Capítulo 5 – El Deseo de Menma

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Volví a casa y revisé: Menma no estaba allí.

¿Se desvanecería así nada más? Si de verdad se desvaneció, ¿significaba eso que me había perdonado, al yo del presente?

No. Debería ser completamente lo opuesto: quería hacerme sentir mucho dolor.

Esto se debía a que yo siempre quise decir, ‘perdón Menma’, y por eso veía la alucinación de Menma.

‘El yo del presente’ era cobarde y tímido.

“Jinta, ¿qué sales de baño quieres? ¿Kusatsu o Abashiri?” (1)

La voz ociosa de mi papá se escuchó desde el baño. Como siempre, le dije que cualquiera estaba bien.

Papá no tenía manera de reprocharme que no fuera a la escuela. Sólo actuaba como siempre y vivía una vida de ocio. Sin embargo, era ciertamente anormal tomar el hecho de que era normal para él permitirle a su hijo que se ocultara en su casa y no saliera.

Incluso me ayudaba a poner las sales de baño luego de que él terminaba de bañarse. Este tipo de cuidado, o esta clase de empatía era demasiado pesada para mí.

Habiéndose bañado y relajado, lo primero que mi papá hizo no fue beber cerveza sino preparar café.

Luego, dejó una taza en el santuario de mamá. Cruzando las piernas, se sentó frente a él y bebió lentamente con ella.

“Touko, hoy también haré mi mejor esfuerzo— para hacer mi mejor esfuerzo.”

Era un dicho que mi mamá siempre repetía.

Las condiciones del cuerpo de mi mamá no fueron buenas desde el principio. Desde que entré a clases superiores en la primaria, siempre estuvo viviendo en el hospital. Yo odiaba la vista desde la ventana de la sala, ya que era una escena que cambiaba de color de acuerdo a las estaciones. Siempre buscaba excusas para evitar mirarla a ella.

No quería ver el rostro de mi mamá cambiando más rápido que la vista del exterior de la ventana, en aquella sala invariable… lo único fue que…

Nunca pensé que Menma se iría de este mundo antes que mamá lo hiciera.

Ese día, mi padre me dijo que no le contara eso a mi mamá. Yo también ya había planeado no hacerlo.

Aun así, los rumores se esparcían rápido en esta ciudad, y llegaron al hospital pronto. Cuando mi mamá se enteró de eso, ella…

“Jinta, tienes que hacer tu mejor esfuerzo— para hacer tu mejor esfuerzo.”

No me preguntó nada, y sólo me dijo eso, sosteniéndome ligeramente en sus brazos.

Su cálido pecho y los sonidos rítmicos de sus latidos me aseguraron. Cuando todavía era un bebé, mamá siempre hacía esto cada vez que lloraba. Pero esa vez, el pecho de mamá era delgado, su clavícula estaba expuesta, el rico aroma de las medicinas llegó a mi nariz… mis ojos empezaron amargarse— la represa colapsó y las lágrimas empezaron a fluir, más allá de mi control.

Quería ver a Menma— en verdad quería. Quería llorar y sollozar sobre ese pecho delgado.

“Qué estoy haciendo…” no podía más que murmurar. La oportunidad me llegó, la rara oportunidad para poder disculparme. Aunque fuera una alucinación, algo que yo creé, ¿no seguía siendo una extraña oportunidad para disculparme?

Estaba perdido en mis pensamientos y no entré al baño sino hasta que papá subió las escaleras.

Cuando reaccioné, la televisión ya estaba reproduciendo lluvia. No la apagué, me quedé mirando la pantalla, perdido en la abstracción.

“¡Jin-Ta-Kun! ¡Sal-a-jugar!”

Me despertó aquella voz sincera, llena de maravillosa entonación.

Cuando alcé la cabeza, una débil sensación me dijo que ya era de mañana. Papá ya parecía haberse ido a trabajar. Me levanté temblando, mi omóplato crujía.

“¡Jin-Ta-Kun! ¡Sal-a-jugar!”

Aunque quería ignorarla, no podía hacerlo. Este sonido molesto que tenía el mismo tono y el mismo saludo repetido— ah, era Hisakawa.

De mala gana, abrí la puerta. Hisakawa apretó el acelerador de su moto bajo la mañana brillante.

“¡Vine a buscarte, Jintan!”

“¿Hah? A buscarme…”

“Anoche, escuché la transmisión de ‘Pray Like the Stars’ en mi lugar de trabajo. ¡Siento que los deseos son cosas que deben cumplirse! ¡Así que lo pensé!”

“Te lo dije. No hay manera…”

“Ah. ¡Está bien! ¡Ya llamé a todos!”

“¿Haah?” Me sorprendió tanto que mi voz se estremeció. De acuerdo a Hisakawa, ya le había contado a cada uno de los miembros de los Super Peace Busters sobre la aparición de Menma, y todos estuvieron de acuerdo en encontrarse.

“Por supuesto que todos van en serio cuando piensan en Menma. ¡Esto es amor!”

“…” Era demasiado sospechoso.

No me uniré, aunque quería decir eso, lo olvidé.

“Entiendo… déjame cambiarme primero. Espera un momento.”

“¡Oh! ¡Te esperaré cuando sea necesario, mi compañero!”

Pensé mientras me cambiaba la camiseta. Hisakawa había filtrado mi trauma, mis alucinaciones con su ‘máquina de filtrado Poppo’ y lo exageró. Originalmente había alegado que estaba enfermo, ahora sería catalogado como enfermo en serio.

Recuerdo los ojos de Yukiatsu cuando me miró con desdén— si no los veo ahora, lo más seguro es que recordaré incesantemente esos ojos.

Me puse la ropa más limpia y prolija que tenía y extendí mis manos hacia el sombrero de nylon que estaba a unos grados más abajo de mi punto de vista.

“Olvídalo.”

No quería que Yukiatsu se burlara de mí otra vez. No, no quería que nadie se burlara de mí. Aun cuando era una persona completamente distinta, todavía me quedaban restos de autoestima.

Aunque sabía que ese autoestima sólo agravaría esta situación.




NOTAS DEL TRADUCTOR

(1) Lugares japoneses.

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