Capítulo 6.6

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El agudo dolor que estaba experimentando era una tortura, y la fachada de Raishin no engañaba a nada de eso, enmascarando el dolor al forzar una risa.

Sudor frío le salía de cada poro, empapando todo su cuerpo.

Ciertamente, se estaba sintiendo terrible. El viento de la noche le estaba causando estragos a su cuerpo, y tenía poca sensación en sus manos y pies. El dolor de sus costillas estaba expandiéndose hasta la cima de su cabeza, manteniendo una conexión débil como mucho con su conciencia.

El instinto asesino de Charl y Sigmund estaba mezclado con su energía mágica, embistiéndolo con toda su fuerza.

Logrando ignorarlo de alguna manera, Raishin le habló a Charl.

“Deja de actuar como una idiota, y regresa al dormitorio. Descansa bien, hasta puedes dormir un poco, luego discúlpate sinceramente con el consejo de directores y explica totalmente la situación. Una vez que termines podremos salir de juerga y celebrar con estilo.”

“No. Tú te quedarás en los campos de la academia.”

Yaya interrumpió. Raishin entonces se dio cuenta. Con Sigmund y ella alrededor, todo iba a ponerse bastante ruidoso.

Escuchando desplegarse su escenario ideal, Charl parecía titubear un poco.

Por un breve momento, el antifaz que estaba usando crujió un poco, y parecía que estaba al borde del llanto.

Casi de inmediato, el frío antifaz devoto de cualquier emoción respondió.

“Me niego. Y doy un paso al costado. Voy a matar al director.”

Raishin dejó escapar un gran suspiro, luego le gritó enfadado.

“¡Sí que eres una gran idiota! ¡¿Planeas convertirte en una criminal buscada?!”

“Qué— ¿Acabas de llamarme idiota? ¡¿Idiota?! ¡Tú ni siquiera entiendes los sentimientos de los demás! ¡El que llama idiota a alguien es el idiota más grande de todos, pervertido!”

“¡Cállate! ¡¿Acaso no tenías un sueño importante que debías cumplir?!”

Charl frunció el ceño, sus labios formaron una ‘V’ invertida. Los dos se miraron fijo, soltando chispas.

“Esta es el principal instituto de artes mágicas— si matas al director, te convertirás en la enemiga todo el mundo mágico. ¡Y entonces el resurgimiento de los Belew se volverá imposible eternamente!”

“¡Lo sé! ¡Pero no tengo otra opción!”

Lágrimas empezaron a formarse en los extremos de sus ojos. Sin embargo, antes de que sus emociones pudieran liberarse y desatarse salvajemente, Sigmund extendió sus alas, volando hasta la altura de los ojos de Raishin.

Sus escamas color acero destellaban bajo la luz exterior.

Conforme fijó sus ojos rojos en Raishin, Raishin sintió un escalofrío en su espina. Por ese momento, sintió que este pequeño dragón era más aterrador que cualquier bestia salvaje.

“Retírate, Raishin. No quiero tu sangre en mis manos.”

“Voy a decirte esto. No van a librarse de nosotros tan fácilmente—”

Una densa oscuridad empezó a fluir de Sigmund. Rápidamente envolvió el área a su alrededor. Una pierna robusta se extendió en la oscuridad, posándose con firmeza en el suelo.

Lo que emergió eventualmente de la oscuridad fue un dragón de ocho metros de longitud.

Mirándolo bien de cerca, era una verdadero monstruo. Incluso elefantes y jirafas eran lindos en comparación.

“Sé que tienes un talento oculto. Pero es pura arrogancia pensar que puedes estar a la par de un miembro de las Rounds sólo porque derrotaste a Félix.”

Sus dientes parecían dagas, acomodadas en filas dentro de una gran y fornida mandíbula. Su profunda voz reverberó desde una boca que parecía que podría tragarse a Raishin de una sola engullida.

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“Derrotaste a un Cannibal Candy que no estaba al máximo potencial. Lo atrapaste con la guardia baja por su arrogancia. ¿O te has olvidado de lo mal que te fue contra el Emperador Espada, Loki?”

Acercó más su rostro. Si fuera a morderlo ahora, Raishin quedaría hecho pedazos muy fácilmente.

“Nunca podrás entender la razón por la cual Charl tiene que hacer lo que ellos dicen. Sin importarlo hábil que sea un titiritero, hay un límite a lo que una persona puede hacer sola—”

“Tú eres el que no entiende, Sigmund.”

Con su cuerpo expuesto a esa inmensa mandíbula, Raishin respondió.

“No me importa lo fuertes que sean Charl y tú, o lo débil que sea yo. No me importa si mi enemigo es extremadamente fuerte. Nunca usaré eso como razón para retirarme.”

Extendiendo su mano izquierda hacia Yaya, empezó a moderar energía mágica en su centro.

“Además, hay otra razón— Mi compañera es la mejor autómata del mundo.”

La energía mágica se transmitió. Todo el cuerpo de Yaya rebosaba de energía mientras el circuito Kongouriki se activaba.

Sigmund abrió sus grandes mandíbulas, intentando reprimir a Raishin.

Yaya velozmente voló entre ellos, usando ambas manos para presionar contra sus dientes. La fuerza de Yaya en este momento era más dura que el propio acero. Sin importar lo filosas que sean sus dientes, no serán capaz de rasparla siquiera.

Raishin saltó de una roca, gritando conforme lo hacía.

“¡Yaya, agáchate!”

“¡Raster Canon!”

Luz se desató de la garganta de Sigmund con la orden de Charl.

El torrente de luz atravesó la atmósfera. Rozó a Yaya y aniquiló las copas de los árboles detrás de ella. Si hubiera estado de pie, hubiera sido vaporizada instantáneamente.

“¡Kouen Sanjuurokushou!”

“¡Okey!”

El momento en que aterrizó. Yaya se movió de nuevo. La intención de Raishin fue transmitida a través de la energía mágica que los conectaba, guiando las extremidades de Yaya mientras el patrón de batalla que iban a usar le era comunicado a ella. No era una orden obsoleta, sino acorde a Yaya para que entendiera mejor las intenciones de Raishin, permitiéndole ataques precisos.

Esquivando los dientes de Sigmund, ella maniobró hacia el lado de él y desató una patada en su abdomen.

Pasando a través de sus mandíbulas, saltó y pateó la espalda de Sigmund.

Sin embargo, no hubo evasión para el siguiente ataque. Su gran cola golpeó a Yaya en medio del aire, mandándola a volar.

“¡Raster Flare!”

Charl saltó ágilmente hacia la espalda de Sigmund, continuando el ataque.

Incontables rayos de luz se dispararon de la boca de Sigmund, y cada una de esas agujas era letal. Yaya trató de esquivar en medio del aire, pero como tratar de no mojarse con la lluvia, y fue incapaz de evadir el ataque por completo.

Yaya gritó del dolor. Con cada aguja de luz atravesándola, otra parte de su cuerpo se partió y se quebró.

Este era el poder del circuito mágico definitivo, uno que aniquilaba materia. Su poder destructivo era capaz de infligir daño al cuerpo de Yaya.

El circuito Gram, y por extensión Sigmund, era un oponente aterrador.

Luchar a distancia era desventajoso. Tenía que hacer algo para acercarse…

“Suimei Sanjuuroku— no, ¡Shijuuhachishou!”

Habiendo recibido las instrucciones, Yaya arremetió hacia delante. En medio de su corrida de repente aceleró otra vez, aproximándose a Sigmund.

Un destello de luz fue lanzado en su dirección. Yaya lo esquivó rápidamente, pero sus patas delanteras la estaban esperando.

¡Él iba a aplastarla bajo sus garras!

“¡Tenken!”

Él cambió la naturaleza de la magia que estaba usando. Yaya plantó sus pies firmemente en el suelo, preparándose para el impacto conforme las garras de Sigmund cayeron sobre ella.

“¡Empújalo, Yaya!”

“¡Sigmund, resístela!”

Teñido con energía mágica, Sigmund se hizo más grande.

Mientras su masa crecía frente a sus ojos, los pies de Yaya empezaron a hundirse en el suelo.

Pero Yaya seguía resistiendo. Si se tratara de un concurso de fuerza, ella perdería.

La batalla llegó a un punto muerto. En términos de posición, Sigmund tenía la ventaja, pero sus propias patas delanteras le estorbaban así que no podía disparar un Raster Canon. Si descuidadamente levantaba sus patas delanteras, será empujado hacia atrás por la fuerza de Yaya, y su siguiente ataque será un golpe fatal. Ni siquiera Sigmund sería capaz de alejarse ileso luego de un ataque que destruyó a Cannibal Candy.

En ese momento, en los alrededores se oyeron movimientos, y algo salió volando.

Era una figura como un mono vestido con un casco y una armadura. ¡Era el personal de seguridad de los Heimguarders!

Contó tres de ellos. Considerando que su batalla se había vuelto ruidosa y luminosa, era obvio que serían descubiertos.

“¡Captúrenlo!” “¡Déjennoslos a nosotros!” “¡Ríndete, demonio!”

“¡Estás estorbando!”

Charl gritó, disparando el Raster Canon.

Grandes árboles, césped, así como los Heimguarders fueron atrapados por el estallido.

Los miembros del personal de seguridad en pánico le dispararon a Charl. El instinto de Raishin se puso frío— pero Sigmund usó sus alas para bloquear las balas, haciendo volar chispas mientras los disparos rebotaban.

Sigmund giró su cabeza hacia ellos, las profundidades de su garganta brillaron con una luz.

“¡Charl, detente!”

Raishin rápidamente se puso en el camino, cubriendo a los guardias.

“¡Ustedes váyanse! ¡Haré algo sobre esto!”

Sus títeres ya estaban averiados, por lo que los guardias de seguridad pronto siguieron sus órdenes y se retiraron.

Sintiéndose ligeramente aliviado, Raishin volteó hacia Charl, quien aún estaba sobre la espalda de Sigmund.

“¡Reacciona, dragonesa loca! ¡Estás apuntando a las personas equivocadas! ¡Si tienes tanto poder, ¿por qué no estás luchando con los verdaderos enemigos?!”

“¡¿Eres un idiota?! ¡Obviamente es porque el enemigo es mucho más fuerte!”

“¡En ese caso, busca ayuda! ¡Pídesela a alguien! ¡Pídemela a mí! ¡Confía en mí! ¡Confía en la academia! ¡La asociación! ¡Apóyate en los demás!”

“Qué— ¡No digas cosas sin sentido tan casualmente!”

El enemigo ciertamente era formidable. Como un aliado de los Kingsforts, su fuerza debe rivalizar incluso con la de una nación. Además sus raíces estaban firmemente hundidas en trabajos internos de la academia.

Incluso con la ayuda de Raishin, no será suficiente. No había manera de que la academia los ayude. Y tampoco había chances de que los magos de la asociación creyeran la historia de Charl.

No había manera de que pudieran esperar enfrentarse al mundo.

No obstante— el cuerpo de Sigmund se sacudió violentamente mientras se alzaba en el aire.

En respuesta a la determinación de Raishin, la fuerza se estaba incrementando dentro de Yaya.

“¡Ya deja de molestarme!”

Charl estaba visiblemente perturbada, su voz resonaba con tristeza.

“¡Quiero esto! ¡Ya no puedo regresar! ¡Destruí la torre del reloj y ataqué al director! ¡Ahora yo soy la enemiga de la academia! No hay nadie que pueda protegernos—”

“¡Regresemos, Charl!”

Charl quedó cautivada por la mirada de Raishin.

Su fuerza hizo que Charl se temblara del miedo.

“¡Pero…! ¡Sólo… seré… una estorbo para ti…!”

“Puedes estorbarme—”

Desde el fondo del cuerpo de Raishin, desde la esencia primordial de su alma, una extraordinaria cantidad de energía mágica empezó a emanar efusivamente.

“¡—tanto como quieras!”

Con un rugido, la fuerza de Yaya comenzó a incrementarse.

El cuerpo de Sigmund era tan grande y pesado como un buque, pero ahora Yaya lo estaba levantando en el aire, y lo lanzó.

Sigmund voló a través del aire, cayendo a varios metros.

Hubo una terrible repercusión en el suelo, conforme Sigmund de alguna manera ideó aterrizar de pie.

Afortunadamente, parece que Charl no se había lastimado. Estaba aferrándose con fuerza de una de las alas de Sigmund.

Sigmund levantó la cabeza, pero Raishin ya había comenzado su movimiento.

“¡Suimei Shijuuhachishou!”

Sujetándose a la espalda de Yaya, arremetieron contra Sigmund.

Charl estaba gritando con lágrimas mientras disparara salvajemente.

Cada disparo no estaba totalmente cargado mientras eran lanzados en rápida sucesión. Hacerlo parecía costarle bastante a Sigmund. El poder de cada disparo se estaba debilitando visiblemente y la luz se estaba haciendo más delgada.

Aprovechando ventaja de esa oportunidad, Yaya arremetió de frente. Sólo cincuenta metros los separaban. ¡Sigmund estaba justo en frente de ella!

Las garras de Sigmund atacaron desde un lado. Yaya las bloqueó, y las retuvo. En el breve momento en que ambos quedaron inmovilizados, Raishin saltó del hombro de Yaya, brincando hacia Charl.

Durante ese momento, estaba completamente expuesto en frente de las grandes mandíbulas de Sigmund.

Charl empezó a moderar su energía mágica— pero vaciló a la mitad.

Tomando ventaja de su titubeo, la mano de Raishin la alcanzó.

Sujetándola, los dos se cayeron de la espalda de Sigmund, cayendo en el matorral.

“¡Guah!”

Raishin gimió. Atrapado en medio de Charl y el suelo, pudo sentir que sus costillas gritaban del dolor.

“Eh… Aguarda, ¿estás bien?”

Charl rápidamente se levantó de encima de Raishin, presionando suavemente el abdomen de él.

“Qué es esto… es cálido… ¡y pegajoso…!”

Su estómago sentía algo suave y esponjoso, y que como agua se estaba formando bajo la piel.

Raishin estaba desangrándose internamente. O quizás era una inflamación. Sea lo que sea, no era normal.

Su bravuconada de antes se desvaneció por completo y ahora ella estaba totalmente nerviosa.

“T-T-Tenemos que buscar atención médica rápido. ¡Si no lo hacemos, tú…!

“Eso no será necesario.”

Una sombra inesperadamente apareció, dirigiendo instinto hostil hacia ambos.

Sigmund y Yaya vinieron volando, de pie frente a sus respectivos amos para protegerlos.

Había alguien sobre la rama de un árbol cercano.

De repente fueron conscientes de su extraño ambiente. En algún momento desconocido del tiempo, la presencia de todos los miembros del personal de seguridad cercanos había desaparecido.

¿Alguien los había silenciado?

¿Fue la persona en frente de ellos la que lo había hecho?

La persona sobre la rama del árbol no era otra que la persona que se había presentado como el mayordomo Granville, Shin.

“Me resulta extraño que hables sobre atención médica. ¿No deberías dejarlo y dirigirte a la residencia del director?”

“…Ya no tengo ganas de hacerlo.”

“Eso es bastante desafortunado. ¿Todavía estás consciente, Señor Akabane?”

En lugar de una respuesta, Raishin se puso de pie.

“Como un mayordomo de la familia Granville, me desagradan los conflictos. Arreglar las disputas con una pelea a puñetazos es una manera primitiva y anticuada. En lugar de eso, prefiero que discutamos las cosas como caballeros.”

Shin adoptó un tono extremadamente formal y de negocios mientras hacía su propuesta.

“¿Podrías no oponer resistencia mientras te mato?”

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1)

 

Traductor al Inglés: Hayashi
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección.

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