¿cierto…?”

Era sofistería, pero Stella parecía haberse justificado de esa manera. Guiada por su curiosidad hacia el primer caballero contra el que perdió, una vez más extendió sus manos hacia el abdomen de Ikki y metió una de ellas bajo su camiseta. Lentamente llegó hasta su plexo solar y… suavemente levantó su camiseta.

“…Esto es… el cuerpo… de un chico…”

En toda su vida, esta era la primera vez que veía uno desde tan cerca. Cuando Ikki de repente se desvistió aquella vez que se conocieron, realmente no vio debido a su confusión, pero ahora que estaba tan cerca, entendía que su cuerpo estaba inusualmente tonificado. La ligeras sombras de músculos sobre su cuerpo lucían completamente distintas a las suyas de mujer. Por supuesto, sentirlos también debería ser distinto.

“Haa… haa…”

El cerebro de Stella comenzó arder ante la intensa necesidad de tocar. Su cabeza se sentía febrilmente mareada, y su respiración también se hizo más pesada e irregular. Ya no podía detenerse.

“…Un.”

Con una mano temblorosa, alcanzó el abdomen de Ikki. Mientras lo tocaba, una eléctrica sensación se extendió hacia ella desde la textura de la piel y los músculos de Ikki. Era fuerte pero también con una sutil flexibilidad, una sensación que nunca había experimentado antes, pero entendía fácilmente la enorme energía que cargaba.

“Asombroso…”

No era el cuerpo de un caballero que estaba tropezando perdido en la oscuridad, sino uno que se estaba esforzando por sus objetivos. Stella siempre se había dicho a sí misma que fuera una caballero antes de una señorita. Sabía lo difícil que era perfeccionar el cuerpo de esta manera, y lo difícil que era mantener tal perfeccionamiento.

Ya no podía dudar más de Kurono. Ikki ciertamente nunca se había rendido ante la desesperanza. Su cuerpo, tan totalmente fortalecido como su voluntad, eran prueba de ello.

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Sin embargo… ya que Kurono no había exagerado, el deseo de Stella de aprender más sobre Ikki se hizo más fuerte. Cuanto más sabía, más quería saber. Este deseo empezó a recalentarse, lo suficiente como para sofocarla. Empezaba a embelesarse, perdida en una fiebre sin causa ni razón, pero aun así placentera, lo que la sorprendía aún más.

“Ha… M-Me pregunto qué pasa conmigo…”

Mientras recorría su abdomen con delicados dedos, le hizo esa pregunta a una persona invisible dentro de su corazón, sonando como si estuviera luchando contra el delirio. Pero entonces—

“Err, hay que algo que también quiero preguntar. Stella-san, ¿qué estás haciendo?”

Para Stella quien estaba montada sobre la cintura de él y le estaba tocando la piel por aquí y por allá, Ikki devolvió la pregunta con un rostro que demostraba que no tenía de lo que estaba pasando.

“¡¿K-Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa?!”

Stella instantáneamente soltó un grito de espanto y saltó de encima de Ikki.

“¡Espera! Si saltas tan fuerte vas a—”

La advertencia de Ikki fue inútil. Luego de saltar tan fuerte, la cabeza de Stella chocó contra el techo con una fuerza impactante y cayó de la cama superior, así nada más, al suelo.

“¡¿S-Stella-saaaaaan?! ¡¿Estás bien?! ¡Tu cabeza pareció como si—!

“¡E-E-E-E-Estoy bien! ¡Sólo me caí y derramé algo de jugo de tomate sobre mi cabeza, eso es todo!”

“¡Eso no está nada bien! ¡Porque ese jugo de tomate salió de tu cabeza! ¡Siéntate por ahora! ¡Prepararé los primeros auxilios, sólo quédate quieta!”

♦♦♦♦♦

“Eso debería bastar.”

Ikki trató a Stella con el kit de emergencia de su gaveta.

“Eres bastante bueno.”

“Puedo hacer al menos esto, habiendo vivido solo desde la secundaria…”

…Bueno, no es como si alguien me ayudara cuando vivía en esa casa…

Mientras Ikki soltaba un suspiro, Stella dijo algo extraño.

“…Escuché sobre ti. De la directora.”

“¿Sobre mí?”

“Sobre cómo fuiste tratado en la escuela, incluso por tu familia.”

“Qué… ¿por qué esa persona siempre divulga los asuntos delicados de la familia de alguien? Lo siento, probablemente no fue una historia placentera.”

“No es eso… Más bien, quiero que me cuentes.”

“¿Que te cuente qué?”

“¿Cómo puedes querer convertirte en un caballero cuando todos te tratan tan mal?”

“¿…Por qué quieres saber?”

“¡N-No es como si, definitivamente no es como si quisiera saber más sobre ti! ¡No seas presumido! ¡S-Sólo quiero saber por qué un novato con tan poca magia quiere ser un caballero! ¡Te-Tengo curiosidad de eso!”

“Decirme algo tan horrible en la cara… de alguna manera se siente refrescante.”

…Bueno, no valía la pena ocultar su historia. Ikki estaba un poco avergonzado sobre contarle, pero ya que Stella quería escuchar, no podía rechazarla.

“Hay una persona a la que intento alcanzar.”

“¿Una persona? ¿…Te refieres a Samurai Ryouma?”

Un conocido héroe, a quien cualquiera de la familia Kurogane imitaría—Ikki pensó que era natural que surgiera ese nombre.

“Sí, exactamente. Nunca tuve talento, así que mis padres y parientes me rechazaron desde que era joven. El mío es un linaje de héroes que se remonta a generaciones, donde los niños sin talento son una carga. No tenía permitido participar en las lecciones de magia de mi familia. En lugar de ocupar un asiento en las fiestas de Año Nuevo, estaba encerrado en mi cuarto para que no fuera visto.”

[Aquellos que no pueden hacer nada no deberían hacer nada.]

Sus propio padres dijeron eso en su cumpleaños número cinco, y el padre de Ikki nunca más le dirigió la palabra ni lo miró otra vez. Ya que la posición del líder de la familia determinaba la de toda la familia, Kurogane Ikki fue tratado como “uno que no existía” también por parte de todos los demás.

—Fue lo suficientemente doloroso que para ser honesto él quería morir.

“Pero aquella vez, Ryouma-san me habló.”

Incluso ahora, Kurogane Ikki podía recordar claramente ese día. Era Año Nuevo y toda la familia se reunió, pero el feriado no significaba nada para Ikki. Escuchar las risas animadas a pesar de estar encerrado hacía que fuera doloroso permanecer en la casa, por lo que se escapó hacia la montaña detrás de la mansión de la familia.

Sin embargo… se perdió. El sol pronto se puso y el aire refrescó. La suave nevada se convirtió en una tormenta de nieve.

Nadie vio a buscarlo. La razón era obvia: ¿quién ayudaría a un niño que no existía? Incluso si Ikki se congelaba hasta morir, ni sus padres ni sus parientes se apenarían.

En esta familia, sólo su hermana resultaría herida si él se moría… pero ella era una sola persona.

Mientras pensaba eso, no pudo evitar llorar. No porque no tenía talento, sino porque nunca nadie creyó en él.

…Fue entonces que Kurogane Ryouma, un anciano con gran contextura y un bigote imperial blanco, apareció frente a Ikki. Él le dijo al lloriqueante Ikki—que Ikki debería atesorar esas lágrimas.


Esas lágrimas eran la prueba de que Ikki no había renunciado a sí mismo.

[Escucha, chico. Todavía eres un mocoso. Cuando crezcas, no te conviertas en un adulto aburrido como ese grupo que glorifica algo tan inútil como el talento. No te conviertas en un adulto débil que se rinde sin intentarlo y que llama a eso madurez. Conviértete en un adulto que camina tanto hacia delante que ellos ni siquiera pueden rastrear tus pisadas. Un hombre que puede alcanzar cualquier meta mientras no se rinda. Después de todo, la humanidad una vez voló hasta la luna a pesar de no tener alas.]

El anciano le dijo esas palabras con una sonrisa juvenil, y le quitó la nueve que se había acumulado sobre la cabeza a Ikki.

“…Yo estaba… alegre. Era la primera vez que alguien me dijo que no tenía que rendirme conmigo mismo. Sabía que esas eran palabras simples, y que él no garantizaría nada sobre mi futuro, pero aun así fueron las palabras que me salvaron. Entonces me decidí en ese momento. Si tenía que crecer, creceré para ser como él. Y si alguna vez conocía a alguien en la misma situación, a diferencia de mis padres, le diré ‘No tienes que rendirte’. Aunque todavía no soy bueno. Tengo que ser más fuerte, como ese hombre, o mis palabras no serán nada más que el cliché de un debilucho. Es por eso que no puedo rendirme en esta clase de lugar. Si quiero ser tan fuerte como Kurogane Ryouma, ganar en el Festival de Arte con la Espada es lo menos que debo hacer.”

“¿…En verdad? Entonces ese es el sueño de Ikki.”

“¿Piensas que es imposible?”

Justo en el blanco. La expresión de Stella se nubló incómodamente. Ella en verdad pensaba que el sueño de Ikki era maravilloso, pero… hacerlo realidad—

“…No tienes que decirlo, ni tampoco poner esa cara. Sé que no es algo que pueda hacer fácilmente. Pero aun así—Stella-san, si tuvieras un sueño que no puedes abandonar, y si alguien te dijera que ‘Es imposible, sólo ríndete’, entonces… ¿aceptarías obedientemente?”

“Ah—”

Los ojos de Stella se abrieron grandes. Sus pupilas escarlata brillaron, como finalmente entendiendo algo. Como si… aceptara algo.

“Fufu. Ajajaja.”

La mirada pesarosa de Stella se desvaneció y estalló a reír.

“Sí, así es. No me rendiría. Aunque me estuviera quemando, no me rendiría en absoluto.”

Luego de escuchar las palabras de Ikki, Stella recordó que ella era igual hace algunos años.

“Entonces esa es tu razón. Es verdad, no necesitamos preocuparnos por alcanzar nuestros sueños. Si mis esfuerzos son inútiles incluso luego de que lo di todo, entonces así será, pero no podemos decidir si lo lograremos o no antes de intentarlo.”

“Exactamente. Sin importar cuánto talento me falte, y cuántas personas digan que no tengo remedio, no me rendiré por esas razones. Especialmente porque odio perder.”

“No pensé que había alguien que odiara perder tanto como yo.”

Diciendo eso, Stella empezó a reírse de nuevo. Era una risa impresionante—pero al mismo tiempo hermosa.

Ella se relajó y levantó sus manos.

“…Aah, perdí. Me distraje totalmente con nuestras calificaciones como genio y fracasado, y no vi al verdadero tú. Era imposible que yo ganara con esos sentimientos presuntuosos y tibios en primer lugar. Es mi total derrota, Ikki.”

Las palabras que pronunció Stella eran de alguna forma liberadoras. Ya no tenía más dudas del consejo de Kurono. Ikki era una persona que compartía el mismo espíritu, y él era fuerte—era exactamente por eso que podía aprender de él, y si lo seguía ella misma seguramente se volvería más fuerte. Con honesta convicción, desde el fondo de su corazón, Stella estaba agradecida de conocer a Ikki. ¿Cómo podría no estarlo, cuando cruzó el mundo para esto?

E Ikki, luego de ser su expresión relajada, sintió que Stella había llegado a entenderlo. Lucía satisfecha con sus respuestas. En ese caso—

“Entonces, ya que luces bastante convencida—¿deberíamos discutir el otro asunto importante?”

“¿Huh? ¿Importante, cuál?”

“Bueno, me refiero a… que gané el duelo, ¿cierto?”

“Por supuesto. Aunque odio perder, no soy tan testaruda como para negarlo cuando realmente sucedió.”

“Entonces eso significa que Stella-san es mi esclava de ahora en adelante, ¿verdad?”

“¿…Eh?”

Los ojos de Stella de repente se abrieron grandes, como una paloma con un perdigón.

“¿No recuerdas que hicimos una apuesta? El perdedor se someterá al ganador de por vida, y obedecerá cualquier orden.”

“¡¿…?!”

Instantáneamente, la piel de Stella se puso roja, luego palideció hasta un blanco azulado. Parece que se había olvidado completamente del trato debido a todas las cosas que había sucedido.

“Entonces como gané, la primera orden—”

“¡Fu, es-es-es-eso fue, eso! ¡Pa-palabras del mo-mo-momento, y cosas así, me emocioné demasiado, y…!”

“Nn—me pregunto qué pediré primero. Harás lo que sea, ¿cierto?”

“¡¿L-L-Lo que sea?! ¡N-No, es-eso es, es-es-eso es, dije que haría lo que sea, pe-pero! ¡Lo que sea no está bien! ¡Para nada bien, ¿cierto?!”

Stella se zambulló en una esquina de su cama y se cubrió con las sábanas, como tratando de esconderse de Ikki. ¿Qué dijo acerca de no ser tan testaruda?

“¿Eh? Entonces Stella-san, ¿no vas a cumplir con tu palabra?”

“Ugh…”

“Bueno, si no estás dispuesta, está bien. Ahh, esta princesa de Vermillion no puede cumplir sus promesas siquiera.”

“Aa, ugh…”

“Qué decepción.”

“¡Es-Espeeera un minuto!”

Como se esperaba, Stella reaccionó a la burla desvergonzada de Ikki. Saliendo de debajo de las sábanas, miró a Ikki con ojos medio llorosos.

“¡¿Quién dijo que no podía cumplirlas?! ¡Es-Está bien! ¡Seré tu esclava o tu perro! ¡Haré lo que quieras! ¡También haré cosas indecentes! ¡Pervertido! ¡Idiota! ¡Te odio!”

“¡¿Está enojada?!”

…Quizás, fui un poco lejos.

Ikki quería enseñarle a Stella que una chica no debería apostarse a sí misma tan fácilmente, pero parece que ha dicho demasiado. En primer lugar, Ikki nunca intentó convertir a Stella en su esclava. Si tuviera que pedir algo, entonces—

“Entonces hay una orden. Stella-san, sé mi compañera de cuarto.”

—sería que vivan juntos en esta habitación.

“¿Eh… eso es… eso es todo?”

“Sí. Estaba pensando mientras peleábamos que podríamos ser capaces de tener una relación pacífica, y quería ser amigo de Stella-san. Más que una orden, es más como un pedido.”

Ikki quería saber más acerca de esta chica cuyo espíritu se parecía al suyo. Ante sus palabras—

“Fuah…”

La chica quien estaba pensando exactamente lo mismo sintió que su cerebro ardía.

“T-Tú, po-por… por qué me… llamas hermosa… y le dices que quieres que sean amigos… a una princesa soltera como si no fuera nada. En serio, en verdad no tienes delicadeza en absoluto…”

Quizás ya no podía mirar a Ikki directamente. Incluso sus orejas estaban rojas mientras apartaba la vista. Por el otro lado, Ikki tomó esa reacción como enfado.

“Ah, ¿en-entonces no quieres? Hacer que vivas junto con un chico, perdón por decirte algo tan rudo. Vayamos a buscar a la directora. Si se lo pedimos, probablemente logre encontrar otro cuarto…”

“¡E-Espera!”

Stella sujetó a Ikki quien estaba a punto de irse.

“…Está… bien.”

“¿Eh?”

“D-Dije… que no me molesta.”

“¿Eh? ¿En serio? ¿Entonces está bien?”

“¡T-Te diré esto, pero s-sólo porque es una orden! Me sentiré afligida si piensas que una princesa de Vermillion es una mentirosa… ¡Eso es todo! ¡N-No es como si hiciera esto porque quiero tanto que seamos amigos!”

Stella se levantó luego de echar miradas a todo el lugar. Realmente lo expresó con muchos rodeos… pero Ikki entendía que ella estaba de acuerdo. Eso lo hizo muy feliz.

“Entonces llevémonos bien de ahora en más, Stella-san.”

“…No puede evitarse, así que estaré a tu cuidado… ¡hmph!”

Stella sacudió su mano mientras miraba para el otro lado. Su mano era mucho más pequeña de lo que él había imaginado, y mucho más cálida.

Mientras finalmente resolvieron el asunto del cuarto, la campana del dormitorio sonó. Era la señal de las ocho en punto.

“Maldición. Parece que dormí bastante. Esto es un problema.”

“¿Tiene algo de malo que sean las ocho en punto?”

“Los comedores aquí, cierran a las ocho. ¿Qué voy a hacer sobre la cena…?”

El toque de queda es a las nueve, por lo que supongo que debería ir al supermercado y comprar algo. Pero me duele mi cuerpo por usar Ittou Shura, así que la verdad no quiero cocinar…

Ikki se encontraba en un dilema. Era aterrador pensar qué sucedería si se rebanaba un dedo.

Stella propuso una solución con una voz extrañamente emocionada.

“S-Si eso es todo, entonces yo prepararé algo.”

“¿Eh? ¿Está bien?”

“Digo, Ikki es… de alguna forma forzada, mi a-amo… y cocinar cuando el amo quiere comer es la tarea de una maid.”

“…Erm, ¿podemos olvidarnos de toda esa charla sobre ser esclava?”

“¡Es-Eso no es bueno! ¡La realeza nunca se retracta de algo que prometió! ¡A-Así que, deja de ser reacio y déjame servirte!”

Era una maid extremadamente grandiosa. Y para ser honesto, Ikki estaba en la edad donde la comida casera de una chica era bastante atractivo.

“Entiendo. Entonces vayamos al supermercado juntos. Al menos me encargaré de la compra, Stella-san.”

“Mu—”

¿…Huh? ¿Por qué está haciendo un puchero esta vez?

“…Eso no está permitido.”

“¿Qué cosa?”

“Lo de ‘Stella-san’. Ikki es el amo aquí, y además de que eres mayor, ¿no es raro para ti agregar un ‘-san’? Deja de hacer eso.”

“Eh… no debería. Quiero decir, Stella-san es una princesa de verdad.”

“¿Y quien es el que quiere ser amigo de esta princesa?”

“Uh…”

“¿No es raro que dos amigos sean tan formales?”

Bueno, eso es el caso ciertamente, pero—

“¿No es raro también que dos amigos sean amo y esclava…?”

“Este es un asunto, ese es otro.”

“¡¿Eeeeehhh?!”

“¡De todas maneras!”

Stella señaló con un dedo a la punta de la nariz de Ikki.

“No te hablaré más si no me llamas Stella.”

Declaró en una manera adorablemente enfadada, pero al mismo tiempo sonaba avergonzada. Ikki no podía hablarle tan casualmente a una princesa… pero era verdad que deberían ser amigos, por lo que negarse ahora sería malo.

“…Entiendo, Stella.”

Al final, Ikki se rindió. O mejor dicho, Stella lo había estado dirigiendo a través de la conversación por un rato. ¡Qué maid extremadamente grandiosa era ella!

Pero—

“Sí. ¡Entonces vamos, Ikki! Todavía no sé mucho sobre Japón, así que asegúrate de escoltarme apropiadamente.”

“Sí, sí.”

—Pero a pesar de que él dijo su nombre sin formalidades en absoluto, si eso la hacia tan feliz, tendrá que llamarla de esa manera de ahora en más. Cautivado por la sonrisa de Stella, Ikki sonrió y tomó esa decisión.

 

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1) Hagun, 破軍: las palabras Hagun se traducen aproximadamente como “armada destructiva”.

(2) El Domo de Tokyo tiene un área de 112.456 metro cuadrados, o 27.788 acres.

(3) Harakiri, o también seppuku: Una forma de ritual de suicidio para la expiación honorable de un samurái, en donde el practicante se corta su propio estómago, y luego es decapitado.

(4) Yukke (japonés), o también yukhoe (coreano): Alude a una variedad de hoe, platos crudos de la gastronomía de Corea que suelen hacerse de ternera cruda picada condimentada con varias especias o salsas. El corte usado para el yukhoe es el redondo. Para condimentar se emplea salsa de soja, azúcar, sal, aceite de sésamo, cebolleta, ajo picado, semilla de sésamo, pimienta negra y zumo de bae (pera china). Encima de la carne se pone un huevo crudo, de forma parecida al filete tártaro. El yukhoe se acompaña con hoejeup (회즙), una salsa para mojar a base de gochujang (guindilla).

(5) El período Heisei, que empezó en 1989, es la era actual de acuerdo al sistema de Japón. Harakiri es un castigo oficial que fue abolido durante el período Meiji, en 1873.

(6) Lævateinn: Un arma, posiblemente una espada o un bastón, mencionada en la Edda Poética de la mitología nórdica. En la cultura popular, es asociada con el fuego. El texto japonés usa レーヴァテイン妃竜の罪剣, “Espada Pecado de la Emperatriz Dragón”.

(7) Intetsu, 陰鉄: “Hierro Sombra”.

(8) Katharterio Salamandra: “Salamandra del Purgatorio”. El texto japonés カルサリテォオ・サラマンドラ天壌焼き焦がす竜王の焔, “Flama del Rey Dragón Quemadora del Cielo y la Tierra”.

(9) Shura, o Ashura, Asura: Una deidad o semidios Budista de bajo rango. Son más poderosos que los humanos, pero están encadenados al ciclo del renacimiento por pasiones egoístas, especialmente la envidia.

(10) Ittou Shura: “Cuchilla-Única Shura”.

 

Traductor al Inglés: TheCatWalk
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección.

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2 pensamientos en “Capítulo 1 – Caballero Genio y Caballero Fracasado

  1. Me gusta mucho! me enganche bastante. Hay algún que otro error de tipeo supongo pero muy buena traducción. Hay algunas palabras que las dejaron en inglés como maid o rank, no? por algún motivo en especial o por no saber la traducción? de todas maneras te felicito Nahu!

    • Lore Goitea? Sos mi compañera de la secundaria o simplemente te llamás igual por casualidad? xD
      Sí, es normal que haya errores de tipeo, este es el material crudo, sin corregir ni editar.
      Lo de maid y rank sí, es por motivo especial xD
      “Maid” lo dejé así, porque en general en los animes/mangas/novelas se popularizó el uso de la palabra, así que yo también no lo traduzco, me gusta así. Y “rank” también, lo dejo así porque me gusta más que rango xD

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