Capítulo 7.1

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Un rato antes de que Raishin irrumpiera en el orfanato—

En una calle que estaba totalmente en silencio, Komurasaki estaba saltando de un techo a otro.

Los sentidos de Komurasaki eran superiores al de los animales salvajes. Ni siquiera la oscuridad de la noche podía ralentizarla. Aunque estaba cerca de Yaya, su cuerpo era más liviano que el de la mayoría de los humanos de su tamaño. Con su ligero cuerpo casi flotando en el aire, brincaba con pasos firmes, precipitándose hacia la academia.

Usando su intensificado sentido de percepción, rápidamente identificó los lugares donde la seguridad era más escasa. Escabulléndose por un espacio entre los guardias, con sigilo se metió en los campos de la academia.

Corriendo por la calle principal, la figura de Raishin pronto apareció a la vista.

Algo estaba envuelto alrededor del brazo de Yaya. Raishin en breve detectó su presencia.

“Gracias por venir Komurasaki. Este pedido puede que sea un poco repentino, pero necesito que me prestes tu fuerza.”

“… ¿Qué dijo Shouko?”

“Esto es un secreto, Shouko no lo sabe.”

“Eh, pero entonces…”

Echó una mirada detrás de los dos.

Mezclándose con la oscuridad de los árboles, una doncella de cabello plateado— Irori estaba parada allí.

El rostro de Raishin se tensó. Sin embargo, Irori habló en un tono que parecía ser más como si estuviera hablando consigo misma.

“No vi nada.”

“… Te debo una, Irori. Bueno entonces Komurasaki, por favor.”

Volteando a ver a Komurasaki, juntó las palmas, adoptando la pose de la súplica.

Honestamente hablando, salir a espaldas de Shouko sin consultar su opinión era algo aterrador para hacer. Sin embargo—

“… Bueno, si Raishin lo pone así…”

El incidente de esa tarde la había afectado. Sabía que el ejército sólo estaba usando a Raishin como señuelo para que pudieran moverse libremente, aun así ella no le dijo. Al final, Raishin tuvo que ver morir a Yomi, y eso lo había herido.

Ese sentimiento de culpabilidad había estado pesándole a Komurasaki desde ese entonces.

Recibiendo energía mágica de Raishin, la misma se convirtió en una longitud de onda moderada, activando el circuito Yaegasumi. El arte mágico hizo efecto, envolviendo a Raishin y  Yaya.

Personas comunes ahora no podrían detectar la más mínima pista de su presencia.

“Muchas gracias. Vamos, Yaya.”

“Ok.”

Los dos se apresuraron. Viéndolos a ambos desaparecer, una ligera sensación de soledad surgió.

Rápidamente percibiendo las emociones de su hermana menor, Irori se acercó a ella.

“¿Qué sucede, Komurasaki?”

“Oye hermana, estaba pensando. ¿No sería grandioso si yo también tuviera capacidades para la batalla?”

“No digas eso. Tú y yo tenemos nuestros propios roles que cumplir.”

“¿Entonces cuál es el mío?”

“Bueno, como tú estás por aquí, nuestro amo puede moverse libremente como le plazca. Es un rol que has estado cumpliendo espléndidamente hasta ahora.”

“Entonces, ¿cuál es tu rol, hermana?”

“… Veamos, bueno, por el momento…”

Una sonrisa suave e inusualmente amable apareció en su rostro conforme Irori habló.

“Soy la que le va a pedir a nuestra ama que perdone a Raishin por lo que está a punto de hacer.”

Tomadas de la mano, las dos hermanas caminaron en la oscuridad.




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