Escena 2 – “Miedo, y Odio a la Pérdida”

13 de Agosto (Martes) Soleado.

Hoy, casi me morí de hambre.

Sin más opción, tuve que salir, ¿pero por qué sentí fastidio en el momento que dejé mi habitación?

Porque me topé con Michirou-kun quien siempre está hablando y hablando sobre su brazo izquierdo.

La verdad que no entiendo de qué está hablando.

Justo cuando no tenía idea de qué hacer, Bob-chan vino al rescate.

Chihiro-chan también estaba allí.

Entonces los cuatro fuimos a pasar el tiempo juntos (Michirou-kun se sumó).

Comimos e hicimos la tarea juntos.

También charlamos sobre un montón de cosas.

Chihiro-chan casi me come varias veces.

Por suerte Bob-chan me salvó.

Michirou-kun me usó como escudo muchas veces.

Estas personas son muy extrañas.

Pero estar con ellos es divertido.

Con suerte, mañana será como hoy.

“¡Buen día a todos! ¿Durmieron bien anoche? Foosh–”

La mañana siguiente. Luego de doblar y plegar sus futones, Kyousuke y compañía se toparon con la llegada de Renko, guiada por la asistente. Como siempre, Renko estaba muy animada temprano por la mañana.

A diferencia de los hermanos Kamiya quienes aún estaban en pijamas, ella se había vestido con una camiseta sin mangas con un par de jeans rasgados. Con el limitador puesto apropiadamente, su atuendo usual estaba dentro de lo correcto.

“……Buen día.”

“¡Buen día, Renko-san!”

Kyousuke aún estaba adormilado mientras que Ayaka la saludó enérgicamente. Renko dijo “¿oh, vaya?” e inclinó la cabeza. El mechón de pelo parado sobre su cabeza se sacudió algunas veces.

“Luces como si todavía quisieras dormir, Kyousuke. ¿No te fuiste a la cama temprano anoche?”

“Umm, no–”

“Aunque nos acostamos a la medianoche, me dormí apenas al amanecer.”

Debido a que lo despertaron a las 7am, Kyousuke en realidad durmió sólo tres horas. Refregando sus pesados párpados, bostezó.

“Fue culpa de Ayaka por no dejarme dormir…”

“¡Ejeje, ha pasado mucho tiempo desde que Ayaka pudo dormir con Onii-chan, fue por eso! Ayaka tenía que disfrutarlo, así que así fue.”

“¡¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhh?! ¡¿Qué hicieron ustedes dos?!”

“Kusukusu. Es un secreto. ¡Ni siquiera Renko-san puede saberlo!”

“……Sospechoso.”

En realidad no había nada sospechoso. Ellos simplemente charlaron mientras estaban acostados.

Cada vez que Kyousuke estaba a punto de dormirse, ella le palmeaba la mejilla. Los dos compartieron una sábana, y estuvieron más cerca que nunca. A veces, la hermana buscaba un contacto ligeramente íntimo–Aunque Kyousuke no estaba tan preocupado, sentía que tenía la conciencia limpia.

Dejando de lado el hecho de que Renko parecía tener un inmenso problema con eso, Kyousuke le preguntó a la asistente en la puerta.

“Por cierto, ¿qué hay de Eiri? ¿Sigue durmiendo?”

La asistente negó con la cabeza detrás de la máscara Noh y dijo de manera formal:

“No. Ya he ido a llamarla recién. Debería estar llegando en breve.”

“…Ya veo. ¿Qué tal si nos refrescamos?”

“¡Sí! Renko-san, tú ve y haz radio calistenia primero, ¿okey?” (1)

–Pasaron treinta minutos.

“……Sigue sin llegar.”

“Así parece. ¿Qué estará haciendo?”

“¿Uno, dos, tres? ¡Cuatro!”

Kyousuke y Ayaka acababan de lavarse los dientes, la cara y de cambiarse. Los ejercicios de radio calistenia de Renko habían llegado a la quinta ronda pero seguía sin haber indicios de Eiri. ¿Estaba dedicando tiempo para verse presentable…?

Regresando después de guardar los futones, la asistente echó un vistazo a la habitación y habló:

“¿Eh, Eiri-sama aún no ha llegado…? Probablemente volvió a dormirse. Iré a llamarla de nuevo.”

“¡ESPERE!”

Renko detuvo su calistenia y llamó a la asistente que estaba a punto de irse.

“Respóndeme, ¿estás yendo hacia la habitación de Eiri ahora?”

“Sí, tiene razón.”

“¡Entonces, por favor, por favor, por favor! Llévame, ¿okey?”

“No dificultes las cosas para los demás. Además, ¿acaso Eiri no odiaría eso–?”

“¿Yo también, yo también, yo también? ¡Sí, Ayaka también quiere ir! ¡¿Vamos a llamar a Eiri-san para que se despierte?!”

Ayaka interrumpió a Kyousuke y coincidió con el pedido de Renko.

La asistente simplemente estuvo de acuerdo.

“Como deseen. Entonces las guiaré.”

“Oye, oye…”

La asistente empezó a caminar con Renko y Ayaka siguiéndola en regocijo.

Siendo demasiado tarde para pedirles que se queden allí, Kyousuke fue dejado atrás, rascándose la cabeza.

“…Sheesh. No me culpen si las regañan, ¿’key?”

Murmuró para sí mismo antes de seguir a Renko y Ayaka.

Por cierto, Kyousuke estaba acompañándolas para supervisarlas y evitar que se salieran de control, más que por curiosidad de saber cómo era la habitación de Eiri–la habitación de una chica.

“Ustedes dos escuchen bien. No hagan nada raro después de entrar al cuarto, ¿okey?”

“¿No es eso obvio?”

“La verdad no.”

“Foosh–No tienes nada de qué preocuparte. ¿Cierto, Ayaka-chan?”

“Así es. Sólo queremos saber en detalle lo alborotada que está la habitación, qué tipo de muebles tiene, y si hay cosas sospechosas o vergonzosas.”

“P-Por favor, les suplico que se comporten…”

…Una vez que Ayaka comienza a revisar algo, no se le escapa nada.

En el pasado, la revista de fotograbados de Kyousuke, oculta en un lugar que él estaba convencido era seguro, fue descubierta en un instante–

‘¿Qué tal está tu guarnición, Onii-chan?’

De esa manera, del susto palideció como un fantasma cuando vio la revista en la mesa de comedor. Quiso la suerte además, que sus padres esa noche también estaban en casa. Kyousuke no quería ni recordar la tragedia que se desató aquella noche, archivándolo como el incidente “Es culpa de los fotograbados de la idol que no tuve guarnición en la cena aquella noche”.

Uno de los pocos casos incurables de trauma mental de Kyousuke.

Mientras estaba sufriendo por esos recuerdos del pasado, llegaron a un lugar bastante alejado de la habitación de huéspedes. El grupo arribó a un extremo de la casa principal, mucho más lujoso que la residencia secundaria.

“Hemos arribado.”

En frente de la entrada cerrada, Kyousuke y compañía se detuvieron. La habitación estaba en silencio. No podían oír el más mínimo sonido desde adentro. Muy probablemente, Eiri seguía dormida…

Renko apoyó su oído contra la puerta corrediza e le hizo un gesto “todo OK” a Ayaka quien estaba a un lado. Ayaka entonces respondió con un “recibido” y ambas miraron a Kyousuke.

Parecían buscar su permiso.

Kyousuke cerró sus ojos y respiró profundo.

–“Adelante”.

Asintió, movió su pulgar y apunto al cuarto.

Renko y Ayaka estaban a la izquierda y derecha, respectivamente. Abrieron la puerta tan pronto como recibieron la orden. Al siguiente instante, cierta escena ingresó a la vista de Kyousuke–

Una dimensión distinta.

Era un reino de fantasía lleno de colores blanco y rosa.

“ “ “………” ” ”

Un par de personas se congelaron tan pronto como entraron–Renko y Ayaka. De pie en el medio al abrir la puerta corrediza, convirtiendo en el comandante, se encontraba Kyousuke de brazos cruzados. Con su boca abierta de par en par incapaz de cerrarla.

Esta escena frente a sus ojos era una habitación japonesa que había sido decorada con estilo occidental. El piso estaba cubierto con una alfombra de blanco puro mientras que las paredes tenían un empapelado rosa.

Muebles como la mesa o los gabinetes tenían colores uniformes, decorados con lindos accesorios y personajes de caricaturas. En cuanto al techo, incluso el candelabro tenía un estilo reluciente.

La habitación estaba repleta de un aroma dulce. En el rincón del cuarto como de princesa–

“…Zzz… Zzz…”

Ligeras respiraciones nasales estaban viniendo de la cama con toldo pero la vista estaba obscurecida por cortinas de encaje blanco. Aunque la vista no era clara, el objetivo definitivamente se encontraba allí sin dudas.

“ “ “——” ” ”

Kyousuke y compañía intercambiaron miradas en silencio y se acercaron en puntas de pie.

Guiando el camino, Renko sujetó una cortina y la levantó ligeramente.

“…Shuko… Shuko… Hmm…”

Sus suposiciones resultaron ser correctas. Vestida en pijamas, Eiri estaba durmiendo allí.

Ignorando el traspaso de Kyousuke y el resto, ella estaba respirando pacíficamente.

Además estaba abrazando un osito teddy gigante.

“…Pretenciosa.”

Ayaka se burló primero tan pronto como vio esa escena.

Desde el costado, Eiri estaba abrazando un juguete casi del mismo tamaño que un niño, total y profundamente dormida. Renko le dio un ligero toque a Eiri en la mejilla pero no despertó. Aun cuando su rostro fue abofeteado, no se despertaba.

No se despertó a pesar de que le pincharon su rostro de esa manera. No había reacción sin importar qué.

“Shuko–… Parece que está profundamente dormida.”

“…Sí. Por cierto, ¿en verdad es Eiri? ¿Podrá ser alguien que se luce muy parecida?”

“Hmm, también se me ocurrió. Podrá tratarse de una hermana gemela o algo así…”

Kyousuke y Renko tenían sus rostros alineados, mirando a la criatura que se parecía a Eiri.

Largas pestañas en sus párpados. Mechones de cabello rojo vino pegados a su rostro.

Sus labios medio abiertos, con saliva transparente colgando de un lado de su boca. Su rostro estaba presionado fuertemente contra el rostro del osito teddy mientras sus brazos los abrazaban desesperadamente.

Probablemente al moverse mientras estaba durmiendo, incluso la tela de su negligé se había levantado, exponiendo sus hermosos muslos. La transparencia de la tela del negligé agregaba más leña al fuego, casi exponiendo un número de lugares.

Eiri nunca permitiría que la vieran de esta manera. En este momento, estaba completamente fuera de guardia y vulnerable.

“U-Umm… ¿Vamos a… despertarla?”

“Se siente como si fuera a matarnos de inmediato.”

“T-Tienes razón… ¿Fingimos que no vimos nada y nos retiramos?”

“¡Hagamos eso! Nos vimos nada. La habitación de Eiri no existe. Dejémosle el resto a los sirvientes y vayámonos inmediatamen–”

“¡ARRIBA, EIRI-SAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!”

Haciendo a un lado a los asustados Kyousuke y Renko, Ayaka gritó tan fuerte como pudo.

“¿……Hmm… mmm…?”

Al gritarle tan fuerte en el oído, Eiri se movió ligeramente.

“¿Qué demonios estás haciendo? ¡¿Acaso eso no la despertará?! ¡Es super peligroso, ¿puedes dejar de actuar de manera tan insensata?!”

“¡Sí, eso mismo, ahora estamos muertos! ¡Corramos, ¿okey?! ¡Oye, corramos!”

Aun cuando Kyousuke y Renko le dijeron que se detuviera, Ayaka los ignoró por completo.

Sacudiéndole los hombros a Eiri, gritó aún más fuerte.

“¡Ya salió el sol, y es de día, ¿sabes~~~~?! ¡¿Cuánto tiempo más vas a dormir?! ¡Date prisa y levántate, arriba, es hora de salir de la camaaaaaaaaaaaa!”

Sin embargo, Eiri se negaba a levantarse. Ella frunció el ceño, dijo “nnnnnnnnn~~~~” y abrazó el juguete con más fuerza.

Kyousuke podía escuchar el sonido de algo en la siente de Ayaka rompiéndose.

Fue por el suave brazo del osito teddy, sujetándolo con ambas manos para tirar de él violentamente–

“¡Oyeeeeeeeeeeeeeee, deja de ser tan molesta! ¡¿No te dije que te levanteeeeeeeeeees?!”

Ayaka empezó a jalar con toda su fuerza. Eiri se resistía al principio, pero en su estado de consciencia parcial, el juguete gradualmente se soltó de su agarre y fue finalmente robado.

Entonces sucedió en el siguiente instante.

“¿…Puutaro?”

Los párpados de Eiri se abrieron ligeramente. Abriendo sus ojos, limpiándose la saliva del costado de su boca, se dio cuenta de la desaparición del osito teddy de sus manos. Inmediatamente, su semblante cambio con alarma.

Se sentó forzadamente y comenzó a escanear la cama donde dormía–

“¡¿Puutaro?! ¡¿A dónde te fuiste, Puutaro?! Respóndeme, Puuta–”

“ “ “——” ” ”

Cuando vio a Kyousuke y el resto de pie allí, quedó aturdida, y se congeló instantáneamente.

El color del rostro de Eiri se desvaneció, pasando de pálido a blanco fastasmagórico.

“Qu… Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Q-Qué…”

Sus labios se agitaron mientras un flujo rojo gradualmente se elevaba desde abajo…

“¡Ugyaaaaaaah! ¡Ustedes, ¿por qué están aquí?!”

Todo el rostro de Eiri se puso rojo brillante. Al siguiente instante, gritó agudamente.

Abrazando su almohada, retrocediendo hasta el borde de la cama, desplazó su vista rápidamente–

“¡Eh, no… n-n-n-n-no puede ser, ¿cómo pudo pasar esto?! ¡¿Cómo puede ser que estos aparezcan en mi habitación?! Es demasiado extraño, demasiado extraño, c-c-c-cómo… Espera. ¡Dame algo de tiempo, por favor! Necesito pensar, pensar… ¡¿Cómo pasó esto, cómo pasó esto, qué está pasando?! Ahhhhhhhhhhhhhhhh…”

Mientras tanto, Kyousuke, Renko y Ayaka tenían sus propias sorpresas con las que lidiar.

Viendo a Eiri quien estaba en una situación desesperada, abrazando su almohada, ellos discurían–

“¿…Puutaro? ¿Entonces este osito se llama como esa clase de personaje?” (2)

“Probablemente no, debería ser simplemente el nombre del osito. Eiri-san probablemente le puso nombre ella misma, ¿cierto?”

“¡¿Ehhhh?! No puedo creer que le hayas puesto nombre a tu juguete… ¿Cuántos años tienes?”

“Oooooooh… ¡Basta! ¡Dejen de mirarme así!”

Eiri lucía como si quisiera escapar de la mirada de ellos, hundiendo su rostro en su almohada.

“¿Oh? Parece que este tal Puutaro te gusta mucho… Abrazándolo mientras duermes.”

“Qué pretenciosa. Pero es verdad, es muy cómodo abrazar algo suave y esponjoso… Suave y esponjoso.”

“¡Arghhh, qué injusto! ¡Déjame abrazarlo a mí también!”

“Oigan… ¡¿Qué estás haciendo sin permiso?! ¡Devuélveme a mi Puutaro!”

“¡¿Hyah?!”

Eiri lucía con instinto asesino y le arrebató a Puutaro de las manos de Ayaka. Habiéndolo recuperado con éxito, regresó a Puutaro a su anterior posición y lo abrazó con fuerza.

“…Qué violenta,” dijo Ayaka con el ceño fruncido.

“Te gusta monopolizar demasiado las cosas, Eiri-san. Actuaste como una leona enfurecida a la que le robaron la comida, ¿sabes? ¿Tanto te gusta esta cosa, este Puutaro?”

“¡C-Cállate!”

Sonrojándose hasta las orejas, Eiri fortaleció su abrazo y miró fijo a Ayaka.

“¡Sí, amo a Puutaro! ¡Sin él, no puedo dormir bien! ¡Perdón por ser tan infantil, ¿okey?! ¡Es mi culpa por ser pretenciosa, ¿’key?! Sí, sí, tengo la culpa, siempre tengo la culpa… ¡¿En qué ofende a los demás que me gusten los juguetes?! ¡Cómo si importara, ¿a quién le importa?! ¡Es muy lindo, ¿tienen algún problema con eso?! ¿Qué pasa? ¡Entran al cuarto de alguien sin permiso y se ríen de esa persona, ¿qué demonios quieren?! ¡Muéranse de una vez!”

Eiri rugió y gritó de manera salvaje, con los ojos completamente abiertos.

Sus párpados, usualmente entrecerrados, mostraban signos de no cerrarse en absoluto. En otras palabras, ¿Eiri siempre lucía somnolienta en la escuela porque no tenía a su juguete en los dormitorios…?

“…Realmente quiero morir.”

Dentro de este lugar, decorado con blancos y rosas más que nada…

Eiri estaba sollozando con su rostro hundido en el pecho de Puutaro mientras Kyousuke y las chicas la miraban en silencio sin decir una palabra.

× × ×

“…Argh, qué molesto, esto es lo peor. Absolutamente lo peor.”

En la mesa de comedor en el gran vestíbulo, Eiri estaba murmurando con extremo disgusto, habiéndose vestido con ropa casual. Arroz multi granos, pepinillos livianos, pescado asado, sopa de miso, guarniciones–El desayuno estaba dispuesto sobre la mesa pero ella no mostraba indicios de mover sus palillos.

Desde que tomó asiento, se había mantenido deprimida, aferrándose la cabeza.

“Sabía que se burlarían, por eso quería ocultarlo… ¿Cómo pasó esto? ¿Por qué fueron a despertarme? Ahhhhhhh… Quiero desaparecer. ¡En serio quiero desaparecer~~~~~~~~!”

Eiri se retorcía por el sufrimiento. Al ver eso, Kyousuke sonrió irónicamente.

Mientras mezclaba su natto, le ofreció palabras reconfortantes.

“En realidad, no tienes por qué deprimirte. Ese juguete es muy lindo. Lo mismo va para el estilo de la habitación, es muy femenino. Personalmente, para mí está muy bien.”

“Ehhhhh–… ¿En serio?”

Ayaka inmediatamente reaccionó tan pronto como Kyousuke trató de consolar a Eiri.

Mirando su cuaderno sobre la mesa, Ayaka comenzó a leer un listado.

“Un osito teddy gigante, de un metro de alto, almohadones con forma de corazón, reloj alarma con fresas, luces indirectas con forma de flores, una caja de joyería brillante, comida chatarra variada, una pila de manga shoujo en las estanterías–”

“Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh… No escucho nada–”

Eiri se cubrió las orejas con las manos.

“…En realidad hay de todo tipo de cosas después de sumarlo todo. Se le va la mano con las cosas de niñas. Apesta a un aroma dulce, dulce al punto de causar acidez. ¡Ayaka personalmente piensa que es terrible y que no está bien! ¿Qué piensas tú, Renko-san?”

“¿Eh, yo? B-Bueno… La verdad, no está mal. Sí.”

Renko respondió con titubeo cuando sorbió su bebida gelatinosa.

Kyousuke esperaba que ella creara un gran alboroto en torno a los hobbies de niña de Eiri pero no se esperaba una respuesta tan ordinaria.

Sin importar cuán insensible, Renko sabía que no podía burlarse de este tema a la ligera. La respuesta de Renko hizo que Eiri se sintiera más avergonzada, todo su cuerpo se retorcía.

“¡Basta! ¡No intenten reconfortarme, ¿okey?! Deberían estar riéndose y burlándose de mí a estas alturas, ¿cierto? Por qué están tratando de ser considerados conmigo… ¡No, no, no, no! Esto me hace sentir peor. B-Basta… Por favor, denme un respiro…”

“¿…Qué tiene de vergonzoso todo eso, Nee-san?”

Kagura había estado comiendo en silencio. En ese momento, comentó su desacuerdo.

Kagura le lanzó una mirada con desdén a la apática Eiri.

“Tus pasatiempos de niña no son nada nuevo, ¿cierto? ¿Acaso Nii-sama y los demás no se burlaban de ti todo el día en el pasado?”

“¿Huh?”

El ataque repentino provocó que Eiri alzara la vista rápidamente.

Kagura comía arroz con elegancia mientras hablaba:

“No satisfecha con la remodelación de tu cuarto, incluso cambiaste la manera en la que te vestías en aquel entonces, ¿cierto? Personalmente, no entiendo en qué estabas pensando, Gothic & Lolita… ¿Algo como eso? Recuerdo que solías usar vestidos con mucho encaje, llamando la atención de manera bizarra. Llevando un paraguas cuando ni siquiera llovía… Gustos incomprensibles. ¿Ya no usas más esas cosas, no, Nee-san?”

“Qué–”

Los ojos de Eiri se abrieron de par en par. Kyousuke y los demás la miraron.

¿…Se vestía de Gothic Lolita en un hogar con estilo japonés puro? Aunque probablemente lucía bien en ella, sin dudas, la imagen chocaría severamente con el ambiente. Kyousuke la imaginó luciendo bastante fuera de lugar en esta casa.

En ese momento, Ayaka murmuró para sí misma: “Ahora que lo mencionas, el armario podría estar repleto con estilos diferentes…”

“¡Como vestidos con adornos, faldas miriñaque, ligueros… tocados y bonetes, o incluso orejeras de gato!”

“Así es. Estaría bien que usara todo eso para su propia satisfacción, pero no puedo creer que me vistió obligadamente a mí también… ¿Dulce Lolita, así se llamaba eso? Me hacía lucir como un bebé cuando terminaba, e incluso me tomaba montones de fotografías. Aún recuerdo todo eso claramente. No hay humillación más grande…”

Apretando los palillos, la mano de Kagura comenzó a sacudirse.

Eiri dijo “¡¿Huh?!” y frunció el ceño.

“¿Lo llamas humillación…? ¡Claramente eras tú la que insistía en vestir esas ropas, ¿okey?! ‘Qué injusto, sólo Nee-san puede usar ropa linda’, ‘Kagura también quiere vestirse así~’ Decías cosas como esas.”

“Qué–”

Esta vez, fue el turno de Kagura para quedarse sin palabras.

“¡N-No inventes rumores! No recuerdo nada como eso. ¡No fabriques el pasado, ¿okey?!”

Kagura bajó sus palillos y miró a Eiri.

“Intenta burlarte de mí otra vez. Ten cuidado o revelaré el hecho de que solías escribir novelas románticas mientras te imaginabas como la protagonista.”

“¡¿A qué te refieres con ten cuidado…?! ¡¿No acabas de revelarlo?!”

Eiri golpeó la mesa con su palma y comenzó a enfrentar a Kagura.

“¡Ahora me estás haciendo enfadar! Tratándome como una idiota todo el día… ¡¿No solías ser una bebita llorona, siempre llamándome “¿Nee-saa~n?” mientras me seguías a todas partes?! No quiero que una persona así me critique.”

“¡¿Quién seguía a quién?! M-Mentira… Y mira quién habla, la que dijo ‘Tengo mucho miedo de dormir sola’ a la noche después de ver un programa de terror y se metía en la cama de otra persona?”

“Oh, eso. Recuerdo que eras tú, Kagura, y no yo, ¿sabes? Pero yo no me asustaba en absoluto con esas historias de terror. Tú eras la que me despertaba en medio de la noche diciendo que estabas ‘muy asustada de ir al baño sola’ por lo cual yo tenía que escoltarte, ¿cierto? Qué agallas tienes para mencionar eso.”

“Guh–”

El argumento de Kagura se debilitó instantáneamente. Las palabras se atoraron en su boca. Sus mejillas se pusieron rojo brillante mientras que su ceño se fruncía. Lucía bastante infantil como se esperaba de su edad.

A continuación, los gemelos sentados al lado de Kagura, desayunando, se miraron entre sí–

“Por cierto, Kagura-oneechan solía amar muchísimo a Eiri-oneechan, ¿cierto, Ryou-chan?”

“Sí, es muy difícil de imaginar. Que sorprendente, Ran-chan.”

“Síp. ¡Muy sorprendente, Ryou-chan!”

“No la amo en absoluto.”

Mientras los gemelos se dejaban llevar por su imaginación, Kagura les lanzó una mirada con desdén.

A propósito, Fuyou aparentemente estaba ausente de la casa, habiendo salido temprano por la mañana para recibir a su hijo mayor quien regresaba de su trabajo. Sin nadie con quién hablar, Busujima comía su desayuno en silencio todo este tiempo.

Nadie daba un paso al frente para apaciguar la situación.

“Hmph… Quién amaría a alguien como Nee-san. Qué pasado vergonzoso.”

Kagura sujetó los palillos de nuevo y empezó a comer otra vez.

Mirándola sorber la sopa de miso con el ceño fruncido, Ayaka se rió.

“Oye, basura Kagura, ¿en realidad eres una tsundere? Luces totalmente como si estuvieras actuando con timidez.”

“No estoy actuando con timidez. Cierra tu estúpida boca, Ayaka de mierda.”

Ayaka y Kagura estaban agregando títulos innecesarios al nombre de la otra. Parecía que se odiaban mutuamente pero se sentía distinto de cómo Kagura confrontaba a Eiri.

A pesar de su filosa y despiadada lengua, Kagura lucía muy animada cuando relató las experiencias pasadas con Eiri, dando la impresión de que lo disfrutó. Quizás sí odiaba a Eiri en la actualidad, pero Kyousuke no podía evitar sentir e imaginar a las hermanas llevándose íntimamente bien en el pasado–Por eso, sus interacciones provocaban una sonrisa en su rostro.

“¿…Qué diablos, estás mirando los rostros de los demás y te ríes?”

“No, no, para nada.”

“…Tsk. Todos ustedes son iguales.”

Kagura chasqueó la lengua y masticó pepinillos ligeros con fuerza.

Confrontado con Kagura quien estaba enfurruñada, Kyousuke inició una conversación con ella.

“Por cierto, hay algo en lo que estaba pensando recién… ¿De qué se trataban las novelas de Eiri?”

“Hmm-Kyousuke… ¿Parece que quieres morir en serio?”

Tan pronto como Kyousuke trajo a colación el pasado, el aura de Eiri gritó instinto asesino sangriento. Instantáneamente, Kagura bajó sus palillos como respondiendo “buena pregunta” y comenzó a hablar con suficiencia.

“¿Oh, preguntas por el trabajo de doncella de Nee-san? El título era bastante directo, ‘El Amor de la Assassin.’ Se trataba de un hombre joven ordinario que era el objetivo y sobre Nee-san como la assassin, entrelazándose en una historia de amor prohibido–”

× × ×

“……Imperdonable.”

Luego de recordar varias anécdotas sin vacilar, las cuales hicieron que Eiri quiera golpearse la cabeza contra la pared por la vergüenza, Kagura escapó con un rostro de satisfacción–

Tumbada sobre la mesa que había sido limpiada, Eiri rugió maliciosamente.

“Vas a pagar por esto, Kyousuke, absolutamente.”

“¿Yo?”

“¿…Quién más sino?”

El mentón de Eiri estaba sobre la mesa mientras lo miraba fijo a él con desdén.

“No hubiera sufrido tanta humillación si tú no le hubieras preguntado sobre ese tema a ella sin pensarlo… Deja de hacer cosas innecesarias, idiota. Muérete de una vez.”

Kyousuke estaba sorbiendo té de cebada por un lado, relajándose, cuando de pronto se asustó por aquella resentida mirada.

“P-Perdón… ¡Pero la historia estaba muy bien escrita! Eiri ya se había decidido, incapaz de matar al objetivo, al final, con lágrimas en los ojos confesó sus sentimientos…”

“¡Sí, sí! ‘Antes de que pudiera matarte, ya tenías mi corazón (sonrisa irónica)’ es una muy buena frase, al nivel de una genio o algo así.”

“Y el chico respondió ‘Para nada, yo soy el que se rindió ante ti hace mucho tiempo. La primera vez que te vi, me robaste el corazón en un instante (sonrisa radiante).’ Esa frase también es imbatible.”

“……”

El comentario de Kyousuke hizo que Renko y Ayaka se unieran en su elogio.

Las esquinas de los ojos de Eiri brillaban con lágrimas.

“¡¿Kyousuke~~~~~?!”

“L-Lo siento… elegí el método equivocado para que se reconcilien.”

Antes se había enfocado en Kagura porque quería ver a Kagura recordando su pasado con Eiri–pero terminó pisando una mina terrestre masiva por accidente.

No había esperado toparse con recuerdos tan vergonzosos y bochornosos…

Además del trabajo de doncella de Eiri, Kagura también reveló un montón de eventos pasados, abarcando casi toda la vida de Eiri.

Con su rostro contra la mesa, a todo el cuerpo de Eiri le faltaba fuerza.

“…Suspiro. Que día desastroso.”

Eiri murmuró para sí misma y se sentó correctamente.

Luego de estirarse, se levantó.

“Ahora, iré a presentar mis respetos a una tumba… ¿Qué planes tienen?”

“¿Nosotros? Déjame pensar–”

“¡Otra aventura en el cuarto de Eiri-san, Ayaka quiere buscar tesoros!”

“¿Buscar tesoros= ¡Oh, Ayaka-chan, ¿te refieres al manuscrito original de ‘El Amor de la Assassin’?! Genial, te ayudaré. ¡Si tenemos suerte, puede que encontremos cosas aún más interesantes!”

“¿…En serio? Bien. Le prediré a los sirvientes que vigilen mi cuarto apropiadamente, ¿okey? Lo vigilarán con tanta seguridad que ni siquiera una mosca podrá entrar.”

“ “Eh–” ”

Ayaka y Renko simultáneamente exclamaron con decepción mientras Eiri chasqueaba la lengua de manera desaprobadora.

“Nada de ‘eh’. Probablemente regrese en una hora más o menos. ¿No puede comportarte y esperar en su habitación? Será un fastidio que tenga que buscarlas por toda la casa.”

“ “Eh–” ”

“¡Como dije, nada de ‘eh’! Kyousuke, te dejo el resto a ti, ¿okey?”

“Entendido. Vigilaré a estas dos, así que no te preocupes.”

“…Sí, gracias.”

Como nota al margen, el supervisor custodio que se suponía debía controlarlos no estaba presente. Tan pronto como terminó de desayunar, había dicho “Me voy a caminar un poco” y se fue.

Probablemente pensó que podía monitorearlos en secreto sin estar cerca usando a esas venenosas criaturas. De todas formas, Busujima claramente prefería trabajar solo. O quizás no le agradaba mucho la compañía de otros.

“–Hmm.”

En ese momento, el aura de Eiri se repente cambió.

Los gemelos, que originalmente estaban jugando en el patio, persiguiendo mariposas por todo el lugar, dejaron de moverse en ese momento.

El shishi-odoshi se inclinó por el peso del agua y produjo un refrescante sonido.

“Estoy en casa.”

Al siguiente segundo, apareció un hombre.

Estaba vestido con un hakama escarlata con un haori carmín. Un joven llegando a fines de su adolescencia. Su cabello era rojo y negro con reflejos y con el costado derecho trenzado. Tenía aretes plateados mientras que su haori estaba atado con una cadena plateada.

Con un rostro tan apuesto como el de un modelo, estaba sonriendo ligeramente.

“……Nii-san.”

“ “¡Basara-oniichan!” ”

Eiri susurró suavemente mientras que los gemelos corrieron hacia él.

El hombre vestido con un hakama escarlata–Basara–acarició las cabezas de sus hermanos menores y dijo:

“Han pasado cuatro días. ¿Cómo les va a ustedes dos?”

“ “¡Genial!” ”

“Jaja. Sus respuestas están muy sincronizadas.”

Entrecerró sus ojos color cobre y dirigió su mirada hacia Eiri.

Instantáneamente, la sonrisa de Basara se desvaneció.

Alejó su mano de la cabeza de Ran y caminó hacia Eiri–

“Miren a quién tenemos aquí, Eiri… En tu caso, ¿ha pasado medio año, cierto? Se siente como si hubieras cambiado. Aunque sólo un poco… ¡Déjame confirmarlo, ¿okey?!”

Ingresó a la habitación y de repente aceleró luego de impulsarse desde el piso tatami.

Basara extendió sus brazos y saltó–

“Perdón, pero tendré que declinar.”

Eiri esquivó velozmente.

Los brazos de Basara sólo atraparon aire, cruzándose frente a su pecho en un abrazo vacío.

“…Tsk. Qué hermana tan insensible. No es como si un abrazo te costara un brazo o una pierna.”

“Ew. Nii-san, tu perfumen es demasiado fuerte.”

“Eh. No puede ser, ¿en serio? (huele, huele).”

Tomado por sorpresa, Basara abrió sus ojos grandes y comenzó a olerse a sí mismo.

“Para mí, esta cantidad es una suave fragancia… Además, esto no es perfume sino incienso, ¿sabes? Para relajarme. ¿No es refrescante esta fragancia?”

“…Para nada. Eres tan llamativo como siempre, Nii-san.”

“Y tú, tan fría como siempre. Sin embargo–”

Basara dejó de hablar y cruzó sus brazos sobre su pecho. Comenzó a examinar a Eiri de pies a cabeza.

Frotando su mentón y entrecerrando sus ojos–

“No has cambiado en absoluto. ¿Sigues estando buena, no?”

“¿…Qué estás mirando?”

“Piernas. Muslos.”

“No me des una respuesta tan vulgar, ¿okey?”

“No realmente, es… eso, ¿cierto? Los pantalones sexys que estás usando están diciendo ‘mírame ahora mismo.’ ¿No sería raro que me dijeras ‘deja de mirarme’?”

“¿Huh?”

“¿No es este un clásico ejemplo de eso? A pesar de querer que los demás te miren, tienes demasiada vergüenza para pedirlo directamente, y es por eso que están dándolo a entender con tu vestimenta en lugar de decirlo, ¿verdad? ¡Qué hermana tsundere tan tímida!”

“¿…Estás tratando de sacarme de quicio, Nii-san?”

“Quiero lamerte.”

“Muérete de una vez.”

Eiri lo regañó e inmediatamente apartó su rostro hacia un lado.

Basara cerró sus ojos, juntó sus palmas y respondió “Gracias por tu primer ‘muérete de una vez’ del día.” Cuando abrió sus ojos otra vez, miró al grupo de Kyousuke en lugar de Eiri.

“…Por cierto, ¿estos chicos son los invitados que mencionaron antes, cierto? ¿Hmm? ¿Hmm? Entiendo. Esto es realmente–”

Kyousuke, Ayaka, Renko… La mirada de Basara deambuló por encima de ellos, mirándolos de a uno.

Su mirada de pronto se detuvo cuando llegó a Renko.

“——”

La expresión en su rostro desapareció. Entrecerrando un ojo, observó y dijo:

“¿……Tú estás en el negocio, no?”

Pensar que se dio cuenta con una sola mirada.

“ “¿Eh?” ” Los hermanos Kamiya se quedaron impactados. Renko sonrió con un “foosh” y le preguntó a Basara.

“¿Oh? ¿Cómo te diste cuenta?”

“¿How? Hmph… Esa clase de cosas pueden verse con un solo vistazo. Alguien con mi nivel de poder puede ver a través de todo con una sola mirada. En un cálculo aproximado, al menos tres dígitos… Qué aterrador para ti tener tales logros bajo el cinturón a tan temprana edad. Es muy extraño para mí ver a niños asombrosos como tú. Mi sangre no había hervido así desde hace mucho tiempo.”

“¡¿Qué…?!”

¿–Este hombre pudo incluso conocer el número de víctimas de Renko?

Kyousuke estaba aterrado pero la mejor parte aún estaba llegando.

“En cuanto a por qué estás usando un máscara, es bastante simple… Esa máscara de gas es alguna clase de imagen rara elegiste. Es para ocultar tu rostro–Tu verdadera identidad, ¿cierto? Sin embargo, qué lástima… He visto a través de eso. He visto a través de todo.”

Basara sonreía con arrogancia.

Mirando intensamente a Renko–

“Ciertamente, no eres una amateur… ¡En cambio, eres una idol que oculta su rostro con una máscara!”

“ “ “ “——” ” ” ”

Un sutil silencio descendió luego de que Basara hiciera su declaración.

El shishi-odoshi emitió un sonido divertido.

“¿…Nii-san? ¿Qué clase de basura estás diciendo?”

El rostro de Eiri estaba rojo por la vergüenza, y sus hombros temblaban con furia mientras le preguntaba.

Basara dijo “hmph” y barrió su mano por el aire, respondiendo con engreimiento:

“¿De qué estoy hablando? De la verdadera identidad de esta chica. Sin importar lo bien que lo oculte, puedo darme cuenta por ese par de pechos masivos. La medida de su busto probablemente llegue a los tres dígitos. Con un exhibidor tan gigante como este–no, con tetas explosivas como esas–¡¿cómo podría una chica ser una amateur?! ¡A pesar de estar en secundaria o preparatoria, este ritmo de crecimiento es increíble!”

“Te equivocas, Nii-san. Lo increíble es–Tu cerebro.”

Eiri presionó su mano en su frente como resistiendo una migraña.

Renko suspiró “shuko–…” y levantó ese magnífico busto.

“Lo siento pero no soy una idol, ¿okey? Sólo soy una don nadie con pechos hermosos y gigantes.”

“¿Qué… dijiste?”

Basara tropezó con asombro en su rostro.

Miró los pechos gigantes de Renko cuya presencia había sido elevada y enfatizada–

“Una amateur a pesar de tener pechos inmensos… ¿huh? Oye, estás bromeando conmigo, Dynamic Honey? Estás en un nivel totalmente distinto comparada con mi Eiri. R-Realmente increíble… ¡¿Y pechos gigantes hermosos para empezar?! Pero no, no me dejaré convencer por palabras vacías, tengo que confirmarlo con mis propios ojos–” (3)

“Espera.”

“¡¿Owwwwwwww?!”

Basara se inclinó con manos inquietas pero Eiri le retorció la oreja.

“¡Duele! ¡No creas que puedes detener a Onii-chan!”

“Ya te estoy deteniendo, por favor muestra algo de sentido común, ¿okey? ¿Eres retrasado? Si te mueves, mi mano resbalará y mis uñas cortarán tu oreja.”

“……Entendi~do.”

Basara dejó de resistirse de mala gana.

Eiri chasqueó su lengua y quitó su mano de la base de la oreja de Basara.

“Qué pervertido sin remedio… Extendiendo tus sucias manos a cualquiera que conozcas sin una advertencia. En serio necesitas remendar tus métodos, ¿okey?”

“¿Qué ruda! Sólo me interesan las chicas que son suficientemente sexys. ¿Y de qué manos sucias estás hablando? Ni siquiera expuse una uña. Por cierto, debes saber que no soy ningún pedófilo, ¿okey? ¡Sin importar lo lindas que sean, si una chica es como Ran o como esa chica de allí que no ha llegado a la pubertad, preferiría morir que excitarme con ellas!”

Señalando a Ayaka, Basara se defendió con una explicación que no limpió mucho su nombre.

La expresión de Ayaka se desvaneció instantáneamente. Sus pupilas oscuras no mostraban indicios de luz en absoluto.

“Este tipo es muy irritante… Dijiste que preferirías morir que excitarte, ¿entonces quieres morir?”

Ayaka sujetó un vaso vacío y estaba a punto de levantarse cuando Kyousuke rápidamente la detuvo.

“–Por cierto,” dijo Basara, mirando a Kyousuke.

“Es bastante raro ver a Eiri trayendo a un chico a la casa. ¿Probablemente sea la primera vez? No puedo creer que haya hecho amigos por fuera de la familia. ¿Cuánto han progresado?”

“¿…A qué te refieres con progresar?”

“¿Tienes que preguntar? Por supuesto que estoy hablando de besarse, contacto físico, tener s–”

“Muérete de una vez.”

Acompañada de un sonido, una mano derecha voló al mismo tiempo. Basara la esquivó en un parpadeo.

“¡Por los pelos! ¡¿Me hubiera arrancado la cabeza, no?!”

“¡¿Quién te pidió que digas basuras?!”

Eiri se puso roja y posó sus uñas contra su pecho.

“Cuáles b-besos, y contacto físico… ¡Kyousuke y yo no tenemos ese tipo de relación! ¡Sólo somos compañeros de clase! Q-Q-Q-Quién, quién querría hacer eso con esta clase de pervertido…”

“¿…Pervertido? ¿Oh, en serio? Entonces tiene fetiches especiales.”

“No.”

Kyousuke se sintió bastante consternado por Basara mirándolo como si fueran almas gemelas.

“Hmm… Bien, como sea. Dejemos los detalles para el almuerzo. Acabo de volver de una misión, y estoy cansado.”

Diciendo eso, Basara bostezó.

No era necesario decirlo, era obvio a qué se refería Basara por misión.

La expresión de Eiri se contorsionó ligeramente. Basara sonrió y dijo:

“Oye tú, si tan sólo hubieras crecido más rápido–Rusty Nail.”

Por un instante, él mostró una expresión bastante sádica mientras susurraba suavemente.

Basara pasó por en frente de la silenciosa Eiri y se dirigió hacia la galería.

“Adiós por ahora, ¿okey? Charlemos después. Perdón por las presentaciones tardías, pero soy el hijo mayor de la familia Akabane principal–Akabane Basara. Dieciocho años. Actualmente tengo una novia pero sigo buscando más. Espero divertirme con ustedes tanto como lo hago con Eiri… Asesinos en entrenamiento. De todas maneras, ahora me voy a la cama.”

Basara los saludó sin esperar una respuesta y luego agitó su mano, retirándose con una sonrisa.

“ “¡Basara-oniichan, Basara-oniichan!” ”

Los gemelos siguieron a Basara y comenzar a hacer preguntas con entusiasmo.

“¿Cuántos mataste esta vez? “¿Cuántas cuchillas usaste?”

“Un total de diez incluidos los guardaespaldas. Una por persona, así que exactamente diez.”

“¿Eran fuertes?” “¿Eran débiles?”

“No necesito responder eso, ¿cierto?”

“¿Cuántas novias has tenido?” “¿Más que tu número de víctimas? ¿O menos?”

“Secreto.”

“ “Eh–¡Dinos!” ”

Toda clase de preguntas. Los gemelos fueron picados por una curiosidad exuberante. Basara respondía con fluidez.

Sonaba como una charla común en la superficie, pero muchos de los temas eran bastante sangrientos. Esencialmente, el asesinato era cosas de todos los días para la familia Akabane. Quizás esto era para ellos lo “normal.”

“……”

Aun cuando el ruidoso trío se había alejado del alcance de los oídos, Eiri siguió mordiéndose el labio con fuerza todo el tiempo.

× × ×

Los campos de la residencia principal Akabane eran muy vastos.

No hacía falta decirlo respecto de la tierra sobre la que se construyó la mansión, pero esto también incluía un número de montañas. El territorio era completamente privado y se prohibía el acceso no autorizado.

Ellos virtualmente no tenían interacciones con los habitantes en el pie de la montaña. Sólo un selecto número como el doctor de la familia y los tutores privados tenían permiso para entrar a la mansión.

Más allá de ellos, nadie no vinculado al lado oscuro de la sociedad estaba al tanto de los verdaderos orígenes de la familia Akabane. La familia Akabane no se involucraba “engaños externos.” Como personas de dos mundos, sus vidas simplemente nunca se intersectaban.

Los miembros de la familia Akabane mataban para vivir. Por eso, juzgaban y lidiaban con muchos asuntos a través de las lentillas “matar” o “no matar.”

Y la que estaba sosteniendo toda esta autoridad era–

“Okaa-sama siempre luce muy calmada y amable… Pero en realidad, es completamente despiadada cuando ataca, ¿sabes? Barriendo con cualquier existencia que pueda dañar a los Akabane, matará sin piedad a cualquiera, sin importar quien sea, mientras sea beneficial para los Akabane.”

–Akabane Fuyou. La madre de Eiri era la 29na líder de la familia Akabane principal.

Quizás debido a que su autoridad era demasiado grande, cuando Eiri le hablaba, el tono de voz de Eiri cargaba más miedo y reverencia que afecto familiar hacia su madre.

Ellos estaban saliendo de la residencia secundaria, recorriendo la galería y dirigiéndose hacia la casa principal. Luego de presentar respetos a una tumba, Eiri estaba guiando a Kyousuke en un tour por la mansión mientras explicaba ciertas cosas.

Cubrió el ambiente donde había crecido así como varios temas triviales sobre la familia.

“A mis ojos, adivinar los pensamientos de Okaa-sama es imposible. Su expresión y actitud nunca cambian. No hay manera de leer sus emociones… Eso es lo aterrante. Como cuando fracasé en mis trabajos, su reacción era la misma. Claramente lo intenté varias veces y no pude matar a nadie, pero todo lo que decía en cada ocasión era ‘oh cielos, qué voy a hacer con esta niña’ mientras sonreía irónicamente de manera despreocupada… Sin embargo, cuando fracasé por sexta vez, Okaa-sama no hizo nada. Me dejó sola así nada más, por lo que pensé que se había rendido conmigo…Y aun así, hizo su movimiento. Llamándome de repente a mi casa y recibiéndome como si nada hubiera pasado… En serio, no tengo idea de cuáles son sus intenciones.”

Murmurando en voz baja, Eiri lucía muy pesimista. Luego de encontrarse con Basara después de regresar de su visita a una tumba, Eiri había estado actuando de esta manera todo el tiempo.

Para Eiri, su ancestral hogar probablemente no era un lugar confortable. Quizás luego de separarse de Kyousuke y los demás, pasando tiempo a solas inmersa en sus propios pensamientos problemáticos, puede que haya alcanzado un impasse.

Kyousuke se acercó a Eiri quien estaba guiando el camino y caminó junto a ella–

“Si no tienes idea, ¿por qué no intentas preguntarle directamente? No creo que sea del tipo de persona con la cual es imposible comunicarse, ¿cierto?”

“……Suspiro, no te equivocas.”

Eiri puso una expresión amargada.

Envolviendo cabello alrededor de su dedo índice y moviéndose con nervios, Eiri respondió con una actitud reacia.

“No soy muy buena lidiando con Okaa-sama… Desde que era niña, ella me ha sometido a estándares altos a través de métodos extremos con el fin de ‘criar’ a una assassin. Siempre era entrenamiento, entrenamiento, entrenamiento, entrenamiento sin importar si estaba dormida o despierta, haciéndome trabajar hasta que me desmayara, sobrecargándome con más trabajo cuando me volvía a despertar. Dejándome sola en las profundidades de las montañas, atándome un bloque de plomo al lanzarme a una catarata, atacándome con una lluvia de cuchillas, liberando bestias feroces para atacarme, poniéndome restricciones extrañas obligándome a sobrevivir bajo tales circunstancias… Las clases de la escuela no son nada comparadas a mi educación super Espartana. Estuve al borde de la muerte no sólo una o dos veces.”

“¿…En serio? Eso no es educación, es abuso.”

“Sí. Okaa-sama lo explicaba diciendo ‘tengo que hacer que vivas la muerte de tu lado para evitar que luego te maten los demás’ pero quién sabe cuál sea la verdad… Estaría bien que su actitud fuera despiadada como la de Kurumiya, pero la calma la hace aún más aterradora.”

“T-Tienes razón sobre eso…”

Un contraste desagradable. Kyousuke podía entender por qué a Eiri le resultaba difícil lidiar con su madre.

La manera en que mantenía motivos ocultos por dentro, la hacía una madre definitivamente ilógica.

“–Sin embargo, Otou-sama era diferente.”

Eiri habló suavemente y los extremos de su boca se calmaron.

Su voz era más amable, cargada de un tono de color que Kyousuke nunca antes había visto.

“Su mirada era muy aguda y su expresión bastante severa. Lucía como si siempre estuviera enfadado. Normalmente silencioso y hablando poco, era muy ruidoso cuando le gritaba a la gente. Cada vez que me regañaba, me asustaba tanto que no podía moverme en absoluto. Lo totalmente opuesto a Okaa-sama, era una persona muy austera con un temperamento feroz. Sin embargo…”

Su voz transmitía soledad y nostalgia.

Con un profundo amor en su voz, Eiri continuó.

“Era una persona muy amable. Debido al trabajo, usualmente no estaba en casa, pero cuando yo lloraba o estaba desconsolada, me acariciaba la cabeza en silencio y me acompañaba todo el tiempo. Incluso me llevaba afuera a espaldas de Okaa-sama.”

“…Qué gran padre.”

“Sí. Me dijeron que originalmente trabajaba de guardaespaldas, completamente sin relación con los Akabane, por lo que sus valores también era distintos… Me sentía segura con sólo tener a Otou-sama a mi lado. Las manos de Otou-sama eran muy grandes y se sentían muy sólidas al tacto. Aun ahora puedo recordarlo claramente–”

Diciendo eso, Eiri miraba su propia palma.

La tristeza surgió en sus ojos.

“…Recuerdo todo.”

Repitiéndose a sí misma con una voz casi inaudible, agachó la cabeza.

“¿Eiri…?”

Kyousuke giró su rostro para ver a Eiri quien había dejado de caminar. Siguiéndolos, Renko y Ayaka los alcanzaron y echaron un vistazo al rostro de Eiri.

“¿Oh, cielos, estás bien? Si quieres llorar, puedo prestarte mi gran busto.”

“Eiri-san, entonces tienes un complejo de padre… Necesitas dejar atrás el pasado.”

“¡C-Cállate!”

Eiri comenzó a caminar como tratando de alejarse de los fastidios de Renko y Ayaka y se palmeó las mejillas con sus manos.

“Estoy perfectamente bien. No es nada. Sólo me puse un poco sentimental porque ha pasado mucho tiempo desde que visité una tumba… No hay nada de qué preocuparse.”

Eiri soltó sus palabras y luego adelantó a Kyousuke.

Kyousuke atrapó un vistazo del perfil de su rostro, el cual parecía estar tenso y disgustado.

“¿…En serio? En ese caso, sólo déjenla ser.”

“Shuko–… ¿Ya no necesitas mi masivo busto? Qué lástima.”

“Turno de Ayaka, turno de Ayaka, Ayaka ocupará el lugar de Eiri-san… ¡Toma esto! Frotar, frotar, frotar, frotar.”

“¡¿Hyah?! A-Ayaka-chan… Es difícil caminar así. Suéltame–¡¿Hyau?!”

“Jejeje. Qué par de pechos gigantes de alta categoría, tan grandes y sensibles. ¿Lo sientes? ¿Se siente bien? ¡¿Te sientes bien?!”

“A qué están jugando, ustedes dos…”

Terminando la conversación sobre el padre de Eiri, Kyousuke siguió el ritmo de Eiri.

Sin embargo, cuando pasó junto a cierto cuarto de estilo japonés–

“¿………Hmm?”

Kyousuke se detuvo otra vez.

“Oye. ¿No deberíamos entrar aquí a echar un vistazo?”

Era una habitación que parecía el vestíbulo de un templo Budista.

La puerta corrediza estaba abierta. El interior era del tamaño de ocho tatamis. La suave esencia a incienso flotaba en el aire allí adentro. Una mesa de ofrendas estaba preparada frente al altar Budista con frutas y vegetales así como otros objetos como plantas farol Chino. (4)

La mesa de ofrendas era un altar para dar la bienvenida a las almas de los ancestros, lo que incluía al padre de Eiri, por supuesto, que estará presente durante el Festival Bon–Al menos, eso se creía. En ese caso, Eiri debería ofrecerle sus respetos aquí más que en la tumba.

“……”

Por unos breves segundos, la mirada de Eiri deambuló mientras vacilaba al hablar–

“¿–Misma diferencia? Ya lo visité.”

Respondió indiferentemente y se alejó caminando.

“…Ya veo.”

Asintiendo, Kyousuke siguió caminando. Miró la mesa de ofrendas cuando pasó junto a la puerta.

Como el desayuno que habían comido esta mañana, la comida estaba en platos bermellón como ofrendas sobre la mesa. La comida, la cual se había enfriado, fue dejada intacta. Kyousuke miró las ofrendas a los ancestros y luego a la espalda de Eiri cuya figura se alejaba antes de suspirar. Kyousuke sintió algo instintivamente.

Eiri había afirmado que ya lo había visitado.

Eso probablemente era mentira–

× × ×

Luego de un tour por la casa principal, Kyousuke y compañía atravesaron el recibidor hacia el exterior.

La tierra rodeada por las altas paredes de piedra era muy extensa. Fuera de la mansión, había almacenes como graneros y depósitos de barro e incluso varias instalaciones como salones de té o santuarios por todo el lugar.

Entre esas instalaciones, la más usada más frecuentemente por la familia Akabane era el dojo de artes marciales.

Construido cerca de la casa principal, el dojo tenía instalaciones como baños y lavamanos en frente. Un camino pavimentado con piedra se extendía por el suelo de grava roja.

Conforme este escenario aparecía a la vista cuando estaban pasando por el bosque de bambúes, Eiri instantáneamente murmuró en voz baja:

“…Parece que hay alguien allí. ¿Será Kagura?”

En ese instante, Eiri parecía vacilar sobre ir o no a echar un vistazo…

“¡Hyahahhhhh! ¡Es agua, agua!”

“¡¿El agua está muy fría?!”

“¡¿Oye?!”

Cuando Eiri se detuvo de repente, Renko y Ayaka la adelantaron y compitieron por un lugar en el lavamanos. Viéndolas levantar el cucharón y salpicar agua, Eiri sentía que su energía se drenaba.

“¿…Qué están haciendo? La secuencia está totalmente mal.”

Eiri le quitó el cucharón a Renko de su mano y lo llenó con agua limpia para lavar su mano izquierda. Luego cambió el cucharón de mano y se lavó la derecha. Cambiando de manos de nuevo, derramó agua en su palma, sorbió un poco y enjuagó su boca antes de escupir el agua. Finalmente, regresó el cucharón a su lugar apropiado con ambas manos.

Sus movimientos eran bastante fluidos y uno podía darse cuenta de que ya había hecho eso muchas veces.

“Tienen que completarlo con una cucharada de agua. ¿Entendido?”

“Sorber… Sorber… Sorber… Sorber…”

Eiri tenía una mirada orgullosa en su rostro cuando volteó su cabeza para ver. Renko puso su sorbete en el agua del lavabo, sorbiendo agua concentradamente. Junto a ella, Ayaka estaba juntando agua con ambas manos para beberla.

“…Escuchen a los demás cuando les hablan.”

“¡Uwah, está muy fría! ¡¿Qué estás haciendo, Eiri?!”

“¡Suficiente! ¡¿Cómo puede ser que les falte tanto sentido común?, es absurdo!”

Eiri salpicó agua fría sobre las dos chicas y dejó el cucharón con un “…Hmph.” Luego de hacer eso, dejó el lavamanos y caminó hacia el dojo.

Kyousuke simplemente se lavó las manos como Eiri demostró antes, y después la siguió.

“Wow, este lugar es inmenso…”

Pronto, llegaron a la entrada principal. Era un edificio majestuoso cubierto con tejas. Naturalmente, el color era rojo.

Detrás de una puerta entramada, sonidos parecidos a pies golpeando el suelo podían escucharse acompañados de gritos como “¡urya!” o “¡sorya!”

“¿…Son Ryou y Ran? Están tan animados como siempre.”

Eiri sonrió irónicamente y abrió la puerta para entrar al dojo.

Entonces–

“Oh cielos, son ustedes. Bienvenidos, bienvenidos.”

Un joven vestido con un hakama escarlata y un haori carmín les sonreía de manera despreocupada. Kyousuke instantáneamente se congeló. Junto a él, Eiri chasqueó la lengua.

“Entonces aún no te has dormido, Nii-san. ¿Por qué no te das prisa y te vas a la cama?”

“No seas así. Quería dormir antes, pero estos dos no me dejaban ir…”

–Qué fastidio. Él inclinó la cabeza, sólo para que una cuchilla blanca pasara a su lado. Agachándose para evadir una cuchilla lanzada en un parpadeo, Basara se rió:

“No puede evitarse. La vida de un chico popular es difícil.”

“¿…En serio? En ese caso, ¿por qué no te vas a dormir ahora mismo? Te haré dormir por una eternidad.”

“Ajaja. De hecho, hubo algunas veces en que eso casi sucedió. Me quedé despierto toda la noche y en verdad quiero dormir… ¿Por qué no me lastimas directamente? Eso me despertará.”

Basara se cubrió la boca con su mano derecha mientras bostezaba e inclinando su cuerpo ligeramente hacia un lado.

Una cuchilla negra surcó la ubicación de su brazo hace apenas un segundo. Casi simultáneamente, una cuchilla blanca lo atacó pero fue en vano, meramente rebanando la post imagen de Basara.

“E-Esto es…”

“Miren, ustedes dos. Sus ataques se están volviendo lentos, ¿saben? No serán capaces de golpear mariposas si rebanan tan lentamente.”

“Qué molesto. ¡Muérete de una vez, Basara-oniichan!”

“¡Muere, muere, muere, muere, muere, muere, muere, muere, muere, muere, muere, Basara-oniichan!”

“ “¡…Muéreteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!” ”

“¿…Qué están haciendo?”

En frente de los perplejos Kyousuke y compañía, en el medio del dojo, Basara estaba de pie allí con un rostro aburrido.

Los gemelos estaban atacando ferozmente, tratando de cortar a Basara mientras él permanecía allí.

Las cuchillas negras y blancas bailaban en sus manos mientras atacaban a Basara, produciendo incontables destellos de hojas.

Las espadas duales sostenidas en las manos de los gemelos parecían ser el resultado de desarmar sus tijeras. Los mangos redondos giraban mientras alternaban entre agarres común e inverso, cambiando de manera desconcertante. Los gemelos además estaban saltando por el lugar libremente como querían.

Al ser gemelos, su coordinación tácita era magnífica. Moviéndose al unísono a veces, atacando independientemente en ocasiones, en otras sincronizados, y a veces eligiendo sus propios ritmos, los hermanos ejecutaban tajadas mientras buscaban aperturas–

“Oye, no te quedes ahí mirando. ¿Qué tal si te unes?”

“…No, gracias, Nii-san. Paso.”

“Eh–Eres un hermana muy fría.”

Basara habló de trabajo mientras seguía evadiendo, usando mínimo juego de piernas y girando su cuerpo. Lucía bastante confiado y tranquilo.

Las espadas de los gemelos se movían como una tempestad pero no podían tocar siquiera la ropa de Basara.

–Esta escena estaba provocando que los visitantes dudaran de sus ojos.

Echando un vistazo en el interior del dojo, Renko y Ayaka no eran la excepción. Las dos estaban plantadas en sus lugares, estupefactas. Sólo Eiri lucía igual que siempre, viendo a su familia tratando de matar a su familia.

“Oye, Eiri… ¿Qué están haciendo?”

“¿No te das cuenta con sólo ver?”

“Pregunto porque no lo sé…”

“Están jugando.”

“¿…Huh…?”

“Esto es rutina diaria en mi familia. Cuchillas reales usadas como herramienta de ocio. Están blandiendo esas cosas sólo por diversión. Lo mismo para Ryou y Ran, no están tratando de matar a su hermano en serio. Aunque quisiera matarlo de verdad y desafiarlo, probablemente no sean capaces de lograrlo, ¿supongo? La diferencia de nivel es demasiado grande.”

“Qué análisis tan completo.”

Basara mostró los dientes al sonreí en respuesta a Eiri y luego comenzó a entrar en acción.

Arqueando su torso, se deslizó a través de un espacio entre los ataques–

“¡¿Kyah?!”

“¡¿Uwah?!”

Basara levantó su mano, alcanzando y tocando a Rank. Ese único movimiento causó que los gemelos chocaran entre ellos en medio del aire.

Sus frentes chocaron cara a cara, y luego cayeron.

Soltando sus armas, rodaban en el suelo por el dolor.

“Ooooooooooh, duele… Duele mucho, Ran-chan.”

“A mí también me duele mucho, Ryou-kun… Ooooooooooh.”

“¡Ajaja! Se parecen hasta en la forma en que lloran del dolor. Ustedes dos están demasiado sincronizados, lo que hace más fácil contraatacar, ¿saben? Otra vez, las cosas acaban antes de que me obliguen a sacar mi cuchilla, ¿eh, Ryou? ¿Ran?”

“ “¡Ooooooooooooooh~~~~~~!” ”

Los gemelos gemían mientras miraban a Basara quien estaba sonriendo con suficiencia.

Basara casualmente dijo “hmm” y se estiró.

“Mierda, tengo mucho sueño… Quiero dormir. ¡Onii-chan quiere dormir! Así que tengo un favor que pedirte, Eiri–¿Puedes ayudarme a deshacerme de mi sueño?”

“Me niego. Vete a la cama si quieres dormir.”

“Oh cielos, es verdad, pero se siente un poco incompleto todo si me voy a dormir ahora mismo. No nos hemos visto por medio año, ¿sabes? Como tu hermano mayor, tengo que confirmar tu crecimiento.”

“…No mucho. No es como si haya habido un gran cambio.”

“Lo siento, no estoy hablando de tus pechos–”

“Lo sé.”

Eiri respondió con disgusto y luego replicó en voz baja “…Claramente hubo un crecimiento allí.” Renko de inmediato bromeó “Lo dudo mucho.”

Eiri dijo “¡¿Huh?!”, su rostro se sonrojó y giró hacia ella.

“¡No estoy mintiendo! Crecieron cerca de un centímetro–”

“Okey, estás muerta.”

“¡¿………?!”

Al siguiente instante, el cuerpo de Eiri tembló, reaccionando con extrema sorpresa.

Kyousuke enfocó su mirada para ver que Basara había sacudido su mano que había estado oculta en la manga izquierda de su kimono. Manteniendo una pose como si acabara de lanzar algo, se mofó.

Entrecerrando un ojo, Basara había apuntado a la espalda de Eiri–Apuntando con precisión para perforar el corazón desde atrás.

“Bajaste la guardia recién, ¿cierto? ¿Me equivoco? Un espadachín no puede darle la espalda a un enemigo a menos que haya bajado su guardia. Originalmente me preguntaba si estabas tratando de engañarme con un truco, pero no te mueras tan rápido.”

“………Ah.”

Eiri llevó su mano a su espalda.

Luego miró lentamente a Basara.

“Acostumbrándote a un ambiente tranquilo, pasando tiempo con un montón de sujetos despreocupados, recibiendo una educación para tortugas… Te has vuelto vuelta, ¿no, Eiri? Más que cero crecimiento, has retrocedido. Deja de hacerme reír, Rusty Nail. Ni siquiera tienes el coraje para matar. Si pierdes tus habilidades, ¿qué te queda?”

Al ser regañada despiadadamente, Eiri se mordió el labio con fuerza.

–Nada la había apuñalado en la espalda.

Basada simplemente había realizado los movimientos como si hubiera lanzado un arma escondida. En realidad no había aventado nada.

Sin embargo, la intención de matar en la mirada y los dedos de Basara era genuina.

Si Basara hubiera lanzado de verdad un arma, Eiri habría sido penetrada en el corazón por su espalda y estaría muerta–Este instinto asesino era suficiente para hacer que ese hecho fuera cierto, perforando a Eiri como el sustituto de una cuchilla.

“Sheesh. No estoy seguro de cuáles son tus habilidades ahora, ¿pero tu mente definitivamente ha perdido agudeza, Eiri? Estoy muy decepcionado… Ah, qué lástima.”

Basara bajó su mano y suspiró. Su instinto asesino gradualmente se disipó.

Caminó hacia la entrada donde se encontraban Eiri y los demás.

“¿Hmm? Sí. Definitivamente tengo sueño. Dormiré hasta el mediodía… Bostezo.”

Estirándose, Basara pasó frente a Eiri. Se puso sus suecos de madera y partió hábilmente. Eiri no pudo ofrecer ninguna reacción en absoluto.

“U-Umm… Perdón por lo de antes, ¿okey? Pero tus pechos, umm… ¿Acaso crecieron un poco? Si es al menos un centímetro, definitivamente, sí.”

“¡Así es! ¡Ni hablar de un centímetro, bien podrían ser dos o incluso tres, ¿no es eso posible?! Ese tipo coqueto es pura basura. ¡Ignóralo!”

Renko palmeó el hombro de Eiri para alentarla mientras Ayaka hizo su mejor esfuerzo por animarla.

Simplemente de pie allí en un trance con la cabeza gacha, Eiri no parecía escuchar a las dos chicas.

× × ×

“¡Muy bien, que comience el flujo!”

Dentro del jardín donde abundaban flores rojas en su plenitud, la animada voz de Fuyou se oía.

Blancos y hermosos como la seda, los fideos estaban fluyendo en una constante corriente de agua.

Instantáneamente, esos fideos fueron sacados del agua usando palillos carmesí sin volcar ninguno, y luego mojados en un líquido color ámbar. Después de mezclarlos con una salsa que contenía sésamo molido, cebolleta de verdeo, jengibre crudo, los fideos fueron sacados. Mientras la persona en cuestión usaba los palillos para llevarse los fideos a la boca–

“Shuko–… La máscara estorba, no puedo comer.”

Bloqueada por la máscara de gas negra, bajó sus fideos con tristeza. Situada corriente abajo respecto de Renko, Ayaka dijo “¿…Entonces por qué tomaste los fideos?” Sosteniendo palillos, le lanzó una mirada con desdén a Renko.

Frente a ellos había un bambú, partido a la mitad verticalmente, con agua pura y trasparente fluyendo suavemente. El bambú estaba preparado en una pendiente. En el lugar más alto de la corriente, Fuyou sonreía mientras sostenía largos palillos.

“Por favor sepan que hemos preparado grandes cantidades de fideos. Todos coman hasta saciarse y disfruten.”

La asistente estaba a la espera, sosteniendo un balde de madera lleno de agua fría y montones de fideos. Fuyou sacaba los fideos del balde y luego los metía en la corriente del bambú.

Esto era conocido como nagashi-soumen, o “fideos que fluyen.”

“Toma, Ayaka-chan. Di ah–”

“¡Umph! Muy suaves~~~~”

“¿Están buenos?”

“¡Sí, la frescura es deliciosa! Se siente muy refrescante.”

Habiendo sacado algunos fideos antes, Renko ahora estaba alimentando a Ayaka.

Los fideos pasados entre las dos chicas que estaban llevándose bien y en armonía, fluían–

“Aquí voy.”

Kyousuke tomó algunos fideos. Entonces–

“Para ti. Anímate.”

–Volcó los fideos en el tazón de Eiri, quien estaba un poco desconectada y corriente abajo de él.

Eiri alzó la vista y miró a Kyousuke.

“Claro… G-Gracias.”

Luego de agradecerle, comió los fideos en silencio. En este momento era pasado el mediodía. Apenas una hora había pasado desde el altercado en el dojo.

Más corriente abajo desde la indiferente Eiri, Kagura bufó y dijo “…hmph.”

“¿Ni siquiera puedes servirte tus propios fideos, Nee-san? Ese playboy te está menospreciando porque eres así. Qué incompetente.”

Kagura levantó sus palillos y tomó videos que fluían, y luego comenzó a comer con agitación.

Basara no estaba presente, aparentemente dormía. Para Ryou y Ran probablemente eran demasiado problemáticos los fideos que fluyen y por eso estaban disfrutando los fideos en la galería comiendo normalmente.

Busujima estaba esperando en el extremo de la corriente del bambú en el lugar más inferior con una canasta de bambú.

Bajo el vasto cielo azul, la expresión de Eiri estaba oscura en contraste.

“Perdón por ser incompetente…”

“De qué sirve disculparte, no te soporto… ¿Dónde está tu vigor? ¿Cuánto más te avergonzarás a ti misma hasta quedar satisfecha? Qué idiota sin remedio.”

“……Perdón.”

“Como dije, disculparte no tiene sentido. ¿Esa es la única palabra que puedes decir? Con esa mirada muerta… ¿Ni siquiera puedes resistir algunas pocas palabras de ese tipo? Nee-san, tu mente es demasiado frágil, una desgracia para la familia Akabane. Ahhh, qué vergüenza.”

“Oye, Kagura–”

“¿Qué pasa?”

Kyousuke interrumpió, haciendo que Kagura lo mire fijo.

“¿Puede ser que un extraño no se meta en una conversación privada entre hermanas? Y además, deja de sonar tan familiar. No puedo creer que llames a una chica por su nombre cuando apenas la acabas de conocer… Se siente tan vulgar como Basara-niisan. ¿Tú también eres un playboy?”

“¿Huh? Cómo podría ser eso posible–”

“Entonces déjame preguntarte, ¿por qué eres el único chico aquí?”

La voz de Kagura cayó algunos grados en temperatura, interrumpiendo la respuesta de Kyousuke.

“Están Nee-san, la chica de la máscara y Ayaka de mierda… Descartando al profesor, estás completamente rodeado de chicas, ¿cierto? Dejando de lado a Nee-san, las otras dos son completamente devotas a ti. ¿Estás tratando de hacer que Nee-san baje la guardia para que puedas devorarla toda?”

“¿…Devorarla toda?”

“Así es. Violarla.”

“ “¡¿Huh?!” ”

Kyousuke y Eiri exclamaron en perfecto unísono.

“¡B-Basura! ¡Algo tan loco como eso nunca pasó por mi mente, ¿okey?!”

“Vio… larme… ¡Vamos, no uses una palabra así tan a la ligera!”

En contraste, Kagura sacó fideos diestramente con total indiferencia.

“Nee-san… ¿Por qué te avergüenzas tanto? Simplemente pronuncié la palabra ‘violar.’ Tu mente sigue siendo la de una inocente doncella como siempre… Claramente es absurdo que hayas crecido sólo en apariencia, habiendo visto besos solamente en mangas, ¿cierto?”

Kagura se burló y educadamente comió sus fideos.

Intimidada, Eiri gruñó “…ooh.”

“Escucha con atención, Nee-san. Lo que llamamos hombres en realidad son bestias. Aunque este tipo instantáneamente afirmó que nunca pasó por su mente… Eso es una mentira total. Son puras palabrerías. En realidad, dormido o despierto, su mente está llena de pensamientos sucios. Mirando tus hermosas piernas, delgada cintura, delicada clavícula, cuello sexy, Nee-san, todo su cuerpo se excita con lujuria, como una bestia lasciva.”

“Cuál bestia lasciva–”

¿–Dónde aprendió tal lenguaje? ¿No tiene apenas trece años?

Ignorando al shockeado Kyousuke, Kagura continuó expresando su opinión.

“Ya sea que termines satisfaciendo el placer de esa bestia o que tu cuerpo sea mancillado, no me importa en absoluto. Pero por favor no manches el linaje Akabane.”

“…L-Lo sé.”

“¿En verdad lo entiendes? Tienes que usar anticonceptivos apropiadamente.”

“ “¡¿Anticonceptivos?!” ”

“Así es. No lo hagan sin protección.”

“A qué te refieres, sin protección…”

“Cosas como los pasteles de natilla no están bien, ¿okey?” (5)

“…Oye, oye–”

Deja de usar lenguaje tan gráfico… Aunque estaba relacionada con el lado oscuro de la sociedad, era una miembro de la fuerza de trabajo después de todo. Quizás era madura en varios aspectos.

Mientras Kyousuke pensaba en eso, Eiri dijo algo sorprendente.

“H-Hmph… ¿Parece que has aprendido muchas palabras variadas en los últimos seis meses que estuviste fuera de mi vista? Todas las cosas que me has estado diciendo probablemente estuvieron influenciadas por los llamados ‘libros finos’.”

“¿–Huh?”

Escuchando ese término, la expresión de Kagura instantáneamente cambió y se alarmó.

Sacando fideos que fluían, Eiri continuó sin vacilar.

“Esta mañana, me metí a hurtadillas en tu habitación antes de visitar la tumba… Accidentalmente los descubrí. Cómo debería decirlo, básicamente… encontré algunos mangas pervertidos. En términos de contenido… Hmm. Los devolví a su lugar original después de ver la cubierta y los títulos… L-Lo siento, ¿okey?”

“¡¿Qué?!”

Los palillos se cayeron de la mano de Kagura mientras la salsa para sus fideos también se derramaba.

“T-Tú… Cómo te atreves a registrar mi cuarto… Entrando a mi habitación tan casualmente–”

“……Perdón.”

Kagura se acercó a Eiri quien estaba agachando la vista y evitando el contacto visual–

“¿Cuál era el título del libro que viste?”

“N-No puedo decirlo… Se me borró de la mente.”

“¿Cómo era la cubierta?”

“N-No estoy segura…”

“¡Responde ahora!”

Kagura sujetó los hombros de Eiri. La mirada de Eiri deambuló.

Kagura agachó la cabeza y forzó una débil sonrisa.

“¿…En serio? ¿Entonces parece que planeas hacerte la tonta hasta el final?”

El flequillo rojo fino colgaba, proyectando una sombra oscura sobre sus ojos.

La mano derecha de Kagura lentamente se dirigió a su faja–

“En ese caso, no me culpes. Qué doujinshi viste exactamente… Qué libro viste, lo descubriré aun si tengo que recurrir a la fuerza–¡Nee-san!”

Instantáneamente, Kagura blandió su abanico de hierro.

Persiguiendo a Eiri, quien hacía retrocedido de un salto, balanceó el arma.

“Espera… ¡Como dije, ya no me acuerdo más! L-Lo olvidé por completo–”

“¡Mentira! ¡Entonces respóndeme, ¿por qué estás actuando tan avergonzada?!”

“N-No lo estoy–”

“¡Será mejor que no!”

Eiri se agachó para esquivar el ataque. Un pequeño árbol del jardín fue cortado y mandado a volar.

Kyousuke era ignorado a un lado mientras veía a las hermanas pelear. Acaso las personas de la familia Akabane eran incapaces de disfrutar de una comida apropiadamente…

Eiri escapaba mientras Kagura la perseguía.

Desde la distancia, Kyousuke echaba miradas de reojo a las dos chicas que parecían estar jugando y actuando seriamente. Renko y Ayaka fueron a su lado.

“Foosh–¿Eiri luce muy enérgica otra vez? Maravilloso, maravilloso.”

“Awww. No fue fácil darle tiempo a solas con Onii-chan… Pero alguien redundante se metió en el camino. Esa basura de Kagura siempre se apega a Eiri-san a pesar de quejarse todo el tiempo, ¿verdad?”

Renko sorbía su salsa de fideos con un sorbete mientras Ayaka comía fideos. Estaban flanqueando a Kyousuke a su izquierda y derecha respectivamente. En la galería, Ryou y Ran estaban dándose fideos el uno al otro, charlando amigablemente.

“Bien hecho, Kagura-oneechan. ¡Yo también quiero jugar con Eiri-oneechan!”

“Bien hecho, Eiri-oneechan. ¡Yo también quiero jugar con Kagura-oneechan!”

“¿…Vamos a jugar con ellas, Ran-chan?”

“Sí. ¡Vamos a jugar, Ryou-kun!”

“ “¡Waaaaaaaaaaaai!” ”

Los gemelos se levantaron, blandiendo tijeras y arremetiendo contra Eiri y Kagura descalzos.

“¡No interfieran! ¡Tengan cuidado o los derribaré a ustedes primero, ¿okey?!”

“Q-Qué fastidio… Sólo quiero volver a comer fideos–”

“ “¡Ajajajajajajajajajajajajajaja!” ”

Un juego de escondidas entre las hermanas instantáneamente se convirtió en un caótico todos contra todos en un parpadeo.

Cada uno de ellos estaba blandiendo un arma tipo cuchilla, tratando de derrotar a sus oponentes. Mirando a los niños corriendo por el jardín, Fuyou siguió liberando fideos y sonriendo “ara ara” irónicamente.

“Claramente es hora de comer, Dios Mío… Qué niños que no pueden quedarse tranquilos. Por favor presten atención y dejen de causar problemas para nuestros invitados, ¿okey?”

“El sonido de las cuchillas sin campanillas de viento a la vista, qué poético… ¡Oh, estos son sabor ciruela!”

Sacando fideos rosados, Busujima casualmente disfrutaba de la “canasta de fideos de bambú.”

Aunque la situación era bastante caótica, Kyousuke era el único con los ojos abiertos de par en par. Todos los demás estaban disfrutando del momento, totalmente impávidos–

(¿…Soy la única persona normal aquí?)

Recordando a su compañera de clases que compartía sensibilidades de una persona normal, Kyousuke no pudo evitar sentir nostalgia.

Incapaz de procesar la situación frente a sus ojos, Kyousuke alzó la vista al nublado cielo azul de verano mientras sus pensamientos se dirigían hacia Maina quien se había quedado en la escuela.

× × ×

“……Totalmente exhausta, física y mentalmente.”

Colapsada sobre la galería, Eiri murmuró con una voz débil.

Aunque ilesa, ya que había evadido las cuchillas de los gemelos y el interrogatorio sin fin de Kagura todo el tiempo. Eiri lucía bastante demacrada luego de la prueba.

Cubierta en sudor, yacía boca arriba sobre el suelo mientras Renko la estaba ventilando con un abanico.

“Debes estar cansada, Eiri. ¿Quieres un poco de jugo de sandía?”

“…No, gracias. Comeré sandía directamente.”

Alejando el vaso con líquido rojo, Eiri se sentó. Al otro lado de Renko, a su derecha, Ayaka y Kyousuke estaban sentados lado a lado, comiendo trozos semi-circulares de la fruta.

“¡Wow, ¿es tan dulce?! Está delicioso, te refresca desde el corazón, Onii-chan.”

“Sí. Comer sandía es obligatorio en los veranos japoneses.”

“¡Sí, es verdad! Comer sandía es obligatorio~~~~~~… Por cierto, Kyousuke, después de disfrutar las sandías tiernas y jugosas, tienes que–”

“¿Cortar las sandías?”

“¡¿Shuko?! ¡¿A dónde estás mirando mientras dices eso, Eiri?! ¡Mis sandías son tiernas y delicadas, así que espero que las trates gentilmente, ¿okey?!”

“…Sí, como sea.”

Eiri le respondió a Renko con poco entusiasmo y tomó la sandía. Había una bandeja en la galería y desde allí, tomó un octavo de sandía y comenzó a sacarle las semillas cuidadosamente con su uña.

“W-Woah… ¡Estás comiendo como señorita refinada, Eiri-san! Quitarlas todas te llevará una eternidad, sólo dale un bocado grande.”

“Ocúpate de tus asuntos. Tengo la libertad de elegir cómo comer una sandía.”

“Sí, todos tienen su forma de comer. Por cierto, el método de Eiri es muy similar al de Busujima-sensei.”

Renko señaló a alguna parte. Busujima estaba lidiando con la sandía en la galería ligeramente alejado.

Usando una mano para sacar las semillas con una cuchara, estaba alimentando criaturas venenosas y reptantes reunidas a sus pies. Eiri se congeló por un momento.

“…Empezaré.”

Eiri detuvo los movimientos de sus manos y le dio un gran bocado a la sandía. Lucía bastante repugnada por la idea de parecerse a Busujima. Kyousuke no pudo evitar compadecer la extrema falta de popularidad de Busujima entre las estudiantes.

A diferencia de Kurumiya, él nunca se involucraba en interferencia activa. Desde el punto de vista de Kyousuke, Busujima no era realmente alguien a quien odiar…

Mientras Kyousuke quedaba inmerso en sentimientos de simpatía, las tres chicas rodeaban a Kyousuke y charlaban en armonía.

En este momento, Kyousuke miró hacia el jardín donde rastros del peligroso juego de antes permanecían por todo el lugar–

“Por cierto, ¿parece que los miembros de tu familia son propensos a entusiasmarse mucho, no? ¿Nacen así, tratando de matarse el uno al otro día y noche?”

“…Sí. Los miembros de la familia Akabane comienza a blandir cuchillas a la edad de tres años y empiezan a pelear entre sí a los cinco. De allí en adelante, desenfundamos cuchillas el uno contra el otro ante la más mínima provocación… A los diez años somos enviados al campo por primera vez. Una vez que alcanzamos los doce, se supone que estamos activos como assassins hechos y derechos.”

“Ehh, eso suena asombroso… ¿Cuántos años tiene esa basura de Kagura?”

“Nació el mismo año que tú. Cumplirá catorce este año. En términos de experiencia en asesinato, tiene tres años y un poco más.”

“¿Qué hay de los gemelos?”

“Tienen nueve. Ya casi es hora de que ingresen al campo.”

Ayaka respondió “oh…” y engulló sandía. Renko bebía el jugo de sandía a un lado con un sorbete. Eiri agachó la vista, mirando las yemas de sus dedos intensamente.

“…Ya casi, dieciséis.”

Luego de un instante, inadvertidamente murmuró para sí misma.

Seca, ronca, quebrada. Su voz sonaba como si estuviera a punto de romperse.

No era necesario preguntárselo directamente. Con dieciséis se refería a su edad luego de que pase su cumpleaños este verano. Si hubiera estado trabajando como assassin, de acuerdo a su edad, estaría por comenzar su sexto año.

Sin embargo, Eiri–

“…Suspiro. Por cierto, incluso esos dos niños están a punto de superarme. La primera vez que me enviaron a matar, ellos apenas estaban empezando a sostener cuchillas… Fufu. Qué absurdo. Soy una total desgracia, es ridículo.”

“Eiri…”
“¿–Ya han pasado seis años, sabes? Incapaz de matar, lo intenté tanto como pude. En un parpadeo, pasaron seis años. Pero no logré el más mínimo progreso… Sigo sin poder matar. Me enviaron a una institución incomprensible, los conocía a ustedes, finalmente estoy comiendo sandía sin prisas aquí… ¿Qué diablos estoy haciendo? ¿Tendré que ser Rusty Nail por el resto de mi vida?”

“ “ “……” ” ”

Eiri se burló de sí misma con un tono de voz animado y sonriente.

Viendo a Eiri así, Kyousuke no tenía de qué palabras decir.

Renko se encontraba en una situación similar a Eiri pero era capaz de matar gente con tanta facilidad como el acto de respirar.

Ayaka estaba en una situación completamente distinta, pero no pensaba en absoluto en las vidas de las demás personas que no estaban relacionadas con ella.

Y luego estaba Kyousuke quien creció en un ambiente totalmente distinto al de Eiri y aún consideraba el homicidio como un tabú.

Tres personas, tres tipos diferentes de circunstancias, cada una con sus propias y sutiles diferencias.

Eiri quería matar pero no podía, ¿quién podía comprender realmente este dilema?

Para entender la agitación que Eiri mantuvo en su corazón estos últimos seis años…

(¿……Hmm?)

De pronto, cierto hecho destelló por la mente de Kyousuke.

Seis años. Esa era la cantidad de años que Eiri había pasado luego de descubrir que era incapaz de matar.

Hace seis años, Eiri había alcanzado los diez años de edad, ¿cierto? Entonces… Esa fue la edad en la que Eiri fue enviada a efectuar su primera muerte–

“¡¿Geh?! ¡¿Qué demonios, no quedan sobras en el nagashi-soumen?!”
Algo interrumpió los pensamientos de Kyousuke. Una voz masculina bastante agitada.

Detrás de Kyousuke y compañía quienes estaban sentados en la galería, un joven vestido con un hakama escarlata estaba parado directamente detrás de Eiri, con los hombros caídos por la decepción.

“Uwah, qué lástima… me debería haber obligado a levantarme si sabía que comeríamos nagashi-soumen. ¡Despertarme deliberadamente después del hecho para hacérmelo saber, esa Kagura fue demasiado lejos, ¿cierto?! ¿Acaso me guarda un gran rencor? ¡¿Restregándome en la cara que me perdí la comida?!”

“Nii-san–”

“Yo, buen día. Eiri. ¿El nagashi-soumen fue divertido?”

“…No realmente.”

“Sí, mejor que ese sea el caso. ¡Y ya empezaron con la sandía, malditos!”

“Oye… ¡D-Detente!”

Basara frotó la cabeza de Eiri azarosamente, haciendo que Eiri sacuda su mano con disgusto.

Basara se rió “jaja” y luego tomó un pedazo de sandía del plato–

“Ocuparé el asiento junto a ti, Melones Gigantes.”

Y entonces se sentó de piernas cruzadas junto a Renko.

Instantáneamente, Ayaka se levantó y lo regañó.

“¡Ph, vamos! ¡¿Qué demonios estás haciendo, sentándote junto a Renko-san haciendo un comentario al azar?! La basura como tú no es digna de sentarse allí. ¡Piérdete!”

“¡¿Basura?! Por qué de pronto te enfadas conmigo…”

“¡Porque te sientas descaradamente al lado de Renko-san! Y no sólo eso, también insultaste a Eiri-san y la trataste como una idiota. E incluso le dijiste a Ayaka–”

“¡Oh, ya entiendo! Cuando te vi por primera vez, dije que estabas poco desarrollada y que no me interesaban mierdas como esa, ¿por eso te estás quejando? Lo siento… en realidad me resultas bastante linda, ¿sabes? ¡Es sólo que no puedes gustarme cuando eres tan joven! A diferencia de Kagura, tu nivel de inmadurez es igual a tu edad.”

“¿…En verdad quieres que tu cabeza sea destrozada como una sandía, no?”

Los ojos de Ayaka perdieron su luz. Al ver a Ayaka a punto de enloquecer, Renko instantáneamente trató consolarla.

“No te enfades, no te enfades. Que se siente a mi lado no es un problema. Así que no te enojes–¿Okey?”

“Muu. Ayaka lo dejará pasar ya que Renko-san lo dice.”

Ayaka hizo un puchero y se volvió a sentar.

Basara exclamó “¡Wow!” y se regocijó, sonriéndole a Renko.

“Gracias, Melones Gigantes–¡No espera, Renko-chan! Estoy muy feliz de que alguien me defienda. Siempre estoy rodeado de estas zorras cabreadas. Tu amabilidad es muy conmovedora…”

“Foosh. Al tener u busto gigante, tengo un corazón gigante, Onii-san.”

“¡Oh, entiendo! Ahora que lo mencionas, Eiri, Kagura y Ayaka-chan tienen algo en común al ser chicas pecho plano con personalidades espinosas. Qué palabras tan sabias has dicho.”

“Tu pene se va a retorcer.”

“…Muérete de una vez.”

Ayaka blasfemó mientras que Eiri lo maldijo.

Basara respondió “woah, qué aterradoras…” y le dio un bocado a la sandía.

“Olvidémonos de los pechos por ahora. Renko-chan, ¿por qué no me llamas directamente ‘Basara’? No es necesario que uses honoríficos. Debería ser mucho más fácil charlar de esa manera.”

“Sí, lo sé, Basara. Hablar con una belleza puede que te ponga nervioso, pero no te pongas demasiado tenso, ¿okey?”

“¡Nah, no lo haré ya que tu máscara de gas impide que vea tu rostro! ¡Estás mostrando más pechos que rostro! Por cierto, lucen super inmensos. Esta hermosa escena está haciendo que otra parte de mi se ponga tensa…”

“¡Ooooooooooooooooooh~~~~~~!”

Las intenciones de Basara eran más que obvias. Ayaka rugió al ver esto.

Tirando de la manga de Kyousuke con fuerza, dijo:

“¡Onii-chan, Onii-chan! ¡¿Estás de acuerdo en que este tipo coqueto se aproveche de Renko-san?! ¡¿No sientes nada cuando miran lujuriosamente a Renko-san?!”

“……Hmm.”

Kyousuke apenas se dio cuenta cuando Ayaka lo instó. En este momento, sus emociones internas estaban extremadamente agitadas. Fue después de que vio a Renko y Basara–charlando y riendo con otro hombre.

Pensar que esas emociones sospechosamente similares a los celos estaban surgiendo en su corazón.

Estaba bastante impactado al descubrir esto.

(¡No, no, no, no! ¡Imposible, imposible, imposible, imposible, ¿cómo podría pasar esto?!)

Kyousuke instantáneamente lo negó y sacudió la cabeza.

No hay manera de que eso sea posible. Lo imposible no puede volverse posible en absoluto.

Él era alguien que no podía ser más común. ¿Cómo podría enamorarse de una asesina psicótica que iba a matarlo en el instante en que sus sentimientos se volverán mutuos?

Tan pronto como reconociera esos sentimientos, la vida se acabaría para Kyousuke. No habría vuelta atrás. Bajando por la pendiente de la destrucción, se rendiría instantáneamente frente al Final Malo “conclusión de la vida.”

No tenía interés para nada en esa clase de final. Por eso–

“¿…Nah? No siento nada. Sólo son pechos, todos los hombres quieren echar un vistazo. No hay necesidad de crear un escándalo por eso. Sólo déjalos ser.”

Kyousuke quitó su vista de Renko y Basara quienes estaban llevándose muy bien, charlando sin parar, y luego comenzó a comer sandía.

Ayaka dijo “¿huh?” y balanceó sus coletas.

“…Onii-chan, ¿te sientes agitado?”

“¿Huh? Por supuesto que no.”

“C-Claramente loe stás…”

“Nop.”

Kyousuke dejó de prestarle atención y masticó la sandía.

Ayaka parpadeó y luego le preguntó a Eiri del otro lado.

“…Lo está, ¿no piensas lo mismo, Eiri-san?”

“Sí, eso es seguro. Definitivamente, sin importar cómo lo mires… Hmph.”

“Eso es extraño. ¿Por qué tú también luces agitada, Eiri-san?”

“No.”

“E-En verdad…”

Confrontada con una fría negativa, Ayaka se rascó su rostro–

“Fufu. A Onii-chan y a Eiri-san les gusta darse aires… ¡Bien, a Ayaka le resulta divertido mirar desde un costado!”

Sonrió contenta.

Abriendo su boca grande, le dio un bocado a la sandía.

“–Por cierto, ¿qué planean hacer después?”

Luego de un rato, todo lo que quedó en el plato fueron las cáscaras de la sandía. Fue entonces cuando Basara preguntó.

Renko se cruzó de brazos y dijo “hmm”–

“¿Creo que no hay nada especial planeado? Pensé que alguien nos podría guiar en un tour por el resto del lugar, pero nada más allá de eso. Aún nos quedan tres días más, los cuales probablemente pasaremos tranquilos de esta manera.”

“…Tienes razón. Sólo queda la tarea.”

“Suena como algo trivial, pero el volumen de tarea no es algo que puedas hacer a medias, ¿sabes?”

Las vacaciones de verano en la Escuela Purgatorium de Rehabilitación sólo duraba una semana, pero el volumen de tarea asignada te dejaba atónito.

Además de informes, búsqueda autónoma, también estaba el libro de ejercicios titulado “vacaciones de verano enemigas” que era casi tan grueso como un diccionario.

Kyousuke había cooperado con sus amigas para terminar todo el libro de ejercicios antes de partir de la escuela, pero su progreso en los ejercicios era apenas la mitad como mucho. Iba a ser papilla a menos que se apresurara.

–Al menos eso era lo que Kyousuke estaba pensando.

“¿Vacaciones de verano enemigas? Ya he vencido esa cosa hace siglos.”

“¿Tú aún no lo has derrotado, Onii-chan?”

“¿Huh?”

Como se esperaba de las número uno y tres del año escolar. Mientras todos los demás estaban compadeciéndose al poner su vida en juego para resistir contra un formidable enemigo, ellas ya se habían encargado de eso fácilmente…

“Aún me faltan casi mil páginas…”

“¡Qué lento! Y no estás actuando para nada inteligente.”

“¿Qué… dijiste?”

Kyousuke quedó impactado al escuchar un insulto de parte de Eiri, quien era la segunda peor del año.

–Increíble. Las “vacaciones de verano enemigas” de Eiri incluían todas las materias que desaprobó. En otras palabras, ella debería tener una tarea equivalente a nueve libros.

A pesar de eso, qué pasaba con esa actitud calmada…

“Sólo cópialo de alguien más y listo.”

“¿…Sabes que te masacrarán si te descubren?”

“Tonta-Bane-san no entiende nada de nada. El juego se acabará instantáneamente.”

“¿Volviste con los apodos, Ayaka-chan? Aunque es verdad que Eiri es una tonta.”

“No hay necesidad de preocuparse por esto.”

Eiri sonreía con confianza.

“Cada algunos cientos de páginas, responderé una pregunta por mi cuenta y dejaré las demás en blanco como si no supiera la respuesta. Si sigo con este patrón, un solo libro de ejercicios puede terminarse en un parpadeo, ¿ven?”

“…Ya veo.”

Kyousuke estaba seguro de que será aporreada. “Wow, sorprendente–” Ayaka expresó su admiración en un tono de voz rígido mientras Renko asentía con un “sí. Qué gran idiota.”

Dicho eso, confrontada con trecientas páginas multiplicadas por diez libros de ejercicios, copiar todo era simplemente imposible. Quizás sería incorrecto afirmar que el método de Eiri era totalmente equívoco.

En cuanto al disciplinamiento, eso seguramente era inevitable…

“¡Jajaja! Entonces parece que no tienen nada definitivo planeado.”

Basara se rió luego de escuchar su conversación, las esquinas de sus labios se elevaron.

Comenzó a buscar en las mangas de su kimono y finalmente encontró un pedazo de papel–

“¿…Qué tal si vamos aquí esta noche si es que no tienen planes? Encontré esto pegado al tablón de anuncios al pie de la montaña esta mañana.”

La sugerencia de Basara hizo que Kyousuke y sus amigas intercambiaran miradas entre sí. Escrito claramente en el papel presentado por Basara estaba–

‘Festival Bon de Baile Nocturno de Verano’

× × ×

Un pueblo tranquilo. Residentes raramente visitaban la familia Akabane mientras que por el otro lado, los miembros de la familia Akabane descendían al pueblo de vez en cuando, para comprar comida y otras necesidades diarias.

A propósito, esos eran trabajos para los sirvientes. Antes de convertirse en adultos hechos y derechos–en otras palabras, assassins hechos y derechos–, miembros de la familia principal como Eiri casi nunca se les permitía salir hasta los veinte años.

Ya que el hijo mayor, Basara, la hija mayor, Eiri y la segunda hija, Kagura, tenían menos de veinte años, sólo podían dejar la mansión mientras la líder de la familia, Fuyou, les diera permiso.

Por el otro lado, como homicidas convictos cumpliendo sus sentencias(?), Kyousuke y amigas le preguntaron a Busujima y lo supieron–

‘¿…Salir? No hay problema en que dejen la casa, claro, pero tendré que acompañarlos todo el tiempo, eso es todo.’

–Esa fue la respuesta que obtuvieron. No era necesario decir que esto se aplicaba a Renko y Ayaka quienes oficialmente tenían libertad condicional, pero incluso Kyousuke y Eiri podían ser tratados de la misma manera. Parece que no había problemas mientras Busujima estuviera acompañándolos. Esa era toda la historia–

“¡Woohoo, libertad!”

“¡Somos libres~~~~~~!”

La asistente abrió la entrada principal para el grupo.

Ayaka y Renko salieron corriendo, expresando la euforia en sus corazones a los gritos.

“¿No se están emocionando demasiado?”

“…Bostezo.”

Kyousuke y Eiri estaban en la puerta. Mirando a Renko y Ayaka gritando y vociferando.

“Cielos, esto es grandioso… ¡Qué escenario tan bello!”

Basara extendió sus pulgares e índices para crear un marco rectangular mientras echaba un vistazo por allí con uno de sus ojos color bronce. Notando su comportamiento, Eiri volteó la vista y frunció el ceño.

“¿…Qué estás haciendo, Nii-san?”

“Fufufu. Quiero grabar estas imágenes en la película de mi corazón y mi alma. ¡Renko-chan, Ayaka-chan y Eiri vestidas con yukatas! Tu cuello luce muy lindo…”

Basara ajustó su foco y movió su marco para capturar el cuello de Eiri.

Eiri chasqueó la lengua de manera desaprobadora y escapó de su vista.

“En serio, eres un pervertido basura hasta el corazón. Por favor no me sometas a tu obscena mirada.”

Mirando con malos ojos a Basara, Eiri estaba vestida con ropa tradicional japonesa en lugar de ropa occidental. Estaba usando un yukata con un fondo rojo que encajaba patrones de peonía. Su cabello, estaba atado con un accesorio de flor blanca.

En una rara vista, Eiri estaba ligeramente maquillada y con una apariencia muy pulcra y prolija en general. Viéndola en yukata, Kyousuke había ofrecido elogios sin fin, pero…

‘H-Hmph… ¿En serio? Recibir un elogio por parte de alguien como tú no me hace feliz. ¡No estoy feliz, ¿okey?! ¡No me puse menos maquillaje por influencia tuya, ¿entendido?!’

–Fue sometido a tal regaño severo.

Al ver el regañado de Eiri para con Kyousuke, Basara negó con la cabeza y dijo “Dios mío.”

“Qué deshonesta, mi hermana… Como sea, ¿supongo que eso es lo que te hace linda?”

Además, Eiri no fue la única que cambió de atuendo.

Respectivamente, Kyousuke y Busujima se habían puesto ropa japonesa casual, conjuntos jinbei, mientras que Renko y Ayaka estaban vistiendo yukatas.

Renko se detuvo inmediatamente luego de salir, bajando la vista para examinar su atuendo–

“Definitivamente es mi primera vez usando ropa japonesa. ¿Se siente un poco suelta? Muy incómoda. No llevar nada abajo, se siente un poco… vergonzoso.”

“Fufu. Ayaka no se lo mencionará a los demás, pero Renko-san, tu dobladillo es muy corto. No puede evitarse que te moleste. Por cierto, ¿por qué elegiste ese estilo?”

Respecto a eso, el estilo del yukata que Ayaka estaba usando consistía en tela púrpura claro con patrones de lirios. Mirando con más atención, Kyousuke notó accesorios con forma de flores púrpura oscuro en las bases de sus coletas.

Si el yukata de Eiri entraba en la categoría “hermoso”, entonces Ayaka daba la impresión “tierna.”

En cuanto a lo que Renko estaba usando–

“¡¿Este tipo?! ¡¿No creen que este estilo es genial?! ¡Shuko–!”

–Allí estaban la máscara de gas y los auriculares que usaba todos los días.

…Si Kyousuke se comprometía tanto como fuera posible, podría ignorar esos dos objetos.

Sin embargo, incluso si elección de atuendo fue bastante raro esta vez. El yukata era azul brillante con pétalos de flores rosados y blancos como decoración. En general, se parecía más a una mini falda.

Encaje con volados había sido cosido en el cuello, mangas, dobladillo y faja.

Con una mano en su cintura, Renko hizo una pose, obteniendo una respuesta disgustada de Ayaka.

“¿En serio? Por mucho que Ayaka apoye a Renko-san, este atuendo sigue siendo… se siente muy vulgar, como un disfraz… Como alguien trabajando en la industria del sexo.”

“¡¿Industria del sexo?! ¡¿No podías elegir mejores palabras?!”

“Renko-san, tú eres la que necesita elegir mejor. ¿Qué diablos es esta rara apariencia…? Ayaka no puede entender tus gustos. La persona que compró este yukata ya es lo suficientemente rara.”

“Oh, ¿ese? Yo lo compré.”

Basara levantó su mano, asumiendo la responsabilidad por su cuenta.

“Traté de que mi novia lo usara. ¿Es muy sexy, cierto? Estaba pensando que definitivamente se vería bien en la sexy Renko-chan. Combinar un yukata con una máscara de gas es muy vanguardista, me excita con sólo mirar. ¡Tu atuendo sí que me agrada, Renko-chan!”

Basara destelló sus dientes en una sonrisa y la elogió. Escuchándolo, Renko se rió con un “foosh–”

“¡Sí, ¿verdad que sí?! A los chicos les gusta esta clase de atuendo después de todo. ¿A ti también te gusta, no, Kyousuke?”

“…Um.”

Kyousuke no sabía cómo responder.

Para ser honesto, no le gustaba realmente. Comparado con una minifalda, un yukata común y corriente hubiera sido la mejor elección a sus ojos. Incluso en términos de decoración, el encaje por todas partes era un problema porque no encajaba con una prenda japonesa. Lucía muy bizarro.

Además de eso, estaba la máscara de gas en su rostro que arruinaba toda clase de humor.

No había nada atractivo de pies a cabeza. Pero aun así, ¿qué pasó con su reacción?

“…S-Supongo que tienes razón. No está tan mal, ¿supongo? No me… disgusta.”

Tales palabras salieron de sus labios automáticamente.

El propio Kyousuke no entendía por qué. Sin embargo, se sintió inexplicablemente molesto cuando la imagen de Basara elogiando a Renko surgió en su mente en un instante–Para el momento en que se dio cuenta, ya había contestado.

Renko muy contenta dijo “¡¿en serio?!” y levantó los brazos en señal de festejo.

“¡Yay, eso es estupendo! ¡¿Kyousuke me elogió?! Foosh– Mira, mira, mis gustos al elegir un yukata fueron grandioso después de todo, Ayaka-chan. ¡Te lo dije!”

“Suspiro, eso es porque eres tú la que lo está usando, Renko-san. No tiene nada que ver con el yukata… ¿No notaste la extraña reacción de Onii-chan cuando lo vio?”
“¿Eh, no es esa una gran diferencia? Qué raro… Recuerdo que estabas elogiando mucho. ¡Renko-chan, ¿puede ser que ‘te enganchaste’ a Kyousuke-kun?!”

“……”

Ayaka le respondió a Renko con calma mientras que Basara miraba de izquierda a derecha entre Renko y Kyousuke. En cuanto a Eiri, estaba frunciendo el ceño, enroscando cabellos de su cola de caballo alrededor de su dedo.

“Gracias por esperarme, perdón por la tardanza.”

Kagura entonces apareció.

Como Eiri y las chicas, ella también llevaba puesto un yukata. Sobre la tela blanca, había pájaros rojos volando. Naturalmente, su arma disfrazada estaba inserta en su faja–El abanico cuchilla, Red Bird.

“Estuve entrenando hasta que llegó la hora. ¿Ya es hora de irnos?”

“Sí, toma diez minutos en automóvil desde la casa hasta el pie de la montaña. Luego desde allí hasta la avenida requiere veinte minutos caminando, así que llegaremos justo a tiempo.”

“Hmph.”

Basara le respondió a Kagura quien reaccionó con desdén.

Luego suspiró.

“…Basara-niisan. Sí que tienes algunos pasatiempos bizarros. Desviándote del camino para asistir al festival de esos plebeyos humildes en el pie de la montaña, ¿no me digas que vas allí a buscar chicas?”

“Jaja. No, no, sólo pretendo experimentar el ‘verano’ en esta animada muchedumbre, eso es todo.”

Basara sonrió y extendió sus brazos ampliamente.

Un evento nocturno de verano se iba a llevar a cabo en la escuela secundaria al pie de la montaña de 6 a 9pm esta noche–el Festival de Baile Bon. Kyousuke y compañía estaban reunidos aquí para asistir al evento.

Ya que cierta persona fue la que propuso ir, Kyousuke y Eiri en realidad no querían ir…

‘¡¿Festival de Baile Bon?! ¡Nunca escuché de él, quiero ir, tengo super ganas de ir! Foosh–’

“¡Ayaka también, Ayaka quiere ir! ¡Ayaka quiere pescar peces dorados con Renko-san y comer raspados!’

La insistencia de Renko y Ayaka fue demasiado aterradora, así que al final, estuvieron de acuerdo en participar.

“Por cierto…” Basara dijo mientras miraba a Kagura.

“Es un poco sorprendente que hayas venido, ¿sabes? Siempre estás entrenando sin parar durante el horario de las caminatas, Kagura, es bastante inusual dada tu fría personalidad. ¿Qué fue lo que te trajo aquí?”

“No mucho.”

Kagura apartó su rostro con desdén.

“Fuyou-sama me dijo que venga. Dijo que necesito relajarme de vez en cuando… No hay ninguna otra razón. No es como si decidí venir por mi cuenta.”

“¿En serio?”

Dejando atrás al sonriente Basara, Kagura empezó a caminar por su cuenta.

Una limosina roja estaba estacionada en frente de la entrada principal. La asistente abrió la puerta de los asientos traseros. Ayaka se entusiasmó y entró al auto con Renko para sentarse.

“Bueno, vayamos nosotros también.”

“Oh, okey…”

Kyousuke se sintió intimidado por los lujos de la familia Akabane y siguió a Eiri.

Las últimas personas restantes eran Basara y Busujima.

Mirando al hombre de mediana edad que lucía miserable, Basara presionó su palma sobre su frente.

“Eh, qué raro. Esperaba abrazar chicas en yukata a mi izquierda y derecha, y hacerlas gritar para mí… Pero sin hablar siquiera de tener una señorita en cada brazo, ¿acaso no nos hicieron a un lado, Sensei?”

“¡¿Eh, me hicieron a un lado de nuevo?!”

“…Así es. Sensei, nunca se unió a sus conversaciones en todo este tiempo.”

“¡¿Eh?! S-Supongo que tienes razón–”

“…No tiene caso. Supongo que tendré que seguir el consejo de Kagura e ir a buscar chicas.”

Busujima estaba enormemente impactado mientras que Basara sentía una ola de fatiga. En la limosina, Kyousuke estaba rodeado de chicas, atrayendo su atención en lugar de Basara.

× × ×

Luego de alcanzar el pie de la montaña, el grupo salió de la limosina y se abrieron paso hasta la avenida. La asistente les pidió que vinieran a esperarla en la misma ubicación para el viaje de regreso. Luego de despedirse de ella, Kyousuke y compañía caminaron por el tranquilo pueblo.

A un lado estaba un escenario rural lleno de vegetación sin muchas casas. Con nítidas curvas verdes como fondo, había hileras de torres de metal gris oscuro.

Acercándose el ocaso, el cielo de verano tenía un sabor a serenidad con una sutil luz solar.

La carretera estaba cubierta con una capa de asfalto. Guiada por Basara, la procesión marchaba.

Kyousuke, Renko, Ayaka, Eiri, Kagura, Basara, Busujima… Qué gran reparto. Todos los residentes locales que pasaban junto a ellos saltaban del miedo, sus miradas se enfocaban en el grupo, susurrando entre ellos.

“Oye, mira–” “Esas personas lucen muy familiares.” “Una de ellas tiene el rostro cubierto.” “¿Son del pueblo?” “¿No puede ser? Son de allí, viven en las montañas–” “Oh, creo que se llaman… Akabane. La gente dice que son muy ricos.” “¡Cierto! Los he visto antes de casualidad. Una limosina roja elegante manejando conduciendo hacia las montañas.” “¿Deberíamos tratar de hablarles?” “¡Tengo mucho miedo!” “Mi abuelo me dijo que no me meta con esas personas.” “Mi abuela dijo lo mismo.” “Mami–esa chica de allí está usando una máscara, ¿verdad? Luce graciosa, ¿no?” “¡Hush! ¡Deja de mirar!”

La muchedumbre siguió charlando y comentando. Esto se debía a que el grupo de Kyousuke estaba vestido glamorosa y altamente sobresaliente. Cuanto más se acercaban al Festival de Baile Bon, más personas había caminando, y volteando sus curiosas miradas hacia el grupo de Kyousuke.

Sin embargo, el sol se estaba poniendo gradualmente. Los sonidos de la música japonesa y los tambores podían escucharse. Bajo el abrigo del tenue cielo nocturno, cada vez menos y menos gente les prestaba atención.

“¿Eh? ¡…Se ve más repleto de lo que esperaba!”

Quizás debido a que había abundantes tierras en el campo con montones de espacio libre, las premisas de la avenida, la escuela secundaria, eran bastante vastos. Centrado alrededor de un escenario en el campo de deportes, había muchas linternas colgando como decoración. La luz naranja teñía el resplandor nocturno del cielo.

En los alrededores había muchos vendedores al aire libre, ofreciendo fideos fritos, pollo frito, maíz tostado, patatas de queso y puestos de juegos como pesca de globos de agua o peces dorados, todos alineados y desbordando de gente.

La avenida detrás de Basara estaba repleta de gente yendo y viniendo. Giró su cabeza hacia el grupo de Kyousuke y dijo:

“Okey, ¿cómo vamos a caminar? Siete personas es mucho, así que dividámonos en dos grupos–”

“¡Qué vista, qué vista tan asombrosa! ¡Qué pasa con este escenario, es estupendo–!”

Renko vociferó del entusiasmo y sujetó la mano de Kyousuke.

“¡Parece muy divertido! ¡Démonos prisa y vayamos allí, ¿okey, Kyousuke?!”

“¡¿Woah?! Oye, deja de arrastrarme–”

“¡Vamos, vamos, te perderás si te retrasas! ¡Date prisa, Onii-chan!”

Ayaka rápidamente tomó la otra mano de Kyousuke y pasaron caminando frente a Basara. Así, los tres se abrieron paso hacia los puestos. Eiri dijo “¡oh, espérenme, ¿okey?!” y los siguió.

“……”

Viendo a los cuatro perderse en la distancia gradualmente, Basara giró la cabeza para ver al grupo restante, forzó una tiesa sonrisa y se rascó la mejilla…

“Oh–Hmm. Entonces estos son los dos grupos, jajaja. Si no te importa, me iré por mi cuenta.”

“…Me da igual. No me importa, Basara-niisan. A mí también me gustaría caminar sola en lugar de quedarme con ustedes.”

“¿Huh? ¿Qué pasa con esta manera de dividirnos? Así no tiene sentido venir aquí como grupo…”

Basara hizo su sugerencia con un rostro serio y Kagura aceptó de inmediato.

Dejando atrás al sorprendido Busujima, los dos se fueron caminando en direcciones distintas.

“Así es, quería caminar sola en primer lugar. Como si alguien quisiera recorrer los puestos con el grupo de Nee-san… ¡Hmph, qué ridículo!”

“Nunca pensé que todas las chicas se irían… ¡Ahora que las cosas han terminado así, sólo tendré que ligar con algunas chicas otra vez! ¡Kyousuke-kun, sólo espera–!”

“…Supongo que tomaré una cerveza.”

Luego de que Kagura y Basara partieran, Busujima caminó hacia el campo de deportes.

El sistema de anuncios públicos estaba reproduciendo acompañamientos de música de baile japonés con percusión. Las alegres risas de la gente se mezclaban con ellos.

× × ×

“¡Kyousuke, Kyousuke! ¿Qué es eso?”

“Es algodón de azúcar. La están vendiendo en bolsas con dibujos de personajes de caricaturas.”

“Eso es asombroso. Mira, ¿hay comida roja como rubíes?”

“Esas son manzanas acarameladas. Cubres una manzana con una capa de azúcar–”

“¡¿Uwahhhhhhhhh?! ¡Date prisa y mira, ¿parece que están vendiendo algo indecente por allí?!”

“…Esas son salchichas Frankfurt, no son algo indecente.”

“¡Ohhh, ¿allí también?! ¡Muchas cosas negras y gruesas!”

“Esas son banas de chocolate. Deja de usar descripciones raras, ¿okey?”

“Oye, Kyousuke… ¿No sientes olor a calamar?”

“¡Lo están asando justo en frente de ti! ¡Vamos, debes estar haciendo esos comentarios a propósito, ¿cierto?!”

Renko parecía que estaba asistiendo a esta clase de evento por primera vez, señalando todo y haciendo preguntas. Kyousuke sonrió irónicamente.

El atuendo de Renko seguía llamando mucho la atención, pero la máscara de gas podía ser interpretada como una máscara vendida por un comerciante, por lo que no parecía tan fuera de lugar.

Kyousuke entonces le preguntó a Renko cuyo brazo estaba enganchado al suyo.

“…Por cierto, ¿quieres comer algo? Si ves algo que te guste, sólo dime–”

“Ella no puede comer, Onii-chan.”

Tirando de la manga de Kyousuke del lado opuesto a Renko, Ayaka le dijo a Kyousuke.

Oyendo eso, Kyousuke recordó algo.

Miró la máscara de gas en el rostro de Renko.

“Oh cierto, buen punto… Lo siento. En ese caso, ¿qué tal alguna bebida? ¿O juegos como lanzar aros o tiro al blanco? ¡Tenemos que divertirnos ahora que estamos aquí!”

“No podemos jugar, Onii-chan. No tenemos un solo centavo, ¿cierto?”

“–Oh.”

Oh cierto. Aunque querían jugar algunos de esos jueguitos, trágicamente, no tenían un centavo.

En otras palabras, lo único que podían hacer era mirar desde un costado…

Lamer, lamer.

“…Oye, ¿qué es eso?”

Mientras Kyousuke estaba pensando, vio a Eiri lamiendo una manzana acaramelada en una vara de bambú.

Eiri mostró una mirada que decía “¿No lo sabes?”

“¿A qué te refieres con ‘eso’? Es una manzana acaramelada.”

“¡¿La robaste?!”

“¿…Huh? Cómo podría ser posible.”

“¡Entonces, ¿debes haber usado esa clase de método, pidiéndole una al vendedor, cierto?! Sin importar lo linda que seas, no puedes usar esa clase de–”

“Toma.”

Interrumpiendo a Kyousuke quien se había puesto rojo hasta el cuello, Eiri le extendió un monedero.

“…Aquí está el dinero. Okaa-sama me dijo ‘gástalo como quieras.’ Un total de cinco mil quinientos yenes. Compré una manzana acaramelada, por lo que me quedan 49700 yenes.”

“Eh.”

¿–50000 yenes? Eso es demasiado para comprar refrigerios en los puestos.

Kyousuke saltó del asombro mientras Ayaka tomaba el monedero por su cuenta con una sonrisa.

“¡Wow, gracias~! Ejejej… ¿Pero en verdad está bien?”

“Sí. Después de todo, sólo es un domingo. Gástenlo como quieran.”

Eiri respondió indiferentemente y lamió su manzana acaramelada.

Con los ojos destellando, Ayaka dijo “…una chica rica después de todo” y sujetó el monedero con fuerza. Kyousuke estaba realmente sorprendido por el dinero de la familia Akabane e inclinó la cabeza con inquietud, agradeciendo.

“Gracias por su generosidad, Señorita Eiri.”

“No me llames así. Por cierto, Okaa-sama es a quien deberías agradecerle, ¿verdad?”

“¡Tenemos que ser agradecidos con Eiri y con la Tía, gracias a ambas! Es gracias a ustedes que podemos disfrutar del Festival Bon al máximo. ¡Te amo, Eiri! ¡Te amo~~~~~~! Foosh–”

“Espera… ¡Deja de presionarte contra mí, eres muy molesta, ¿okey?!”

Eiri se zafó del abrazo de Renko y chasqueó la lengua.

Luego lamió su manzana acaramelada como tratando de recobrar la calma–

“…De todas maneras, deberían ir a comprar algo, ¿cierto?”

“Sí. Déjame ver–”

“Oye, oye.”

Mientras Kyousuke estaba mirando alrededor, Renko tiró de su manga.

“Kyousuke, ¿qué es eso?”

Renko señaló cierto objeto, un acuario poco profundo ubicado sobre el suelo. En frente había dos niños vestidos con yukatas, agachados mirando el interior del tanque, concentrados totalmente y compitiendo con algo.

“…Oh, pesca de peces dorados. Es un desafío para ver cuántos peces dorados puedes sacar usando un papel que se rompe fácilmente cuando se moja.”

“¿Hmm? Suena divertido. ¡Quiero intentarlo!”

“Oh, okey. ¿Qué hay de ti, Ayaka…? ¿Huh, qué raro?”

Conforme Kyousuke apartaba la mirada de Renko, no pudo hallar a Ayaka por ninguna parte.

El monedero lo tenía Ayaka, por lo que de esa manera, no iban a poder jugar a pescar peces dorados. Buscando a Ayaka que había desaparecido de la nada, Kyousuke miró a su alrededor por un momento–

“¡Perdón por la espera!”

–Ayaka volvió trotando.

Estaba sosteniendo dos botellas en cada mano. Botellas de vidrio azules delgadas. Ayaka levantó las botellas junto a su rostro y destellaron sus dientes con una sonrisa.

“Hablando de puestos comerciales, esto es obligatorio–¡Aquí tienen, disfruten!”

“Oh, okey… Gracias.”

“…Gracias.”

“¿Qué es?”

Renko recibió la botella de la mano de Ayaka y la examinó por los lados, contemplando con asombro. Gotas condensadas goteaban del cuerpo de la botella mientras Renko la iluminaba usando la luz de una farola–

“Déjame adivinar, esto debería ser… ¿Un refresco, cierto? ¿Una bebida suave? Pero su forma es rara. ¡La parte del medio es muy angosta! ¿Qué es, Ayaka-chan?”

“Se llama Ramune.” (6)

“¿…RAMUNE?”

“Sí. Tienes que beberlo cuando vas a un festival.”

“¿En serio? Si tú lo dices, entonces aquí vamos… Eh, umm. ¿Por dónde empiezo?”

“Tienes que abrir la botella así, ¿ves?”

Renko quedó inmediatamente perdida luego de preparar su sorbete. Kyousuke demostró una vez más. Quitando el envoltorio, dirigió la herramienta de apertura de la botella que sobresalía hacia la boca de la misma y presionó hacia abajo de una sola vez.

¡–Kyupon! Luego de un sonido tajante, la canica que sellaba el cuello fue empujada hacia abajo mientras las burbujas emergían de la suave bebida. Renko exclamó “¡¿shuko?!” y se inclinó hacia delante con asombro.

“Wow, parece que está saliendo algo… ¿Es un cristal?”

“Es una canica de vidrio. ¿Linda, verdad?”

“Sí, muy linda… Luce estupendo. ¡Yo también lo intentaré!”

Renko se entusiasmó y comenzó a abrir su Ramune.

Imitando a Kyousuke, quitó el envoltorio y dirigió el destapador hacia la boca–

“¡¿Uwahhhhhh?!”

Conforme el destapador fue empujado, emergieron burbujas intensamente, brotando.

La bebida comenzó a derramarse, poniendo a Renko en un estado de pánico, y dejándola sin saber qué hacer a continuación.

“¡¿Q-Quééééé pasó?! ¡¿Acaba de explotar?! ¡¿Sólo la mía explotó?! Uwahhhhhh… ¡Dense prisa y ayúdenme~~!”

“¿Ohh? Justo como esperé…”

“Kusukusu. Qué mal, si no presionas con la fuerza adecuada–”

“¡¿Kyah?!”

“¡¿Tú tampoco sabes cómo hacerlo, Eiri-san?!”

“M-Muéranse de una vez…”

Las manos de Eiri estaban mojadas y pegajosas por el Ramune. Estaba mirando fijo a la botella rodando por el suelo. Parece que había soltado accidentalmente la botella cuando se sobresaltó mientras la estaba abriendo.

Ayaka levantó la botella y frunció el ceño, murmurando “¿inútil?”

“La boca de la botella se ensució. ¿Qué tal si Ayaka te compra otra?”

“…No gracias. La compraré yo misma.”

“¡No te preocupes! Foosh–”

“Tú no estás en posición de decirme eso.”

“Jajaja. Olvídalo, no puede evitarse ya que no estoy acostumbrada a esto. ¿También es tu primera vez asistiendo a un Festival Bon, cierto?”

“Yo–”

A media oración, Eiri de pronto titubeó.

Pareció estar pensando algo en silencio por un rato antes de decir:

“…Esta es la segunda vez. Pero es casi como venir aquí por primera vez.”

Luego de decir eso, Eiri volteó.

Tomando su botella de Ramune de la mano de Ayaka, comenzó a caminar.

“Oh–Oye, ¿a dónde vas?”

“Voy a tirar la botella… Ustedes vayan a pescar algunos peces dorados, ¿okey? Hay muchas fuentes en mi casa, así que no se preocupen si atrapan demasiados.”

× × ×

“¡Toma eso!”

Agachándose en frente del acuario, Renko gritó con vigor, balanceando el objeto en su mano. Con una fuerza magnífica, la cuchara de plástico fue por los peces dorados de ojos saltones al agua y salió de ella.

El agua salpicó por todas partes. Agachada junto a Renko, Ayaka exclamaba “¡qué fría!” y saltó a un lado.

“¿…Eh? ¿Ya se rompió?”

“Por supuesto. Por qué lo hiciste con toda tu fuerza… Se romperá tan pronto como toque el agua, ¿cierto?”

El papel en la cuchara de Renko ya tenía un gran agujero en ella. Secando sus mojadas mejillas con la manga de su yukata, Ayaka preparó la cuchara en su mano.

“Escucha atentamente, Renko-san. Pescar peces dorados en realidad es un juego que requiere habilidades de precisión. Primero tienes que elegir tu objetivo. Busca a los tontos que están deambulando cerca de la superficie del agua. Si los atrapas por la cola, se escaparán, así que es mejor comenzar por la cabeza. Tienes que prestar atención a la ubicación de la presión del agua mientras mueves tu cuchara, y entonces la levantas de una sola vez… ¡Así!”

–Luego de un pequeño resbalo, el pez dorado se salió del papel y escapó de la cuchara.

Congelada por varios segundos, Ayaka mostró una sonrisa avergonzada en su rostro.

“Umm, ehhhh… ¿Eso es raro? Quizás ha pasado mucho tiempo, y Ayaka está un poco oxidada. Okey, Ayaka lo intentará de nuevo… ¡Mira!”

–Otro escape resbaladizo. Había apuntado al mismo pez dorado pero éste se escapó exitosamente.

Mirando el pez dorado, la expresión de Ayaka quedó vacía.

“……”

Por un rato, silenciosamente balanceó la cuchara. Sin embargo, no atrapó un solo pez. Aparentemente comenzando a agitarse, los movimientos de la mano de Ayaka se volvían más y más violentos–

“ “¡¿Ah?!” ”

Finalmente, el papel se rompió.

La luz se desvaneció completamente de los irises de Ayaka, cuya cuchara ya no era útil contra los peces dorados que nadaban con elegancia frente a sus ojos. Al siguiente segundo, actuó de manera extravagante.

“…Hora de comportarse, Sr. Pez Dorado. Dejemos que el juego termine ahora–¡¿?!”

Ayaka metió la cuchara rota en el agua.

Apuntando al pez dorado que se había escapado de su mano incontables veces, movió la cuchara de costado–

“¿Ves? Ayaka lo atrapó, ¿cierto? Kusukusu…”

Reteniendo al pez dorado entre la cuchara y la pared del acuario, lo apretó y lo sujetó.

Extraído de esta manera, el pez dorado jadeó al ser expuesto al aire, antes ser volcado en un tazón finalmente. EL pobre pez lucía muy débil, flotando en el agua.

“¡–Okey, así es como los pescas! ¿Entendido?”

“Sí. No lo haces con precisión en absoluto, lo he entendido completamente.”

“…Los peces dorados también son criaturas vivas, ¿sabes? No abuses de ellos.”

“Usar las paredes del acuario no está permitido, señorita. Pero ya que eres muy linda, lo dejaré pasar.”

“Ejeje. ¿Perdón?”

Regañada por el dueño del puesto, Ayaka sacó la lengua. Kyousuke primero le advirtió “no le causes problemas a los demás, ¿okey?” y le pagó al dueño del puesto con un billete de mil yenes.

“De todas formas, aquí está el pago. Por favor déjela jugar de nuevo.”

“No hay problema. ¿No lo vas a intentar tú también?”

“No gracias, no planeaba hacerlo… estoy satisfecho mirando desde un costado.”

Las manos de Kyousuke eran letales al nivel de las de un dios de la destrucción y muy malas para atrapar peces dorados.

Renko recibió una nueva cuchara de parte del comerciante y se entusiasmó.

“¡Hmph, shuko–! La próxima vez, definitivamente atraparé uno. ¡Les mostraré mis habilidades a todos!”

“¡Kusukusu, Ayaka siente que sus habilidades están regresando! Ayaka desatará los movimientos finales que superar el aplastamiento contra la pared y sacará un montón de peces.”

Con una sonrisa malévola surgiendo en su rostro, Ayaka preparó su nueva cuchara.

–Después de eso, las chucas pasaron mucho tiempo tratando de atrapar peces.

Renko empezó muy mal pero pronto pilló el truco. Comenzando en el tercer intento, siguió atrapando peces uno tras otro.

Por el otro lado, los peces seguían resbalándose de los agarres de Ayaka y no logró atrapar ni uno solo por mucho tiempo. Aunque a la mitad, se dio por vencida con los métodos legítimos y empezó a hacer trampa.

Usando la cuchara para golpear a los peces, usando el tazón para sacar a los peces junto con el agua, o usando el mango de la cuchara para pinchar a los peces hasta que quedaran débiles, finalmente extendía su mano para atraparlos hasta quedar satisfecha mientras el dueño del juego no estaba mirando.

Renko y Ayaka se estaban divirtiendo mucho mientras Kyousuke las miraba por detrás.

En ese momento, frente a sus ojos–

“…Toma, es para ti.”

Una porción de fideos fritos apareció frente a su rostro. Conforme se preguntaba qué estaba sucediendo, se dio cuenta de que Eiri la había traído. Además de fideos fritos, Eiri también estaba cargando takoyaki, okonomiyaki y salchichas Frankfurt.

Mientras se preguntaba a dónde se había ido por tanto tiempo, resultó ser que había ido a visitar algunos puestos.

“Oh, gracias. Justo me estaba dando hambre… Por cierto, ¿cómo pagaste, Eiri?”

“Me guardé 10000 yenes. Sería demasiado descuidado dejar que una sola persona tenga todo el dinero, ¿cierto?”

“Oh–entiendo… Oye, pareces ser muy considerada incluso en los pequeños detalles.”

“No es nada.”

Eiri apartó fríamente su rostro–

“¿…Esas dos estuvieron atrapando peces dorados todo este tiempo?”

Dirigió su vista hacia Renko y Ayaka. Las dos chicas estaban inmersas en la caza de peces dorados, sin notar en absoluto que Eiri había regresado.

Usando sus dientes para separar los palillos descartables, Kyousuke respondió:

“Sí. Repitiéndolo una y otra vez, ya jugaron unas cinco veces hasta ahora. ¿Por qué no lo intentas?”

“…Hmm. No me interesa.”

Eiri respondió con desinterés, sus mejillas se llenaron de takoyaki.

Kyousuke empezó a comer fideos fritos–Estaban geniales. La salsa tenía buen aroma, los vegetales estaban dulces, la carne deliciosa y alga marina molida como aderezo, conjugando una maravillosa armonía de sabores.

Habiendo pasado los últimos días consumiendo comida deliciosa, Kyousuke sentía que regresar a la vida en la escuela será duro.

Lo único con los que los alimentaban allí eran sobras y sobras…

“Se siente increíble.”

Kyousuke de pronto empezó a hablar consigo mismo. Escuchándolo, Eiri frunció el ceño.

Regresó la salchicha Frankfurt que estaba a punto de comer de vuelta en su caja mientras preguntó:

“¿…En qué sentido?”

“Esto, salir con ustedes a algún lugar que visita la gente normal.”

“Oh, es cierto… Para ti, esta clase de vida es lo que llamarías normal, ¿verdad?”

Hablando suavemente, Eiri dirigió su vista hacia sus alrededores.

La gente iba y venía, matrimonios llevando niños, jóvenes sonrientes, parejas acarameladas. Había hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, reunidos alrededor del escenario para ver el baile. Finalmente, estaban las farolas emitiendo luz naranja.

Y además–

“……”

La mirada de Eiri finalmente se posó en la sombra del edificio escolar, irguiéndose atrás de la avenida del festival.

Esa instalación no se parecía a la Escuela Purgatorium de Rehabilitación. En cambio, era muy normal–una escuela para que asistan niños normales de la sociedad. Nacida en el lado oscuro de la sociedad, y criándose en el lado oscuro de la sociedad, Eiri seguía viviendo en el lado oscuro de la sociedad. Para ella, este lugar era inusual, un mundo al que no estaba acostumbrada. Eiri seguía mirando intensamente el edificio escolar como si estuviera a punto de ser succionada por él. Kyousuke se preguntó qué estaba pasando por su mente exactamente…

“¡Oh, Eiri!”

Kyousuke se quedó fascinado con el perfil del rostro de Eiri, sólo para recobrar el sentido cuando Renko habló.

Eiri dijo “…Hmm” y volvió a la realidad.

“¿Cuándo regresaste? ¡Y aprovechaste la oportunidad para comprar un montón de cosas! Genial, todo luce muy rico. Yo también quiero comer… ¡Pero no puedo!”

Mirando las salchichas Frankfurt y el okonomiyaki, Renko pisoteó el suelo y se quejó.

Ayaka dijo “¡ah–¡” y señaló a Eiri.

“¡Eiri-san, es muy injusto! Pensar que compraste tantas cosas para comer–”

“Aquí tienes.”

Ayaka se levantó protestando y Eiri le dio okonomiyaki con un set de palillos descartables. No se había olvidado de comprar una parte para Ayaka, aparentemente.

“¿…Por qué injusto? No es como si hubiera comprado todo para comerlo yo sola, ¿cierto? Al verlas tan ocupadas atrapando peces, me adelanté y compré comida para todos.”

Diciendo “Eiri-san…” con ojos brillantes, Ayaka extendió sus manos para recibir la porción de okonomiyaki.

Renko refunfuñó con insatisfacción:

“Ooooooh. No puede ser, ¿nada para mí? ¡¿No me digas que no hay nada que pueda comerse con una máscara de gas?!”

“…Sí, lo hay, como un raspado. Pero se derretiría en el tiempo que lo trajera y no sé qué sabor te gusta, por lo cual no lo compré. Ve a comprarlo tú misma.”

“Hmph. Si esa es la razón, no me importa…”

Luego de murmurar sus quejas, Renko le regresó su cuchara rota al comerciante. Ayaka también devolvió la suya. Con unas bolsas de peces dorados colgando de sus manos como botín de guerra, el grupo de Kyousuke dejó el puesto.

“Foosh–Por cierto, sí que atrapamos muchos.”

“Eso no hace falta decirlo. ¡Ayaka y Renko-san son una pareja poderosa!”

“…Ese comerciante debe estar bastante desconsolado.”

Cuando se estaban yendo, Kyousuke sintió que la sonrisa de negocios del comerciante se estaba convulsionando.

Conforme el grupo estaba yendo a comprar un raspado para Renko y discutiendo qué juego iban a probar a continuación–

“¿–Oh?”

Descubrieron un rostro familiar.

Una chica vestida con una yukata blanco con pájaros rojos volando–Kagura–estaba de pie en frente de un puesto, recibiendo una manzana acaramelada de parte del comerciante. Esos ojos rojo vino lucían aburridos, conforme vieron al séquito de Kyousuke–

“…Hmph.”

–Inmediatamente apartó la vista junto con su rostro.

Antes de que pudieran llamarla, se fue caminando sin voltear.

“¿No me digan que está caminando por ahí sola?”

“…Los demás también. Es bastante normal caminar solo, ¿verdad?”

Eiri se movió con su mentón en cierta dirección, donde tres chicas desconocidas estaban reunidas alrededor de Basara quien estaba jugando tiro al blanco. Notando al grupo de Kyousuke mirándolo, Basara instantáneamente mostró una expresión engreída y ajustó el arma en su mano. ¿Acaso estaba demostrando que logró ligar con chicas exitosamente…?

Kyousuke miró más allá para ver a Busujima deambulando con una cerveza en la mano, luciendo como si estuviera murmurando para sí mismo.

Ciertamente, andar por allí con esos dos no parecía muy divertido.

“Pero aun si eso es cierto, es bastante solitario caminar así, ¿cierto? Es mejor preguntarle–”

“Ya le pregunté.”

“¿Huh?”

“Me la crucé antes cuando fui a tirar la botella a la basura. Le pregunté si quería venir con nosotros pero se negó como si fuera molesto caminar conmigo a la par. Así que no te preocupes por ella.”

“……Ya veo.”

No podía evitarse si se negó totalmente. Por cierto, ¿por qué vino aquí entonces?

Aunque fuera por consejo de Fuyou, no era como recibir una orden…

“¡No funcionaaaaaaa, no puedo chupar el sorbete! ¿Tengo que esperar con paciencia a que se derrita?”

Mientras estos pensamientos cruzaban la mente de Kyousuke, Renko se lamentó trágicamente.

Había insertado el sorbete en el raspado azul sabor hawaiano, intentando succionar, pero no parecía irle bien. Ayaka recibió su raspado de limón de parte del vendedor y se rió.

“Qué desastre, Renko-san. ¿Por qué no intentas un suicidio fallido para quitarte el limitador a la fuerza?”

“¡Gran idea! Me iré a tratar de morir y regresaré.”

“Espera un momento.”

Kyousuke sujetó el cuello de Renko por detrás y la detuvo. No sería ninguna broma que el limitador sea removido en este tipo de lugar. Todo el cuerpo de Kyousuke fue invadido por el miedo. Ayaka le dio un raspado.

“¡Aquí tienes, Onii-chan! También hay uno para Eiri-san.”

“Gracias.”

“…Gracias.”

El de Kyousuke era sabor melón chino mientras que el de Eiri era de fresa.

“Muy dulce… Pero está bueno. ¿Puedo probar un poco del tuyo de limón?”

“¡Adelante por favor! Si te parece bien, también prueba el de Onii-chan.”

“Hmm. N-No quiero el de él…”

“Fufu. ¿Te avergüenzas por un beso indirecto?”

“¡¿Huh?! ¡P-P-P-P-P-Por supuesto que no, ¿okey?! ¡¿Estás bromeando?!”

Mientras Kyousuke y las demás no podían esperar para disfrutar de sus raspados, Renko se rascó la cabeza histéricamente.

“Oooooooh. ¡¿Qué demonios, qué demonios?! ¡Es terrible que puedan comerlo todo! ¡Yo también quiero comer raspado fresco! ¡¡Quiero comer fideos fritos, quiero comer takoyaki, quiero comer calamar asado, quiero comer okonomiyaki, quiero comer salchichas Frankfurt, quiero comer bananas de chocolate, crepes, quiero comer manzanas acarameladas!!”

“…Sólo quítese la máscara si quiere comer, señorita.”

“¡Cállese!”

Renko le rugió con enojo al vendedor que había comentado sin conocer la verdadera historia.

× × ×

Después de terminar sus raspados, el grupo de Kyousuke llegó al puesto de pesca de globos de agua.

Rojos, azules, amarillos, verdes, blancos, rosados… Dentro de la pileta inflable había globos de agua de distintos colores que tenían que pescarse con un anzuelo.

Este era un juego relativamente simple comparado con el de los peces dorados. Renko y Ayaka fueron capaces de pescar los globos de agua que les gustaban. Renko pescó globos rojos y rosados mientras que Ayaka eligió los púrpuras y naranjas. Como en la pesca de peces dorados, Eiri no se unió, por lo que las dos chicas pescaron uno rojo y uno blanco para ella.

A continuación estaba el tiro al blanco pero Eiri siguió mirando sin participar.

Esta vez, incluso Kyousuke trató invitarla–

“…no gracias. Las armas de fuego no son mi especialidad.”

–Eiri se rehusó. Con un globo de agua colgando de su mano, miró el juego de tiro al blanco mientras se desconectaba. No estaba comiendo ni tomando nada y parecía como si su corazón ya no estuviera presente.

Kyousuke se sentía bastante preocupado por Eiri, haciendo que no pudiera concentrarse en apuntar al objetivo. En medio de las animadas y ruidosas Renko y Ayaka, Kyousuke se sentía un poco inquieto–

“—-”

En ese momento, Eiri silenciosamente se fue del puesto.

Kyousuke bajó el arma de juguete y llamó a Eiri.

“¡Oye, Eiri! ¿A dónde vas?”

Eiri bajó los ojos por un instante y luego dijo:

“Al baño.”

“Oh, okey… ya veo.”

Después de responder con indiferencia, se alejó caminando sin voltear. Luego de gritarle “cuídate”, Renko y Ayaka inmediatamente volvieron a jugar tiro al blanco.

Kyousuke aceptó su explicación por ahora, pero no iba a seguir jugando–

“Oh–… Lo siento, yo también necesito ir al baño.”

–Muy preocupado por la actitud de Eiri, Kyousuke bajó el arma de juguete otra vez.

Renko y Ayaka sólo tenían el juego de tiro al blanco en sus mentes…

“Cuídate, ¿okey? Sí, tengo que darle al objetivo esta vez… ¡Maldición, ¿por qué no se cae?!”

“Debe ser eso. Deben tener algo detrás del objetivo. Qué astuto… Concentremos los disparos para romperlo… Oh. Cuídate, Onii-chan.”

Mientras recargaba el arma con un corcho, Ayaka respondió rápidamente y planeó su estrategia. A juzgar por lo mucho que estaba concentrada en ello, Kyousuke decidió que no debería haber problemas en dejarla por un rato.

“Ustedes sigan si no regreso rápido, ¿okey?”

Dejando atrás esas palabras, Kyousuke abandonó el puesto de tiro al blanco.

Volteó y buscó a Eiri pero no pudo encontrarla en un inicio. Luego de avanzar en la dirección en que Eiri se había ido, miró atentamente–

“¡Eiri!”

“¿……Kyousuke?”

Zigzagueando en la abundante muchedumbre, Kyousuke finalmente halló a Eiri en las afueras del campo de deportes.

Eiri lucía sorprendida.

“¿Por qué me seguiste? ¿Necesitas algo?”

“No mucho, sólo que yo también necesitaba ir al baño.”

“¿En serio?”

La actitud de Eiri parecía más fría que lo usual.

Señaló a la derecha de Kyousuke–

“…El baño está por allá. Adiós.”

Eiri comenzó a retirarse luego de indicarle la ubicación. Sus pies la estaban llevando a la salida–en otras palabras, las puertas de la escuela. Kyousuke apresuradamente la siguió.

“¡Oye, ¿a dónde vas?!”

“A ninguna parte.”

“¡Espera!”

Aunque la llamó, Eiri no dejó de caminar. No respondió al llamado de Kyousuke y rápidamente se fue del campo de deportes. Kyousuke la siguió sin rendirse y le preguntó:

“¿No ibas al baño?”

“Tú también ibas al baño.”

“…Mis asuntos no son tan importantes en este momento.”

“En ese caso, mis asuntos tampoco son tan importantes, ¿cierto?”

“No.”

“¿…Por qué?”

“Porque estoy preocupado por ti.”

“¿–Huh?”

Eiri se detuvo y miró fijo a Kyousuke.

“Preocupado por mí… ¿Huh? No hay nada acerca de mí de lo que tengas que preocuparte. Es incomprensible… Se siente muy molesto atraer preocupación innecesaria, así que deja de hacerlo.”

“¿P-Por qué, te resulto molesto…?”

“Es muy molesto.”

Eiri apartó la mirada y empezó a juguetear con los mechones de su cabello.

“¿…Acaso dije algo? ¿No dije nada, cierto? Pero tú llegaste a otras conclusiones e interferiste, metiendo la nariz en asuntos ajenos… ¿Qué diablos es eso? ¿Quieres que te corten? Ya me he ajustado al humor de todos a propósito, por qué aun así tienes que–”

“Te estás ajustando demasiado, tonta.”

Eiri siguió rugiendo con irritación pero Kyousuke la interrumpió.

Sus palabras cargaban un ligero enfado–

“Te estás ajustando demasiado a la gente a tu alrededor… ¿Cómo puedes ser feliz así? No has sonreído ni siquiera una vez en todo el tiempo que estuvimos aquí, ¿y ahora ni siquiera dejas que los demás se preocupen por ti? Deja de pedir lo imposible… Mintiendo a propósito para pasar tiempo sola. Aunque no digas nada, lo sé.”

“Hmm–”

Eiri se mordió el labio.

De pie enfrente de ella, Kyousuke trató de bloquearle el camino y continuó:

“En aquel entonces cuando estaba preocupado por Ayaka, ¿qué fue lo que me dijiste? Dijiste que estaba bien que me consintieras… Te estoy devolviendo las mismas palabras. Confía más en mí, Eiri. Aunque no sé si puedo ayudarte, no me resultas problemática en absoluto. Si estás preocupada por algo y sufriendo, espero que no lo mantengas dentro tuyo. ¡Cuéntamelo!”

“Kyousuke…”

Eiri miraba a Kyousuke.

Siguió mirando y luego se quedó en silencio por un momento–

“…Hmph. Lo sabía, no tienes remedio, eres un buen tipo a más no poder.”

Dijo burlándose y empujó a Kyousuke a un lado. Luego con pasos veloces, se dirigió directamente a las puertas de la escuela.

“O-Oye–”

“Vamos a otro lugar, ¿sí?”

Eiri suspiró e interrumpió a Kyousuke.

× × ×

La luna creciente era delgada y aguda, yaciendo en lo alto del cielo nocturno azul-plateado.

Apenas un poco lejos de la avenida del festival, había menos farolas y muchedumbre. El bullicio del Festival Bon se hacía cada vez más distante mientras una sinfonía de ranas e insectos gradualmente sonaba con más claridad.

Alcanzando a Eiri quien seguía caminando sin decir una palabra, Kyousuke viajaba por una carretera rural.

La vegetación en los campos era soplada por el viento, reproduciendo sonidos refrescantes.

“Oye, Kyousuke…”

Eiri le habló. Ella volteó completamente…

“¿–Qué tal si escapamos desde aquí?”

–Dijo eso. En contraste con su tono de voz de broma, su expresión facial no podía ser más seria.

Mirado por sus ilegibles ojos, Kyousuke no supo qué hacer.

“Escapar aquí, ahora, ¿lo dices… en serio?”

“No.”

Negó sin siquiera pensarlo. Eiri giró, dándole la espalda.

Su mirada recayó sobre sus pies–

“Sé muy bien… que no hay a dónde escapar.”

Fue un susurro. En voz tan baja que casi desapareció.

Junto a esta desierta carretera rural, Eiri respiró profundo.

“Yo… recordándolo, fue hace seis años. Ese día, había salido de esta manera, como hoy.”

A continuación, comenzó a relatar toda la historia.

Eiri reveló lo que había permanecido oculto en lo profundo de su corazón–

“Acababa de cumplir diez años y estaba a punto de salir para ampliar mis horizontes por primera vez… Pasé todos los días entrenando desde la mañana hasta la noche. Soy la hija mayor de la familia Akabane. Todo el clan tenía sus esperanzas puestas en mí. Así que en aquel entonces, no debía fallar en absoluto.”

Eiri alzó la vista al cielo nocturno mientras hablaba. Su cola de caballo revoloteaba con el viento…

“Viéndome así, Otou-sama me dijo esto: ‘Esta noche, vamos a caminar un rato.’ …Supuse que estaba preocupado por mí, pero yo no estaba de humor. Hasta ese entonces, había pasado todos los días en casa, con mi mente concentrada únicamente en los asesinatos. Pero antes de salir y asistir al Festival Bon, esos sentimientos fueron barridos.”

Probablemente estaba recordando sus sentimientos en aquel entonces.

La coz de Eiri rebosaba de una sutil presencia.

“Todo frente a mis ojos era tan nuevo y fresco, tan interesante, tan estimulante. Estaba tan emocionada como Renko. Sosteniendo la mano adulta de mi padre, recorrí los puestos. Como nos habíamos escapado a escondidas, no podía permitirme que hiciera algo que dejara evidencias. Pero había un deseo por el que insistí sin importar qué y seguí suplicándole–¿Puedes adivinar cuál era?”

Al escuchar la pregunta de Eiri, Kyousuke movilizó su mente.

Mirando el globo de agua cargado en la mano de Eiri, dijo:

“¿Pescar globos de agua?”

“No.”

“¿…Atrapar peces dorados?”

“Otra vez no.”

“Entonces… ¿tiro al blanco?”

“Casi.”

Eiri sonrió pícaramente.

“Era un peluche.”

“¿…Un peluche?”

“Sí. U juego de tiro al blanco tenía como premio, un peluche extra grande… Lo quería mucho, así que le supliqué que me ayudara a dispararle a ese peluche. Y ese peluche era Puutaro–el último regalo que recibí de Otou-sama.”

“Oh…”

Escuchándola decir eso, Kyousuke recordó.

A Eiri durmiendo mientras abrazaba a Puutaro.”

‘¡Sin él, no puedo dormir bien!’ Este peluche la tranquilizaba. Para Eiri, seguramente era un tesoro que estaba lleno de recuerdos de su padre.

Sin embargo, el padre a quien Eiri amaba más que a Puutaro había–

“Esa semana después de que el Festival Bon terminó, Otou-sama fue a una misión. Me pidió que esperara a que regresara y que me llevaría la próxima vez… Al final, nunca regresó. Mejor dicho… cuando regresó, Otou-sama ya no era reconocible. Ya no era como antes.”

“……Entonces eso fue lo que pasó.”

Eiri siguió relatando. Su tono de voz era muy bajo.

Su voz sonaba como si estuviera reprimiendo sus emociones y también ronca por usarla demasiado. Era un tono gris y melancólico.

“–Quiero matar al enemigo, eso fue lo que pensé aquella vez. El tipo que le había hecho esto a Otou-sama, quería que probara el mismo dolor. Día tras día, blandí mi cuchilla, absorta en entrenamiento… Pero a pesar de eso.”

En este punto, sus emociones surgieron.

Los delgados hombros de Eiri comenzaron a sacudirse.

“Aunque eso era lo que se suponía que haría, no pude matar a nadie… ¡Ni hablar de vengar a Otou-sama, no pude matar ni siquiera a una persona ordinaria! Justo cuando mi cuchilla estaba a punto de cercenar un órgano vital, recordaba a Otou-sama– Lo que sentí cuando Otou-sama falleció… ¡Ese sentimientos se superponían sobre el objetivo! Después de todo, lo sabía claramente en mi corazón. Cierto día, cuando algo precioso es arrebatado de repente por alguien, lo profundo que era ese shock. Lo triste y doloroso que era… Lo supe mejor que nadie.”

“Eiri…”

Los recuerdos de Kyousuke de lo que Eiri le había contado previamente en la enfermería.

Reprimiendo sus sollozos, le había contado que no podía matar a nadie.

Esas palabras cargaban su odio hacia el homicidio de su amado padre y la pesada tristeza que nunca podría ser quemada por ese odio.

Eiri se rió con auto-desprecio y comenzó a condenarse a sí misma.

“¿…Soy muy estúpida, verdad? Poniendo a personas irrelevantes antes que mi venganza por mi padre, dejándome incapaz de desatar el golpe final. Soy demasiado amable incluso más que tú… Debido a eso, no puedo hacer nada. No puedo ser útil en ninguna parte. Es demasiado vergonzoso. Una desgracia… total. Soy una desgracia para Okaa-sama, Kagura, Nii-san, Muramasa, Ryou, Ran, las ramas familiares. Soy una desgracia para Otou-sama.”

“……”

Como sospechaba, Eiri no había ido a la mesa de ofrendas a rendir sus respetos a su padre.

Debido a su culpa hacia la familia Akabane y a su padre, no podía acercarse al lugar donde los espíritus de los muertos regresaban. En cambio, había ido a visitar la tumba.

“–Escucha.”

Kyousuke le habló a Eiri que se encontraba en aquel estado.

Le preguntó algo que había estado molestándolo todo el tiempo.

“¿Tu familia en verdad quiere que te conviertas en una assassin? ¿En verdad esperan que tomes venganza? Tu padre–”

“Eso es obvio.”

Eiri respondió sin pensarlo y giró para mirarlo.

Residiendo en sus ojos estaba una luz como la de una cuchilla.

“Mi familia es reconocida por los asesinatos, ¿sabes? Entrenamientos de las habilidades de asesinato desde la infancia temprana, y luego zambullirnos en el mundo del derramamiento de sangre… Todas las generaciones han pasado por esto. ¿Cómo no podrían esperar que yo mate? ¡Cómo podrían no esperarlo! Lo mismo para Otou-sama, seguramente… Desea que me convierta en una assassin hecha y derecha, para eliminar al que lo mató.”

“¿Qué hay de ti?”

“¿……Huh?”

“¿Qué piensas tú, Eiri? ¿En verdad quieres convertirte en una assassin aunque signifique rodar en sufrimiento? ¿En verdad quieres matar gente? ¿Tanto? Deja de lado tu tradición familiar, la crianza y lo que los demás piensan. Qué piensas tú realmente–”

“¡Quiero matar!”

Al siguiente instante, Eiri rugió.

Luego giró violentamente y miró a Kyousuke cara a cara–

“¡Quiero eliminar al tipo que mató a Otou-sama! ¡Quiero tomar vidas humanas! ¡Deseo convertirme en una assassin hecha y derecha para cumplir con las expectativas de todos! ¡Deseo vivir con la frente en alto como la hija mayor de la familia! Deseo convertirme en la líder de la familia, para proteger a todos… Proteger a aquellos a quienes quiero. Para lograr todo esto, debo matar… ¡No tengo más opción que matar! Es por eso que, yo–”

Eiri estaba a punto de soltar todas las palabras de su corazón en un solo aliento pero se detuvo a la mitad y se congeló.

Dijo “…ah” y abrió grandes los ojos, mirando al otro lado de la oscuridad de la noche.

El sonido de zuecos de madera podía oírse sobre el asfalto.

La carretera rural atravesaba por campos y se extendía derecho. Alguien estaba caminando lentamente por la carretera. Bajo las farolas que estaban a punto de desvanecerse, la ambigua figura de aquella persona emergió–

“Ya veo. Entonces date prisa y termina el trabajo, Nee-san.”

“Kagura…”

La nueva allegada tenía ojos rojo vino similares a los de Eiri. Con ojos agudos.

“…Esa chica, ¿quién es?”

Resistiendo una mirada que casi parecía perforarla, Eiri preguntó.

Kagura no había llegado sola. Había traído consigo a una chica que ellos nunca habían visto.

Probablemente menor de diez años. Sosteniendo la mano de Kagura, estaba mirando a Kyousuke y Eiri con ojos incrédulos.

Kagura bajó la vista hacia la chica y respondió “Esta niña…”

“Se perdió. Vino a hablarme justo cuando me estaba aburriendo y se pegó a mí. Creo que se llama Hina-chan o algo así.”

“Kagura-neechan, ¿quiénes son ellos?”

La chica estaba vestida con un yukata amarillo claro. Señalando a Kyosuke y Eiri, preguntó.

Como con una personalidad distinta, Kagura respondió con una actitud dulce.

“Esos son mi hermana mayor y su amigo, Hina-chan.”

“¡Eh, ya veo!”

“ “¿…?” ”

La curiosa mirada de la chica estaba haciendo que Kyousuke y Eiri intercambien miradas.

Eiri frunció el ceño y respondió:

“O-Oye… ¿Por qué trajiste a esa niña a este lugar?”

“Un paseo. Te seguí y ella terminó siguiéndome a mí. Pensando que era perfecto, la traje conmigo.”

“¿Perfecto?”

“Así es. Quizás pueda ser útil.”

–Tan pronto como terminó.

Kagura levantó su palma y golpeó a la chica en el pecho. La chica emitió un grito ahogado y colapsó. Tumbada sobre el suelo, no se volvió a mover.

“Tú…” La expresión de Eiri cambió, con alarma.

“¡¿Kagura?! Cómo puedes hacerle eso a una niña–”

“Toma tu decisión.”

“¿Huh?”

Kagura continuó despreocupadamente.

Primero miró a la chica inconsciente y luego a la perpleja Eiri–

“Matar o no matar a esta chica. Por favor, decídelo aquí mismo y cumple con tu decisión hasta el final.”

“¿……Huh?”

Dos opciones fueron ofrecidas de repente.

A continuación, Kagura reveló su ultimátum.

Sacando su abanico de metal de su faja, señaló a Kyousuke quien estaba de pie frente a Eiri.

“Por cierto, si decides lo segundo–mataré a este chico.”

 

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1) La calistenia es un sistema de ejercicio físico en el cual el interés está en los movimientos de grupos musculares, más que en la potencia y el esfuerzo. La palabra proviene del griego kallos (belleza) y sthenos (fortaleza). El objetivo es la adquisición de gracia y belleza en el ejercicio. También es recomendable para hacer trabajar el diafragma en las prácticas de canto lírico. Aquí una experiencia personal en Japón.

(2) En este caso usado como el nombre del osito, Puutaro también es jerga para vagabundo o persona desempleada.

(3) Miel Dinámica.

(4) Si no me equivoco se trata de las Physalis alkekengi, más información aquí.

(5) Creampie es un término inglés usado en pornografía para describir cierta práctica sexual.

(6) Más información aquí.

 

Traductor al Inglés: ServingCatsandDogs (Baka-Tsuki)
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin corrección.

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