Capítulo 2 – La Princesa Flor de Luna

Ella estaba volando.

La chica estaba volando.

Escapando, más y más lejos—seguía corriendo.

¿De qué estaba escapando? ¿De quién estaba tratando de escapar? ¿De qué clase de lugar trataba de escapar? Aun dejando de lado esas preguntas, la chica corrió, y corrió, lejos y más lejos—y entonces de repente se dio cuenta.

No había necesidad de escapar. No tenía que volar. No había razones para que volara.

Y entonces, la chica se detuvo.

 

Aunque sabía que sólo era un sueño, Raishin se encontraba una vez más en ese mismo sueño.

“¡Nadeshiko!”

El negro humo se le metió en los ojos. Sentía como si sus pulmones se estuvieran quemando. Sus instintos le decían que no debería permanecer aquí ni por un segundo más. Un miedo más profundo que cualquier cosa que haya sentido antes lo invadió, gritándole que tenía que salir de allí.

Sin embargo, Raishin corrió hacia delante, emergiendo a través de las flamas. Fue mucho más hacia dentro.

“¡Nadeshiko, ¿dónde estás?!”

Pateando las puertas deslizables, buscó a su hermana menor. A los gritos, a tal punto sentía que su garganta se iba a partir.

Si existiera algo como una premonición de destrucción, Raishin lo estaba sintiendo en este momento.

Por favor, déjame llegar a tiempo, pensó. Mientras corría, seguía pensando. En que debía apresurarse. Y también— que sin importar cuánto se apresurara, probablemente ya era demasiado tarde.

Con un fuerte crujido, una viga colapsó. En ese momento,

“Hermano…”

Pudo oír una débil voz.

“¡Nadeshiko! ¡¿Estás aquí?!”

Se detuvo abruptamente. Cambiando de dirección en el medio del pasillo, arrancó el mosquitero que conducía a una gran habitación.

Lo que le esperaba a Raishin era—

 

“Piensa en los circuitos mágicos como un sustituto para rituales, o como una cierta clase de motor. De la misma manera en que el vapor alimenta una cadena o un engrane, el flujo de la energía mágica da origen a las artes mágicas. Obviamente, comparado con la simple rotación de una rueda, las artes mágicas dan lugar a resultados más complejos—”

Una voz cruel, cortante y eficiente estaba acompañada del sonido de la escritura con tiza en el pizarrón.

El auditorio tenía la forma de un antiguo teatro. Los estudiantes estaban en asientos ubicados cuidadosamente, y se encontraban más y más altos conforme más atrás estabas. Raishin estaba en el medio, y en estos momentos estaba asistiendo a la clase de Kimberly.

Esta era la primera vez que asistía directamente a una clase, pero para ser honesto, se sentía somnoliento.

Reprimiendo un bostezo, miró sin rumbo a su alrededor en el salón de clases.

Los estudiantes tenían expresiones serias en sus rostros, y los autómatas se mezclaban entre el alumnado. Sin embargo, los únicos autómatas que podía ver eran aquellos con forma de muñecas humanas o de pequeños animales. Aquellos con cuerpos más grandes tenían que esperar afuera del auditorio en un lugar especialmente construido.

Junto a Raishin, Yaya estaba tomando notas diligentemente. Como Raishin no podía leer ni escribir en Inglés, Yaya copiaba lo que estaba escrito en los pizarrones en su lugar.

De repente, notó un par de ojos azules que estaban mirando en su dirección.

Era Charl. Tres filas en frente de él, sentada a su derecha, estaba ella lanzándole una mirada furtiva en su dirección.

Una vez que sus ojos se encontraron, Charl rápidamente volvió la vista al frente.

Escondiendo sus ojos detrás de un libro de textos, varios segundos pasaron.

Esta vez sólo movió los ojos para echar un vistazo hacia atrás. Sus ojos se encontraron una vez más, pero esta vez iban cargados de un instinto asesino, su aguda mirada lo perforó.

(Qué es lo que quiere ahora…)

Mientras Raishin reflexionaba sobre si devolverle la mirada—

Algo potente lo golpeó en medio de los ojos.

“¡Raishin! ¡¿Estás bien, Raishin?!”

Yaya se puso nerviosa. Atormentado por el dolor, Raishin se frotó la frente.

Era un fragmento blanco que se sentía granulado—polvo de tiza.

Levantando cautelosamente la cabeza, vio a Kimberly mirándolo directamente. Detrás de sus lentes un frío brillo llenó sus ojos.

Parece que le había lanzado la tiza. Qué control tan aterrador.

“Tienes el coraje para ignorar mi clase, Penúltimo. ¿Por el bien de quién crees que tuve que bajar el nivel de la clase y tener que enseñar de esta aburrida manera?”

“¿Por los estudiantes nuevos como yo, y los estudiantes que tienen bajos resultados?”

“Respuesta incorrecta. Es para los nuevos estudiantes que tienen bajos resultados.”

“Me disculpo por eso, Profesora Kimberly. Es sólo que no pude dormir lo suficiente.”

“Ya veo. ¿Y supongo que vas a decirme que además tuviste pesadillas, no?”

“Es como si viera a través de mí.”

“Tienes agallas. Bien, te lo perdonaré esta vez, pero a cambio, responde esta pregunta. ¿Cuál es el circuito mágico más popular en la actualidad?”

“Bueno, ese es—“

Pensó que era una pregunta simple, pero no podía responder apropiadamente. Raishin inclinó la cabeza a un lado.

“De calor… No. Cinético… Ese tampoco es. Generación… ¿lumínica?”

Kimberly dejó escapar un profundo y largo suspiro, como si estuviera desafiando su propia capacidad pulmonar.

“Dile, Charlotte.”

Charl fue tomada por sorpresa ante el repentino cambio de objetivo,

“… Corazón de Eva.”

“Correcto.”

Hubo murmullos entre los estudiantes.

“Sanciones para esos idiotas que abrieron sus bocas.”

Tiza fresca en mano, Kimberly escribió la palabra ‘Vital’ en letras grandes en el pizarrón.

“Como acaba de decir Charlotte, es el circuito mágico que le da vida a todos los autómatas— el Corazón de Eva está incrustado en todos ellos. Este circuito es la razón por la que los autómatas tienen movimientos autónomos.”

Continuó en un tono natural.

“Dos tipos diferentes de artes mágicas no pueden residir en un mismo cuerpo— esta es la base fundamental de la física de las máquinas, es la Teoría de la Disonancia de la Actividad Mágica. Sin embargo, hay una excepción en esta teoría.”

En otras palabras, ese era el circuito Corazón de Eva. Casi todos los autómatas estaban equipados con un circuito mágico diferente, además del Corazón de Eva.

“Podría decirse que la historia de Machinart sólo comenzó luego de que este circuito se descubriera. Ya sea que lo llamen fuente, origen, principio, o punto de partida, hasta el día de hoy sigue siendo una caja negra sin explicación. Reproducir el propio circuito es comparativamente fácil en oposición de desarrollarlo más allá. Se dice que es prácticamente imposible.”

Como el circuito se ha popularizado hasta tal punto, todos los talleres tenían al menos un maestro versado en reproducirlos. Como esta ‘Vida’ era fácil de generar, los propios autómatas estaban por todas partes también.

“El Corazón de Eva es un circuito extremadamente flexible. No sólo puede otorgar inteligencia a las marionetas, en las manos de un titiritero habilidoso tanto la respiración como la transpiración pueden ser reproducidas, al igual que la digestión de la comida. Aunque cuán útil sean esas funciones en la batalla, no podría decirlo.”

Kimberly torció los labios formando una sonrisa cínica.

“Si quieres una razón para imitar a un humano, entonces sería en situaciones donde tu autómata tiene que mezclarse entre los humanos— Reuniendo infiltración e inteligencia. Habiendo dicho eso, a todos los titiriteros les gusta tener muñecas pseudo-humanas, en términos de apariencia externa y funciones internas. Quiero decir, en serio, qué montón de fanáticos. ¿No es así, Penúltimo?”

Mientras decía eso, la mirada de Kimberly se enfocó no en Raishin sino en Yaya, quien estaba sentada junto a él. Avergonzada, Yaya deseaba que hubiera un pozo en el piso para esconderse, pero como no lo había lo único que podía hacer era agachar la cabeza.

“No sé qué trata de insinuar al decir eso, pero…”

Apoyando los codos de un golpe en la mesa, Raishin habló en un tono intimidatorio.

“La que está aquí es la mejor autómata del mundo.”

Con los ojos humedeciéndose, Yaya miró a Raishin, superada por la emoción.

“¡Raishin…!”

“Porque fue creada por Shouko.”

Una vena apareció.

“… Yaya, ¿qué sucede? Qué pasa con esa mirada maligna en tu rostro— ¡es-espera un minuto, cálmate!”

“Otra vez Shouko… Siempre es Shouko esto, Shouko lo otro…”

Yaya sollozaba mientras estrangulaba a Raishin, sacudiéndolo violentamente de un lado a otro.

Los estudiantes a su alrededor no podían aguantarse la risa.

“Ya veo. ¿Así que mi clase es así de aburrida, no?”

Kimberly tenía una fría expresión en su rostro mientras señalaba la ventana.

“Entonces para evitar el aburrimiento, vayan a limpiar el vestíbulo. — ¡Salgan de aquí!

 

La campana sonó, significando que comenzaba la hora del almuerzo.

“Maldición… Por tu culpa tenemos que hacer labores manuales innecesariamente.”

Raishin refunfuñó mientras limpiaba con una mopa. Aunque estaba quejándose, estaba limpiando obedientemente el vestíbulo, una acción que podía atribuirse a la integridad o rechazo a renunciar una vez que ha comenzado algo.

Yaya todavía estaba sollozando. Parece que todavía la afectaba el sarcástico comentario de antes.

“Suficiente con el llanto. ¿El sarcasmo de la Profesora Kimberly fue tan shockeante para ti?”

“Uu… Raishin es un idiota.”

“Eso fue inesperado. Bueno, no es como si estuviera en desacuerdo con esa declaración.”

Guardando el equipo de limpieza, volvieron al vestíbulo— o mejor dicho, él lo hizo, ya que Yaya se quedó obstinadamente inmóvil allí dentro, sollozando.

Raishin ya no sabía qué hacer. Suspiró profundamente.

Tomando la mano de Yaya,

“Vamos, anímate. Busquemos algo que comer.”

“O-Ok… <3”

Raishin llevó ahora a una animada Yaya de la mano, y esta vez salieron del vestíbulo.

Afuera, los estudiantes ya se estaban amontonando en la calle principal.

Una gran cantidad de estudiantes salieron de varios edificios y auditorios.

La mayoría de ellos se dirigían por el centro de la calle principal, donde se encontraba ubicada la cafetería. La vista de tantas personas dirigiéndose a un único lugar hizo que Raishin pensara que se dirigían a una demostración o que iban empezar un levantamiento.

Yendo junto a la corriente, Raishin y Yaya se movían con la multitud. Recibiendo las miradas de las personas alrededor, luego de caminar un rato vieron un edificio moderno, del cual uno de sus lados estaba hecho completamente de vidrio.

“¿Entonces ese es el rumoreado concreto reforzado con acero, huh? Luce muy distinto desde el comedor en el dormitorio.”

Al entrar, la diferencia se hizo más evidente.

Primeramente, el techo era muy alto. Había mesas blancas modernas ubicadas en filas dentro de un brillante y espacioso ambiente, haciéndolo parecer bastante higiénico y limpio.

Como Raishin salía de una clase por primera vez en el día, no hacía falta decir que esta era su primera vez en la cafetería.

Mientras permanecía allí como un idiota, un delicioso aroma flotaba en el aire y volteó hacia esa dirección.

Sobresaliendo desde la pared, directamente afuera de la cocina, inmensas cantidades de comida estaban alineadas. Grandes platos y cubiertos de metal estaban ordenados junto a una diversidad de carnes, pescados, ensaladas y una selección de panes.

Los estudiantes avanzaban en una fila, mientras cargaban sus masivos platos con comida.

Este era un sistema diferente al del dormitorio. En el comedor del dormitorio, seleccionas un plato del menú, y luego comes cuanto quieras.

“Mira, Yaya. Todos se están sirviendo lo que quieren.”

“¿Podemos tomar lo que queramos entonces?”

“Parece que sí. No sé realmente cómo funciona esto, pero en Roma…”

El hambre y el sueño le estaban nublando la cordura. Sin pensar en profundidad en la situación, Raishin se unió al final de la fila. Incluso aquí era el centro de atención, pero era una ocurrencia regular a estas alturas así que lo ignoró. Tomando una bandeja, puso un plato sobre ella y empezó a servirse la comida.

Mientras avanzaba, el inicio de la fila apareció a la vista, y Raishin finalmente supo su error.

¡Había una máquina registradora al inicio de la fila!

Operando ágilmente la registradora, una señorita recibía trozos de papel de parte de los estudiantes.

“¡¿Tengo que pagar?!”

Raishin estaba mortificado. No esperaba que el dinero cambiara de manos. Pensándolo mejor, debería ser bastante obvio. Incluso las expensas por comida en el dormitorio estaban en una cuenta separada de la cuota básica de albergue.

Teniendo un mal presentimiento, Raishin volteó y extendió su mano.

“Yaya, dame mi billetera.”

“Está en el dormitorio.”

“… ¿Entonces no tienes nada?”

“Nop.”

“… ¿Qué vamos a hacer ahora?”

Mientras la conversación ocurría, la línea avanzó ininterrumpidamente. Ir en contra de la corriente ahora sería extraño, sin mencionar el devolver la comida a donde estaba. Hacer eso violaría el sentido común, algo que incluso un extranjero como Raishin sabía.

“… ¿Crees que me permitan mandarlo a mi cuenta?”

“No hay nada como una cuenta aquí. Real, reaaaaalmente eres el tonto más grande de todos.”

Una voz extremadamente espinosa se escuchó detrás de él.

Volteando, vio el familiar rostro de una chica ubicada dos estudiantes detrás de él.

Precioso cabello rubio, ojos azules, y su característico compañero, su dragón.

“Charl—“

“No me llames con tanta confianza. Deberías llamarme Señorita Belew.”

¿Siempre fue tan cerrada? Raishin se preguntaba. Hoy parece que su mirada era más feroz que la usual, sin embargo no parecía que le estuviera lanzando dagas a Raishin, mejor dicho, la chica estaba detrás de él.

Los dos chicos que estaban entre ambos se pusieron pálidos, y le ofrecieron el lugar en la fila a Charlotte. Charl les dio un seco “Gracias”, y caminó hacia Raishin.

Buscando en su bolsillo, sacó tres billetes de una libra—

Y se los dio a Raishin.

Esta era una acción inesperada. Tomó por sorpresa a Raishin, pero rechazar la oferta sería grosero de su parte. Agachando cortésmente la cabeza, aceptó agradecido el dinero.

“Perdón por las molestias.”

“Di ‘muchas gracias’ apropiadamente.”

Luego de pagar las porciones suya y de Yaya, salió de la fila. Esperando luego de que pagara en la registradora, Charl se acercó y sin palabras le puso un cuaderno frente a su rostro.

Era un cuaderno excesivamente elegante, y había algo escrito en él.

Como había sido escrito rápidamente, no podía leerlo. Raishin acudió a Yaya para que lo ayudara, y ella leyó con su vocecita,

“Le pagaré a Charlotte Belew cuatro libras.”

“Es un pagaré. Si valoras tu vida, fírmalo.”

“¿Estás tratando de robarme? ¿Y por qué incluye interés?”

“Por supuesto que incluye interés. No tengo la necesidad de alimentar gratis a un pervertido como tú después de todo.”

“No me llames pervertido. Y está bien, te devolveré cuatro libras.”

Mientras Raishin firmaba a regañadientes su nombre con letras a las que no estaba acostumbrado,

“¿Cómo te sientes, Sigmund?”

Un poco sorprendido, el pequeño dragón encima de la boina de Charlotte levantó la cabeza.

“Estoy bien. Sólo fue un pequeño rasguño.”

“Qué bueno oír eso. Aquí tienes, Charl.”

Le devolvió el cuaderno. “¿Qué es este horrible garabato?” dijo Charl, pero parecía lo suficientemente satisfecha de que Raishin haya firmado, y empezó a caminar para alejarse de ellos.

“Espera. Ya que estás aquí, comamos juntos.”

“Qué-“

Tanto Yaya como Charl exclamaron. Debe haber sido un gran impacto, ya que el plato en la bandeja de Yaya comenzó a repiquetear, y a Charl casi se le cae su pasta y pollo.

Charl abría y cerraba la boca sin pronunciar palabras, como un pececito.

Luego sus ojos entrecerrados se abrieron de la indignación.

“Me niego. ¿Por qué querría comer con un pervertido como tú?”

“No seas así. ¿No somos camaradas que pelearon uno junto al otro?”

“No seas ridículo. Eso pasó por tu egoísmo— hablando de eso, en primer lugar tú fuiste el insolente pervertido que me retó a una batalla. Por qué comería con un hombre así… Ah, ya entendí. En palabra sencillas, debes ser un idiota. Un idiota que desea morir. Una porquería de hombre lamentable y triste.”

Estaba siendo demasiado severa. Charl continuó su ataque verbal hacia Raishin quien no pudo decir ni una palabra.

Sin embargo, se rindió. Siguió a Charl con una mirada tranquila en su rostro, considerando el hecho de que ella no trató de escapar como una buena señal, y se sentó en frente de ella.

Charl lo miró perpleja, pero no dijo nada, y frunció el ceño. Tomó su tenedor, y pinchó brutalmente su pasta.

Sigmund consideró que no le incumbía, y empezó a comer su pollo con deleite.

Yaya se quedó en un oscuro silencio. Ni siquiera tocó su sandwich, en cambio irradiaba una presencia perturbadora. Sin embargo, Raishin la ignoró y empezó a hablarle a Charl.

“¿Por qué te quedas en silencio? ¿Te duele el estómago o algo?”

“… Estoy muy atónita. ¿Tu insolencia no tiene límites? Hasta tus nervios son tan idiotas como tú. Además, estoy callada porque estoy aburrida. Como hombre, ¿no deberías ser tú el que cree conversaciones que despierten mi interés?”

“¿Oh? ¿Entonces estás diciendo que quieres que te exciten?”

“¡Qué… Grr… Sigmund! ¡Destruye a este idiota en este instante!”

“Cálmate Charl. Primero déjame terminar mi pollo.”

“Silencio, o a partir de mañana te alimentaré con comida para perros. Ahora, apresúrate y—“

En medio de su oración, notó un cambio en Raishin.

Sus ojos estaban fijos en algo del lado opuesto de la pared de vidrio, como si tratara de devorarlo con los ojos.

“… Oye. ¿Qué sucede?”

Sin embargo, Raishin no contestó. —No tenía la compostura para responder.

Charl hizo un puchero del enfado,

“¿Me ignoras? ¿Vas a ignorarme? ¡Quién te crees que eres, chico rudo!”

“¡Ese es…!”

No podía apartar los ojos. Los globos oculares de Raishin siguieron a esa figura.

Tenía una máscara plateada, y llevaba una capa negra. Tenía una figura caballerosa, pero al mismo tiempo, irradiaba un aire de autocontrol a medida que caminaba.

Por un breve momento, una espeluznante mirada destelló ante sus ojos.

 

Raishin abrió la puerta con la suficiente fuerza como para arrancarla.

Entrando a la sala de recepción de la propiedad, fue ahí cuando lo vio. Si tuviera que ponerlo en palabras, entonces sería mejor describirlo como un infierno.

Aun en medio de un mar de fuego, era obvio. La sofocante pestilencia de la sangre.

El aterrador montón de sangre en todas partes.

La incontable cantidad de cadáveres apilados.

Un gran número de ellos eran restos de autómatas. Aplastados, destrozados y desparramados por todos lados, sus armazones estaban torcidas y sus engranajes rotos y esparcidos. Sumado a los grandes agujeros en la pared y el tatami del suelo destruido, contaban la historia de la feroz batalla que había ocurrido aquí.

Y finalmente, había una sombra allí en medio de los cadáveres.

Como si fuera un fantasma, o un demonio.

Pateó un cuerpo que estaba a sus pies.

“¡Viejo…!”

La corona en su cabeza se había partido y su expresión había cambiado, pero no había dudas, era el líder del clan Akabane.

Alrededor de su padre estaban los cuerpos de sus otros familiares. Sus tíos, tías y sus primos. Todos con el apellido Akabane, y todos ellos maestros titiriteros por mérito propio.

Sentía que la cabeza le quemaba mientras pensaba. ¿Qué es esto? ¿Es una pesadilla?

No se sentía real.

Sin embargo, el calor y el olor lo invadieron, diciéndole que debía enfrentar la realidad.

Lentamente, volteó para encarar lo que estaba en frente suyo y que había mantenido intencionalmente fuera de su vista.

Quería creer que se había confundido, que había visto mal, o que un miedo le indujo una alucinación.

Pero esa cosa todavía estaba ahí.

Al lado opuesto de la sombra, algo que podía llamarse altar estaba erigido, y habían puesto algo allí, y ese algo se encontraba en silencio.

El primer pensamiento que le vino a la mente era la muda de piel.

Cortar un cuerpo verticalmente y vaciar su interior; algo así debería parecer, ¿cierto?

Lo que estaba en el altar era un cuerpo con su interior vacío.

No podrías considerarlo solamente piel porque todavía tenía carne viva—

Y estaba demasiado vacío como para llamarlo cadáver, convirtiéndolo en una existencia retorcida.

Por la ropa y el tamaño del cuerpo, así como la piel y las extremidades, él supo muy bien de quién era ese cuerpo.

Era.

“¡Nadeshiko…!”

Lo que estaba en frente de él era lo que alguna vez fue su hermana.

Incapaz de soportarlo, un llanto de angustia y desesperación estalló desde la garganta de Raishin.

En respuesta, el hermano mayor miró en silencio a la menor con nada más que una fría mirada de acero.

 

Un aroma agridulce se había apoderado de la habitación.

El joven sobre el sofá de cuero miró al techo de mala gana y expuso su entrenado torso al aire.

La combinación de fuerza y belleza en ese cuerpo, podía ser la prueba de la proporción divina de los humanos (4).

Junto al joven, estaba tumbada medio-desnuda una mujer envuelta en las sábanas. Su silueta sudando brillaba con elegancia a la luz de las velas.

El joven miró el cuerpo de la mujer que despojaría a un hombre de su criterio,

“…… Hah.”

Y dejó escapar un suspiro. Y como si el suspiro fuera un detonante, llamaron a la puerta de la habitación.

“…… Entra.”

Mientras ponía su mano sobre la larga espada que estaba apoyada contra la parte trasera del sofá, el joven otorgó el permiso.

“—Me disculpo por molestarlo en este momento, Lord Vilhelm.”

El primero de los jóvenes que entraron luego de abrir la puerta, uno que tenía el flequillo cortado de manera extraña, hizo una reverencia.

Era Gerim Schwatten, el que había perseguido a Lyle y Lunaria en el festival de artes escénicas.

“Ah, son ustedes chicos. Discúlpenme por no llevar la situación de antes a un final más favorable. Así que, ¿están disfrutando de la noche?”

Este lugar era un club con un sistema de membresía ubicado en los ‘alojamientos del placer’ en la capital real—en otras palabras, un burdel de clase alta para nobles.

“—Es gracias a Lord Vilhelm que podemos disfrutar de esta noche…… Pero el problema de hoy nos ha estado molestando. No podemos dejarlo simplemente así. Es necesario que contraataquemos.”

“¿Y qué estás queriendo decir?”

“Lyle Waldstein.”

Ante las palabras de Gerim, el resto de los jóvenes nobles asintió.

“Que un plebeyo como él que se inscribió en la escuela como un estudiante becado que sólo sabe como adular a los profesores, nos haya restado importancia de esa manera, hemos dañado la reputación de Lord Vilhelm.”

“Aunque eso no afectó realmente a mi reputación, ¿hm?”

“Entonces, ¿qué hay de María Highline?”

“Ah, la Señorita María…… ciertamente, su bofetada fue bastante severa.”

Acariciando su mejilla, Vilhelm sonrió pareciendo feliz.

“Aunque sí quiero enseñarle una lección o dos a esa arribista, no puede evitarse el hecho de que es la única hija del líder de la Fundación Highline… pero si es su chico favorito……”

Un fervor llenó sus ojos, y Vilhelm asintió.

“Hmm…… Al ver que van tan en serio sobre esto, vayan entonces e intenten lo que sea que tengan en mente. Lo esperaré con ansias, y también los estaré viendo cuidadosamente.”

“¡—Entendido!”

Habiendo obtenido la aprobación de Vilhelm, Gerim y los otros se rieron

El sistema de estudiantes becados de Vergenheim, que fue impulsado por las instituciones reales, era la esperanza del Reino de Ilsestein y de su futuro rey. Enseñarle a ese engendro de muchacho que tenía ese estatus social—la sola idea hacía arder sus pasiones.

“…… Es fácil lidiar con humanos básicos como ese.”

Vilhelm sonrió con amargura a los jóvenes que se retiraron animados de manera exultante.

—Eso debería ser suficiente. Vilhelm agitó su vaso lleno de vino.

“…… Si una oportunidad se presenta, entonces la aprovecharé. Si esos muchachos pudieran encargarse de la fundación por mí, me ahorrarían el esfuerzo.”

“¿—De qué está hablando, Lord Vilhelm?”

Mientras sonreía y sorbía el vino, la mujer que yacía allí le habló.

Respondiendo con un “No es nada” mientras sonreía, Vilhelm acarició su cabello como jugando con él. Sólo con eso, la mujer se excitó.

Para Velhelm era un juego de niños darle placer a una mujer. Y no sólo mujeres. Todos los humanos querían ser dominados por alguien más. Diciéndolo de otra manera, querían que su valor fuera reconocido por parte de alguien más.

Era importante reconocer su valor, y no malinterpretarlo.

“……. ¿Cuánto vales? Lyle Waldstein, «Discípulo de la Última Hexe», quien debe ser el heredero del <Erbe>.”

Con una débil sonrisa, el joven Margrave bebió el resto de su vino.

 

Lo primero que Lyle hizo cuando se despertó fue dirigir si línea de visión hacia el sofá.

Había un bulto substancial dentro de la manta sobre el sofá en el medio de la habitación, y cabello plateado destellaba con la luz del sol que entraba por las aperturas de las cortinas.

“…… Todavía esta aquí, huh.”

Lyle murmuró con una expresión complicada en su rostro y se fue del laboratorio tratando de no hacer ni un ruido. Necesitaba lavarse la cara, por lo que se dirigió al baño del corredor.

Desde la otra dirección, opuesta a donde Lyle había ido, al comienzo de la escalera que estaba conectada con el corredor,

“Es muy apresurado—”

“¡No hay problema! Soy muy guapa y no me rendiré. ¡Tengo lo que una mujer necesita, apariencia y espíritu!”

La persona con cabello cobrizo se dio vuelta, y la figura de María apareció. Sus ojos verde jade usualmente dignos estaban un poquito irritados, y debajo de ellos había débiles indicios de ojeras.

La maid Milla que estaba justo detrás de ella continuó,

“Sin embargo, el Maestro Lyle está en esa edad, ¿no? Un error o dos son—”

“Pero aunque trato de acercarme a él, él no ha me ha devuelto nada, ¿sabes? ¡Q-Que yo cometa un error ahora…..!”

Mirando a la pared, María empezó a temblar como una niña asustada.

“Por favor cálmese, Milady. Bueno, bueno, todo saldrá bien.”

Casi como si fuera una madre, Milla la abrazó, acariciándole la cabeza, y María levantó su rostro casi llorando.

“¿T-Todo saldrá bien……?”

“Sí. Milady, usted es la que mejor conoce a Lyle. Si Milady no confía en él, ¿quién lo hará?”

“……. Eso, eso es verdad. Gracias, Milla. Es verdad. ¡No hay problemas en absoluto!”

Apretando su puño, María renovó su determinación. Sin embargo, desconocía por completo que Milla le estaba dedicando una cálida sonrisa y mirada detrás de ella.

Bajando rápido hacia el corredor, María enérgicamente abrió la puerta del conocido laboratorio.

“¡Buen día! Ly—le…….”

La sonrisa de María se congeló.

En el sofá sobre el que siempre dormía Lyle había una chica con cabello plateado.

La chica se levantó lentamente. La manta que se estaba corriendo reveló su delgado y delicado cuerpo que no tenía ni un poquito de ropa.

“S-Sí…… Buen día.”

Puede que la chica estuviera débil por las mañanas, ya que mientras inclinaba la cabeza lucía aturdida.

Entonces María cerró la puerta, sin palabras.

Un segundo pasó—dos segundos—y exactamente tres segundos después,

“¡¿Milady?!”

Al rostro de María, que se había desmoronado de inmediato, le faltaba toda la sangre. Parecía como si su espíritu y alma hubieran sido succionados de su cuerpo. Sus ojos estaban vacíos, como un pescado en descomposición.

“Wow, interesan—No, no, qué lamentable……”

“¿María?”

En ese momento, Lyle volvió de lavarse la cara. Corriendo hacia su amiga de la infancia que colapsaba, Lyle chasqueó los dedos y movió las manos en frente suyo, pero no respondía en absoluto.

“…… ¿Qué rayos pasó?”

“¿Me pregunto qué podría haber sido? No durmió lo suficiente anoche, ¿así que bien podría ser eso, quizás?”

“¿María no durmió lo suficiente? Eso es inusual, siempre parece entrar en un sueño profundo muy fácilmente.”

“…… Así es.”

Milla tenía la más leve de las miradas de preocupación en su rostro.

 

“¿—Y entonces?”

Juntando la mesa y las sillas de las esquinas entre las montañas de libros, disfrutaron del desayuno que Milla había traído. Mientras saboreaba el té luego de la comida, María quien ya había vuelto a su usual yo, preguntó.

“Lo que sea que haya sido, no tuve la oportunidad de preguntarle por los detalles.”

Lyle volvió la mirada hacia Lunaria que estaba en el interior de la habitación, vestida tentativamente con una camisa blanca.

“—Lunaria.”

“Sí, Maestro Lyle.”

Lyle hizo una mueca.

Le había pedido varias veces a Lunaria que dejara de llamarlo ‘Maestro’, pero ella lo ignoraba.

“…….. Tienes un estatus tan alto entre los «Nosferatu». ¿Cómo fue que terminaste en una tropa de artistas itinerantes?”

“Me recogieron.”

“¿Te recogieron?”

Luego de realizar alguna clase de metáfora, Lunaria cerró su boca y terminó su explicación.

“……. Lo que acaba de decir parece ser verdad.”

María agregó, frunciendo el ceño a Lyle quien estaba rascándose el cuello.

“La gente que la estaba usando dijo que la encontraron y la llevaron mientras estaban haciendo una gira por el este. Nadie sabía nada sobre ella, ni siquiera su identidad, pero parece que la usaron para sus negocios por su apariencia y su voz.”

“¿Cuándo te enteraste de eso?”

“Ayer, después de irme de la academia, cambié de parecer y pagué una visita para el festival de artes escénicas. Aunque inicialmente fue una medida de emergencia el tener que arreglar los enredos, terminé convirtiéndome en su garante por escrito. Y debido a eso, pregunté por su pasado, y todo lo que me dijeron es fue que la ‘recogieron’. Eso fue todo lo que conseguí y, como supondrás, me quedé bastante sorprendida.”

Una vez más, sus miradas se enfocaron en Lunaria.

Lunaria, el objetivo de todas las miradas, como se esperaba, respondió de manera indiferente, sin más que parpadear.

“Esa es toda la historia. Soy sólo una muchachita vagabunda—nada más, ni nada menos.”

“Eso no nos dice mucho….”

“Si está más allá de tus capacidades, entonces lo mejor sería dejar de lado esa idea.”

Declaró Lunaria al perplejo Lyle, como si fueran los asuntos de otra persona.

“Por favor, siéntete libre de venderme en el mercado de esclavos o incluso a un burdel. Podrás conseguir algo de dinero.”

Esta vez, Lyle se quedó totalmente mudo.

Ya sea que estuviera de acuerdo con ello o resignada a su destino, era su problema. Su grado de auto-abandono era tan serio que no sería raro considerar que haya pensado en suicidarse en el pasado.

“…… Esto no me gusta para nada.”

Ondulando su cabello cobrizo por la frustración, María se levantó de repente. Haciendo una pose imponente frente a Lunaria, arremetió verbalmente sin ningún intento por esconder su desagrado, gruñendo.

“Aunque es un poco vergonzoso escuchar esto de parte de alguien tan ignorante de las costumbres del mundo como yo—¿acaso no te estás tomando esto muy a la ligera? Hay personas que no tienen otra opción más que vender su cuerpo para sobrevivir. Pero, tú no eres una de ellas.”

“…… ¿A qué te refieres?”

“Alguien como tú no tiene derecho a decir que es una esclava, o lo que sea. ¡Un cadáver sin alma no tiene derecho a restarle importancia a las personas que viven sus vidas al máximo de sus habilidades!”

“… Entonces, por favor dame el trato apropiado que un cadáver merecería.”

Lunaria no mostró ni siquiera una pizca de resistencia.

“Soy una existencia que debe desaparecer. No lamentaré mi destino.”

¿Una existencia que debe desaparecer……?

Lyle rememoró con intranquilidad. Puede que él no tuviera las palabras apropiadas para decirle a alguien que se había dado por vencido en todos los aspectos, pero,

De alguna manera…… ¿es como si ella estuviera tratando de desear eso de todo corazón…?

“… Hmph.”

Una vez más, María le gruñó, y se volvió abruptamente hacia Lyle.

“¿—Y? ¿Qué vas a hacer con esto?”

“¿’Esto’?”

“Un objeto no puede ser considerado como un humano. Es por eso que llamarla ‘esto’ está bien.”

Era raro que María se comportara tan resentida. Usualmente, ella no es tan despiadada, ni se entrometía con otras personas con comentarios maliciosos.

“¿Acaso no eres su garante por escrito? Después de todo es una chica, deberías llevarla a tu casa—”

“No-quiero-hacerlo. Si me la dejas a mí, le diré ‘por favor, ayúdeme a quitármela de encima’ al departamento de salud y la lanzaré.”

“Parece que de verdad tendré que hacerlo…… Aun así, que una vagabunda sin pasado ni un lugar a donde volver… se quede aquí será un poco……”

“¿Hm, no está bien? Podrías simplemente usarla como mula de carga.”

“Aunque digas eso, soy sólo un estudiante, ¿cierto? No puedo hacer eso en los dormitorios, de todas maneras.”

“¿Lo has olvidado? Lyle, eres un estudiante becado en Vergenheim, ¿o no? Tienes varios privilegios y derechos concedidos para ti. Exento de la cuota de matrícula, un subsidio por la beca, autorización para usar la Librería Real—Incluso te proveyeron con un laboratorio privado, junto al derecho de contratar un asistente.”

“¿Los privilegios llegaron hasta esos extremos?”

Él se presentó al examen de la beca por la exención de la cuota de matrícula, pero parece que ha habido nuevos agregados desde su matriculación.

“Para ser más precisos, aunque es una categoría de las pautas del profesorado, se le permite a uno emplear un asistente con el propósito de administrar el laboratorio. Por supuesto, los salarios los paga el dueño del laboratorio, pero…. si ella dice que es una esclava, entonces no habría problemas. Puedes simplemente proveerle el básico mínimo de techo y comidas, darle algunos trapos y hacer que se encargue de la limpieza.”

“Trapos……”

Frunciendo el ceño, Lyle miro a Lunaria, quien asintió y seguía sorprendentemente inexpresiva.

“No me importa. Por favor, úsame como desees, Maestro Lyle.”

“Ves. Sólo haz que trabaje hasta los huesos tanto como quieras.”

Con eso, María se levantó mientras se arreglaba su falda.

“¿Ya te vas?”

“No quiero ver eso más de lo necesario. Puedes hacer lo que quieras después.”

Lyle levantó ambas manos como si estuviera agitando la bandera blanca hacia María.

“Entendido. Esto es algo que yo comencé, así que debería ser quien lo lleve hasta el final.”

“Bueno entonces, nos vemos luego.”

Acompañada por Milla, María se retiró del laboratorio.

 

“¡AAAAAAAAAAAAHH! ¡Lyle! ¡Junto a esa mujer sexualmente frígidaaaaaaaaaaaaaaaaaa!”

“Honestamente……”

Milla, en el asiento del conductor, sólo podía mostrar una expresión de asombro ante la ansiedad de María dentro del carruaje.

“Si le molesta tanto, ¿entonces no sería mejor simplemente hacerlo suyo por la fuerza?”

“Grrrrrrrrrr…….. ¡si eso funcionara ya lo habría hecho hace mucho tiempo!”

Aunque María estaba rezongando y llorando a gritos, se obligó a sí misma a calmarse y se acomodó en el asiento.

“….. Pero, ese fue un buen estímulo. Con ese laboratorio, Lyle quedó bastante conmocionado.

Había obtenido la posición de un estudiante becado en la Academia Vergenheim, y pasó casi todo su tiempo leyendo libros. Naturalmente, se tomaba en serio las clases, aunque todo lo que enseñaban era prácticamente sentido común para él.

Lyle había aprendido una masiva cantidad de conocimientos de parte de «La Última Hexe». Poseyendo esa inteligencia espléndida, pasó la mayoría de sus días en silencio como un recluso.

Gekka_no_Utahime_to_Magi_v1_087

“El talento de Lyle no es algo como eso. Lyle Waldstein, a quien Madam Erllua llamó ‘genio genuino’, es una persona mucho más caótica. Si alguna vez lo quisiera, incluso ahora, podría crear un nuevo ‘ímpetu’—una <Segunda Revolución del Motor a Vapor>.”

Aunque María había dicho eso con confianza, sus ojos todavía tenían una pequeña pizca de inseguridad. La imperturbable mentora que solía persuadir a los demás, posiblemente era una veterana para leer los pensamientos de otros.

“Si fuera posible, me gustaría que Lyle fuera el que llevara adelante esta civilización de la tecnología del Vapor con reformas e innovación. Con ese propósito, es necesario preparar el entorno y las inversiones—así como los estímulos. Por eso, esa mujer sexualmente frígida que se ha dado por vencida con la vida podría ser útil. Después de todo, Lyle es una persona que no puede ignorar a una persona en problemas.”

“Eso es verdad… el Maestro Lyle siempre ha sido esa clase de persona después de todo. —Sin embargo, Milady, hay una sola cosa que me preocupa.”

“…….. ¿Qué es?”

“Motivar al Maestro Lyle es una cosa, pero un joven metiendo su nariz en los asuntos de una chica que se ha dado por vencida—¿eso no suena como el guión cliché del género romántico? Su motivación bien podría dirigirse en otra dirección……”

“¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH! ¡MIERDAAAAAAAAAAAAAAAAA! Si por casualidad termina de esa manera, qué-debería-hacer-qué-debería-hacer………… ¡Uu-Uugggh! ¡LYLEEEEEEEEEEEEEEE!”

Una vez más, María se sujetaba la cabeza agonizando.

Milla asintió como aliviada, y en silencio cerró la ventana del compartimiento.

 

Sin más alborotos, Lyle le mostró los campos de la academia a Lunaria.

Lunaria se había puesto ropas sencillas. María las había traído anoche. Los campos de la Academia Vergemheim eran extensos, y a los estudiantes de primer año que se perdían allí usualmente se los describía como ‘varados’.

Aunque era un día libre, varias personas los veían mientras él le mostraba los alrededores. Algunos estaban leyendo, otros lucían aburridos, pero cuando Lyle y Lunaria pasaban, dirigían sus miradas hacia ellos simultáneamente. Algunos de los chicos estaban perplejos y parecía como si sus almas hubieran abandonado sus cuerpos.

Bueno…… supongo que así son las cosas.

Lyle pensó mientras miraba a Lunaria caminando directamente a su lado.

Sus ropas claramente demostraban la cantidad de tiempo que había pasado como vagabunda por lo desgastadas que estaban, pero aun así su elegante apariencia y su cabello plateado no habían perdido brillo. Con los aires de la hija de una familia noble deshonrada, Lunaria se destacaba y transmitía una atmósfera serena.

Era inevitable que ella los cautivara.

Puede que se vea así desde la perspectiva de un tercero, pero en realidad…

Aunque Lyle estaba mostrando y explicando la relevancia de algunos edificios y plantas, Lunaria simplemente asentía con una expresión que no indicaba si entendía o no.

Entre ellos sólo había un vacío similar al tratar de atrapar el viento con una red.

Con una expresión complicada, siguieron caminando, y la fogata que se mantenía ardiendo espléndidamente incluso durante el día apareció ante ellos. El origen del nombre ‘Festival Springfire’, era la flama que ardía desde el invierno hasta la primavera.

“Yo, buenos días, Lyle. ¿Cómo estuvo anoche? ¿Te divertiste mucho junto a esa noble dama—?”

Hazel quien estaba echando una mirada a la fogata al igual que ayer, se congeló luego de ver a Lyle. Sus ojos se enfocaron en Lunaria, quien se encontraba al lado de Lyle.

“…… Lyle. ¿Quién es ella?”

“Ah, ella se llama Lunaria—”

“¡Lunaria! ¡Qué nombre más precioso!”

Gritando vencido por la emoción, Hazel ágilmente se arrodilló en frente de Lunaria.

“—O preciosa doncella, tu hermoso rostro es como sueño fugaz, alusiva a la luna suspendida en el cielo, haciendo que mi corazón lata incesantemente dentro de mi pecho…… Perdóname por no presentarme antes. Soy Hazel, Hazel Clairy. Puede que sea un poco repentino, y puede que te sorprendas un poco, pero—¡Lady Lunaria, por favor cásate conmigo!”

Mientras Lyle seguía mirando perplejo, Hazel tomó la mano de Lunaria, luciendo totalmente emocionado.

“Quizás estés pensando, ‘¿Qué está diciendo?’. Todavía somos jóvenes, y no soy más que un mero estudiante. Sin embargo, Lady Lunaria, si te quedaras a mi lado, sin importar qué clase de pruebas o dificultades puedan presentarse en nuestro camino, ¡lo superaremos juntos! ¿Me concederías el coraje para enfrentar lo que sea?”

Era casi como un diálogo extraído de una comedia, pero la persona en cuestión tenía una expresión muy seria en su rostro.

Y, Lunaria a quien se le habían confesado, respondió así.

“—Lo siento mucho, pero no puedo atender a nadie más que al Maestro Lyle.”

Dijo algo impactante de manera indiferente.

“………… ¿Lyleee~?”

Su sonrisa se torció, Hazel volteó para ver a Lyle.

“…… Esta inocente doncella, ¿qué es de ti?”

“‘Qué’, preguntas…”

“Cada hebra de cabello, cada uña, cada parte de este cuerpo es propiedad del Maestro Lyle. Es por eso que no puedo estar contigo.”

Ella le lanzó el ataque final.

Retrocediendo de manera vacilante, Hazel levantó la vista al cielo todavía arrodillado como rezando.

“¡OO-OOOOOHHH! ¡OH, LOS DIOSES! ¡¿Por qué habéis otorgado tantos regalos a este humano?! A él, quien no está satisfecho con grandes y rebosantes pechos, y que incluso está poniendo sus manos sobre pechos planos esbeltos y delicados…… ¡OO-OOO-OOOOOOOHHH! ¡¿ACASO NO EXISTEN LOS DIOSES?! ¡¿LOS DIOSES HAN MUERTO?! ¡¿HAN MUERTO?!”

“Um, ¿Hazel……?”

“¡Tú cállate pervertido disfrazado!”

Llorando cubetas de lágrimas, Hazel miró a Lyle.

“Alguien como tú… ¡debería pudrirse y morir!”

Antes de que pudiera preguntar a qué se debía eso, Hazel se fue corriendo limpiándose las lágrimas.

“….. ¿Escuchaste?”

“….. Sí, sí que sí. Ese maldito Lyle Waldstein…..”

“….. Un estudiante becado formando un harem dentro de su laboratorio….. ¡Mierda, se me empapan los ojos……!”

“……….”

Miradas penetrantes llegaban desde los alrededores, y a Lyle empezó a caerle sudor frío.

“Lunaria…. esa manera de expresarte es un poco……”

“¿Dije algo malo?”

Diciendo eso sin emociones, Lunaria miró a Lyle.

“Creo que no me equivoco al decir que estoy al servicio del Maestro Lyle.”

“Lo estás diciendo en serio, ¿eh……? Bueno, es Hazel, así que probablemente lo olvide para mañana…. Ah, ahora que lo pienso.”

Había pensado en algo sobre lo que Hazel dijo antes, así que Lyle hizo una pregunta a Lunaria.

“Sé que es rudo de mi parte preguntarle esto a una chica, pero Lunaria, ¿cuántos años tienes?”

Los Phantasms en general vivían alejados de los humanos. Por ejemplo, había muchos «Elfos» que han vivido unos mil años. Y lo que es más, sus apariencias no cambiaron ni un poco luego de haber vivido por tanto tiempo.

La apariencia de Lunaria era la de una humana en los primeros años de su adolescencia, pero era imposible que fuera más grande que Lyle. Si ése era el caso, debería volver a pensar en la manera de dirigirse a ella.

“Tengo dieciséis años.”

“¡¿Dieciséis?! ¿La misma edad que yo?”

“Sí. Entre aquellos que comparten mi linaje, soy la más joven.”

Las apariencias pueden ser engañosas, pero luego de que le dijeran que ella tenía la misma edad, era impactante el saberlo.

Puede que sea una Phantasm, pero no debería haber gran diferencia en cuanto al ritmo en que sus mentes maduran respecto de los humanos. Hubiera sido grandioso si fuera más inocente y curiosa.

“….. ¿Qué pasa?”

Con una voz vacía, Lunaria le preguntó a Lyle quien se había quedado mudo.

¿Qué rayos podría haber pasado para hacer que una chica de dieciséis años termine así? Le frunció el ceño a esta persona que parecía una muñeca, y a su falta de emociones y expresiones. Era casi como un cadáver viviente.

Pensando en eso, Lyle sintió como la rabia brotaba dentro de él.

Él creyó que como ella era parte de un linaje extraordinario, algo como esto estaba totalmente mal. Ella creía que tenía que desaparecer, y el hecho de que la existencia de ese vacío dentro de ella, esas eran cosas que él no podía tolerar de ninguna manera.

“…… Eso me recuerda.”

Tomando semi-forzosamente la mano de Lunaria, Lyle cambió de dirección y se dirigió por un camino distinto.

“…….. ¿Maestro Lyle?”

“Vayamos a la ciudad. Como está el Festival Springfire, habrá mucha gente por todo el lugar.”

Y así, Lyle se llevó a Lunaria quien tenía una mirada indistinta en su rostro.

 

La Academia Vergenheim que estaba ubicada en las afueras, tenía tranvías que la atravesaban.

Para el grupo de personas que se estaban alojando en los atestados dormitorios, el servicio de tranvías les salvaba la vida. Con sólo presentar su credencial de estudiantes, podían viajar gratis.

Luego de mostrar su credencial de estudiante y pagarle el viaje a Lunaria, se sentaron en algunos de los asientos vacíos. Cuando abordaron el tranvía, no estaba tan lleno, pero conforme viajaba, los pasajeros empezaron a subir a un ritmo excepcional. El sonido del silbido que anunciaba el arranque del tranvía parecía que se estaba quedando sin vapor.

El destino de Lyle era la calle comercial cercana a los restos del antiguo paredón externo. Una de las ocasiones en las que este lugar estaba activo de verdad con actividades humanas era durante este período del Festival Springfire, con montones de turistas y demás personas. El tamaño de la muchedumbre no perdería ni siquiera con la del distrito central del gobierno.

Luego de descender, el primer lugar al que Lyle llevó a Lunaria fue una boutique familiar.

“…… ¿Qué es este lugar?”

“De todos los lugares que conozco que venden ropa femenina, este es el que tiene la mayor variedad.”

“No me refiero a eso….. ¿por qué una boutique?”

“Vas a un lugar que vende ropa con el propósito de comprar ropa, normalmente eso es lo que pensarías.”

“Bienvenido, Sr. Lyle.”

La vendedora que ya conocía lo recibió. Al ver que la chica junto a Lyle no era la dama noble de cabello cobrizo, ella le susurró con una sonrisa de complicidad.

“¿—Está jugando a dos puntas?”

“Por favor, no me acuse de cosas raras, y elija algo lindo para ella.”

Después de mirarla fijamente, la vendedora respondió con un ‘espeluznante, espeluznante’ con una sonrisa, y le dio un empujoncito a Lunaria por la espalda.

—Luego de unos diez minutos.

“¿Qué tal algo como esto?”

Si el reciente debut de la apariencia de Lunaria era extraño o inusual, él no lo sabía. Estaba vestida con ropas negras parecidas al vestido negro que usaba la primera vez que Lyle la vio. Una blusa blanca, un vestido y chaqueta negra que estaba adornado conservadoramente en los puños y el cuello. Sobre su pecho tenía una cinta roja a modo de decoración.

Y justo como pensó, la parte que más llamaba la atención de la apariencia de Lunaria era su oscilante y suave cabello plateado, y su piel blanca como la nieve. Y lo que la hacía destacar más era el cielo de la noche, oscuro.

“Um…… Maestro Lyle….”

“Si es sobre dinero, no tienes que preocuparte. Recientemente, me decidí por fin a vender la mansión en la que solía vivir, y gracias a eso conseguí algo de dinero extra.”

Lucía como si quisiera decir algo como ‘estas ropas son innecesarias’, y la detuvo antes de que pudiera hacerlo.

“…… Si tú lo dices, Maestro Lyle.”

Parecía más o menos desconcertada, pero Lunaria rápidamente se quedó en silencio, muy similar a una muñeca disfrazada.

¿La estrategia de las compras fue un fracaso, huh……?

Dándose cuenta de que había perdido el primer round, Lyle renovó su determinación y pensó que ‘la verdadera pelea todavía no había empezado’.

Llevando consigo a Lunaria, cuya apariencia se había decidido, Lyle partió hacia el próximo destino.

 

—No lo entiendo en absoluto.

Mientras saboreaba el amargo gusto del café por primera vez en la cafetería, Lunaria miraba perdidamente al joven que estaba frente a ella.

¿—Cuál rayos será el motivo de este joven magus para llevarme consigo?

En ese momento, el joven que la había contratado—Lyle Waldstein, le estaba poniendo una gran cantidad de azúcar a su café y lo mezclaba concienzudamente con la cuchara.

Él, quien era un pupilo de la ahora anticuada magia y también una estudiante al mismo tiempo, la trataba demasiado bien ciertamente.

Sin embargo, ya sea que fuera su virtud o su bondad—todavía era un estudiante normal.

…… No tiene sentido.

Aunque parecía que este joven la había salvado de buena voluntad, estaba gastando esa clase de amabilidad en ella.

Escomo esa chica María dijo, era tan buena como un ‘cadáver’. 

Y un cadáver no tiene nada.

De esa manera, no importaba que le dieran algo. Ropa, trapos, todos eran lo mismo para ella.

“¿Está rico?”

Lyle preguntó inocentemente, mientras lucía como si no le gustara o algo, considerando la cantidad de azúcar que le había puesto.

“…… Sí.”

“¿En verdad? Me alegra oír eso.”

Lyle asintió y le sonrió. Era una sonrisa completamente natural, sin ningún motivo oculto detrás de ella. Este joven era alguien que seguramente ayudaba a otros por pura amabilidad, pensó.

Sin embargo, no podía salvarse a un cadáver con eso. En primer lugar, no había necesidad de salvarla.

Si tan sólo me usara como un bien consumible tan pronto como fuera posible…

Dentro de su frío corazón había sentimientos similares a la simpatía, pero Lunaria no se dio cuenta de eso. A ella no le importaba de qué manera la trataban.

“Bueno entonces, vamos.”

Dejando algo de cambio en la mesa, Lyle se levantó.

Lunaria siguió a Lyle por detrás en silencio.

No me importa. Ya sea por buena o mala voluntad, no me importa.

—Es por eso,

“Ah………………………”

Que a ella no le importaba el hecho de que le cubrieran la boca y la sujetaran por detrás.

 

“¿Hm? ¿Lunaria?”

Volteando, se encontró con que Lunaria no estaba allí. Mirando inmediatamente en los alrededores, no pudo ver ni un rastro de esa destacada apariencia suya.

Mientras se rascaba la mejilla pensando en qué debería hacer, un joven vestido de manera burda apareció frente a él.

“¿Eres tú al que llaman ‘Lyle’?

“Sí, ¿qué pasa?”

El chico le lanzó una carta.

Abriéndola mientras pensaba que era sospechoso, la expresión de Lyle se endureció y volvió a mirar al chico.

“…….. ¿Quién te dio esto?”

“Un tipo muy arrogante y bien vestido, que podías darte cuenta que era un noble con sólo echarle una mirada.”

A partir de eso, entendió la situación. Lyle sujetó las hebras de cabello que estaban dentro de la carta—cabello plateado que parecía haber perdido su brillo, y dejó escapar un suspiro de furia.

“……. Entendido. ¿Me mostrarías el camino?”

El chico asintió bruscamente, y marchó junto a Lyle.

Aunque actualmente el distrito comercial estaba atestado con actividad humana, solía ser el lugar favorito de los ciudadanos de clase baja.

Acompañando a la expansión de la capital real, se había enfocado un desarrollo intensivo sobre esta área que tenía un bajo costo para el país. Sin embargo, mucho más adentro, debajo de ese exterior, estaba repleto de negocios decrépitos y baratos.

El lugar al que llevaron a Lyle era una sombría calle.

“Ya casi llegamos. Si estás pensando en escapar, ahora es tu oportunidad.”

“Quizás debería.”

“¿Hmm? Tienes agallas.”

“No siempre soy así. Ah, lo olvidaba. Primero te daré esto.”

Sacando una moneda de plata de su monedero, Lyle se la dio al chico.

“Probablemente después de esto, el hecho de requerirte como mensajero disminuya, así que te pagaré de antemano.”

“…….. ¿Te das cuenta de que soy su cómplice en todo este problema en el que te están metiendo?”

“Ese es un problema entre ellos y yo, no tiene nada que ver contigo. Y, debería pagarse una compensación apropiada por un trabajo manual. No sé mucho sobre este tipo de cosas, pero es fácil suponer lo que están pensando.”

Mirando intensivamente la moneda de plata en la palma de Lyle, el chico la tomó sin palabras.

Y entonces finalmente, llegaron a una zona muy amplia y desolada que estaba rodeada de construcciones. Parece que la habían dejado a modo de almacén para materiales.

Los jóvenes que estaban sentados sobre las maderas y piedras abandonadas, se levantaron al ver a Lyle.

Llegaban a un total de cinco. Exactamente como el chico había dicho, estaban ‘muy bien vestidos’.

“Así que, viniste.”

El joven quien parecía ser el que tenía control de la situación miró amenazadoramente a Lyle. Un fugaz recuerdo pasó por su mente. El joven que había intentado aprovecharse de Lunaria antes de que él la salvara—Gerim Schwatten.

“Lo hiciste bien.”

Asintiendo con arrogancia al chico que llevó allí a Lyle, Gerim le lanzó una moneda de plata.

“…… ¿No acordamos que serían dos monedas de plata?”

“Silencio, sirviente. Una parte se descontó porque tardaste demasiado. Ahora piérdete.”

Desconcertado, el chico miró fijamente a Gerim, luego a Lyle casi con admiración. Luciendo avergonzado de alguna manera, el chico le dijo ‘nos vemos’ a Lyle, y volteó.

Después de que el chico se retirara, era natural que ellos bloquearan todas las salidas.

“Bueno entonces…….. Lyle Waldstein. ¿Sabes por qué te llamamos aquí?”

“¿Cómo podría saberlo? Desafortunadamente, no soy tan brillante como crees que soy.”

“Bien dicho. Es exactamente eso. Esa es la razón.”

Gerim dijo con desdén. Los demás también centraron su atención en él con desprecio.

“El hecho de que un plebeyo como tú pudiera convertirse en un estudiante becado de la gloriosa Vergenheim….. qué buen chiste. Sólo porque tu nombre es conocido y le agradas a algunos de los profesores.”

Asistir a clases en diez materias y tres idiomas distintos, pasar por cinco entrevistas, y decir que pasó sus exámenes sólo gracias al nombre de Erllua—parloteó esas razones, este tipo no tenía remedio.

“……. No usé el nombre de mi maestra—”

“¡Silencio! ¡Sólo eres un mero plebeyo, no hables como si lo supieras todo en frente de nosotros los nobles!”

Qué demonios, pensó Lyle.

Él no había hecho nada para que lo fastidiara así. Probablemente eran celos. Parece que sin importar de qué generación se hablaba, los nobles eran simplemente orgullosos…… era así de simple.

Impactado, Lyle cerró la boca. Gerim y los demás, malinterpretándolo como que Lyle había quedado abrumado en la batalla mental, se burlaron de él.

“Bueno……. Hubiera sido imposible solamente con el nombre de tu mentora. Erllua Azoth, esa genio altamente elogiada, debe haberte dejado algo, ¿cierto? Algo que te asegurara un buen trato. ¿Quizás el rumoreado <Erbe Der Last Hexe>?”

“…….”

“No sé qué es, pero debes haber obtenido algo por la herencia de tu mentora. Después de todo, es imposible que hayas logrado todo eso por ti mismo. ¿No es así, «Discípulo de la Última Hexe»?”

“….. Cómo te atreves a decir eso.”

Los jóvenes nobles fruncieron el ceño.

En ese momento, Lyle estaba inusualmente enojado.

Por lo menos, su posición como estudiante becado era algo que él se había ganado por mérito y esfuerzo propio.

Sí—con el conocimiento y la sabiduría que le transmitió Erllua.

Ya sea sobre el poder del <Erbe Der Last Hexe> o lo que sea, menospreciaron incluso a Erllua. Eso no podía permitirse.

Temblando, Lyle los miró fijamente a ellos y a sus burlas.

“……… ¿Qué no pude haber hecho todo eso por mí mismo? ¿Eso no suena más bien como algo que ustedes harían? ¿Ustedes, montón de hijos de ‘grandes nobles’, que no pueden secuestrar a una chica sola y tienen que agruparse para hacerlo?”

“¡Cómo te…….!”

“¡Ahora sí te pasaste!”

Los rostros de los jóvenes se pusieron rojos del enfado ante la agresión verbal de Lyle. Tomando varas de metal y pedazos de madera desparramos por ahí, miraron a Lyle con claras intenciones de violencia.

“……. ¿Entiendes la razón por la que te trajimos a este lugar mugroso y en ruinas? Lo que sea que pase aquí, será obra de los matones y rufianes. Sin importar lo que digas, ¿eh?—Haznos el favor de no escapar, ¿de acuerdo? Si escapas, haremos que la chica nos pague en tu lugar.”

El joven que estaba reteniendo a Lunaria levantó la mandíbula alardeando.

Lunaria tenía una expresión no muy impresionada y no intentaba resistirse.

Lyle se sintió completamente asqueado.

“……… ¿Escucharías lo que tengo para decir?”

“Muy bien. Permitiré una última petición de despedida del débil.”

“Deja ir a Lunaria ahora mismo. Si la dejas ir ahora y juras que no te entrometerás con ella después de esto, te dejaré ir sin dolor.”

Los jóvenes nobles se quedaron boquiabiertos por un momento, y luego se rieron a carcajadas.

“Jaja, ¿eres un zoquete? ¡ eres el que va a sentir dolor!”

El joven corpulento se acercó a Lyle, con su mano balanceó el madero sobre Lyle—pero sólo atravesó aire.

“¿Huh?”

“—El campo de visión humana sólo cubre dos cientos grados horizontalmente.”

El joven, perdiendo el rastro luego de haber fallado con tanto impulso, oyó la voz detrás suyo a la derecha.

“El campo de visión que puede adaptarse al movimiento es incluso más pequeño (5). Es sólo un consejo—”

Mientras el joven volteaba inmediatamente,

“El cuerpo humano es un mecanismo delicado. Por lo tanto—”

Lyle lo agarró de la muñeca, y lo arrebató. Sólo con eso, Lyle de inmediato logró hacer caer al joven que era mucho más grande que él.

“El centro de gravedad, el torso, la postura, los límites de la movilidad—en este delicado mecanismo, seguramente habrían puntos débiles.”

Posando su rodilla en un punto en particular de la espalda, Lyle había sellado por completo los movimientos del joven.

El sonido del madero cayendo de las manos del joven al piso resonó.

Los jóvenes circundantes—incluso Lunaria—tenían los ojos abiertos de par en par por el asombro ante las habilidades que habían visto.

“Me disculpo por no cumplir con sus expectativas, pero solía involucrarme en peleas a menudo.”

De todas formas, él había sido arrastrado una y otra vez por parte de su amiga marimacho en sus días de infancia. Estuvo involucrado en peleas en incontables ocasiones. Era debido a eso, que era muy docto sobre la manera en que funcionaba el cuerpo humano en relación con la física.

“Grr…… Tú……”

Lentamente, los jóvenes a su alrededor acortaron la distancia. Si ellos atacaran todos al mismo tiempo, las cosas no marcharían bien.

Eso era correcto. Lo poco que aprendió con esas peleas sólo le servía para superar por sorpresa a un enemigo.

Por lo cual—

“¡GYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!”

Él había pinchado con su dedo índice un punto en la nuca del joven inmovilizado.

Fue un grito lacerante, que hizo entrar en pánico a los demás enemigos.

“……… En el cuerpo humano, hay partes conocidas como ‘plexos nerviosos’ donde varios nervios se intersectan.”

Dijo en monotonía, como si estuviera dando una clase, y luego Lyle presionó aún más su dedo índice.

“¡ARGHHHHHHHHHHHHHHHHH!”

“Esta es una cosita llamada ‘acupuntura’ en el Este. El punto que estoy presionando es uno de los puntos vitales de eso.”

Sonidos chirriantes.

Y gritos de agonía mortal resonaban en el callejón.

“Con esto en mente, continuemos con nuestra negociación. Libérenla, y dejaré de atormentarlo. Si se rehúsan, haré que todos prueben el mismo dolor que él.”

Todos ellos quedaron estupefactos ante el repentino cambio de comportamiento de Lyle. Era como si se hubiera activado un interruptor en él.

¿—De verdad es Lyle Waldstein?

La atmósfera de los amables, bondadosos y honorables estudiantes se había desvanecido, y era casi como si no fueran más que piedras de carretera—no, era más como si sólo estuviera viendo ‘números’ escritos en un papel. La simple tranquilidad de cálculos acumulados e imparcialidades sin emoción.

Gerim y los otros fueron atacados por ilusiones realistas mientras Lyle sostenía su mirada sobre ellos.

Y la persona en cuestión, Lyle, también era muy consciente de sí mismo.

Los procesos de pensamiento de los conspiradores eran fáciles de predecir. Ellos no dejarían pasar eso tan fácilmente, sólo pensando ‘somos las víctimas’. Ellos, que tenían la ventaja, no podían soportar la vergüenza, sus pensamientos poco profundos y superficiales, su vileza—eran más sencillos que los cálculos.

Analizando con calma sus pensamientos internos, Lyle sintió asco por sí mismo.

Leer sus corazones como si estuviera leyendo fórmulas numéricas, se odiaba a sí mismo por eso. Era como si estuviera menospreciando las almas de los humanos.

—Pensando en eso, aflojó el dedo que había estado apretando sobre el punto de presión.

Así de temible era el poder de la inteligencia.

“Entonces ¿Qué harás? ¿No crees que él apreciaría que te decidieras antes de que enloquezca?”

Repitió para sí mismo sus palabras y su tono peligroso, aunque indiferente. Si de verdad pareciera determinado, puede que estos tipos hicieran lo que decía.

Y sobre todo, en esta clase de lugar—

“¡M-Maldito bastardo…..!”

Arrojando a un lado la vara de metal que sostenía en sus manos, Gerim sacó una masa metálica de su monedero—un pequeño revolver que emitía un brillo oscuro.

—Tal como lo sospeché, tenía un último recurso.

Lyle suspiró desalentado hacia Gerim quien lo estaba apuntando con el arma mientras temblaba, con su mente hecha un lío.

 

Si ella hubiera querido escapar, lo podría haber hecho en cualquier momento.

Si esto fuera antes de que recuperara su poder mágico, eso no sería muy certero. Pero la ella de ahora, con bastante de eso, era como sacarle un dulce a un bebé.

Sin embargo, no tenía nada de voluntad para defenderse o resistirse.

De esa manera, habían traído a Lunaria aquí. Y los que habían hecho eso, eran los jóvenes nobles que la persiguieron en el festival de artes escénicas de antes.

“Si eres obediente, no te haremos nada malo. Además, ¿no preferirías ser amada por nosotros, que mantenida por ese aburrido mocoso?”

Lunaria ni lo afirmó ni lo negó. No le importaba. Incluso si le arrancaban la ropa y la arrojaban a ella al piso, no le importaría.

Y entonces, cuando ese joven apareció, ingenua y estúpidamente,

Él no puede entender que es un esfuerzo inútil, en serio, qué persona más bondadosa…

Lunaria sintió simpatía por él en el fondo de su corazón.

Si él fuera a experimentar dolor, quizás finalmente podría entender eso—e inmediatamente luego de que pensara eso, Lyle había noqueado a uno de ellos, y pidió un intercambio de rehenes. Su manera de hacerlo fue despiadada, hasta el punto en que ella sintió admiración.

Y cada vez que oían los gritos de su camarada como si estuviera al borde de la locura, los jóvenes nobles lucían visiblemente perturbados.

“¡P-Pequeño bastardo…..!”

El joven que estaba al mando, el que se llamaba Gerim, había sacado algo de su monedero. Y lo que sacó, la masa de metal que emitía un brillo oscuro, cautivo a Lunaria.

“Mocoso…….. ¡No jodas conmigo!”

Aun cuando Gerim le apuntaba con el arma, Lyle no lucía asustado, sino que veía a Gerim de frente con una mirada de lástima.

“¿Estás seguro de eso? Con armas cortantes, esto puede pasar como una simple pelea….. Pero si sacas eso, entraría en la categoría de incidente. Por ejemplo, intimidación o tentativa de homicidio. ¿Valgo lo suficiente como para que te metas en ese problema?”

“¡Cállate! ¡Deja de hablarnos como si fueras tú el que está al mando!”

Gerim respondió, escupiendo saliva, a Lyle quien parecía estar alertándolo. “Oi, eso no es una buena idea….”, dijo uno de sus camaradas, y entonces Gerim bajó el arma.

“…….. Bastardo, siempre….. con esa cara arrogante, pavoneándote como si fueras el dueño del lugar…… ¡mirándonos con desprecio!”

“Eso es lo que ustedes piensan….. si creen que los miran con desprecio, no es porque ustedes sean nobles. ¿No es simplemente por el hecho de que se convirtieron en haraganes debido a su fortuna ya existente?”

“¡¿Qué?! ¡¿C-C-C-Cómo es que tú……..?!”

Con profunda ira, empezó a agitar el arma violentamente.

“Admítelo. Eres alguien que simplemente no puede lograr nada por sí mismo.”

“¡T-T-T-T-T-T-Tú, b-b-bastaaaaaaaaaaaaaaaaaaaardo!”

El dedo que temblaba con enojo, de inmediato apretó el gatillo.

El sonido del disparó resonó, y tiró a Lyle hacia atrás.

Los jóvenes quienes habían visto como Lyle demostraba lo que era el dolor, y el joven que había quedado inmovilizado, a todos ellos se les fue el color de sus rostros ante este repentino acto de violencia.

“…… ¿Q-Qué has…..?”

“¡Oi, esto es malo, de verdad malo!”

“¡Cállate! ¡Ya no hay vuelta atrás después de llegar tan lejos! Primero, necesitamos un lugar donde esconder el cuerpo—”

En medio del caos, Lunaria miró fijamente al caído Lyle.

El olor del hierro y el combustible le taponaban la nariz.

“A…….. Ah………….”

—Las armas alineadas una al lado de la otra—los destellos de los disparos que surcaban por la oscuridad—el recuerdo como una pesadilla que le inundaba la mente, superpuesto con la escena en frente de sus ojos.

“A-Ah……….. Aaaah………….”

“¿Hm? ¿Qué pasa…..?”

El joven que estaba reteniendo a Lunaria comentó. Lunaria temblando de repente, lucía casi como si estuviera enloqueciendo.

Empezó a traspirar, a sacudirse y las pupilas le temblaban. Esos eran los típicos síntomas de un ataque de pánico.

“A-Aah………… ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!”

Junto al grito escalofriante de Lunaria, el [Fog] (6) se manifestó de manera explosiva.

“¡¿Qu?!”

“¡Uaaaargh!”

El joven que retenía a Lunaria salió disparado por la fuerte presión del [Fog].

El [Fog] que era capaz de ejercer fuerza física, estaba girando en un vórtice alrededor de la angustiada Lunaria. El vórtice del [Fog] era similar al de una serpiente levantando su cabeza, y luego se precipitó hacia Gerim, quien tenía el revolver en su mano.

“¡WHOAAAA!”

Incluso olvidándose de jalar del gatillo, Gerim arrojó a un lado el arma por reflejo y fue destrozada por las borrosas mandíbulas de la difusa serpiente del [Fog]. Una bala disparada espontáneamente rebotó contra el piso y las paredes.

Los jóvenes sorprendidos por el sonido del disparo y por el arma al ser convertida en chatarra de metal, se encogieron del miedo.

En el centro del blanco y retorcido [Fog], la chica se tambaleaba, como si fuera un espectro. Su cabello plateado revoloteaba a pesar de la falta de viento, sus ojos destellaban con el color del crepúsculo.

“M-Mo……… Monstruo— !”

Mientras esa escena que iba más allá de la comprensión humana se desarrollaba frente a sus ojos, los hijos de los nobles huyeron a toda velocidad.

Y los brillantes Ojos de Ámbar de Lunaria, se enfocaron por reflejo en esas personas que se movían.

El [Fog] que había hecho pedazos el revolver se convirtió en incontables serpientes que fueron tras los jóvenes que huían.

“¡—Espera!”

La voz, junto con las ondas expansivas intangibles, literalmente dispersaron a las serpientes del [Fog].

“—No puedes matarlos, Lunaria.”

Mientras sostenía con fuerza el reloj de bolsillo emanando la luz de la activación mágica, Lyle, irrumpió en el camino de Lunaria.

 

“―Esto no se ve nada bien.”

La bala disparada por el arma había pasado por una dirección completamente distinta debido al excesivo temblor y Lyle no sufrió ni una sola herida. Había planeado escapar en cuando se presentara una oportunidad para hacerlo, pero al ver a Lunaria enloquecer abruptamente, no podía seguir haciéndose el muerto por mucho tiempo más.

Los ojos de Lunaria, rodeados por su cabello plateado, estaban resplandeciendo e irradiaban con el color del crepúsculo.

Rodeada por el retorcido y aparentemente sensible [Fog], era una imagen que encajaba con una «Nosferatu».

“――――a………. ¡¡aaAAAAAAAAAAAAAHHHH!!”

¡Aquí viene!

Justo cuando saltó hacia atrás, el [Fog] arrancó una parte del piso sobre el que Lyle se encontraba hace un momento. Mientras se preguntaba cuánto poder debió cargar eso, la parte del piso que el [Fog] había arrancado parecía haberse comprimido en su ‘boca’.

“¡Si eso me hubiera atrapado, incluso mis huesos quedarían hechos polvo…..!”

Lyle quien permaneció calmado aun a punta de pistola, tenía una expresión tensa.

El [Fog] que se había desatado del cuerpo de Lunaria era, en realidad, la manifestación del poder mágico con apariencia de niebla, Lyle supuso. La evidencia que respaldaba esa teoría era que se había dispersado cuando él le lanzó esa onda pura de poder mágico antes.

El poder mágico era una energía que tergiversaba la realidad.

Los Phantasms, quienes tenía poder mágico dentro de sus cuerpos, podrían considerarse como la personificación de la ‘magia’ misma. Ellos simplemente no podían compararse con los magos que construían su ‘magia’ a partir de las leyes de la física de la realidad.

“¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!”

Lyle se las arregló para evadir consistentemente el ataque del [Fog] por un mínimo margen al correr y rodar. En un parpadeo, los materiales crudos que estaban apilados en el espacio abierto habían sido destrozados.

“¡De alguna manera me las arreglé para esquivarlo, pero……..!”

Lunaria parecía haber perdido la cordura.

Gekka_no_Utahime_to_Magi_v1_115

Esos Ojos de Ámbar que estaban emitiendo la luz de la activación mágica se veían borrosos, poco nítidos por la neblina. Parece que estaba sufriendo un ataque de pánico debido a un intenso shock psicológico.

Era fácil leer las acciones de alguien que había perdido la habilidad de pensar de manera racional y actuaba meramente por instinto. Era por eso, que él pudo esquivarlo―pero su oponente era el [Fog].

La forma indeterminada que podía alterar su forma se deslizó por el piso, y se extendió hacia arriba en el aire como la rama de un árbol, rodeando a Lyle.

“——Eso que existe al final de la luz, al final de la oscuridad. Eso que denota el origen del viento, el origen del fuego.——”

Entonando el <Oracio> y desatando el poder mágico del ámbar, Lyle construyó la ‘magia’ que tergiversaba las reglas de la realidad.

Alteración de la fuerza muscular— !

Aumentaba la potencia de sus fibras musculares, un ‘refuerzo’ que incrementaba varias veces las capacidades de movimiento del usuario.

Saltando como un grillo, Lyle se zambulló en las sombras de los bloques de piedra. Recobrando al aliento allí, sostuvo la cubierta del reloj a modo de espejo mientras se mantenía refugiado.

La Lunaria que podía ver reflejada en la cubierta estaba merodeando y tambaleándose con paso vacilante, ya que había perdido el rastro de Lyle quien había incrementado su velocidad de repente.

Esperaré aquí hasta que recupere la cordura…… aunque puede que tenga que esperar un buen rato.

Provocaría un gran caos si la ella de ahora fuera a pasar por la calle principal. Tenía que mantenerla aquí de inmediato, en este lugar.

Tomando una roca cercana, Lyle creó una nueva forma de magia.

Composición de la tierra—temperatura—humedad—resonancia—entendido. Inicia construcción de ‘magia’————

Desde su refugio Lyle lanzó la roca. En una dirección diferente a la que estaba Lunaria—sin embargo, todas las piedras que estaban en el piso resonaron con el sonido de la roca que había caído.

Paaaaaan—

Sonaban de manera bastante similar al disparo de antes.

Cuando comenzó, el cuerpo de Lunaria temblaba, y envió al [Fog] en la dirección del sonido. El [Fog] se apresuró, para destruir la fuente del sonido imaginario del disparo.

Luego Lyle arrojó otra roca desde su refugio, otra vez.

Esta vez, la lanzó hacia Lunaria. Aunque había perdido el sentido de sí misma y sólo estaba actuando en defensa propia, con el [Fog] Lunaria pulverizó la roca que le habían aventado.

—Sploosh.

El barro saltó de repente, desequilibró a Lunaria quien había volteado. Con el abrupto cambio en las circunstancias, el [Fog]—se detuvo, un reflejo condicional.

La alteración del sonido que utilizaba la fineza del aire y manipulaba el nivel de humedad.

Sólo con ese poquito de magia trivial, Lyle detuvo al [Fog]. Entonces corrió hasta Lunaria—y lidió con ella con la acción más apropiada para una persona que había perdido el sentido de sí misma.

“¡—Lo siento!”

¡Paan!

El cuerpo de Lunaria, a quien había abofeteado, se tambaleó, y Lyle la tomó entre sus brazos con fuerza.

“¿….. Maes… tro… Lyle…..?”

Lunaria susurró atónita. El destello de sus Ojos de Ámbar se había extinguido, y el [Fog] desapareció.

“¿Estás bien?”

“Ah, sí……”

Aunque respondió eso, sacudió de inmediato la cabeza, pareciendo completamente exhausta. Parece que todo el agotamiento y la fatiga acumulada por la magia que uso de repente, y el shock que sufrió hasta su corazón, le habían llegado al mismo tiempo.

Mientras empezaba a sudar frío, Lyle frenéticamente sostuvo a Lunaria que se había desmayado. Sus cejas se arrugaron con el fin de soportar el peso de la pequeña chica.

“….. Ugh, la fuerza….”

Sus afectadas fibras musculares ardían, y un dolor estremecedor le invadió todo su cuerpo.

Ese era el contragolpe de la magia.

Aunque podría decirse que la magia para alterar el cuerpo es relativamente sencilla de realizar, su ‘réplica’ era intensa ciertamente.

Cargando a Lunaria sobre su espalda y gesticulando debido al terrible estado de sus músculos, Lyle volvió sobre sus pasos hasta la calle principal para encontrar un carruaje.

 

“Hah…. hah…………… ¿Q-Qué demonios fue eso?”

El [Fog] se acercó a ellos con hostilidad—y los jóvenes nobles corrieron tan rápido como pudieron para alejarse de él, tenían sus rostros pálidos hasta la muerte como si hubieran visto un espectro de un cuento de hadas.

Abruptamente, el joven que iba al final trastabilló, cayéndose al piso.

Sobresaltados, los restantes jóvenes voltearon, y un par de botas de mujer aparecieron a la vista.

“…… Bueno, bueno, ¿no han hecho nada bueno últimamente, cierto?”

La figura de la culpable se mostró junto con su voz.

Su cabello cobrizo brillaba incluso en ese sombrío callejón, de la misma manera que sus ojos verde jade.

“Ma-María Highline…..”

“¿Lo entienden, no? ¿Lo que han hecho?”

Lo que estaba ardiendo en esos ojos verde jade sin lugar a dudas era furia. Entonces María gruñó, al igual que una leona lo haría.

“Ustedes saben lo que se dice—¡Ojo por ojo!”

Tan pronto como dijo eso, María blandió el largo paquete de tela que llevaba en su bolso y avanzó.

“¡Geh!”

El ataque de María fue despiadado. Balanceando el paquete de tela como un garrote, les dio fuertes golpes a los jóvenes en el estómago y en sus partes. Algunos de ellos intentaron dar pelea, pero,

“Esta mujer—¡Argh!”

Cuando el paquete de tela fue bloqueado por un puño, algo más lo golpeó en su abdomen. Y María le dio un formidable cabezazo a la nariz del joven.

Era ordinaria y sin elegancia, pero esa manera de pelear era efectiva y les daba justo donde les dolía. En cualquier caso, parece que había aprendido algunas técnicas de combate cuerpo a cuerpo.

Antes de que pudieran hacer algo siquiera, María había limpiado el piso con los cuatro jóvenes, su madurez estaba limitada solamente a sus cuerpos.

“P-Por qué todos nos……”

El restante Gerim, dejó escapar una temblorosa voz.

María miró fijo a Gerim con incesante ira, quien claramente estaba pensando ‘¿por qué me está mirando con esos ojos?’.

“……… ¿Tienes alguna idea de por qué te excluí?”

María desenvolvió el paquete de tela en sus manos. La tela cayó con gentileza al piso, revelando un rifle hecho con tecnología avanzada, y el aroma de la madera podía detectarse.

Sacando una bala de su bolsillo, María la cargó con movimientos experimentados. Con el sonido del cerrojo retrocediendo, apuntó el rifle directamente a Gerim.

“¿Qu—? ¿Qu-Qu—?”

“No pienses mal de mí por esto. La presa que vuelve del campo de batalla necesita aprender una lección.”

El arma que ni siquiera se movió cuando ella hablaba, las piernas que se mantuvieron en posición naturalmente, y las dos manos que sostenían el rifle como si fuera una extensión de su cuerpo. Eso claramente demostraba que no era una principiante, era mucho mejor de lo que podías imaginar.

“Podría ignorar que molestes a Lyle—pero lo atacaste de verdad.”

“Es-Espera, puedo explicarlo—”

“¡Silencio, escoria!”

El disparo sonó mucho más fuerte que el del revolver, y la bala del rifle voló justo a donde María había apuntado, directo al brazo derecho de Gerim, y golpeó una caja de madera que estaba en el piso.

“……. ¿Eh?”

Debido a la sensación de calor abrasador en su brazo derecho, tardó un poco en darse cuenta. Haciendo presión sobre su herida, Gerim rodaba por el suelo, gritando,

“¡GYAAAAAAAAAAAAH! ¡Mi brazo! ¡MI BRAAAAAAAAAAAAAZO!”

“¡Cállate! ¡Es sólo una herida superficial, sabes!”

Cerca de donde Gerim se estaba retorciendo, ella golpeó la culata del rifle en el piso. Mirando con desdén a Gerim que se había quedado en silencio de manera abrupta, María continuó, con una expresión irritada.

“Si dependiera de mí, te hubiera disparados a ambos brazos y piernas. A Lyle no le gustaría eso, así que supongo que deberías agradecérselo.”

Diciendo eso, se acomodó su cobrizo cabello hacia arriba, y parecía que finalmente se había calmado.

“—Milady.”

Milla quien había estado esperando a que María arreglara las cosas, la llamó. Tenía una expresión de alivio sincero, y,

“Estaba muy ansiosa.”

“¿En qué parte? Estas no son personas con las que necesitaría tu ayuda.”

“No, estaba preocupada por si llegara a cruzar la línea.”

“No los mataré, no a estos tipos.”

María golpeó a los jóvenes desmayados con el talón de su bota.

“Qué desperdicio de bala y moneda…… ¿hm?”

Levantando su cabeza, miró fijamente a la oscuridad del callejón con ojos de desconfianza.

“Alguien estaba ahí, eh.”

Milla estaba mirando en la misma dirección que su maestra.

“…….. Oh, bueno, uno sólo podría imaginar quien era.”

Mientras María se acomodaba el pelo hacia arriba, el sonido de los tacones de sus botas pisando con firmeza el suelo podía oírse.

“Ahora—barramos a estos tipos. Y además tenemos que persuadir a esa persona para que permanezca en silencio, huh.”

Aunque los había derrotado totalmente furiosa, no podía ignorar al testigo ocular de la escena.

En estos tiempos en lo que se asumía que la magia era un producto de los cuentos de hadas, nadie podría explicar la escena que había ocurrido antes sin que pensaran que era un chiste. Pero aun así, ella tenía que convencerlos de que era necesario que no filtraran esa información.

“……… Si es posible, no quiero hacer que Lyle se vuelva a sentir así.”

Sujetando la empuñadura del rifle con fuerza, María fortaleció su expresión con determinación.

 

Por favor escapa, alguien le había dicho eso.

Y siguiendo esas instrucciones, la chica corrió.

Bloodline of the Fog (7)—su ciudad natal estaba ofuscada por una barrera de niebla, al igual que su nombre. Sin embargo, en ese momento, flamas arremolinadas y balas estaban dispersando la blanca niebla, mientras que el humo negro y el hedor de la sangre azotaban como una tormenta.

El castillo se estaba desmoronando, los bosques se quemaban, y todo eso parecía una ilusión.

Las flamas estaban justo detrás de ella. La chica una vez más escapó.

Pero, era inútil. Las flamas la perseguían a donde sea que fuera.

Desaparece—las flamas parecían susurrar.Derrítete. Colapsa. Era como un sueño, o un espejismo.Ese es tu destino. Todos ustedes desaparecerán. Ese es tu destino. Acéptalo. Acéptalo…….

Las flamas la envolvieron, sujetando los pies de la chica.

Acéptaloacéptalo. Los susurros de las flamas se infiltraron de manera espeluznante en ella, y ella gritó con fuerza.

 

“—Despertaste.”

Mientras Lunaria abría los ojos, vio que el rostro preocupado de Lyle Waldstein la estaba mirando desde arriba.

Lunaria quien estaba recostada en el sofá, corrió a un lado la manta que la cubría mientras se levantaba.

La luz de la titilante lámpara de aceite la hizo asumir que el sol ya se había ocultado. Parece que había pasado bastante tiempo desde que perdió la consciencia.

“…… Debo disculparme, Maestro Lyle.”

Levantándose, Lunaria hizo una reverencia.

Su tono no daba la impresión de que de verdad lo sintiera. Era meramente formal, una respuesta robótica.

Levantando la cabeza, Lunaria vio que Lyle la estaba viendo con un rostro afligido. En su mano sostenía un pañuelo.

Inclinando su cabeza con un gesto como el que se hace antes de hacer una pregunta, se dio cuenta que habían caído gotas de líquido sobre sus manos. Sacudiendo la cabeza para aclarar su borrosa visión, más gotas cayeron.

“……..”

Temblando, movió los dedos hasta sus ojos. El área alrededor de sus mejillas estaba mojada.

“¿Estás bien?”

Lyle acercó el pañuelo para limpiarle las lágrimas.

“¡Tch!”

Por reflejo, Lunaria se quitó la mano de Lyle de encima. El pañuelo que sostenía cayó al piso.

“……… ¡Kgh! ¡No me mires!”

Reflexivamente, liberó al [Fog]. Empujado por la fuerza del [Fog], Lyle cayó al suelo.

“No me mires…….. ¡no me mires!”

Lunaria gritó, usando ambos brazos para cubrirse la cara.

Ella no necesitaba derramar lágrimas.

Tampoco tenía razón para hacerlo.

Entonces por qué estaba—¿Por qué estaba llorando?

El [Fog], como reflejando los pensamientos internos de Lunaria, enloqueció. Mandando a volar las pilas de libros y documentos, y causando que las mesas y anaqueles se agitaran sin parar.

“¡Cálmate!”

Lyle se agachó con la cabeza presionada en el piso, mientras el espacio sobre su cabeza estaba en total caos.

Cuando el [Fog] finalmente se tranquilizó, el laboratorio lucía como si hubiera pasado un tornado por allí.

Quitando de su camino los libros desparramados y levantándose, Lyle notó que Lunaria estaba encogida del miedo en el sofá, cubriéndose el rostro.

“….. Aunque creo que mirar a la cara a una chica llorando es imperdonable,”

Lyle dijo, mientras se acomodaba los lentes que se le habían corrido.

“¿De verdad es tan vergonzoso? Cualquiera que estuviera en tus zapatos lloraría, ¿cierto?”

“…….. No estoy llorando.”

Todavía ocultando su rostro, Lunaria trató de responder en su tono usual. Sin embargo, su voz claramente denotaba que estaba tratando de reprimir sus lágrimas.

“¿Estás llorando, no?”

“No.”

“¿No, no estás llorando?”

“No. De ninguna manera estoy llorando.”

“¡No, no, estás llorando totalmente!”

“¡No estoy llorando! ¡Si digo que no, es no!”

Finalmente dijo con brusquedad.

Lunaria quien había levantado la cabeza accidentalmente por reflejo, miró con rigidez a Lyle.

“… ¿Qué quieres?”

“Aun si me preguntas qué…..”

“¡Si planeas violarme apresúrate y termina de una vez por todas! ¡Si quieres convertirme en tu familiar, entonces sólo impón la ‘restricción’ o la ‘maldición’ en mí! ¡Qué estás esperando, hazlo de una vez!”

“No seas irrazonable……”

Lyle arrugó las cejas como si tuviera jaqueca, y entonces miró a Lunaria luego de enderezar su postura.

“…… No planeo restringirte ni usarte. Ni quiero que me pagues.”

“Entonces, ¿por qué me salvaste?”

“¿Necesitas una razón para ayudar a alguien en problemas?”

Lyle inclinó la cabeza.

Parecía sentirse verdaderamente así desde lo más profundo de su corazón, y no era una fachada.

“…… Nunca estuve en problemas. Ni en esa ocasión en la compañía de artistas, ni cuando me secuestraron.”

Ante la respuesta de Lyle, Lunaria no sentía más que compasión y falta de esperanzas.

No había necesidad de que la salvaran, ni ella tenía una razón para llorar.

Después de todo, ella era tan buena como un cadáver.

No tenía derecho a ser salvada, y no tenía ningún valor hacerlo.

—Este jovencito no entiende nada de nada.

Lunaria sintió que algo se retorcía dentro de su corazón.

“…… ¿Pensaste que estaría agradecida por eso?”

Necesitaba que este equivocado joven entendiera. A su yo despreocupado que no dudaba de la buena voluntad de los demás, ella tenía que enseñarle la desesperanza y la ira.

Y entonces desmentiría sus lágrimas accidentales a este joven.

Lunaria cambió su cara sin emociones por una más fría, y cargada de resentimiento.

“….. Si me salvaste por buena voluntad, entonces fue un desperdicio total de esfuerzo. Odio a la gente como tú. Te detesto. Bajo el pretexto de ayudar a otros, tú—no eres más que un simple hipócrita.”

“Lo sé.”

Lyle de acuerdo, asintió.

“Fue mi auto-satisfacción la que me guió para salvarte, de esa manera me sentiría mejor conmigo mismo. En primer lugar, hacer cosas ‘por el bien de otros’, o los ‘actos de lástima’, no son más que hipocresía. Como son hipocresía, no hay razón para hacerlas.”

Aunque parecía que era propenso a hablar sobre sus propios errores, no sonaba como si se burlara de sí mismo. Lo declaró tan obviamente como si se tratara de que uno más uno es igual a dos.

Lunaria no encontraba las palabras para continuar.

Y con una expresión serena, Lyle miró al alrededor del laboratorio,

“…… No puedo dormir en una sala con un lío como este, así que iré a los dormitorios esta noche. Puedes seguir usando el sofá. Si no quieres quedarte aquí, eres libre de irte cuando sea que quieras….. pero si no tienes un lugar a donde ir, ¿por qué no te quedas aquí por un tiempo? Por lo menos, eso me pondrá de buen humor. —Buenas noches, Lunaria.”

Diciendo eso, se fue del laboratorio en silencio.

Lunaria se quedó sin palabras, como si la hubieran abandonado.

“……… ¿Qué…….? ¡¿Qué le pasa a ese humano?!”

Lunaria gritó, rindiéndose ante sus emociones.

Notando que el enojo y la frustración la habían superado, Lunaria bajó la mirada sintiéndose completamente derrotada.

“…… No estoy llorando. No tengo necesidad de hacerlo. Así que, no estoy….. no……”

Una existencia que tenía que desaparecer. Un cadáver que seguía moviéndose, por error―esa era Lunaria D. Nebulablut.

No tenía razón para llorar, ni la necesidad de hacerlo. Debería ser esa clase de existencia.

“…….. Si digo que no estoy llorando, entonces no estoy……”

Era un susurro, y una mentira insolente.

Hasta el final, ese joven no quiso reconocer que Lunaria no estaba llorando.

Había esquivado las palabras de Lunaria sin problemas, dijo su parte y se fue.

“…….. Qué irritante…….”

Lunaria pensaba que él era injusto.

Fue todo muy parcial…… Se mordió el labio, pensando que era un hombre detestable.

“………”

Lunaria levantó el pañuelo que había caído al piso cerca del sofá. Y por la humedad que sintió en él, se dio cuenta de que había estado llorando constantemente.

“….. Esta es la primera vez que dejo que alguien me vea llorar…..”

Susurrando, Lunaria se cubrió con la manta con el fin de ocultarse.

Como pensó, la manta tenía cierto aroma……… y entonces de repente se dio cuenta de la verdadera identidad de ese aroma.

“¿El aroma de la tinta…..?”

Un aroma que curiosamente encajaba con esta habitación, y con su dueño.

Parece que tenía que quedarse junto a ese detestable joven durante un tiempo, y así Lunaria empezó a poner en orden los sentimientos que hacían que su corazón estuviera hecho un lío.

 

NOTAS DEL TRADUCTOR

(4) La proporción áurea o divina o número de oro, está representado por la letra griega Phi, y es 1,61803398…
Dicho número algebraico irracional, fue descubierto como una relación o proporción entre dos segmentos de una recta. Esta proporción es aplicable al cuerpo humano como la distancia entre el ombligo y la planta de los pies de una persona, respecto a su altura total, entre otras relaciones.

(5) Debe referirse a la ‘Adaptación Perceptiva’. Básicamente establece que el campo de visión que es adaptable a los cambios en la visión es menor que el campo de visión normal. Por ejemplo, si te pones un nuevo par de gafas, puede que te sientas desorientado al principio, o incluso mareado, hasta que al cabo de unos días te acostumbres y la percepción vuelva a ser normal. Esto es aplicable a los demás sentidos, como un olor o un ruido continuo molesto que luego de un rato, uno ya no lo percibe con la misma intensidad que la primera vez.

(6) Fog en Inglés, es niebla o neblina en Español, pero al igual que la mayoría de los nombres propios presentes en esta novela, decidí dejarlo como en el original.

(7) Linaje de la Niebla.

 

Traductor al Inglés: Florza
Editores al Inglés: Whitesora y Bestnumber?8721
Traductor al Español: nahucirujano
Corrección: Sin correción.

Anuncios

Un pensamiento en “Capítulo 2 – La Princesa Flor de Luna

  1. Pingback: GekkaHime: Volumen 1 – Capítulo 2 completo | Nahucirujano Translations

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: