9. Otaku Word Chain

El Lunes siguiente,

Como para celebrar el levantamiento del telón del inminente– uh… el inminente desafío Otaku Word Chain entre nuestro Clotaku Club y MoeIn, la escuela entera estaba bajo estado de inquietud.

… Eso fue un chiste.

Más allá de los pacientes que padecían la enfermedad del Lunes, la escuela estaba animada como siempre. Sería una vista demasiado extraña, o un problema serio para nuestra escuela, que los jóvenes adolescentes se vieran afectados por un juego de palabras que se desarrollaba en un club.

En medio de este club lleno de energía, estaba solo, tenso y asustado. La última clase del día había pasado, y ya era hora de que bajara hasta la enfermería y empezara el juego.

Sentía que estaba caminando hacia un salón de exámenes para realizar el Test Nacional de Habilidad Académico– los de Junio y Septiembre, en especial. Eran los peores, por lo que oí. No podía concentrarme– no podía calmarme. Cada paso que daba hacia la enfermería se sentía pesado y molesto. Pero no podía echarme atrás, escapar ya no era una opción.

–Y siempre supe eso, pero era bueno que me lo recordara. Me acerqué a la puerta interna, y entré al salón…

“Oh, vaya… bienvenido.”

… Entonces encontré el salón desprovisto de gente, salvo por la Señorita Yu Youngseon. Por una vez, no estaba sentada en frente de la computadora, sino en el sofá, mirando a un objeto sobre la mesa en frente.

El objeto era… ¿un tazón de fideos?

“¿Está comiendo ramen?”

“Síp. ¿Quieres un poco?”

“No, gracias.” ¡Sólo pregunté porque un tazón de ramen no encaja realmente con alguien como usted!

No se molestó en insistir, en cambio decidió refregar sus ojos somnolientos. “Oh, tengo mucho sueño… ¡no pude dormir nada ayer! Solía estar perfectamente bien sin dormir dos días seguidos, y ahora, ni siquiera puedo aguantar un día desde que tengo veinticinco años…”

… No pude encontrar una respuesta buena y apropiada, así que elegí quedarme callado.

Momentos pasaban mientras la enfermera murmuraba sobre su juventud que se había ido hace mucho, luego volcó su atención sobre mí. “… Por cierto, ¿estudiaste para tu examen?”

¡Es un juego, no un examen! Respondí neutralmente, Oh, uh, claro, en cierto modo.” Era un poco vergonzoso proclamar orgullosamente que había pasado una buena cantidad de tiempo memorizando vocabulario Otaku.

La enfermera brilló con una sonrisa, acentuando los círculos notablemente oscuros debajo de sus ojos. “’En cierto modo’, ¿no…? Estoy celosa, yo no estudié mucho. ¡Estoy preocupada! ¿Qué debería hacer…?”

“¡Siempre hay alguien como tú en cada clasa!” ¡Siempre hay al menos uno de esos niños que llorarían por no estudiar lo suficiente para el día de los exámenes! ¡Y, justo como lo temí, usted es la tercer miembro de nuestro equipo!

“Sentí que estaba en la escuela de nuevo, al tener que estudiar y aprender algo realmente… estaba muy emocionada.”

“¡¿Pasó toda la noche tratando de memorizar palabras?!”

“No memorizas palabras… las entiendes.”

¡Eso sonó como una frase sacada de una guía de estudio lamentable! La miré con recelo, pero la enfermera no prestó atención.

Alzó lentamente los brazos, moviéndose como si estuviera caminando dormida, y mezcló los fideos secos con la sopa en tu tazón de ramen. “Ah… qué fragrante. Este precioso aroma– parece que estuviera en el cielo.”

“… Señorita Yu, ¿va a estar bien?”

¿Ese es un tazón de fideos, verdad? ¿No drogas?

“¿Hmm…? No sé qué estás diciendo~. Siempre me gustan est– *Masticar*, *sorber*, *sorber*.”

“¡¿Podría comer poco a poco, por favor?!”

¡Se supone que es una enfermera respetada! ¡Y una señorita preciosa! ¡Y está haciendo volar a todas partes la sopa y manchando su ropa!

“De verdad*sorber*tengo*tragar*mucha*sorbo*hambre, así que-”

“¡No se moleste en hablar! ¡No es necesario que responda, así que siga comiendo tranquila! ¡Por favor!”

¡Da aún más miedo el hecho de que su rostro permanezca sereno y somnoliento, mientras que el resto de su cuerpo está atacando agresivamente los fideos! ¡Y Yeonji también! ¡¿Por qué las chicas a mi alrededor siempre terminan comiendo como unas cerdas?! ¡No espero que todas coman grano por grano de arroz con cuidado, pero esto es demasiado!

Esperé pacientemente. La enfermera terminó los fideos, bebió el resto de la sopa, y luego marcó el final de la comida con un suspiro de alivio, señalando un estómago lleno. Afortunadamente, ya no tenía oportunidad de arruinar su imagen.

“Phew… Puedo sentir que me vuelve la energía. Oop, se viene un eructo.”

“Por favor, por favor no…”

La enfermera se rió. Quebró los palillos de madera a la mitad, y los puso en el tazón de fideos ahora vacío, y después lo lanzó a la bolsa de la basura.

“… Te ves muy nervioso,” comentó.

“¿Perdón?”

Tomó una lata vacía que Yeonji había tirado al piso ayer, poniéndola en la bolsa con el resto de la basura. Volteó, “Estoy segura que es por el desafío de hot… tus piernas están temblando mucho.”

“Ah, oh. Ya veo.” Debo haber estado temblando sin darme cuenta. Fui consciente ahora de mis piernas, tomando control manual sobre cada músculo para que mis instintos no lo hicieran.

La enfermera sonrió con dulzura. “¿Por qué…? ¿Acaso de molesta que, quien sea que gane, el club de alguien desaparecerá?”

“Ack.” Puse una mirada como preguntando ‘¿Cómo lo sabía?’

Se rió. “Hah, los niños siempre demuestran lo que están pensando con sus expresiones faciales… Y eso me gusta.”

¿Entonces todos los adultos son capaces de leer nuestras mentes? Es verdad, aunque yo nunca puedo saber en qué está pensando ella. No en el sentido ‘No sé en qué demonios está pensando’, quiero decir.

“…”

‘Molestarme’, ¿huh?

Era más acertado decir que estaba indeciso. Yeonji estaría furiosa si lo supiera, pero… todavía no tengo una razón en particular para ganar el juego y poner fin a MoeIn. ¿Por qué no? No podía responderlo. Seguramente estaba relacionado con la clásica pregunta ‘¿en verdad tengo que hacerlo?’

Un juego que ponía la vida de los clubes de una escuela en la línea de combate suena espantosamente como… algo sacado de un anime. Esta historia no pertenece a mi vida.

“Bueno, yo también soy una Otaku encubierta.” Dijo la enfermera, interrumpiendo mis refunfuños silenciosos. “Pero no tengo nada en contra de los que no están encubiertos. No me importa realmente qué suceda hoy, pero aun así voy a hacer mi mejor esfuerzo.”

Afortunadamente, ella tenía la misma mentalidad que yo acerca de este desafío. En serio, ¿qué clase de perdedor se tomaría en serio esta Super Idiot Wars EX? (1) Oh… espera, así eran los demás.

… De las seis personas involucradas en este juego, ¿menos de la mitad están cuerdas? ¡Qué mundo cruel!

“… Aunque me siento de la misma manera, no deberías tener la misma actitud, Injin.”

“¡¿Por qué no?!”

¡–Y la enfermera me dio la espalda! ¡Esta era mi única oportunidad de conectarme con alguien que estaba cuerda por una vez! ¡Y lo que es peor, me volvió a leer el pensamiento! ¿Es tan fácil saber lo que estoy pensando? Mis manos saltaron instintivamente en un intento por ocultar mi rostro.

La enfermera explicó. “Por supuesto que es por Yeonji–… No, olvida eso, no dije nada. Es por Yerin…”

“¡La acabo de oir! ¡¿Cuán cansada debe estar para confundir a esas dos?!”

“… ¡Tee-hee!”

“¡No actúe cursi! ¡Es una adulta, por el amor de Dios!”

“¿A-Actuar cursi…?” Lució brevemente como si estuviera gritando. “Hmph… Injin, cuídate cuando estés solo. De todas maneras, sobre Yerin–”

“¡Acaba de amenazarme! ¡Con una voz llena de desprecio!”

“¡Deja de ser tan ruidoso…! ¡De todas maneras! Conozco a Yerin desde sus años de secundaria.”

“¿C-Cómo la conoce?”

“Se involucró en una gran pelea en la primera semana de clases, luego la enviaron a la enfermería. Ahí fue cuando la conocí.”

La enfermera se sentó relajada, y empezó a rememorar el relato. “Supongo que nadie estaba lo suficiente loco como para lastimar a la única nieta del CEO de Eunsung, así que ella pegaba, pateaba, y gritaba. Se raspó y se lastimó por todas partes en el proceso, y perdió la voz, le causó un gran problema a la escuela. Yo tenía un pequeño contacto con Eunsung, así que hice algo como una sesión de asesoramiento privada con ella. Aunque estoy segura que para estas alturas ya lo debe haber olvidado.”

“Hm…”

¿Se involucró en una pelea al comienzo de sus años de secundaria? Eso suena familiar…

“… Ella peleó por que–” La enfermera lucía como si prefiriera estar en otra parte. “‘¡Ella estaba molestando a un compañero de clases sólo porque era un Otaku!’, fue la razón.”

“–‘Enfrentó a los abusadores y nos defendió, preguntando qué había de malo con ser Otaku.’

… Maldición, debería haberlo sabido.

Fruncí el ceño, recordando el triste pasado de Sukyong-sunbae y Yerin.

La enfermera se encogió de hombros y continuó, “Fue más o menos en ese tiempo que ella empezó a… cambiar. Nunca tuve la oportunidad de encontrarme con ella luego, pero siempre escuchaba sobre sus sorprendentes estallidos a través de los rumores. Sabía que los rumores eran verdaderos, porque…” Murmuró en voz baja, como si no tuviera público. “Porque tenía es mirada en su rostro.”

“…”

No respondí. La enfermera tenía los ojos distantes y desenfocados, y después añadió a sus murmullos, “Bueno… no pensé que ella se arruinaría tanto.”

“¡¿Nunca pensó que iría tan lejos?!” ¡Y acaba de decir que ‘se arruinó’! ¡Todos somos Otakus, no sea tan severa!

“Esa chica… Necesita que la detengan. Incluso si implica romperle las piernas en pedaozs.”

“¡¿Por qué tan brutal?!”

“De otra manera sería un desperdicio.” La enfermera se encogió de hombros. “Yerin es… para decirlo honestamente, tiene un gran potencial. Es capaz de dirigir su propia vida, y tiene el suficiente buen corazón para soportar ser una villana durante tres años sólo para ayudar a sus amigos. Pienso que es un milagro que alguien como ella sea parte de la familia Eunsung.”

Una repentina sensación de tristeza llegó a mi mente por el hecho de que ser una Otaku era el origen de los problemas de Yerin.

“No podemos permitir que la brillante nieta de la familia Eunsung se aísle de la sociedad para siempre. No tenemos que hacer que deje de ser una Otaku por completo, sólo tenemos que ponerla en un buen nivel en términos amigables con todos otra vez. Como profesora licenciada, eso es todo lo que puedo desear. Es posible que la propia Yerin quiera que alguien la detenga.”

“¿Usted cree?”

Sukyong-sunbae había dicho lo mismo, pero no podía compartir el pensamiento de que la princesa rubia excesivamente orgullosa y arrogante querría que su estilo de vida terminara.

En contraste a mi respuesta apagada, la enfermera parecía tener gran confianza sobre tener razón. “Por eso… Deberías ganar este juego con la ayuda de Yeonji, y luego tratar de convencer a Yerin de que cambie su estilo de vida de alguna manera. ¡Buena suerte!”

“¡No lo diga como si usted no estuviera involucrada!”

Ella dijo que no le importaba quién ganara el juego. Aun así, recién sonó como si nos estuviera apoyando a nosotros…

“Porque Yeonji–…” La enfermera empezó, resistiendo una expresión seria que decía ‘No quiero estar aquí’, pero su respuesta fue interrumpida por la entrada de Yeonji y los tres miembros de ‘MoeIn’.

“Nos disculpamos por llegar tarde. Simplemente estaba intercambiando… desagrados con la Señorita UMji. Es una plebeyita bastante persistente.”

“¡Es Seo Yeonji!”

Yeonji y Yerin pelearon en el momento en que entraron al salón. Parecían casi supernaturalmente calmadas, aunque la existencia de sus clubes corría peligro de desaparecer.

Continuaron su combate verbal violento; debo haberme perdido la noticia cuando anunciaron que en cambio iban a realizar un torneo de artes marciales. La enfermera finalmente perdió la compostura, su rostro usualmente delicado se torció por fruncir el ceño y les hizo gestos a las dos enfurecida. “¡Basta…! Dejen de actuar como niñitas. Dejen de pelear y siéntense.”

“Tiene razón. Debería ser mi responsabilidad, como adulta, ser madura y pelear más con la Señorita Umji– una niña, en cuerpo y mente.”

“¡Es Seo Yeonji! ¡Espera, ¿quién es una niña?! ¡Rubia cabeza cueca!”

“¿Qu-Qué dijiste? ¡No dejaré pasar tu insulto! ¡Señorita Sukyong, castiga a esta niñita!”

“Hmph, si tienes tanta confianza, ¿por qué no peleas tú misma conmigo?”

“¡Como desees! ¡Señor Yujin, dame mi cuchillo!”

“… Por favor siéntense, ambas.”

La enfermera y yo suspiramos profundamente al unísono.

* * *

En breve,

Luego de resolver el conflicto, tomó un… largo tiempo que los miembros del juego se reunieran.

En un sofá nos sentamos la enfermera y yo, ya luciendo exhausto antes de que el juego comenzara, y Yeonji, cuya energía parecía alimentada por fuentes misteriosas.

En el sofá opuesto estaba el mayordomo, la maid, y la chica de cabello dorado. Los tres sentados juntos, formando una pintura mucho más surrealista que una obra maestra de Salvador Dalí.

La pintura combinada estaba, exagerando un poco, algo corta de desorganización.

“Recordemos las reglas del juego.” Dijo Yerin, irradiando energía comparable a Yeonji, y sacó una hoja impresa. “El juego será Otaku Word Chain, usando la regla de la ‘palabra única por grupo’. El juego será un tres contra tres, y los miembros del equipo tienen prohibido comunicarse entre sí durante el desafío. Será un Team Deathmatch, donde jugaremos hasta que todos los miembros de un equipo sean eliminados. ¿Es correcto?”

“Así es.” Yeonji asintió.

“Los perdedores deberán eliminar el club, y retirarse de la enfermería para que los ganadores la usen libremente… ¿Eso también es correcto?”

“Así es.”

“Bien. Entonces, ¡comenzaremos el juego!”

“–Antes de eso.” Mientras Yerin dejaba la hoja con las reglas impresas y se preparaba para el juego, Yeonji la detuvo. “Quiero hacer un pequeño cambio en las reglas, si no te molesta.”

“… ¿Cambiar las reglas, a estas alturas?”

“No será desfavorable para ti.”

“Hmph, entonces escucharé.”

Yeonji se aclaró fuerte la garganta, y luego declaró su propuesta. “Quiero incrementar el tiempo por turno.”

“¿Un minuto entero?”

Normalmente, tienes que pronunciar una palabra válida entre los quince segundos desde el comienzo de tu turno. Yeonji acababa de preguntar si podía multiplicarlo por cuatro. En serio, aun considerando que Otaku Word Chain es un juego mucho más difícil que un juego de cadenas de palabras común, un minuto sonaba como un tiempo increíblemente largo. ¿Por qué Yeonji pidió un cambio de regla sin decirme sus planes de antemano?

Yerin lució confundida por un momento. Luego, después de decidir presuntamente que el cambio de la regla no impactaría al rendimiento de su equipo, estuvo de acuerdo, seguida de una risa burlona, “¡Ha! ¿Ese es tu intento por remediar tu minúsculo conocimiento? Muy bien, no tendré piedad. ¡Señorita Sukyong!”

Cuando Yerin levantó las manos y la llamó, la maid junto a ella-… Sukyong-sunbae sacó un objeto de su bolsillo del frente. Era similar a un pequeño reloj, con una pantalla digital que mostraba ’00.00’.

“… Este es un cronómetro digital. Es el mismo que las personas usan para el ajdrez rápido.” Dijo Sukyong-sunbae, pareciendo completamente inconsciente del hecho de que nos vimos el día anterior. “Luego de marcar el comienzo del tiempo, el reloj correrá hacia atrás como un cronómetro y sonará cuando la cuenta llegue a cero. Si presionan el botón de aquí, se reseteará al tiempo original. Por favor presionen el botón tan pronto como digan una palabra válida, y pásenselo al siguiente jugador.”

Sukyong-sunbae abrió la parte de atrás del cronómetro y metió sus dedos en el dispositivo, manipulándolo. El panel digital del cronómetro mostraba ’60.00’.

La intensidad de la situación rápidamente se incrementó; me di cuenta de que mis manos estaban húmedas del sudor. Erguí mi postura a modo de preparación para el juego– aunque, a posteriori, era completamente innecesario.

Yerin le dio el cronómetro a Yeonji, la primera jugadora en la ronda. Echó una mirada rápida alrededor del salón y brevemente anunció,

“¡Bueno, entonces! ¡Que empiece el juego!”

* * *

El juego, Otaku Word Chain, al que yo tanto temí por los últimos días… bastante genérico, salvo por la presencia de un cronómetro digital.

Las respuestas de Yeonji eran usualmente de grandes franquicias, que eliminaban un sinnúmero de posibles respuestas cada turno. Algunos de los demás hacían lo opuesto, elegían usar títulos no muy conocidos que eliminaban pocas opciones. Ambos equipos estaban sobrellevando confortablemente el juego, al menos en esta etapa. Notablemente, Sukyong.sunbae siempre lograba sacar de la nada una respuesta válida sin un segundo de pensamiento; me di cuenta que Sukyong-sunbae no había exagerado sobre sus habilidades ayer.

“… ‘Saya’s Music.’ Próximo turno, por favor.”
“… ‘Mayo chicken.’ Próximo turno, por favor.”
“…
‘Mahou Shounen Matsuri*Magica.’ Próximo turno, por favor.”

Me sentía aliviado de que la enfermera era la siguiente a Sukyong-sunbae, no yo. Su velocidad abrumadora me hubiera dejado bajo presión y sin palabras cada turno.

El orden de los turnos era este: Yeonji → Yerin → Yo → Sukyong-sunbae → Enfermera → El mayordomo → Yeonji… y la ronda continuaría hasta el fin del juego.

Yeonji sabía que el orden de los turnos sería un factor importante que afectaría al resultado del juego, pero sin conocer el nivel de habilidad del enemigo, nunca había una oportunidad para que podamos planear estratégicamente nuestros turnos. En cambio, el orden era aleatorio; afortunadamente, Yeonji estaba perfectamente contenta al bombardear a Yerin con respuestas que dejaban poco espacio para proseguir.

Luego de casi treinta segundos de silencio, Yerin pasó su turno de manera segura con una respuesta: “… ‘My Distant Relative’s Neighbor Totoro’. ¡Siguiente!” Como pensé, el juego se estaba poniendo excesivamente difícil conforme pasó el tiempo, ahora que la lista de palabras disponibles se había vuelto extremadamente corta.

“Um… Uh, Ro-… ¿‘Robot Takkyeon V’? ¡Siguiente turno!” Respondí.

“… ‘Venusaur’. Siguiente turno, por favor.”

… Pero esta maid-sunbae no parecía afectada para nada por el grupo ahora más pequeño de respuestas. Espera, ¿nadie usó nada de Po[][]mon antes? ¡¿Cuántas palabras acaba de eliminar con esa respuesta?!

Cada respuesta de Sukyong-sunbae era impredecible, sus palabras no seguían ninguna generación o género. Si no fuera por la enfermera, quien parecía conocer títulos no muy famosos de novelas visuales de la nada, hubiéramos perdido hace mucho.

Por si eso fuera poco, sin importar cuánto progreso lográramos en el juego, ella mantenía su velocidad supernatural. Si alguna vez fuera a haber una reina de los Otakus, ella definitivamente sería una. Empecé a preguntarme si Sukyong-sunbae en serio quería que nosotros ganáramos; quizás planeó confundirnos antes del desafío, después de todo.

Nadie había cometido un error todavía, pero nuestra derrota era fácilmente predecible con el ritmo con que jugaba Sukyong-sunbae. Aunque los otros dos fueran a fallar y quedaran fuera de juego, no tenía sentido si no podíamos derrotar a Sukyong-sunbae.

Sólo había… una manera de ganar, y esa era– El movimiento invicto de Otaku Word Chain, el jefe final de un juego poco conocido llamado ‘Ssuro-Gigan: The Last Vampire’, con un nombre ridículamente largo, ¡‘Ssuro-Giganteni-Paraskulssu-[][][]()()()’!

… Todavía sigo preguntándome a qué clase de idiota se le ocurrió ese nombre, pero no obstante era un nombre que estaba atascado en mi cabeza desde mi primera derrota contra Yeonji. Tuve que verlo en Maver (2) luego, sólo para asegurarme que no fue pura suerte.

Como la búsqueda indicó, era una respuesta que bloqueaba el juego y garantizaba la victoria cuando se la usaba, y que de alguna manera se mantuvo legal en las reglas oficiales del juego. Básicamente era la Excalibur de Otaku Word Chain.

Usar esa respuesta no iba a ser fácil, sólo funcionaría si alguien metiera la pata y usara una respuesta que termine con ‘-ssu’. Pero todavía no hubo ni una oportunidad; claramente, todos en el juego lo estaban evitando sabiamente.

Paciencia. Alguien iba a meter la pata eventualmente. ¡Más tarde en el juego… mucho mas tarde en el juego, siempre hay alguien que comete un error estúpido que termina el juego! Hasta entonces… oh, hasta entonces–

“… ‘Futari wa Pedicure’. ¡Siguiente turno!” respondió la otra maid–… quiero decir, el mayordomo, luego de un largo silencio desde el comienzo de su turno. Se hizo evidente rápido que él era el jugador más débil en este juego, pero había logrado llegar muy lejos. Su extraña expresión, que combinaba su sonrisa permanente y su estado de profundo desconcierto, de alguna manera parecía carcomerme los nervios.

La siguiente persona era… Seo Yeonji. Observó el cronómetro que había empezado a contar desde los sesenta segundos, y habló–

“Tengo algo que decirte, Eun Yerin.”

–directamente a Eun Yerin.

“¡¿…?!”

Una mirada de sorpresa apareció visiblemente en la cara de todos; la confusión surgió en el rostro de Yerin, como si acabara de ver un oso polar en el Polo Sur. “… ¿Qué estás haciendo? Las únicas palabras que deben salir de tu boca debería ser un nombre que empiece con ‘Ure-‘. ¿Vas a abandonar el juego?”

“Sabes, has estado haciendo ruidos raros como ‘¡Ugh!’ o ‘¡Argh!’ antes de dar una respuesta válida.” Yeonji respondió de inmediato sin pestañear. “Sólo los miembros del mismo equipo tienen prohibido hablar entre sí, ¿recuerdas? Sea lo que sea que haga mientras tanto, sólo tengo que dar una palabra válida que empiece con ‘Ure-‘, ¿verdad?”

Continuó, “Escucha, la mirada de Corea sobre la cultura Otaku es bastante terrible en estos momentos. Todo gracias a los medios que tratan de exagerar e inventar noticias, o cuando algunos Otakus hacen cosas estúpidas; como la vez en que un tipo llevó un arma real a la convención ‘Seoul Comic Mart’ como parte de su cosplay, o la gente que usa públicamente Kimonos en nuestras festividades nacionales. ¿No estás de acuerdo? ¡’Eureka Ten’!”

Poniendo fin a su discurso de un minuto, logrado en un solo respiro, dio una respuesta y le pasó el cronómetro a Yerin con apenas un par de segundos restante. Eso estuvo demasiado cerca.

“Qué-…” Yerin se quedó sin palabras, pero pronto se recuperó cuando el cronómetro en sus manos llamo su atención. “Tú… ¿Estás diciendo que estoy actuando como ellos? ¡‘Tenshi Muyo’! ¡Siguiente turno!”

El movimiento de los labios de Yerin se detuvo como si le hubieran quedado palabras por decir. No habló más de eso, más que gastar energía lidiando con el repentino estallido de Yeonji, parecía estar determinando con calma si este era otro de los engaños de Yeonji. Probablemente fue un sabio movimiento; yo tampoco tenía idea de lo que trataba de decir.

Bajo la mirada tranquila y colectiva de los demás en el salón, Yeonji soltó un torrente furioso de palabras tan pronto como el cronómetro volvió a ella. “¿Acaso no es así? ¡Les ‘recomendaste’ un montón de juegos porno a tus compañeros de clase, y los obligaste a hacer todo tipo de cosas horribles! Eso es pasarse demasiado de la línea. ¿Sabes siquiera por qué mantenemos nuestras aficiones en secreto? ‘Mental Magica’.”

“¡No eran juegos porno! ¡Eran novelas visuales! ¡Para todas las edades!” Yerin respondió, expresando una defensa que decían los Otakus muy a menudo. Se puso nerviosa ante la desafiante elección de palabras de Yeonji, pero se mantuvo razonablemente en calma. “¿Mantener todo en secreto? ¡Hah, no me hagas reír! ¡Plebeyos como tú son simples cobardes que no pueden estar orgullosos de sus aficiones! ¿Por qué te sientes avergonzada por ser una Otaku? ¡Tus actitudes tímidas son las que arruinan la imagen de los Otakus, no nosotros! ¡’Ika Musuko’!”

El cronómetro rotó una vez más.

“¿Nosotros? Ese es el chiste más grande de todos. ¿Cómo se supone que los Clotakus empeoren las cosas, cuando pasamos desapercibidos a los demás? Ustedes son los únicos que afectan en algo, y eso es un hecho. ¿Preguntaste por qué no podemos estar orgullosos de nosotros mismos? ¿Has visto lo que está pasando en Corea ahora? El momento en que cargas la etiqueta ‘Otaku’, vas a sufrir para siempre por eso. Alguien que lo sepa podría abusar de ti. ¿Y me estás diciendo que exponga más que soy una Otaku? ¡’Densha Onna’! “

“¿Sufrir por tener una etiqueta? ¿Abusos por ello? ¿Habría una razón para sufrir abusos si eres sociable, y tienes otras cualidades positivas para compensarlo? Para mí, estás inventando una excusa para cubrir tu ineptitud para mantener una vida social. Mírame a mí, he expuesto que soy una Otaku por los últimos tres años; ¿he sufrido abusos alguna vez? ¡’Natsume’s Book of Enemies’!”

Otra ronda.

“¡Ha-ha, estás confundiendo todo! Nunca te molestaron, todo porque eres de la maldita familia Eunsung. Tienes tu dinero, tu poder, y tu apariencia por ellos. ¿Quién en su sano juicio trataría de lastimarte? ¿Y qué hay de todos los otros Otakus que no tienen nada de lo que tú tienes? ¿Estás segura de que ellos, en la posición en que están, pueden hacer las mismas cosas que tú? No te felicites. ‘Kamisama no Notechou’.”

“Hmph.”

Los ojos azules de Yerin relucieron. Estaba empezando a entender lo que Yeonji trataba de decir.

¿Qué se supone que es esto… idea en 60 segundos de la BBC? Cuando era el turno de alguna, discutían de lo que querían en los sesenta segundos que les daban, siempre y cuando dieran una respuesta válida al final. Crearon con efectividad su propio desafío dentro del juego de Cadenas de Palabras, sólo entre Yeonji y Yerin.

Yeonji tenía argumentos bien pensados y estructurados, como si los hubiera preparado con anterioridad– de hecho, probablemente lo hizo– pero la sorpresa más grande era que Yerin aún no había vacilado bajo los ataques verbales implacables de Yeonji.

“Tienes que entender… que nunca creí ni una vez que tener dinero o poder tiene que ver con ser Otaku. Aunque fuera una plebeya humilde, elegiría seguir con mi estilo de vida. Nunca dudé que este era el camino correcto.” Declaró Yerin, golpeando sus manos sobre su pecho con énfasis. “Una plebeya humilde como tú no entendería por qué he recorrido este camino. No tienes idea por lo que pasamos la Señorita Sukyong, el Señor Yujin, y yo en estos años. Me gustaría que te callaras cuando no tengas idea de lo que hablas. ‘Chobits’.”

“… Nyu.” Chilló Yeonji, rompiendo su postura recta y confiada, consternada por el discurso poderoso de Yerin.

Yeonji era del tipo que disfrutaba discutir en Internet todo el día, seguramente empezó la discusión con la gran confianza de que ganaría. Pero las refutaciones de Yerin golpeaban a los argumentos de Yeonji de maneras no convencionales– más que lógica pura, sus argumentos surgían a partir sus resoluciones en el pasado, de la época en que salvó de los abusos a Sukyong-sunbae y a su hermano. Y también fue como surgió MoeIn, tal como Sukyong-sunbae había mencionado.

Eun Yerin había elegido aceptar públicamente el estigma de ayudar a sus amigos.

Su camino como una ‘Pubtaku’  empezó con total justificación por su causa– y tres años habían pasado sin una oportunidad para que alguien le indicara sus malas conductas.

E, incluso ahora, todos lo que había hecho hasta el día de hoy podía justificarse en su mente.

Ella creía que estaba del lado del bien, que sus acciones eran correctas, y que su pasado lo confirmaba. Dejó que esa creencia guiara su vida, una creencia profundamente asentada, como un árbol antiguo desplegando sus raíces en su mente; nada que Yeonji o yo hiciéramos podría cambiarla ahora.

“…”

¿Qué había conseguido Yeonji, de todas maneras? Sin importar cuán interesante se hubiera puesto esta discusión, estaba totalmente separada del juego en sí mismo. Aun si Yeonji ganaba su pequeño debate, no marcaría diferencia alguna si el equipo de Yerin ganara el juego de Cadena de Palabras.

Y estaba la posibilidad de que Yerin podría haberla ignorado al instante. ¿Por qué Yeonji empezó el debate sin contármelo de antemano?

La miré por curiosidad. Yeonji lucía reprimida por la última respuesta de Yerin, y extrañamente, parecía lanzar rápidas miradas en mi dirección de vez en cuando. Pero, antes de que pudiera reflexionar sobre la pregunta ‘¿Qué quiere?’, el juego ya estaba empeorando;

“… ‘Tatami Universe’. Próximo turno, por favor.”
“… ‘A Rooster into the Wild’. Próximo turno, por favor.”
“…
‘Occult University’. Próximo turno, por favor.”

Mientras la conversación de las dos chicas giraba fuera de control, el As de MoeIn, Sukyong-sunbae, afirmaba su dominio en este juego de Cadena de Palabras, bombardeando a nuestro equipo con respuestas rápidas.

“… ‘All the prisoners in this prison are beautiful ladies, so my life as a warden is in danger!’ … Siguiente turno.” (3)

Incluso la enfermera estaba empezando a tardar mucho tiempo en dar sus respuestas, y aun así el cronómetro nunca se quedaba en las manos de Sukyong-sunbae por más de un segundo. Esto se estaba poniendo serio.

¿Qué demonios pasa con ese título de todas formas? Era sorprendente como a la enfermera todavía le quedaban nombres que sacar de su repertorio de novelas visuales ridículamente desconocidas, pero dejando eso de lado–

“Deja de actuar como si fueras mejor que nosotros. ¿No estás diciendo eso sólo porque nunca antes te molestaron? ¡No estás en posición de juzgarnos, cuando nosotros tenemos que enfrentar todo tipo de mierdas por ser Otakus! ¡’Ibara no Jou’!”

“Si temes que te expulsen, en cambio deberías tener confianza en quién eres. ¡Cuando miran negativamente a un Otaku, eso sucede sólo porque son menores en cantidad! Si dejaran de ser cobardes y se expresaran en público, nadie abusaría de ustedes en primer lugar. ¿Acaso no son ustedes en última instancia los que arruinan el lugar de los Otakus en este país? ¡’OreOto’!”

Su pelea no parecía que fuera a terminar pronto.

Los golpes de Yeonji contra Yerin eran tan feroces como las respuestas de Sukyong-sunbae en la Cadena de Palabras, pero Yerin siempre había encontrado una manera llevar su debate de vuelta a su punto inicial.

“Nyu–”

El cansancio de Yeonji empezó a incrementarse, por no lograr ningún progreso con sus tentativas. Respiraciones pesadas escapaban de sus labios.

“–Uuu.”

Otra vez, me lanzó una mirada a mí.

Su mirada estaba llena de desesperanza, como los ojos de un gatito atrapado sobre un árbol sin manera de bajar. Ella… se veía como esas ocasiones después de clases, cuando sea que quería comer algo, a costa de la vida de mi billetera.

… ¿Quería mi ayuda, huh?

Quiero decir, era natural que debería haber hecho algo aquí, ya que Yeonji y la enfermera sostuvieron el juego tan lejos. ¿Pero qué tenía yo que podría ayudar a nuestro juego? Respecto a contribuir a la propia Cadena de Palabras, era totalmente imposible para mí hacer algo sobre Sukyong-sunbae, quien irradiaba una poderosa aura Otaku estando simplemente sentada allí. Nuh-uh.

Así que la única opción que tenía era ayudar a Yeonji a ganar su debate contra Yerin, aunque todavía no tenía idea de qué tipo de ayuda sería esa en última instancia.

… ¿Y Yeonji, la (auto-proclamada) famosa guerrera del teclado, necesitaba ayuda de un civil? Ignorando la clara violación a los Acuerdos de Génova, seguía sin tener algo que decir para ayudar a Yeonji…

… Excepto por eso.

Yeonji lo dijo claramente ayer. ‘La única manera en que podemos estar en pie de igualdad contra los Pubtakus es mostrar como son vistos los Otakus en nuestra sociedad’.

Como la vez en que publiqué esas largas paredes de texto, llenas de mi vergüenza, seguido de Yeonji tomándolo y esparciéndolo por todas partes…

¿Acaso Yeonji esperaba que hiciera eso otra vez, y aquí?

¡Y eso significa… ¿que ella sabía que yo era el que publicó todo eso?!

“Oh, Dios…”

Mi rostro empezó a arder. Sentí que mis ácidos estomacales escalaban por mi garganta. Sí, era verdad que mi trágica experiencia tenía una buena oportunidad de sacudir la creencia sin base de Yerin, pero…

… ¡Es demasiado veeergooonzoosooo–!

¿Cómo podría no avergonzarme ante esa idea? Esencialmente iba a decirle ‘¡Oye, yo fui una gran perdedor una vez!’. ¡Nadie podría hacer eso!

¿Y qué iba a obtener si ganaba el debate por Yeonji? Su debate no tenía efecto en el resultado del juego. ¿Cuál era mi incentivo para recurrir a una historia incómoda en frente de estas chicas? Eso no va a suceder, de ninguna manera. Qué mal por Yeonji si esperaba desde el principio que yo usara esa historia, pero yo tenía una línea que no estaba dispuesto a cruzar.

Evité con cuidado las miradas de Yeonji, reprimiendo los restos subconscientes de mi vergonzoso pasado. Pero Yerin habló de nuevo.

“Como dije antes, se esconden sólo porque son débiles y cobardes. Si vas a asumir que encontrarás problemas por el sólo hecho de ser Otaku, sin darte cuenta de tus propios errores, eres todo lo malo de esta sociedad.”

Ow.

Las palabras de Yerin se convirtieron en la espina que pinchaba mi pasado.

“Si conoces a alguien que haya sido abusado solamente por la etiqueta de Otaku, y que no es un marginado social de otra manera, dímelo. ¡Por supuesto, no puedes conocer a alguien que no existe!”

Más palabras que dañaban mi psiquis antes de que las heridas previas pudieran sanar.

“Esas personas inútiles que no pueden ocuparse de sus propios cuerpos, y terminan siendo obesos de manera mórbida o terriblemente flacos… En serio, me avergüenza que sean Otakus como yo. ¿Por qué deberían importarme esos plebeyos humildes que la pasan mal? ‘Yoshinaga-San Chi no Goburin’.”

“… Erk.”

Oyendo el discurso pretencioso de Yerin, sentí algo arrastrándose por mi garganta, picándome para salir. Y entonces, cuando Yerin casualmente pasó el cronómetro con una sonrisa victoriosa y despiadada–

“… Te equivocas.”

Las palabras escaparon de mi boca por sí solas antes de que pudiera controlarme.

“¿…?”

Sorprendida por mi ingreso a la discusión, Yerin me miró, con sus largas pestañeas. No tenía tiempo de preocuparme por sus miradas, tenía que hablar ahora.

“¿Cómo demonios explicas a Sukyong-sunbae, o a ese tipo?” dije, formando los pensamientos profundos de mi corazón en mi voz.

“… ¿A qué te refieres…?”

“Si crees que nadie se mete en problemas sólo por Otaku, ¿entonces cómo explicas a ellos dos? ¿Estás diciendo que ellos también son marginados sociales inútiles? ‘Rean’s Feathers’.”

“!”

La boca de Yerin se cerró, trazando una línea horizontal entre sus labios. Fijó una mirada con clara hostilidad; debió haber entendido mis intenciones.

“La Señorita Sukyong y el Señor Yujin… nunca recibieron una educación apropiada cuando eran pequeños, así que para ser honestos, nunca tuvieron las habilidades académicas para entrar a Eunsung normalmente. Puede que haya algunos estudiantes inmaduros que los odien por ese hecho, pero usaron la etiqueta Otaku como excusa para abusar de ellos. Si alguien tiene la culpa, soy yo por tratar de mantenerlos en la escuela conmigo.”

“… ¿En verdad?”

¿No los molestaban porque eran Otakus, sino porque les faltaba una educación apropiada, lo que no debería afectar cuán sociables o agradables sean…?

“¡Por supuesto! ¿En serio crees que en estos días y esta época, las personas serían molestadas por lo que les gustan? ¿Qué tratas de decir?” respondió Yerin, recogiéndose su cabello dorado, una pizca de enfado embebía ese movimiento.

… De acuerdo, entendí.

Porqué Yeonji guió el juego en esta dirección, y porqué Yeonji quería mi ayuda– Ahora lo entendía, y me di cuenta de lo que tenía que hacer. La razón por la que Yeonji entró en este tonto desafío no tenía nada que ver con poner fin al club de ellos en primer lugar– eso no afectaría a como Yerin viviría su vida luego. No, la verdadera razón era terminar su vida como la ‘Reina Pubtaku’ por completo.

Si ganamos este juego y MoeIn es derribado, sería el fin de ello. Aunque no pudieran crear otro club, ese iba a ser el fin de la historia. La creencia de Yerin estaba profundamente arraigada a que el club que se vaya no haría nada para evitar que ella sea un dolor general en el trasero para esta escuela.

Y así, el tiempo límite se extendió por un minuto entero. Con la extensión, Yeonji nos dio una oportunidad se comenzar un largo debate para decirle a Yerin los que había provocado en esta escuela.

… Y luego, me pidió ayuda. Yeonji me pidió, el golpe final a la creencia de Yerin, la ‘experiencia en la vida real’ que relataba un trágico cuento sobre lo que significa tener la etiqueta Otaku aquí en Corea del Sur.

“…”

Era de esperarse de Yeonji, una mente brillante dentro de Eunsung. Casi podía elogiar su habilidad para planear todo a cada turno, pero deseaba seriamente que me hubiera explicado las cosas con anterioridad, podría haberme tomado más tiempo darme cuenta de todo esto.

Sí… Seguramente, si hacía que esta rubia idiota reaccionara, ¡a nadie le importaría los vergonzosa que fuera mi historia…!

Tomé una decisión.

“… Escúchame, Eun Yerin.” Empecé, bajo la mirada perturbadora de Yerin, y vistazos con nervios y esperanza de Yeonji. Sin hablarle a ningún público en particular, conté mi historia,

“… Sucedió en secundaria…”

* * *

Sucedió en la secundaria.

Como Yeonji había mencionado en su historia, hubo un tiempo en el que me molestaron por andar con un amigo Otaku.

Había sido mejores amigos desde el jardín de niños; no era una relación que iba a abandonar por una mera diferencia en aficiones.

“Siempre estaba orgulloso de tener un amigo así.”

Apuesto, buenas calificaciones, y con habilidades atléticas monstruosas– Hasta el segundo año de la secundaria, ninguna otra descripción encajaba mejor con mi amigo. Siempre popular con las chicas, además.

Y entonces, la etiqueta ‘Otaku’ se pegó. Complementada con una actitud extrovertida sin nada que temer, todos en la escuela rápidamente supieron del nuevo hobby de mi amigo.

… Eso no podía terminar bien.

Yo era el único amigo restante que estaba dispuesto a continuar con la relación amistosa, y luego me vi influenciado a convertirme yo mismo en Otaku. No lo hubiera hecho si no me hubiera sentido mal por mi buen amigo que había perdido a todos aquellos a quienes solía llamar amigos.

Y la otra razón por la que me planté fue–

“… Convertirme en un Otaku no cambió nada.”

Convertirme en un Otaku no implicaba la necesidad de un cambio de personalidad o actitud. Nuestras vidas siguieron iguales, aparte de cómo hablábamos, o pensábamos– la diferencia que se sentía era básicamente el cambio entre decir ‘¡Wow, me gusta mucho tu nueva vincha!’ a ‘¡Whoa, esa es la misma vincha que tiene Chinami-chan! ¡Moe!’.

Luego de que me involucré suficientemente en la cultura Otaku para mantener nuestra relación, nadie más en la escuela era capaz de entender la mitad de las cosas que decíamos… y en última instancia, yo mismo obtuve la etiqueta Otaku.

… No tengo excusas por lo que había pasado. Fue esa vez cuando estaba cruzando la línea para convertirme en un Otaku por completo– quizás en la zona del ‘Mitad-Otaku’(?). A pesar de cómo terminé en ese grupo, el desconocimiento vino de los abusos que comenzaron a nuestro alrededor.

¿Por qué?

Ellos nunca hicieron eso antes. Yo era un buen estudiante, siempre apuntando a estar en el top de la escuela todas las veces, y sabía que era bastante respetado y que agradaba. Ni siquiera aquellos ‘chicos malos’ de la escuela se cruzaban en mi camino, y allí estaba yo, convirtiéndome curiosamente en el objetivo de los abusos. Aun así, seguía estando en el top de la escuela, incluso luego de recibir la etiqueta Otaku.

Pensaba que, quizás, era enteramente la acción de la etiqueta lo que había cambiado mi vida.

A posteriori, la verdadera razón debería haber sido obvia–

“Haber alardeado que éramos Otakus, al punto hacer público el hecho– eso fue lo que lo arruinó todo.”

–En cada receso que teníamos, nos sentábamos en la esquina de la clase, a ver anime.

–Durante las clases de gimnasia, inventábamos excusas para quedarnos en un banco a un lado mientras leíamos mangas o novelas ligeras.

–Cuando hablábamos, discutíamos temas que nadie más podía entender, y de lo que los demás hablaban era un gran misterio para nosotros.

Si los humanos son animales sociales, entonces a nosotros nos faltaba el rasgo humano. Éramos diferentes, por lo tanto marginado, y luego víctimas de los abusos.

Ser un estudiante del top o ser una superestrella atlética no tenía sentido si no éramos sociables en primer lugar. Eran características irrelevantes. El único factor determinante que cambió nuestras vidas fue la manera en que exhibimos abiertamente cuán diferentes éramos de los demás.

“No hubiera habido problemas si manteníamos todo en secreto, pero en ese momento, ese pensamiento nunca se me ocurrió. Eso era a lo que llevaba ser un ‘Pubtaku’, y es el camino en el que te encuentras ahora mismo. ‘Dream Drinker Merry’.”

Le pasé el cronómetro a Sukyong-sunbae, sintiendo mi boca y mi garganta más secas a cada segundo– luego el cronómetro volvió.

“Yo… no me estoy escondiendo porque disfrutara actuar como un cobarde. Si no fuera un Otaku, y en cambio fuera parte de alguna otra minoría, seguiría siendo el objetivo de la atención negativa si me esforzaba demasiado por ser aceptado por ella.”

“¡…!”

“¿Dijiste que todos los Otakus de este país deberían salir del anonimato y agruparse? Ese es un gran error… ¿Cuántos de nosotros crees que hay en toda Corea?”

“¡¿Veinte millones?!”

¡Eso es demasiado! ¡Corea sería la tierra de los Otakus a ese nivel! ¡Yeonji estaba perdiendo el tiempo con su plan del ‘mundo Otaku’!

¿Y por qué agregarías a Corea del Norte a la ecuación? ¡Aparte de Kim XXXX-Nam (4), ¿hay algún Otaku en ese país?! Suspiré profundamente, tanto que me preocupé por la salud de mis pulmones.

“Debería decirte que si tuviéramos a todos los Otakus en Japón aquí en Corea del Sur, seguiríamos siendo la minoría en población. Nunca vamos a tener voz en este país.”

“Es-Eso no puede ser…” murmuró Yerin, resistiendo una mirada de impacto. Empecé a sospechar que Yerin pensaba que Japón estaba lleno de Otakus… Japón, ¿la Tierra de los Otakus? Suena atemorizante.

Dándome cuenta lo terriblemente profundo que ella estaba metida en su fantasía, continué. “Ser un Clotaku es un mecanismo de defensa natural para sobrevivir en este país. Significa poder hacer amigos fácilmente con todas las personas que conozcas, y cada Otaku debería aprender a ser uno.”

Fue lo último que comprendí antes de despedir a mi mejor amigo que se iba a otra escuela. Las palabras finales de arrepentimiento de mi amigo fueron el catalizador: ‘Si hubiera pensado en hacerme amigo de todos con anterioridad, quizás no tendría que transferirme a otra escuela…’

Recordando los dos años que pasé en la escuela secundaria, no he hecho otros amigos. Si hubiera una reunión alguna vez, no tendría razón para ir. Siempre me aseguraba a mí mismo que no necesitaba más amigos mientras tuviera a mi mejor amigo conmigo, pero no me tomó mucho tiempo arrepentirme de esa decisión.

“Ugh… ¡Cá-Cállate!” gritó Yerin, escapando del shock que había mantenido su boca sellada. Tomó con firmeza el cronómetro como para romperlo, y con enfado continuó, “¡Nosotros no somos como ustedes, plebeyos de voluntad débil! No necesitamos relaciones con plebeyos. ¡Se puede prescindir de tales inconvenientes menores con el poder de Eunsung! ¡Con la Señorita Sukyong y el Señor Yujin a mi lado, seguiremos viviendo así para siempre! ¡’Chi no Togainu’!”

“… Ugh.”

Qué cosa más aterrorizante para decir.

Fue mucho más allá del dominio de ‘decir sinsentidos’, y cruzó el territorio de lo ‘indescifrable’. Su argumento se volvió cada vez más infundado, y parece que había olvidado la parte donde había mencionado que tener poder no tenía nada que ver con su estilo de vida. Bueno, no hay nada de malo con planificar en torno a lo que tienes– Sin embargo,

“¿Pero qué pasaría si la compañía de tu familia de repente se va a la quiebra?”

“¡¿De qué estás hablando?!” gritó Yerin, olvidando mantener su postura de señorita y su tono. Se puso pálida, lo cual era antiestético ya que su piel ya era pálida.

“¿O, qué hay si falleces antes que tus dos amigos? ¿Cómo van a sobrevivir en este mundo sin tu ayuda?”

“… Nngh.”

Entonces me di cuenta que revelado gravemente lo mucho que sabía de su secreto, pero Yerin no estaba en condiciones en las que le importaría una peculiaridad rara.

“Así que, Eun Yerin, te lo estoy diciendo…”

El espectáculo ahora estaba llegando a su clímax. Necesitaba decir algo que pondría fin a todo aquí.

Al igual que ella, me convertí en un Otaku para poder estar con mi preciado amigo. Podía hablarle con seguridad, sabiendo que nuestros niveles eran iguales.

“Estás… cometiendo un gran error, ¡’Because I Don’t Like You at All, Onee-San’!”

“¡…!”

El cronómetro estaba corriendo, así que tuve que agregar mi respuesta al final de esa oración. Desafortunadamente, el drama quedó demolido por completo por lo absurdo que sonó la oración combinada. Pero de todas maneras…

Me pregunto, en los tres años en que actuó su rol de villana, si hubo una sola persona que le haya dicho que lo estaba haciendo cosas incorrectas.

El rostro de Yerin se contorsionó. Su cabeza cayó como una muñeca sin vida, resistiendo una expresión de dolor como si un veneno se estuviera expandiendo por su cuerpo.

“Kuh– Ugh… Nngh…”

Rápidamente miró de izquierda a derecha, entrando en pánico como un animalito que se dio cuenta que el barco estaba a punto de hundirse. Sus labios se abrieron y se cerraron repetidamente, pero no se oían más palabras.

“¡’Mayoi Wanko Overrun’!”

“¡¿Huh?!”

Antes de que Yerin pudiera recuperarse y formar una respuesta apropiada, el cronómetro rápidamente volvió, para su disgusto. Yeonji no iba a dejar pasar la oportunidad de patear a Yerin mientras estaba caída; empezó a dar sus respuestas a un ritmo que seguí de cerca la velocidad de Sukyong-sunbae.

El cronómetro seguía con su tic-tac.

“Oh… Oh, no…”

Yerin lucía desconcertada y pálida; estaba mirando el cronómetro en sus manos, incapaz de formar una respuesta para el juego ni para sí misma.

Los valores a los que se aferró por los últimos tres años se estaban desmoronando, junto con su concentración en el juego. Miró perdidamente al cronómetro, mientras se mordía los labios con nervios.

Pero sólo tenía un minuto.

Apresurada por el rápido cambio de los símbolos en la pantalla digital, sus labios se abrieron lentamente dar forma a una respuesta…

“… Ru- ¡¿‘Run, Nerossu’………?!”

“!”

Su voz sin vida se convirtió en un grito con la última sílaba; debió darse cuenta de su error antes de que la sílaba final saliera de su boca. No necesité ver sus grandes ojos titubeando, o su rostro tomando un color violeta enfermizo, para percatarme de su problema.

‘Run, Nerossu’ era un título interesante; el nombre terminaba con la sílaba ‘Ssu-‘.

Era un error crítico, uno que acarrearía la respuesta invencible en el próximo turno, resultando en su derrota garantizada. La atmósfera del salón se congeló, una fría sensación de tensión congelando el calor del debate anterior. Provocó alboroto silencioso en el salón que era tan poderoso, que casi pude ver su manifestación física. Todos en el salón seguramente se dieron cuenta de la importancia de su error.

Eun Yerin no quería renunciar a su club por nada; este error podría no haberse cometido normalmente. Necesitaba más tiempo para recuperar por mi último mensaje para ella.

“¡Ugh…!” gimió Yerin, cerrando los ojos con fuerza. Era demasiado tarde para decir que en realidad quiso decir otra respuesta, y aunque pudiera, su orgullo no le permitiría inventar una excusa como esa.

Con una mirada de derrota, me pasó el cronómetro con cansancio.

“…”

Respiré profundamente y recibí el cronómetro. Se sintió mucho más pesado que la última vez.

De acuerdo.

Tenía la oportunidad de decir la respuesta invencible, dejando a Sukyong-sunbae fuera de juego, y así garantizar nuestra victoria. Sin su As del equipo, tenía ventaja en números, y no habría manera de que fuéramos a perder.

Me tomé mi tiempo.

Miré a Yerin primero.

“… Ngh-.”

Se puso más pálida que antes, apretando los dientes por la angustia. Sus puños cerrados descansaban con rigidez en sus rodillas, y sus ojos, con un espiral azul de odio, estaban dirigidos hacia mí. Parece que aceptó el hecho de que iba a perder el juego, pero su rostro decía que no estaba lista para rendirse. Aunque puede que haya perdido la discusión, no iba a rendirse con el juego de cadena de palabras; estaba convencida de que todavía no había… ‘perdido’.

Eso era de esperarse.

Se aferró a su creencia por los últimos tres años. Treinta minutos de esfuerzo no deberían ser suficientes para cambiar su vida para siempre. Aunque puede que hayamos ganado el juego, nuestro objetivo de terminar con el estilo de vida de Yerin como la ‘Reina Pubtaku’ perdería para siempre.

“…”

Entonces…

Miré a la enfermera y a Yeonji, sentadas a mis lados.

Noté que no tenían mucho tiempo, que no podrían continuar si el juego se prolongaba. Recé para que pudieran resistir un poco más. Después de todo, tenía algunas cosas más que decirle a Yerin.

Miré el cronómetro, no quedaba mucho tiempo.

Empecé a pronunciar la respuesta mágica que pondría fin a este juego–

“Ssuro-…”

NOTAS DEL TRADUCTOR

(1) Referencia a Super Robot Wars EX.

(2) Referencia a ‘Naver’, un famoso motor de búsqueda Coreano.

(3) ‘¡Todos los reclusos en esta prisión son señoritas hermosas, así que mi vida como guardia está en peligro!’

(4) Kim Jong-Nam, el hijo mayor de Kim Jong-Il, quien fue famoso por usar un pasaporte falso para visitar Disneylandia en Japón. Había rumores no confirmados de que visitaba Akihabara con frecuencia.

 

Raw: Imoutolicious
Traductor al Inglés:
Narane
Editor al Inglés: Madtix
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección

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Un pensamiento en “9. Otaku Word Chain

  1. Pingback: Clotaku Club: Volumen 1 – Capítulo 9 | Nahucirujano Translations

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